Cuadernos del Valle del Asón
Nº 4 Diciembre 2000 - Página 35
Jueves 1ro de mayo de 2003, por María Josefa Garzón Otegui
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En el momento que naces unas manos te acarician... Las manos dan el adiós en la triste despedida así como te saludan y te ayudan en la vida las manos que diariamente trabajan y están curtidas. Unas finas y atildadas otras con uñas comidas otras duras, y arrugadas y otras muy encallecidas. Las manos de enamorados, entrelazadas y unidas. Las que lucen la alianza que compromete tu vida. Las manos que cortan rosas las que curan tanta herida las que cierran cerrojos y las que escriben mentiras. Las que tiran esas piedras llevándolas escondidas. Las manos sucias del niño, que te hablan de un alma limpia. Las manos frías que muerto, te entrelazarán un día. Y por fin manos que matan manos blancas o curtidas ¡Por favor, alto ya al crimen! solo de Dios es la vida. |