Por tercera vez este verano, nos ponemos de camino hacia los Picos, ¿que tendrán estas montañas que tanto me atraen? Después de haber escalado este año varias vías de bastante dificultad en Horcados Rojos y Peña Olvidada (con vivac "a pelo" incluido) esta vez nos dirigimos Toño (gran escalador de Portugalete) y yo hacia Vega Urriello con intención de hacer todas las vías que podamos en la cara Oeste del Naranjo de Bulnes, ya sabéis la "fácil".
Calentamiento
El primer día subimos a la Vega de Liordes, uno de los sitios más bonitos de todo Picos de Europa. Nuestra intención es realizar la vía Casiopea en la cara norte de la Torre Salinas (2.545 m.); es el aperitivo antes de irnos hacia Urriello. Al día siguiente, después de una noche preciosa, escalamos la vía y directamente nos pusimos en marcha hacia la Vega por el collado de Horcados Rojos. Las malditas mochilas nos van a hundir en la miseria, ¡cómo pesan las condenadas! Bastante cansados por la dura jornada de escalada y pateo decidimos vivaquear junto con unos simpáticos gallegos en la cueva de Horcados Rojos. Por fin, al día siguiente llegamos a Urriello; es tan impresionante la pared del Picu, que no podemos aguantarnos. Tiramos todo allí mismo y nos fuimos a escalar la vía Sagitario, una ruta bonita y mantenida que se puede rapelar desde los Tiros de la Torca sin hacer cima en el Naranjo. A buena hora decidimos vivaquear, ¡Vaya nochecita! A las 4 de la madrugada tuvimos que salir corriendo al refugio, empapados. No paró de llover en dos días, estábamos desesperados y ya no sabíamos que hacer. Hablamos mucho, mucho, mucho, Toño es una persona estupenda aunque el pobre no podía dormir por los ronquidos en la habitación del refugio. Sin embargo, yo duermo como un tronco, sin enterarme de nada.
La Cara Oeste
Por fin, esta noche está helando; mañana temprano a ver qué pasa. Todavía no amaneció del todo, pero se ve que el sol va a salir. Despierto a Toño y rápidamente desayunamos y preparamos todo. Vamos a escalar la vía Murciana. Toño ya la conoce pero yo no, y las ganas que tengo son enormes. A las 8 y media estamos al pie del Naranjo, ¡Uah, es impresionante estar debajo!, ¡Sólo son 500 mts. de pared, sólo 12 largos, solo!
Comienza la escalada Toño, así le va tocar el difícil tercer largo de A2. La piedra todavía está fría, aunque en seguida entramos en calor, gracias a una fina travesía de 6a seguida de un gran diedro en un expuesto segundo largo en el que por casualidad encontré algún clavo. Las reuniones son lo mejor, todas coinciden con los rapeles de la oeste, lo cual nos tranquiliza bastante de cara a una posible retirada. ¡Joooder con el A2!, en mi vida había visto buriles tan chungos. Los siguientes largos van rápidos, son en libre y la calidad de la roca es impresionante. Ya estamos por encima de la gran travesía de la Rabadá-Navarro y a nuestra izquierda queda el Gran Diedro (al verlo de nuevo me vinieron buenos recuerdos).
Últimos largos
Los siguientes largos también van en libre pero la roca empieza a ser de peor calidad, ahora tenemos que ir con mucho cuidadín! (un mes antes un joven escalador de Bilbao se mató en un largo de V muy descompuesto de la vía Almirante). Ja, ja, que risa me entra, cuando me toca el largo de la Laja España. Es fácil pero muy expuesto. Son 50 metros de V +, sin seguros y por terreno descompuesto, así que voy levitando por la pared. He podido meter un par de "amigos", pero ni los miro; cuando veo la reunión tiro para arriba sin parar, ni un seguro en más de 10 mts. Lo que nos queda ya está chupado. Cuando veo que el último largo me toca a mí, el corazón se me acelera, tengo unas ganas locas de hacer cima. Ya estoy arriba y no puedo reprimir un grito de alegría, Toño se ríe.
Después de casi 8 horas de escalada, descansamos y reponemos fuerzas en la cima para la bajada, pues todavía no se acaba la escalada hasta que no estas a salvo, de las caídas de piedras, etc., en el refugio. Y como no escarmentamos al día siguiente más de lo mismo. Y es que esta pared es increíblemente bella.

- La cara Sur del Naranjo de Bulnes
- Autor: © Nardo Villaboy