Presentación del Euskal Espeleo Laguntza (Espeleosocorro Vasco)
DAVID DIEZ THALE
Vicepresidente de la U.E.V.
Coordinador General del Espeleosocorro Vasco
A grandes rasgos podríamos definir 4 pilares sobre los que se sustenta el rescate en cavidades subterráneas en el País Vasco:
1. El Gobierno Vasco a través de su departamento de Interior.
2. Los Técnicos del Servicio de Intervención de la Dirección de Atención de
Emergencias.
3. Los equipos de rescate profesionales, en nuestro caso el grupo de rescate de la
Ertzaintza.
4. Los equipos de rescate formados por voluntarios, en nuestro caso el Euskal Espeleo
Laguntza.
La sensibilización del primero hacia la problemática específica que puede llegar a presentar la respuesta ante una posible emergencia en cavidad subterránea y la coordinación, junto con el trabajo en equipo de los tres restantes, sienta las bases para formar un grupo sólido, capaz de afrontar con un grado mínimo de eficacia tanto los rescates que podríamos denominar sencillos, como los complejos.
A través de mi ponencia quiero presentar, especialmente a los profesionales que puedan estar menos familiarizados con los grupos de espeleosocorro voluntarios, a este cuarto pilar. Pretendo con esto mostrar y acercar a los asistentes a estos encuentros una fotografía sobre el estado actual del espeleosocorro vasco, que dada su ubicación geográfica (más o menos en el centro de esta región cantábrico – pirenaica) juega un papel importante en el asunto que estamos tratando, como lo ha demostrado la historia reciente de los últimos 17 años.
Hablaré sobre nuestra historia, nuestra misión, nuestra organización y finalizaré con unas reflexiones generales y una solicitud a las administraciones públicas.
1. HISTORIA DEL EUSKAL ESPELEO LAGUNTZA
El interés de los espeleólogos vascos por el rescate en cavidades podríamos situarlo a partir de las trágicas vivencias de los rescates de Marcel Loubens, y Felix Ruiz de Arkaute, fallecidos ambos en el transcurso de exploraciones desarrolladas en el macizo de Larra (Pirineos Navarro) en los años 1953 y 1971 respectivamente. Este interés se materializaría tímidamente en el intercambio y puesta a punto de técnicas de espeleosocorro en el transcurso de las Jornadas Vascas de Espeleología en el año 1974.
1980 los vizcaínos, que ya mantenían contacto con socorristas aragoneses, inician una serie de conversaciones y encuentros fruto de los cuales da comienzo a la realización de cursos y simulacros periódicos.
1984 el espeleosocorro vasco va a enfrentar su primera participación en un rescate de gran envergadura. Es en Rasines – Cantabria. La intervención de espeleobuceadores franceses, la complejidad del rescate en el que se movilizó a unos 150 espeleólogos, de diferentes comunidades, para transportar una camilla durante más de 36 horas a lo largo de 12 Km. de galerías nos permitió observar actuar al espeleosocorro francés y tomar conciencia de la operativa de gestión organizativa que conlleva una operación de espeleosocorro.
1985 el E.E.L. edita un manual de técnicas de espeleosocorro que fue muy bien acogido en el ámbito estatal e internacional. El manual incluye técnicas de rescate desarrolladas por Jefes de Equipo del E.E.L., fruto de un periodo intenso de reflexión y pruebas realizadas en simulacros y encuentros técnicos.
1992 intervenimos en nuestra propia comunidad autónoma, en Aulestia - Bizkaia. El accidentado está a tan solo 80 m. de desnivel, pero es preciso realizar voladuras en la zona de salida al exterior. Solicitamos el apoyo de espeleólogos artificieros de Andalucía y también actúan los bomberos de Bilbao aportando un extractor de humos para evacuar los gases provocados por los explosivos. Este accidente fortalece los contactos que venimos desarrollando con la Dirección de Atención de Emergencias del Gobierno Vasco.
1994 el Gobierno Vasco y la Unión de Espeleólogos Vascos firmamos un
convenio de colaboración. La UEV pone a disposición del G. V. su estructura de
espeleosocorristas voluntarios, organizados en el E.E.L. y el G.V. apoya y financia sus
programas anuales de formación, entrenamiento e infraestructura.
La firma de este
convenio marca un hito importante porque a partir de este momento aumentan las
acciones de formación, de entrenamiento y también la capacidad de nuestros nidos de
material permitiendo afrontar objetivos más ambiciosos e incrementar la seguridad de los
socorristas mediante el uso de materiales que se revisan y renuevan periódicamente. Se
potencian los contactos con el Espeleosocorro Francés, que venimos manteniendo desde
1.986
2. LA MISIÓN QUE SE PROPONE EL EUSKAL ESPELEO LAGUNTZA
Formar, motivar y dirigir a un grupo de espeleólogos voluntarios, capacitados para
resolver eficazmente una operación de rescate en el medio subterráneo.
Establecer y mantener convenios con autoridades competentes en materia de
Protección Civil aportando grupo humano organizado y recibiendo apoyo logístico y
económico que permita potenciar la operatividad del grupo.
Velar por la difusión de estudios y normas de prevención y seguridad que permitan
realizar la actividad espeleológica con el mayor grado posible de seguridad.
3. SU ORGANIZACIÓN
El E.E.L. opera como una comisión de la Unión de Espeleólogos Vascos, con plena
autonomía técnica, operativa y financiera para cumplir su misión como grupo de
socorristas - voluntarios.
La dirección del E.E.L. está a cargo del coordinador general bajo el control de una
Junta Territorial conformada por los coordinadores adjuntos, los jefes de equipo y los
especialistas de área. El coordinador general dispone como apoyo para gestiones a corto
plazo de una comisión permanente (especie de Junta Directiva) conformada por los
coordinadores adjuntos y tres jefes de equipo.
Realiza anualmente una Asamblea General, como mínimo, para establecer el
programa anual de actividades y marcar las líneas maestras de actuación.
El coordinador general mantiene informada a la Junta Directiva y a la Asamblea
General de la Unión de Espeleólogos Vascos sobre las actividades y planes del E.E.L..
4. RECURSOS HUMANOS
80 espeleólogos provenientes de 17 clubes de espeleología de la Comunidad
Autónoma Vasca y de Navarra.
1 coordinador general, 2 coordinadores adjuntos, 1 médico - espeleólogo, 13 jefes de
equipo, 63 socorristas (equipos técnicos de transporte, equipo de gestión en Puesto de
Control o Puesto de Mando Avanzado, equipos de apoyo en organización general,
equipos especialistas en desobstrucción, comunicaciones,...).
Los coordinadores, el médico y los jefes de equipo, así como un 20 % de los
socorristas tienen experiencia en socorros reales. Se ha participado en todos los rescates
espeleológicos importantes que se han producido desde 1.984 en la cornisa del
Cantábrico.
5. MEDIOS MATERIALES
Se dispone de tres nidos de material distribuidos en cada Territorio de la Comunidad
Autónoma Vasca. Estos nidos están accesibles a cada delegación de los Centros de
Coordinación SOS-Deiak, en previsión de que los socorristas de un Territorio no estén
localizables. En la actualidad, el material disponible permite afrontar razonablemente una
actuación en cualquier cavidad de la Comunidad.
Se dispone de material específico en cada club, que se puede aportar al rescate en
caso de emergencia (taladros, medios de desobstrucción, vestimentas adecuadas para
progresar en el agua, intendencia, elementos para instalar un vivac subterráneo).
El médico dispone de su propio stock de material para asistencia médica. Este
material especializado está bajo su custodia, siendo él el responsable de su mantenimiento
y actualización.
El resto necesidades materiales y humanas que el coordinador del espeleosocorro
pudiera requerir en el transcurso de una operación de rescate (helicóptero, colaboración
de otras comunidades autónomas, bombas de achique, iluminación general, tiendas de
campaña de gran tamaño, transporte en vehículos todo terreno, transmisiones, control de
acceso a la cavidad, ambulancias medicalizadas,…..) caen bajo la responsabilidad de los
técnicos del Servicio de Intervención de la Dirección de Atención de Emergencias.
6. ÁREAS DE TRABAJO DERIVADAS DE LA MISIÓN DEL EUSKAL ESPELEO LAGUNTZA
Cada una de estas áreas de trabajo conlleva el diseño de planes y acciones concretas que se deben promover para la buena marcha en general del espeleosocorro. El desarrollo de toda esta labor exige a los espeleólogos voluntarios una inversión importante de tiempo dedicado a la planificación, puesta en marcha, seguimiento, mantenimiento y mejora de las distintas áreas.
Organización general. Procedimientos y tácticas operativas.
Recursos humanos.
Programas de formación.
Simulacros de entrenamiento.
Homologación de técnicas de evacuación.
Infraestructura, nidos de material e intendencia.
Gestión P.C. (gestión de la información y organización en rescates)
Espeleólogos especialistas y su misión
Coordinación con equipos socorro profesionales
Coordinación con espeleosocorros limítrofes
Planes de acción locales por macizo y cavidad
Prevención y seguridad
7. ESQUEMA SIMPLIFICADO DE ALERTA
Toda llamada de petición de socorro, sea cual sea el canal de llegada, es puesta en
conocimiento de la Dirección de Atención de Emergencias (D.A.E.) a través de los
centros SOS-Deiak.
Bajo ningún tipo de supuesto (salvo en el de evacuación de un accidentado en el
transcurso de una exploración) se actúa sin previa comunicación y correspondiente
autorización de la D.A.E.
Los coordinadores y el especialista - médico disponen de un busca-personas cada
uno, con cobertura para todo el estado español, que en caso de pre-alerta o alerta son
activados al unísono.
Los centros SOS-Deiak disponen de una lista de teléfonos de contacto con 10
personas (incluye a 6 jefes de equipo junto con los coordinadores y el médico). La D.A.
E. dispone de una red de alerta completa del E.E.L. que se actualiza regularmente.
La D.A.E. pone en pre-alerta o en alerta al E.E.L. cuando la emergencia tiene cierto
grado de dificultad y evalúa que el equipo de rescate de la Ertzaintza pudiera no ser
autónomo en la solución de la intervención.
La D.A.E. puede solicitar únicamente la intervención del especialista - medico
cuando hay indicios de posibles accidentados y el equipo de rescate de la Ertzaintza es
autónomo para solucionar la intervención.
Cuando el E.E.L. intervenga en una operación de rescate y evalúe que puede no ser
autónomo para la solución de la intervención puede solicitar a la D.A.E. que tramite
ayudas ante otras comunidades, cursando las correspondientes solicitudes de pre-alerta o
alerta, para requerir la intervención de especialistas o refuerzo de socorristas.
En la actualidad el Espeleosocorro Español está desmantelado desde que la
Federación Española de Espeleología denunció el convenio con Protección Civil Estatal;
esto provoca una importante carencia a la hora de requerir ayuda porque no existe una red
de alerta real y actualizada ni la necesaria coordinación programada entre los distintos
equipos de espeleosocorristas de cada Comunidad Autónoma, que han abandonado esta
práctica bien debido a la falta de medios económicos o bien a la desilusión, cansancio y
desgaste del voluntariado provocados por el abandono de interés y falta de visión de
determinadas autoridades de Protección Civil.
8. PUNTOS FUERTES DEL EUSKAL ESPELEO LAGUNTZA
Apoyo del Gobierno Vasco
Materializado en la forma de un convenio que se mantiene desde 1994. Como he
comentado antes, nos permite la financiación de nuestros programas anuales de
actividad y no menos importante: transmite al grupo de voluntarios que existe una
sensibilización hacia la problemática del socorro en cavidades y no cabe duda de
que es un elemento de motivación importante para los espeleosocorristas.
Relaciones fluidas con Dirección Atención Emergencias
Permite que exista un diálogo claro y realista entre ambas partes. Que exista una
confianza mutua para transmitir nuestras necesidades, nuestras carencias y
nuestras potencialidades. Permite que los técnicos de la D.A.E. estén
sensibilizados hacia la problemática que puede desencadenar un rescate complejo.
Experiencia técnica y organizativa
Afortunadamente no hemos tenido que superar un rescate de envergadura, pero
aun cuando el refrán dice que no se aprende en carne ajena, hemos tomado buena
nota de todo lo que hemos aprendido a lo largo de los años en los rescates en los
que hemos sido solicitados desde otras Comunidades Autónomas
Dispone de especialista médico
Por suerte, disponemos de un especialista - médico con gran capacidad
profesional y experiencia de atención médica en el medio subterráneo, que
mantiene una actividad espeleológica regular. La proximidad geográfica de este
especialista en una función tan comprometida y vital como es la de la atención
médica al accidentado no puede ser menos que celebrada, máxime cuando todos
sabemos que los especialistas capacitados en esta disciplina escasean a escala
estatal.
Socorristas motivados y con disposición para aprender
Los espeleosocorristas son el mayor capital del que dispone el E.E.L. Con su
motivación, disciplina y ganas de participar, acudiendo a las convocatorias de las
distintas actividades, dispuestos a aprender y estrechar lazos de amistad con sus
colegas hacen que toda la labor del E.E.L. tenga sentido y la vitalidad necesaria para
mantenerse como colectivo y para continuar en la brecha.
9. PUNTOS DÉBILES
Falta de especialistas en áreas como: espeleobuceo, explosivos, equipo
paramedical...
De la misma manera que apreciamos disponer de un especialista - médico en
nuestro equipo, reconocemos nuestra carencia en la disponibilidad de otros
especialistas que son imprescindibles para la solución de los problemas que nos
puede presentar un rescate en un medio tan singular como el de las cuevas y
simas. En estos casos es necesaria la solicitud de apoyo a otras comunidades y aún
así, y al igual que ocurre con el colectivo médico, son más bien un número escaso
de especialistas.
Hace falta todavía dedicar más tiempo a todas las áreas de trabajo
Todas las áreas de trabajo antes mencionadas pueden mejorar y ampliarse. En el
E.E.L. (al igual que imagino ocurre es otros equipos limítrofes) los
espeleosocorristas comprometidos en el trabajo por mejorar el espeleosocorro
mantienen también responsabilidades concretas en sus grupos de espeleología y
otras estructuras afines.
Necesita potenciar contacto con espeleosocorros limítrofes
Desde la denuncia del convenio entre la F.E.E. y P. Civil Estatal se abandonaron
las reuniones de coordinadores, se abandonó el mantenimiento de una red de
alerta y disponibilidad de medios a escala estatal, se abandonaron los encuentros
técnicos entre Jefes de Equipo de todas las comunidades. En la actualidad
mantenemos contacto con el espeleosocorro Aragonés, pero este capítulo puede
ser mejorado y debe ser trasladado a otras comunidades con las que, sin duda,
tarde o temprano volveremos a actuar en el marco de un rescate de envergadura.
Necesita aumentar numero de jefes de equipo y formar un equipo de
colaboradores en exterior.
La calificación técnica del mayor número posible de espeleosocorristas es una
necesidad siempre presente. Aumentar la seguridad y la eficacia en los rescates y
en los simulacros, asegurar el relevo generacional de los jefes de equipo, función
que tarda años en afianzarse, nos presenta un reto a medio plazo.
Pero no solo se necesitan buenos técnicos en el interior, la experiencia en rescate reales y en simulacros demuestran que no hay tarea, por simple que parezca a primera vista, que no requiera de una labor precisa y bien acabada; Por ejemplo, un balizamiento mal realizado entre boca de cavidad y Puesto de Control puede desencadenar un incidente o accidente entre los socorristas que vuelven cansados y medio dormidos a altas horas de la madrugada. Tenemos claro que estas labores se deben delegar en socorristas entrenados y dispuestos a colaborar en este tipo de tareas que denominamos de apoyo.
10. ¿SOMOS AUTOSUFICIENTES?
¡No lo somos! Tenemos cavidades de alta dificultad
Es importante que lo reconozcamos cada grupo de espeleosocorro. Es
importante que la Protección Civil de las distintas comunidades autónomas
afectadas lo sepan y lo asuman. Todos los espeleólogos lo sabemos, bien
porque en nuestra región tenemos cavidades de alta dificultad, bien porque las
hemos visitado en otras regiones. Pensar en ello nos debería ayudar a todos a
superar posibles infravaloraciones en situaciones de rescate real y a
prepararnos para mantener bien engrasados los mecanismos de colaboración y
bien dispuestos los medios oportunos para cuando llegue el momento.
16 rescates reales (10 fuera de la Comunidad) nos han enseñado que
además de especialista médico:
- año 84 fueron necesarios refuerzos de socorristas y espeleobuzos franceses
- año 85 fueron necesarios refuerzos de socorristas y artificieros franceses
- año 89 fueron necesarios refuerzos de socorristas y artificieros de Andalucía
- año 91 fueron necesarios artificieros de Andalucía y bomberos con extractor humos
- año 93 fueron necesarios bomberos con motobombas para achique de agua
- año 95 fueron necesarios refuerzos de socorristas y ambulancia
medicalizada
- 2000 se intentó solicitar espeleobuzos franceses con experiencia en gran profundidad
¡La experiencia y los planes simulados de posibles escenarios nos
demuestran que inclusive los recursos técnicos y humanos disponibles en el
Estado Español pueden no ser autosuficientes!
11. ¿QUÉ SE ESPERA DE LA ADMINISTRACIÓN ESTATAL Y DE LAS AUTONÓMICAS?
Que reconozcan la labor del voluntariado, avalada por su historia, su
organización y su buena predisposición. La confianza y reconocimiento mutuos
son necesarios.
Apoyo económico para formar y motivar a los socorristas y mantener los
medios materiales necesarios operativos y actualizados
Que tome a su cargo el análisis y la gestión de todos los trámites
burocráticos, que se pueden presentar antes, mientras y después de un rescate.
Trámites burocráticos sobre la que los voluntarios no tienen responsabilidad
alguna.
Que no subestime el riesgo potencial que pueda encerrar el subsuelo de su
Comunidad ni los medios materiales y humanos que son necesarios tener
preparados para hacer frente a un accidente de solución compleja.
Que supere con agilidad y eficacia toda barrera administrativa y logística
para facilitar y acelerar la colaboración ínter - autonómica de los
espeleosocorristas.
Que soporte los gastos ocasionados al espeleosocorrista por su
intervención y que no se dilate en la liquidación innecesariamente, creando
situaciones difíciles de comprender en un colectivo de voluntarios que actúa
confiada y generosamente.