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Boletín Cántabro de Espeleología

La nueva travesía Tibia-Fresca (Cantabria, España)

Nº 9 Noviembre 1993 - Página 133-136

Viernes 9 de mayo de 2003, por Philippe Morverand


Philippe Morverand [1]

La tercera gran travesía del Valle del Asón ha sido realizada por primera vez el 25 de mayo de 1990 por un equipo del Spéléo Club de Paris. Constituye un recorrido de dificultad media. Su realización se inserta dentro de la serie de trabajos que han realizado los espeleólogos grenobleses del C.A.F. en la sima Tibia con nuestro concurso. Es una travesía de más de 3 kilómetros y 410 mts. de desnivel, pero, más allá de las cifras, es un recorrido que os sumerge en una de las mayores redes del Valle del Asón: La Cueva Fresca, con su enorme Sala Rabelais y sus numerosos cañones.

Cantabria, país de travesías espeleológicas. Entraréis por la parte alta de la plataforma, recorreréis el corazón de la montaña, descenderéis pozos y rampas, chapotearéis, en el río el líquido elemento, cogeréis después antiguos conductos fósiles, estrechos y tortuosos, más adelante inmensas galerías y vastos cañones, testigos de antiguos paleocolectores hoy desecados.

He aquí lo que hubiera podido decir un guía antes de partir. Sin embargo, las reglas del juego habían sido precisadas antes de salir de Paris. Una cuestión de ética había guiado la planificación de la expedición: nos impusimos la tarea de colocar unos equipamientos de calidad antes de realizar el descenso.

Esta nueva travesía no podía ser divulgada entre los espeleólogos más que en un estado perfecto, para quienes nos siguiesen más tarde por el puro interés de la visita, por el placer de atravesar la montaña, por el juego de las dificultades técnicas. Quedaba transformar este nuevo recorrido subterráneo en una verdadera ruta.

En el curso de la semana del 21 al 27 de mayo Eric David, Patrick Marquet, Phillipe Morverand y Paul Planckeel del Spéléo Club de Paris duplicaron de manera sistemática los equipamientos dejados por los grenobleses, que no permitían realizar la travesía con todas las garantías de seguridad. Para realizar este trabajo, habíamos incluido en nuestros equipos dos perforadores accionados por baterías para taladrar los orificios de los nuevos anclajes, que íbamos a colocar. El 25, realizamos la travesía, recuperando las cuerdas en los primeros pozos, los demás estaban equipados en fijo por los espeleólogos de Grenoble.

Este artículo tiene por finalidad dar algunas informaciones, que así lo esperamos, serán útiles a los espeleólogos que deseen realizar esta nueva travesía.

LAS EXPLORACIONES

¿Quizás pueda ser útil recordar las exploraciones que han conducido a la unión entre la Sima Tibia y Cueva Fresca?

Las primeras investigaciones, en el intento de hallar una entrada superior a Cueva Fresca, en la Meseta de El Albeo, se remontan a Julio de 1980; en aquella fecha una campaña de quince días de prospección intensa, permitió identificar la mayoría de las cavidades de la plataforma; estos trabajos habían sido realizados, según mis indicaciones y con mi concurso, en el cuadro de las actividades de los espeleólogos grenobleses del Club Alpin Français. El descubrimiento más interesante fue sin ninguna duda la Sima Mexicana (esta cavidad era ya conocida por los habitantes de la zona con el nombre de Morterón, que deberéis traducir como pequeño Mortero), situada alrededor de 1 km. al NO de la entrada de la Cueva (2). Más tarde otras expediciones fueron igualmente organizadas por el Speleo Club de París en Junio de 1987 (4) (resultados en espera de publicación).

Pero la sima que debía dar la comunicación ha sido descubierta por azar y mucho más recientemente, en marzo de 1989, por los espeleólogos de Grenoble, que mientras regresaban de reexplorar la Sima Mexicana. Fue Balduino Lismonde quien después de una desobstrucción (una media hora) penetró el primero en esta fisura suspendida sobre los flancos del Valle del Asón. ¡Que idea tan curiosa la de esforzarse en meterse de abrir esta fisura de desprendimiento, tan insignificante, cuando sabe que está a 80 mts. de la Sima Mexicana. Más una apuesta, un reto gratuito, un acto no razonado y, ciertamente, la consecuencia no lógica (pero, ¿hay alguna en la prospección?) fueron lo que habrían de conducir al espeleólogo a la caverna situada en el fondo del Valle.

Rápidamente los espeleólogos del Club Alpin Français de Grenoble descienden los primeros pozos. Su entusiasmo les conduce el mismo día al borde de un gran pozo de 85 mts. Ya la aventura adquiere forma. La idea de realizar un empalme con el inmenso laberinto que constituyen las galerías de Cueva Fresca germina de nuevo. Además una buena corriente de aire se adentra por esta nueva sima. Los grenobleses la llamaron Sima Tibia, pues los 100 primeros metros están barridos por el aire caliente procedente del exterior.

A fines de Abril, una nueva expedición de Grenoble alcanza un colector en la cota -367. Este, que se transforma rápidamente en un río de caudal modesto, pero de buena talla, se lanza en línea recta hacia el sur, casi en dirección a la cueva. Desgraciadamente los exploradores pierden en el fondo la corriente de aire, que se evapora misteriosamente. Después de un examen atento de su recorrido, los espeleólogos grenobleses terminan por identificar cómo remonta por una chimenea situada en una pequeña red fósil, sobre las orillas del río (5).

En Mayo, el Spéléo Club de Paris, prosiguiendo así sus investigaciones sistemáticas en las galerías de la cueva, descubre a partir del P-70, este vasto pozo situado a un kilómetro de la entrada, una serie de conductos nuevos, estrechos y con corriente de aire (Las Diaclasas de los Parisinos). Estos se dirigen hacia el Este, en dirección al nuevo río descubierto (7). La idea de una unión en este sector se torna precisa y la puesta en común de nuestros resultados con los de los compañeros de Grenoble se hace necesaria.

En Julio, una expedición común en la que participamos dos de nosotros (José Leroy y yo mismo) ataca la Sima Tibia para realizar el empalme entre los dos sistemas que, según ambas topografías no distan más de un centenar de metros. En el curso de esta expedición alcanzamos el sifón final del río de la Tibia a -497 mts. de profundidad. El levantamiento topográfico se realizó por Balduino Lismonde y yo mismo. La chimenea localizada por los grenobleses se remonta con la ayuda de una plataforma de escalada y, cincuenta metros más arriba, se alcanza un meandro elevado. Más allá un pozo de 29 mts. (llamado posteriormente Pozo de la Unión) conduce a una diaclasa en la que Christophe Lefoulon (alias Racho), el primero en recorrer esta diaclasa, descubre indicios de paso.

Paradójicamente el empalme así realizado no nos aparece como tal con toda seguridad. Aunque la analogía morfológica entre la diaclasa de las huellas de botas y las de los parisinos fuese sorprendente, yo mismo, que conozco estas diaclasas, no establezco la relación. No es hasta la Navidad de 1989 cuando podemos anunciar con seguridad la unión nuevamente realizada. Es Balduino Lismonde el primero que logra identificar con seguridad el emplazamiento de la cuerda del Pozo de la Unión, dejada en este lugar desde Julio. Comprendimos entonces que estuvimos en Julio sobre las huellas de uno de nosotros (Eric Louis del Spéléo Club de Paris), que había insistido en la exploración en solitario de estas diaclasas poco cómodas, en pasadizos que no habían sido incluidos en la topografía.

La unión fue así lograda, quedaba para nuestros dos grupos concretarla por medio de una travesía efectiva. El final de mayo fue la fecha convenida con nuestros colegas de Grenoble para que todos pudiésemos participar en la nueva travesía, exploradores de primera hora, grenobleses y parisinos, conocedores de Cueva Fresca. Desgraciadamente en el último momento supimos que ningún grenoblés estaría presente ya que Balduino Lismonde se encontró sólo. Esta travesía, resultado lógico y fruto de campañas anteriores comunes, de exploraciones organizadas en un ambiente de amistad, sería exclusivamente parisina por la fuerza de las circunstancias.

DESCRIPCIÓN DE LA TRAVESÍA

La ruta comprende el descenso de nueve pozos, entremezclados con porciones de galerías o de meandro, el descenso casi completo del río de Tibia, el remonte de dos pozos fósiles y el recorrido por la red de las Diaclasas de los Parisinos, más la travesía de las principales galerías de la Cueva Fresca.

Representa 3.240 mts. de recorrido subterráneo con un desnivel de 410 mts. Hacen falta 8 o 9 horas para salir a la superficie por la boca de Cueva Fresca. No presenta dificultades mayores de orientación. Durante todo el recorrido hay una buena corriente de aire que servirá de guía útil.

No obstante, hay que precisar que la presencia de barro, particularmente pegajoso, convierte ciertas partes de la travesía (de -135 a -241) en penosas. El meandro de los Palillos, en su segunda parte es resbaladizo y debe ser atravesado con prudencia. Sobre todo un meandro, bastante corto por lo demás, presenta dos recodos que son difíciles de recorrer cuando se tiene la idea de llevar sacas pesadas (nosotros hemos llevado dos perforadores de batería).

El primer pozo se presenta en fisura estrecha y conduce a una diaclasa de desprendimiento, que está en el borde de la meseta. El pozo de 85 mts. está casi sobre el vacío. Una instalación ha sido realizada en su mitad, pero el rapel debe ser considerado.

El pozo del péndulo necesitaría un equipamiento suplementario que no hemos instalado por falta de tiempo.

El último pozo de 85 mts. se abre en medio de la galería. Su boca no se encuentra de forma inmediata, ya que se abre entre enormes bloques, poco antes del final de la galería fósil.

El río de la Tibia es agradable de recorrer. Es el afluente de -384 el que aporta el arroyo. Este colector, de trazado casi rectilíneo, presenta bellas secciones. Marmitas cortan la progresión durante 600 metros. Son necesarias cuerdas en los casos en que se debe permanecer absolutamente seco.

El acceso a las galerías fósiles de Cueva Fresca (por las Diaclasas de los Parisinos) se debe tomar un centenar de metros antes del estrechamiento del río. En efecto, si se continúa por el cauce del río, la galería se estrecha progresivamente. En su final se llega a un sifón.

Dos conexiones verticales (de 25 y 10 metros) permiten acceder a las Diaclasas de los Parisinos. Se trata de dos agujeros bastante estrechos y expuestos a la caída de las piedras, ante lo cual recomendamos prudencia extremada. Las Diaclasas de los Parisinos son conductos estrechos del orden de un metro a medio metro. Como consecuencia, estos estrechamientos obligan a algunos arrastres en ciertos puntos. Presentan globalmente un perfil de montaña rusa. Se deben rebasar numerosos resaltes, subiendo o bajando, en los que se juzgará útil o no el equiparlos.

Al salir de estos túneles, la atmósfera se ha transformado. Es el fin de las dificultades, de los esfuerzos continuados, de las sudadas reiteradas. Estamos en la Cueva Fresca. El ambiente de las grandes redes de las Montañas Cantábricas.

La llegada al Cañón Rojo (que no sólo tiene el nombre) nos proyecta en un universo subterráneo de dimensiones fuera de lo común. Un cañón que puede tener 50 mts. de altura os conduce majestuosamente a una de las salas más grandes de España: la Sala Rabelais. Un abismo subterráneo que nuestra iluminación abarca mal. Un rumor de cascada rompe el silencio en estos lugares. La Quinta Avenida, el Cruce de la Araña, el Cañón de la Exploración, todo en este universo es grandioso.

En menos de una hora se alcanzará la salida. Ahora se trata de un paseo placentero.

LOS EQUIPAMIENTOS

Los pozos han sido equipados con placas "long life" para efectuar el rapel sobre las cuerdas en el sentido del descenso. Dos placas de esta clase han sido colocadas en la cabecera de un buen número de pozos, unidas entre ellas por una cadena metálica. Para más precisiones, el lector tendrá a bien informarse con la ficha técnica realizada por Patrick Marquet.

Dos grandes pozos (de 85 mts. cada uno) plantearán algunas dudas a los espeleólogos cuidadosos en el respeto a la pura ética de las travesías. ¿Será necesario recuperar las cuerdas en los dos pozos de 85 m.? Dejamos a la decisión de cada uno abandonar una cuerda o efectuar la recuperación de las mismas. Por nosotros y para nuestra seguridad hemos preferido dejar las cuerdas en este sitio, cuando efectuamos nuestro descenso.

ALGUNAS RECOMENDACIONES IMPORTANTES

Imperativamente, antes de iniciar esta travesía, deberá reconocerse el itinerario para llegar al río de Tibia desde Cueva Fresca. Deberán asegurarse que los pozos a remontar (para el acceso a las Diaclasas de los Parisinos) están equipadas, a falta de lo cual será imposible salir.

Para hacer esto es necesario poner cuerdas en los siguientes puntos: "Bloque 64", "Tracastin" y "Cruce de la Araña". Los otros equipamientos que recomendamos son facultativos (ver la ficha técnica elaborada por Patrick Marquet).

Un último consejo: sed prudentes. Las crecidas son posibles de enero a mayo. En este caso, el río puede crecer súbitamente y bloquearos.

Finalmente, llamamos vuestra atención sobre la reglamentación en vigor concerniente a la Espeleología en la provincia de Cantabria. Un permiso de visita es preciso para los equipos foráneos para realizar esta travesía. Se pide con suficiente antelación a la Federación Cántabra de Espeleología (Aptdo. 531, 39080 Santander).

CONCLUSIÓN

Esta travesía es la tercera más grande del Valle del Asón. Al compararse con sus vecinas (Cueto-Coventosa, Tonio-Cayuela) no posee, por descontado, su amplitud ni la majestuosidad de su gran vecina, ahora bien conocida por los espeleólogos españoles, franceses y otros extranjeros, me estoy refiriendo a Cueto y Coventosa.

A pesar de ello, esta ruta no carece de interés. Muy completa en el plano de las dificultades, os sitúa en el karst estratificado de la parte sur del Valle del Asón. Descender rápidamente los pozos, seguir el río subterráneo, coger las galerías fósiles, atravesar la Sala Rabelais, salir corriendo por los inmensos cañones de Cueva Fresca; he aquí un entretenido programa.

Y ahora, haced la travesía

ACCESO

El acceso a la Cueva no presenta dificultades mayores. La gruta esta situada en el flanco derecho del Barranco de los Castros, en el lugar llamado La Casería, a unos 150 mts. sobre el fondo del Valle del Asón. Su boca, desgraciadamente poco visible desde la carretera, es un orificio de 3 a 4 mts. que perfora una pequeña pared. Un sendero mal marcado, oculto en verano por los helechos y las zarzas, discurre y trepa hasta la cueva, que se alcanza en media hora.

Ganar la Sima Tibia es más complejo. A partir de la boca de la cueva, se puede alcanzar la sima directamente. Por ahí no existe sendero bien marcado. Se puede trepar directamente a lo largo del flanco del valle, evitando las paredes abruptas. Subir por el fondo del Barranco de los Castros (marcado en el mapa) es un camino seguro. En dos horas se alcanzará la sima. Una alternativa a este plan consiste en subir al Albeo a partir de los Collados (puerto del fondo del Valle) y rebordear seguidamente el límite de la meseta. Contad igualmente con dos horas por este segundo itinerario.

MAPAS

Cartografía Militar de España, serie L, 1/50.000, hoja 19-5 (59) (Villacarriedo).

COORDENADAS DE LAS ENTRADAS

 Sima Tibia: X= 450.200, Y= 4.786.280, Z= 820 mts.
 Cueva Fresca: X= 451.390, Y= 4.785.780, Z= 410 m.

PRECISIONES TOPOGRÁFICAS

 410 mts. es el desnivel de la travesía medido con altímetro. En el nº 18 de Scialet Balduino Lismonde anuncia 432 mts., cifra que estimamos exagerada. Después de nuestros levantamientos, las altitudes de las bocas son: 410 mts. para Cueva Fresca y 820 para Sima Tibia.

BIBLIOGRAFÍA

 (1) P. Castin y J. P.Kieffer, 1975. "Travaux dan le Val d’Ason", Spelunca, 3, p. 3 (topografía).
 (2) M. Delamette, 1980, "La Torca Mexicana", Scialet, 9, P. 89.
 (3) C. Puch, 1987, Atlas de Grandes Cavidades Españolas, Exploracions. 11, pp. 322 y 375 (topografía)
 (4) Ph. Morverand, "Sorties et activités du club (25 juin au 3 juillet)", Grottes et Gouffres, 109. pp. 31.
 (5) B. Lismonde, 1989, "Sima Tibia-Cueva Fresca", Scialet, 18, pp. 124-136 (plano y cortes).
 (6) P. Marquet et Ph. Morverand, 1990, "La rivière de la Cueva Fresca", Grottes et Gouffres, 116, pp. 5-14.
 (7) Ph. Morvernad, 1990, "L’expédition de mai 1989 á la Cueva Fresca", Grottes et Gouffres, 116, pp. 15-20 (plano parcial de las Diaclasas de los Parisinos).

Topografía

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Travesía Simia Tibia-Cueva Fresca
Autor: © SCP


P.-S.

Nota del webmaster: Evidentemente el tipo y estado de las instalaciones ha variado en el transcurso de los años.

Notas

[1] Traducción al español de R. Bohigas y F.J. López Jorde

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1 Mensaje

  • La nueva travesía Tibia-Fresca (Cantabria, España)

    6 de septiembre de 2006 23:24, por Pepe

    Hemos estado haciendo la travesía este verano (3-09-2006) está todo equipado. Las cuerdas del P29 de la unión, los pasamanos de acceso y las tres viras (largos pasamanos) de Cueva Fresca están en perfecto estado. El pozo del péndulo está entero instalado, así como el último P85, aunque nosotros usamos nuestras cuerdas. Los anclajes del pasamanos de acceso al segundo P85 no está en no muy bien estado, pero está reasegurado a un gran bloque. Nosotros abandonamos tres maillones. En mi opinión se puede realizar con absoluta seguridad.

    El día que fuimos era completamente claro, y nuestro GPS en la mísma boca de la sima nos dió las siguientes coordenadas, por si a alguien le son de utilidad:

    X=0450219 Y=4786247

    Pdt: Por cierto, no tardamos 2 horas en subir, sino 3,5.

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