
- La camilla en el pozo de 20 m.
- Autor: © AER
El 28 de noviembre tuvo lugar en La Gándara de Soba un simulacro de rescate espeleológico que por sus características fue el de mayor complejidad realizado hasta este momento en España.
Consistió en organizar el rescate de dos supuestos accidentados en dos cavidades diferentes y ello de forma simultánea:
En el Sistema del Mortillano, en la clásica travesía Torca del Mortero del Crucero I - Sima de la Calaca, donde un politraumatizado en la sala de la base de los pozos de entrada de Crucero, debía ser evacuado siguiendo el recorrido de la travesía completa, saliendo por Calaca.
En Cayuela, en la travesía Sima Tonio - Cueva de la Cayuela, otro politraumatizado en el pozo estrecho de 13 m. En este caso el herido debía descender los 14 siguientes pozos hasta la Sala Olivier Guillaume para luego continuar hasta la salida por la Cueva Cayuela.
Este operativo fue coordinado por el Espeleosocorro Cántabro (Esocan) en colaboración con la Unidad Militar de Emergencias (UME, BIEM V de León) y con la participación de:
Grupo Rescate Especial de Intervención en Montaña, GREIM, de la Guardia Civil
Comisión de Espeleosocorro de la Federación Madrileña de Espeleología
Club de espeleología JASPE de Segovia
En el exterior también participó Protección Civil de Cantabria y Cruz Roja, además de la propia UME. En total se movilizaron cerca de 90 socorristas en el interior de las dos cavidades y hasta 200 personas contando con todo el personal de apoyo logístico, militar y civil.

- UME: vehículo de comunicaciones LEÓN
- Autor: © AER
Jueves 26 de noviembre
En las escuelas de La Gándara (Soba) se monta el Puesto de Mando, punto de reunión de todos los efectivos del operativo. Este día llega el convoy de la UME que se desplaza desde El Ferral (León).
Como dato curioso el problema añadido de los desplazamientos: el puente sobre el río Gándara, en el cruce con Astrana, está cortado por obras. El convoy se decide a subir por Arredondo y los collados del Asón, una carretera local con curvas a 180 grados que con los vehículos de tres ejes con remolque van a necesitar más de 2 horas para completar el recorrido entre Arredondo y La Gándara.
El problema del puente también ocasionó que el acceso a Astrana desde La Gándara se hiciera cruzando el río dando un rodeo por pistas sin asfaltar.
Viernes 27 de noviembre
Durante el día el Esocan acompaña a la UME a equipar y reconocer la travesía Crucero-Calaca. Al mismo tiempo se implementan las comunicaciones entre Puesto de Mando, aparcamientos de las cavidades y las cuatro entradas de las torcas o cueva.
Por la noche un equipo del Esocan equipa la Sima Tonio en fijo para agilizar el desplazamiento del simulacro. En los dos casos se equipó con material de la UME al no poder disponer del material de Protección Civil.

- Sala del Cruce
- Autor: © AER
Sábado 28 de noviembre
A las ocho de la mañana llegan los socorristas a La Gándara. Reunión de los Jefes de Equipo civiles y militares, para la distribución de los equipos en las dos cavidades.
Distribución de los equipos
Como se puede ver en los gráficos adjuntos, al final se establecen 4 equipos de rescate en Crucero-Calaca y 7 equipos en Tonio-Cayuela, además de los equipos de comunicaciones de cada cavidad. Acompañando a los respectivos heridos en la camilla hay dos equipos sanitarios completos, que incluyen en cada caso: un jefe de equipo, un médico y un sanitario. En total 15 equipos trabajando simultáneamente bajo tierra.
Después de solucionar los problemas de abastecimiento de cuerdas y material de rescate empezó el operativo de desplazar a los equipos a las diferentes entradas. En todos los casos fueron los vehículos militares los que llevaron a todos los equipos y los recogieron al finalizar el rescate, con la colaboración de los vehículos de las agrupaciones locales de Protección Civil.
Por la Sima Tonio entran los 3 primeros equipos. Por Cueva Cayuela entran los equipos del 4 al 7. En su caso, por Crucero entran equipo 1 y 2 y por Calaca los equipos 3 y 4.
La llegada de los equipos a su zona de trabajo y la preparación de las instalaciones de rescate sufrió un retraso importante sobre el horario previsto, especialmente en Tonio-Cayuela, pero una vez empezado el movimiento de camilla el operativo funcionó más ajustado a los tiempos. En el caso de Crucero-Calaca, se terminó antes la preparación pero fue más lento el movimiento de camilla. En los dos casos alrededor de las once de la noche llegaban las camillas con los heridos al exterior. El proceso de desequipar las cavidades y recuperar parcialmente el material utilizado hizo que algunos de los equipos no llegaran al puesto de mando hasta las dos de la madrugada del domingo.
Durante el domingo la UME recogió el Puesto de Mando para emprender el viaje de vuelta a León a primera hora de la mañana del lunes.

- Tirolina del pasamanos
- Autor: © AER
Conclusiones
Pasados unos días se hizo la correspondiente reunión del Esocan para poner en común las informaciones de los jefes de equipo y conformar el informe interno como resumen de conclusiones.
En este caso, cada uno de los participantes sacó sus conclusiones, que siempre son más o menos satisfactorias dependiendo de la idea que tenía cada uno antes del simulacro.
En este simulacro hay que distinguir el operativo exterior del interior. En el caso exterior, la UME montó una infraestructura impecable, que funcionó a la perfección, incluyendo todos los apartados:
Acotar la zona de Puesto de Mando y su vigilancia
Montar las comunicaciones con todos los puntos del operativo
Organizar y gestionar todos los transportes de militares y civiles a las entradas
Montar zona de descanso con literas para dormir para más de 130 personas.
La cocina y alimentación, poniendo a disposición de los participantes comida caliente a cualquier hora
Atender a las autoridades y medios de comunicación...
Todo ese montaje ha convertido a este simulacro en un lujo para los participantes que difícilmente volverá a repetirse.
En el interior de las cavidades había algunas dificultades añadidas a las habituales en estos casos: por un lado la diferente motivación de los participantes, desde los que vinieron porque les apasiona el tema hasta los que estaban allí porque era su obligación legal. El otro condicionante era la muy variable capacidad técnica de los participantes, militares, guardias civiles y espeleólogos de al menos tres comunidades diferentes, cada grupo con sus técnicas y protocolos particulares. Como es habitual el equipo de Fran fue rápido y efectivo, además de ser el único equipo que dispone de comunicaciones mediante radios Nicola. Es un problema que arrastramos desde siempre en Cantabria, la falta de comunicaciones efectivas bajo tierra.
Precisamente para esto sirven los simulacros, para que la gente se conozca, para practicar protocolos, para cometer errores y buscar soluciones para el futuro.
Nunca antes se había previsto el coordinar dos rescates a la vez, lo que también condiciona la elección del Puesto de Mando, los desplazamientos, las comunicaciones, la gran cantidad de material de rescate y el número de personas necesario. El operativo terminó en un horario razonable, no hubo ningún herido real y la infraestructura montada permitió que los que quisieron se quedaran a dormir en La Gándara para volver a sus domicilios al día siguiente.
Con todos esos condicionantes se puede considerar que el simulacro fue un éxito de participación y con unos resultados que han sido muy ilustrativos para todos, así que solo queda dar las gracias a todos los participantes y esperar que siempre siga siendo eso, un simulacro.
Fotografías del simulacro
















