Sistema de la Vega (Coterón-Reñada)
Martes 3 de junio de 2003, por Ángel García Fuente
La practica se inició a las 9:30 con la incorporación de los participantes, y la presentación de la actividad a realizar.
También se explicó a los presentes la situación del socorro en Cantabria, con los problemas y actuaciones realizadas en el 2002 y 2003.
Al inicio de la práctica el número de asistentes era bastante reducido, por lo que se decidió acortar el desarrollo, para adaptarlo al número de socorristas, aunque posteriormente se fueron incorporando más personas, hasta un total de 23 socorristas.
Los primeros equipos entraban en la torca de Coterón sobre las 11:30, instalándose una línea de teléfono en los primeros tramos, que se conectó a través de un interface con un Talki, de forma que existía comunicación entre el interior de la cavidad y el aparcamiento donde se dejaron los vehículos.
A las 14:30 después de comer algo, se inició el movimiento de camilla desde una de las salas que se encuentran antes del P69, montándose una tirolina para evitar un desfondamiento, seguidas de un duro porteo por las galerías, que precisaron de numerosos pasacamillas, hasta la base del P13, donde se cambió de herido en la camilla y se instaló una tirolina, que permitió evitar la rampa inestable encima del pozo.
Nuevos pasacamillas y pequeños contrapesos, se utilizaron para llevar la camilla hasta la base del P53 de salida, donde se llegó sobre las 17:45, en este punto un contrapeso con un Palan de ayuda en la salida, permitió dejar la camilla en la boca de la sima sobre las18:30.
La salida de todo el personal y la desinstalación se demoró hasta las 22:00, dando por terminada la práctica sobre las 23:00 en el bar.
El principal objetivo de la práctica que era mantener el contacto y aumentar el conocimiento mutuo de los participantes, se consiguió con creces, ya que al tratarse de una cavidad predominantemente horizontal, todo el mundo podía agruparse y charlar en las esperas, además de participar en los montajes.
También ha resultado útil el conocimiento e instalación de los obstáculos, de cara a un rescate real en esta cavidad muy visitada.
Es de agradecer la participación y el trabajo de los miembros del Greim de Potes, así como de todos los espeleólogos de diferentes comunidades que han participado.
Finalmente como punto negativo, hay que destacar la "Escasa" participación de los espeleólogos Cántabros, que no parecen tener interés y motivación por el Espeleosocorro, con la excepción del grupo de espeleo de Santoña, que son un ejemplo de ilusión y esfuerzo para todos. Comprendemos que los años de abandono y caos han minado la moral de los espeleólogos cántabros, pero eso no evita que TODOS tengamos el riesgo de sufrir un accidente en una cavidad. Debemos tener claro que nadie fuera del colectivo de espeleólogos, nos va a resolver el problema, por lo que nos apetezca más o menos, debemos estar dispuestos a trabajar para ayudarnos mutuamente, cuando alguno de nosotros lo necesite.