Federación Cántabra de Espeleología
Actas del V Congreso Español de Espeleología
Camargo - Santander, 1 - 4 Noviembre de 1990
La evolución del Espeleosocorro en Cantabria
Virgilio Fernández Acebo (Sociedad Espeleológica Sautuola de Santander, C/ General Dávila 210B 1º B, Santander 39006)
RESUMEN
El primer equipo cántabro se impulsó desde la Sección de Espeleología del Museo de Prehistoria de Santander (SESS), avalado por la Consejería Provincial de Bellas Artes, en torno al año 1976.
Tras dos actuaciones en Cantabria del Spéléo Secours Français -accidentes de 1984 y 1985- un grupo de personas expulsadas anteriormente del Espeleosocorro Cántabro, soslayadas también por la nueva Federación, se anexionó al voluntariado de Protección Civil y asumió desde entonces el control de los rescates desde esa entidad, con los modelos organizativos del citado SSF. Ello produjo protestas de la Federación, que sentía disminuido su protagonismo.
Posteriormente, las mismas personas -asimiladas por la Federación- ocuparon cargos de Escuela-Espeleosocorro federativos, simultaneando su adscripción a Protección Civil.
Últimamente se trata de crear un equipo polivalente de rescates conjuntamente con la Federación de Montañismo, distanciándose de Protección Civil y centrándose aún en la Escuela-Espeleosocorro federativos.
SUMMARY
The first Cantabrian Cave Rescue team was encouraged by Speleological Section of the Prehistory Museum (S.E.S.S.) around 1976.
After two rescues of the Spéléo Secours Français (1984 and 1985), some people expelled from the Cantabrian Cave Rescue, got in Protection Civil, and have since controlled the rescues with the Spéléo Secours Français model, and with some protests of the Cantabrian Federation of Speleology.
Later, the some people, assimilated by the Federation, again occupy the School and Cave Rescue of the Federation, at the same time maintaining their attachment to Protection Civil.
Recently, they want to create a new team for varied rescues with the Federation of Mountains, separating themselves from Protection Civil and provisionally getting in School and Cave Rescue of the Federation.
INTRODUCCIÓN
Trataremos de repasar la evolución de las estructuras dedicadas a rescates en cavidades en los quince años que llevan existiendo en Cantabria. Es un pequeño período en una región periférica dentro de España, de pequeña extensión y escasa demografía, con un nivel de unos 150 federados/año y que evoluciona en consonancia con las estructuras espeleológicas nacionales.
Para entender el auge que la Espeleología ha tenido en Cantabria, su relativamente alto número de accidentes acaecidos y cómo las estructuras de rescate en cavidades se han conservado y se han transformado hasta la actualidad, es necesario recalcar que a partir de los años 60 tuvo fuerte oficialidad en la región por la pertenencia de la Sección de Espeleología Sautuola -el grupo desde entonces más destacado y sucesor de los pioneros de la Organización Juvenil Española- al Museo de Prehistoria de la Diputación, cuyo director era, a su vez, Delegado de Cultura del Movimiento. Con estas prerrogativas y desde este ámbito emanaron las primeras normas de España que regulaban los estudios espeleológicos de campo. Esta normativa aseguró el conocimiento de los trabajos que los grupos regionales, nacionales y extranjeros iban realizando, permitiendo a otros retomar los estudios donde los equipos precedentes los iban abandonando. La publicación Cuadernos de Espeleología, intercambiada en toda Europa, contribuyó de modo decisivo a dar a conocer el interés que Cantabria tiene desde el punto de vista espeleológico. Son casi 1.500 kilómetros cuadrados los que ofrecen afloramientos cársticos (aproximadamente la tercera parte de la superficie regional) con alturas considerables en los macizos de Picos de Europa, San Vicente y Porracolina e importantes extensiones calizas en las derivaciones montañosas que se acercan al mar y en la franja costera. La alta pluviosidad consecuente a la situación cantábrica parece haber sido constante de los últimos tiempos geológicos; en la actualidad y en la cota 500 m.s.n.m. se sitúa en torno a los 2 litros por metro cuadrado y año, siendo, por un lado, un factor decisivo en el desarrollo del Karst y, desde el aspecto que nos ocupa, causa de abundantes incidentes, junto a la masiva visita de nuestras cavidades. Hasta tal punto es notable la afluencia de espeleólogos, que algunos fines de semana o puentes han podido verse hasta cuatro grupos realizando las mismas travesías y simultáneamente en varios sistemas de la región. Se calcula que los espeleólogos presentes sin la preceptiva autorización llegan a ser 10 veces superiores en número a los visitantes autorizados por la Consejería de Cultura.
También la espeleología federativa regional ha sido excepcionalmente movida a nivel organizativo, como corresponde a la fase inicial del funcionamiento de la Federación, dándose múltiples escisiones y expulsiones en bloque en varios grupos que acabarían generando otros nuevos y creando el ambiente de tensiones y competencias adecuado para estimular la movilidad de personas dentro del esquema federativo. A lo que de positivo esto tiene, hay que añadir sus componentes negativas: pérdida de experiencia adquirida, ruptura de líneas de trabajo bien perfiladas, etc. No se ha librado de esta movilidad el equipo de espeleosocorro -en realidad los diversos grupos de rescate- que han conocido expulsiones, escisiones, readmisiones, dimisiones y fusiones ligadas a la intrincada maraña de la línea evolutiva de la Federación Cántabra de Espeleología, relacionada a su vez con tensiones, diferencias y afinidades personales entre la media docena escasa de protagonistas centrales, cuestión que en general obviaremos por desbordar la intención de estas líneas, aunque es evidente su interés a la hora de ver las motivaciones que han movido los acontecimientos hasta la configuración del momento actual y entrever las características globales de cara a delinear su estabilidad y planteamientos futuros.
EVOLUCIÓN CRONOLÓGICA DEL ESPELEOSOCORRO CÁNTABRO
| 1976 | Se crea el primer equipo cántabro de Espeleosocorro, avalado por la Consejería Provincial de Bellas Artes. Lo forman de S.E.S.S., S.C.C., G.E.L.L. y G.E.S. |
| 1980 | El 14 de Diciembre se aprueba el Reglamento de la F.NO.E. [1] Se considera el Espeleosocorro |
| 1981 | Mayo: La Dirección General de Protección Civil envía a la dependencia de estos Servicios en Cantabria instrucciones para organizar un equipo capaz de actuar en cavidades.
La Asamblea de la Federación Cántabra de Espeleología destina el 25% de su presupuesto al Espeleosocorro y Escuela. Octubre: Primeros contactos entre la Espeleología Cántabra y Protección Civil para solucionar futuros rescates. Noviembre: Primera actuación conjunta con Protección Civil en el simulacro de Rozacarín. |
| 1982 | Enero: La Jefatura Provincial de Protección Civil difunde las "Normas Básicas para un Plan de Socorro Urgente en Cavidades".
Marzo: Prácticas de rescate. Simulacro Astur-Cántabro en Cueva Mur y la Pared del Eco. Diciembre: La Asamblea de la FCE [2] disuelve al equipo de Espeleosocorro por incumplimiento reiterado de compromisos, así como por el carácter indisciplinado del mismo. |
| 1983 | A partir del 1 de Enero la Federación Cántabra de Espeleología adquiere rango de Federación Territorial dentro de la Federación Española del ramo.
Marzo: Conclusión del trabajo "Cavidades y zonas de trabajo de mayor riesgo potencial en Cantabria", prolegómeno a una Carta de Riesgos Espeleológicos en Cantabria. Junio: El responsable de la Escuela informa del acuerdo de la Federación Española de que cada Federación Territorial rescate a sus accidentados, sin importar donde están. Tras el vacío existente en los Servicios Provinciales de Protección Civil en Cantabria, por la jubilación del responsable, la F.C.E. establece acuerdos con Red de Radio Emergencia para suplir las deficiencias de comunicaciones. Este equipo se incorporaría después a Protección Civil. |
| 1984 | Julio: Protección Civil envía una circular a todas las comandancias de la Guardia Civil de la región con instrucciones en caso de accidentes espeleológicos.
Noviembre: "Encuentro Cántabro de Espeleorescate" convocado por el equipo de espeleosocorro de Protección Civil para absorber más personal. |
| 1985 | Enero: Dimisión en bloque del grupo de espeleosocorro federativo y nombramiento de un responsable provisional. Los Estatutos de la Federación Cántabra de Espeleología acuerdan que los responsables de Escuela y Espeleosocorro, serán vocales de la Junta Directiva y nombrados libremente por el Presidente. |
| 1986 | Marzo: Actualización y ampliación del informe "Cavidades-Zonas de trabajo de mayor riesgo potencial...".
Julio: Curso Nacional de Espeleosocorro en San Pedro (Soba). Se estructura el Espeleosocorro Nacional. Agosto: Circular de la FEE [3] con un "dossier" sobre la composición y recursos del Espeleosocorro Español. Noviembre: "Encuentro Cántabro de Espeleorescate" en donde se reestructura el equipo regional y se incorpora plenamente a la estructura federativa. Diciembre: Protección Civil dé Cantabria dirige un informe a la Dirección General de Protección Civil, basado en la experiencia adquirida por si fuese interesante su aprovechamiento en el resto de España. |
| 1990 | Abril: El Viceasesor Técnico de Espeleosocorro y Director de la Escuela Cántabra de Espeleología, junto a varios directivos de entidades de la Federación de Montañismo proponen públicamente la creación de un equipo profesional y que éste estuviese integrado por ocho especialistas en diversas modalidades de rescate y otros especialistas (sanitarios, técnicos, etc.). |
| PRIMERA ETAPA: | Desde la creación formal del primer equipo de Espeleosocorro (1976) hasta el Acuerdo de Actuación Coordinada entre la Federación y los Servicios Provinciales de Protección Civil, en 1981. |
Los años iniciales de existencia del equipo de espeleosocorro pueden concebirse como una fase previa, de concienciación de su necesidad en la región, tras haberse dado algunos accidentes mortales en los años anteriores. A lo largo del lustro registramos un accidente mortal, de un tarraconense muerto por asfixia al caer y quedar pendiente del arnés de pecho. La localización y extracción de una mujer precipitada en una sima de Calseca en extrañas circunstancias también movilizó los efectivos espeleológicos y de otras instituciones. Estos rescates se caracterizaron por la falta de jerarquización de funciones, la ausencia de personal especialmente entrenado, diversidad de planteamientos técnicos -eran los años de introducción de la técnica "sólo cuerda"-, falta de mecanismos de alarma, de comunicaciones, de material, etc. Tanto la primera iniciativa de creación del Espeleosocorro en Cantabria, como los sucesivos análisis y planteamientos partieron y se desarrollaron desde la Sección de Espeleología Sautuola, participando un total de 14 miembros de SESS, GES, GELL y SCC. Hay también que mencionar que para el año 1980 la Cruz Roja del Mar de Santander había intentado capitalizar los rescates en cavidades, adquiriendo a tal fin varios equipos del moderno material específico recientemente desarrollado a tales efectos, que nunca llegó a utilizar por falta de equipo humano.
| SEGUNDA ETAPA: | Institucionalización. Desde los primeros acuerdos con Protección Civil en 1981 hasta el Curso Nacional de Espeleosocorro en San Pedro de Soba, en 1986. |
La creación en España de la Dirección General de Protección Civil se vio desde la Delegación Cántabra de la F. NO. E. como la solución a los problemas organizativos de los años anteriores. Se inició la reorganización del primer equipo de rescate en cavidades y se establecieron los contactos con Protección Civil, que fueron acogidos muy favorablemente, pues, meses antes, esta institución provincial había recibido instrucciones de la Dirección General de Protección Civil para organizar el rescate en cavidades. Así, en Enero de 1982, tras los acuerdos con la Delegación, los Servicios Provinciales de Protección Civil difunden entre sus entidades coordinadas las "Normas básicas para un plan de socorro urgente en cavidades". Para estas fechas -dos meses antes- ya se había realizado la primera actuación conjunta, consistente en un simulacro de rescate en la Sima-Cueva de Rozacarín. En Marzo de 1982 se organizó otro simulacro conjunto, esta vez con las Delegaciones cántabra y asturiana de la F.NO.E., en Cuevamur y la Pared del Eco (Ramales). Los resultados de este encuentro práctico fueron tensos, por la pérdida sobre el terreno de la capacidad de coordinación de los cántabros, inicialmente responsables de la misma, y su asimilación por el responsable del equipo de Espeleosocorro asturiano, que controlaba correctamente la situación. A partir de este pequeño fracaso moral el equipo de espeleorescate cántabro fue desviándose de la línea de compromiso adquirida y, en Diciembre, la Asamblea de grupos lo disuelve por incumplimiento de compromisos y por el carácter indisciplinado y personalista de sus miembros. El nuevo responsable informaría posteriormente que en la Asamblea de la F.E.E. se había decidido que "cada Territorial rescatará a sus heridos donde estén haciendo espeleología".
Esta nueva situación planteada desde la Federación Española de Espeleología, el hecho de encontrarse parte del equipo desmantelado, el no haber desarrollado Protección Civil un esquema organizativo completo ni disponer de experiencia organizativa en rescates reales, hicieron que la primera gran movilización (el apoyo a tres espeleólogos italianos retenidos en Abril de 1983 en la cueva de Coventosa, por crecida del río) se plantease inicialmente de la manera más incorrecta posible: movilización inadecuada de medios humanos y materiales, carreras entre espeleólogos para protagonizar el rescate, carencia de coordinador de campo, etc. Esta situación se palió al conceder "de facto" Protección Civil capacidad de coordinación exclusiva al Vicepresidente de la Federación Cántabra y controlar así a boca de cueva el acceso de las personas necesarias. Todo ello tras más de 24 horas de movilización, evidenciándose la necesidad de que Protección Civil desarrollase más seriamente sus posibilidades en situaciones de gran despliegue.
Poco después de este acontecimiento se jubilaría el primer responsable de Protección Civil de Cantabria, Sr. Cuevas, y, en ausencia de coordinación, la Federación trató directamente con algunas entidades con el fin de solucionar necesidades que se vieron imprescindibles, llegando a un acuerdo con Red de Radio Emergencia, comprometiéndose éstos a prestar su apoyo en comunicaciones si ocurría otra movilización. Este equipo pasaría a integrarse en Protección Civil al acceder a su dirección el nuevo responsable, que hasta la actualidad coordinaría todas las movilizaciones por incidentes espeleológicos.
Este mencionado nuevo Director de Protección Civil, recién asumido su cargo, se reafirma en los Acuerdos de Actuación Coordinada con la Federación y, acto seguido, se enfrenta a una difícil situación: un espeleólogo del S.C. de Rodez -estudiosos de la zona de Rasines junto con el G.A.E.S. de Bilbao-desaparece tras el sifón final de la Cueva del Valle. Se planteaba una situación extraordinariamente compleja para el Espeleosocorro Español, ya que la cueva no era muy conocida salvo para sus investigadores, los tiempos de acceso y retorno eran largos y por tanto numerosos los relevos necesarios y obligado además un control minucioso de entradas, salidas y descansos en evitación de nuevos accidentes. Ante una situación así, inicialmente difícil de plantear, las dos partes implicadas en la organización, la Federación Cántabra de Espeleología y Protección Civil, se encontraron sobre el terreno desbordadas por la magnitud de la cavidad, la dificultad de coordinar a varios equipos en diversas lenguas (nacionales, franceses e ingleses presentes), la incertidumbre de desconocer si el desaparecido se encontraba con vida y por contar con un reducido equipo de socorristas locales.
A partir de un punto de coincidencia común -la necesidad de que el Spéléo Secours Français se hiciese cargo de la coordinación del rescate- éste se desarrolló correctamente. Sin embargo, por las líneas a que estaban obligados los responsables de la Federación y de Protección Civil, se introdujeron diferencias que distanciarían desde esos momentos al Grupo de Espeleosocorro Federativo del que a partir de este rescate se crearía dentro del voluntariado de Protección Civil; estas tensiones no se resolverían hasta el año 1986, como veremos más adelante. Mientras la Federación mantenía fuera del rescate a los miembros del antiguo equipo de Espeleosocorro, Protección Civil pasó a llamar a todos los espeleólogos de la región cualificados para realizar cualquiera de las funciones necesarias en el rescate, independientemente de su situación federativa.
Varias son las razones por las que se puede considerar éste uno de los momentos claves del espeleosocorro cántabro: el grupo de socorro oficial de la Federación es relegado y entra de nuevo en juego el anterior grupo expulsado de la Federación que constituiría el núcleo a partir del cual se crearía el grupo de espeleosocorro de Protección Civil en Cantabria. Por otro lado, la actuación del Spéléo Secours Français deslumbró por su eficacia y sirvió de referencia a Protección Civil para implantar su sistema operativo en el grupo que a partir de aquí crearía en su voluntariado. Pasados unos meses desde este rescate, el Grupo de Espeleosocorro de la Federación dimitiría, pasando la organización de los posibles rescates al grupo del Vicepresidente-Tesorero en funciones de la Federación, aunque se trataría de un nombramiento sólo formal, pues la Federación no volvería a actuar como coordinadora de los rescates (aunque estuviese presente era relegada) hasta varios años más tarde. Simultáneamente, desde el Grupo de Protección Civil se convoca un "Encuentro Cántabro de Espeleorescate" con el objetivo de reunir en este equipo a más espeleólogos y reforzar su escasa operatividad. El grupo se reforzó predominantemente con varios espeleólogos escindidos de sus sociedades originales.
La primavera de 1985 nos traería un nuevo accidente: un espeleólogo suizo se fractura una pierna por desprendimiento de bloques en la travesía Cueto-Coventosa. Para estos momentos el espeleosocorro cántabro mantenía una situación estable tras la dimisión del grupo federativo y controlada por el grupo de Protección Civil. El rescate se planteó inicialmente con excesiva prisa, mucha improvisación y se dieron varias situaciones de tensión entre miembros de distintas federaciones regionales participantes. Tampoco hubo uniformidad de criterios técnicos con los que abordaban las instalaciones los diferentes equipos ni selección de experiencia adecuada entre los espeleólogos que accedían al Cueto. A pesar de estas situaciones no se dieron nuevos incidentes, pero de nuevo el Director Regional de Protección Civil solicita la comparecencia del Spéléo Secours Français, que asume toda la responsabilidad organizativa y reenfoca adecuada y felizmente el rescate.
En Julio de 1986, casi un año después del rescate citado, la F.E.E. organiza en San Pedro de Soba un Curso Nacional de Espeleosocorro en el que se analiza la situación del Espeleosocorro español, se unifican los criterios técnicos para instalaciones y se asientan los equipos coordinadores nacionales y territoriales. Como resumen "quedó patente que el Espeleosocorro Nacional ha experimentado en estos últimos tiempos avances notables...". Un mes después la FEE difunde un dossier con la estructura y medios especiales del Espeleosocorro Español, en el que Cantabria viene sólo representada por Protección Civil. Pero este aparente control o responsabilidad exclusiva de Protección Civil sobre el espeleosocorro carecía de estabilidad, como podríamos comprobar durante los meses siguientes. De hecho, la participación de alguno de sus miembros en el citado Curso Nacional llevaría a éstos a ir integrándose en la estructura federativa cántabra y a hacerse cargo de sus vocalías de Escuela y Espeleosocorro.
Durante esta etapa ocurrieron otros dos accidentes, resueltos por G.E.L.L. y S.C.C. sin grandes alardes de movilización (ver cuadro de incidentes).
| TERCERA ETAPA: | Replanteamientos. Desde el "Encuentro Cántabro de Espeleorescate" de Noviembre de 1986 hasta Mayo de 1990. |
A los cuatro meses del Curso Nacional, en Noviembre, tiene lugar otro "Encuentro Cántabro de Espeleorescate", esta vez, a diferencia del de 1984, es convocado por la Federación Cántabra de Espeleología y tiene como objetivo "la reestructuración definitiva de un único equipo de Espeleosocorro en Cantabria...", prácticamente la misma expresión utilizada por los convocantes del de 1984, aunque ahora se aprecia una clara intención integradora en el escrito del Presidente de la Federación: "... equipo plenamente coordinado entre la Federación Cántabra de Espeleología y Protección Civil". Se imparte por monitores de Protección Civil, G.E.L.L. y S.E.L., con participación de 19 cursillistas de los grupos G.E.L.L., S.E.I.S., S.E.S.S., A.E.R. y P.C. En el curso son elegidos un Consejero Técnico y una Comisión Asesora, compuesta por seis jefes de equipo. Es de destacar que este encuentro supuso otro importante hito a partir del cual se transformó substancialmente el Espeleosocorro cántabro, que volvería a tener carácter predominantemente federativo; aunque conservase ciertos rasgos formales de anexión a Protección Civil el distanciamiento con esta institución es evidente, actuando según un nuevo modelo en el que la Federación trata de ganar protagonismo ante la opinión pública, cuestión que se reivindica en la prensa regional. No obstante, las actuaciones en caso de accidente seguirían organizándose por las mismas personas independientemente de su situación federativa, salvo algunos conatos de exclusivismo sin mayor trascendencia emitidos por la parte federativa contra personas que participaban solamente bajo instrucciones de Protección Civil en los equipos de apoyo.
Durante esta etapa tendrán lugar siete incidentes espeleológicos de los que desarrollaremos sólo el primero por su gran trascendencia, remitiéndonos para los restantes al cuadro de incidentes reflejado páginas atrás.
En Abril de 1988, nueve espeleólogos alicantinos son atrapados durante la travesía Cueto-Coventosa por crecida del río de Coventosa. Una situación parecida a la de los italianos de 1983. Si en el caso de los italianos se actuó desordenadamente en un principio por falta de coordinador con poderes para organizar el rescate, en este caso fueron incidentes de otra índole los que retrasaron el rescate y dieron lugar a situaciones que hicieron temer por la vida de varios socorristas: el equipo de punta que se adentró por el Cueto -compuesto por tres personas- quedó desmantelado al fallar dos de sus miembros, viéndose el tercero obligado a salir con un compañero con grandes dificultades y dejar al tercero inmovilizado en la cavidad. Este hecho, la continuidad de las lluvias, la espera de nuevos efectivos y la incertidumbre sobre el estado de los retenidos impulsaron a nuevos equipos a remontar Coventosa contra corriente. Arreciaron las lluvias y otro equipo quedó atrapado en las galerías, con el consiguiente incremento de prisas, tensión de espera y nerviosismo en socorristas, familiares y vecinos de la zona. Bajadas las lluvias se retomó la situación con equipos que accedieron desde ambas bocas y pudieron salir todas las personas retenidas. Es digno de anotarse que este rescate tuvo un amplio seguimiento de los medios de comunicación -tal vez desproporcionado- con detalles negativos por parte de algunos periodistas. Contrapunto a los problemas derivados de la organización fue el ambiente de colaboración de los servicios coordinados por Protección Civil, que actuaron impecablemente.
Esta movilización nacional ha sido la más prolongada de las acontecidas en Cantabria, de casi una semana de duración y constituye un tema importante de reflexión para el replanteamiento de la situación real del Espeleosocorro Cántabro y del Espeleosocorro Español.
Tuvieron menor trascendencia las otras seis movilizaciones mencionadas. No debe escaparse a la atención, sin embargo, que en esta segunda mitad de los ochenta se ha triplicado prácticamente el número de movilizaciones respecto a las ocurridas entre los años 80 y 85 y anteriores (más de tres movilizaciones por año entre las primaveras de 1988 y 1990). No deja de ser preocupante este aumento de siniestros en Cantabria, que pide urgentemente campañas de prevención desde las estructuras federativas, tanto en territorio español como entre los espeleólogos europeos. De la revisión de los incidentes ocurridos con movilización del Espeleosocorro Cántabro o Nacional entre 1980 y 1990 se observa que de las 12 intervenciones, 3 casos fueron protagonizados por espeleólogos extranjeros, 8 por grupos nacionales y 1 por espeleólogos cántabros.
Mencionemos que los distintos grupos de espeleosocorro existentes en Cantabria en los años que hemos abarcado, se han desplazado a encuentros y rescates fuera de la región, que no desarrollaremos por la escasa incidencia en la evolución de sus estructuras.
Finalizaremos esta etapa comentando el último acontecimiento digno de reseñar y cuya trascendencia en la evolución de las estructuras del espeleosocorro cántabro aún se desconoce. Se trata de la noticia aparecida en la prensa regional en la primavera de 1990 según la cual el suplente del Asesor Técnico de Espeleosocorro y miembro del Espeleosocorro Nacional, conjuntamente con los responsables de varias entidades de la Federación de Montañismo, intentan crear un equipo profesional de rescates, con el apoyo además de equipo médico, mecánicos v pilotos: el equipo estaría constituido en total por ocho especialistas de rescate, tres coordinadores de comunicaciones, dos médicos, dos A.T.S., un piloto y un mecánico de mantenimiento. Sus funciones consistirían en "operaciones de salvamento de costas, rescates marítimos, rescates de montaña, traslados de accidentados (mar, tráfico, deportes varios), traslados de enfermos en situación crítica, traslados de material o equipos de todo tipo a zonas poco accesibles, realización de maniobras de evacuación en centros docentes, tareas de vigilancia y lucha contra incendios forestales, asistencia ante situaciones generales de emergencia y exhibiciones de maniobras de salvamento y evacuación", según leemos en la prensa local a través de dos amplios artículos en los que se entrevista a los promotores.
CONCLUSIÓN A MODO DE RESUMEN
La fuerte actividad espeleológica realizada en Cantabria en los últimos 30 años, derivada en última instancia de su gran potencial cárstico ha producido multitud de incidentes y accidentes, registrándose en los últimos 15 años otras tantas movilizaciones importantes y generándose con ello un clima propicio para el desarrollo de grupos vocacionados hacia el espeleosocorro. La gran difusión dada por la prensa a los accidentes ha facilitado también este ambiente. Hoy día es considerable la atención dedicada a estos aspectos desde la Federación y pudiera ocurrir que en el futuro fuese desproporcionada, máxime cuando el nivel de federados en Cantabria es uniformemente bajo y la mayor parte de los incidentes los protagonizan grupos del resto del país o del extranjero. La Espeleología regional, globalmente considerada, se resiente de una especialización predominante tan monotemática y se observa ya la pérdida de otras potencialidades a causa de ello.
Dedicamos el comentario final a los múltiples incidentes y accidentes de menor envergadura, que no llegamos siquiera a reseñar y que en general han sido resueltos entre los propios miembros de los grupos afectados, poseedores de elementos humanos y capacidad técnica suficientes.
FUENTES Y AGRADECIMIENTOS
Los datos que constituyen el texto de la presente comunicación han sido extraídos de: El Diario Montañés, Diario Alerta, Libro de Salidas de Campo y Libros de Actas de SESS, Libro de Actas de la Federación Cántabra de Espeleología, Boletín Cántabro de Espeleología, Anuario de la F.E.E., Noroeste I, Anuarios Deportivos de Cantabria y Archivos de los Servicios Provinciales de Protección Civil, entidad a que agradecemos su colaboración incondicional, así como a José León por facilitar información de difícil acceso.
ADDENDA
Transcurridos ya veinte meses desde la entrega de la comunicación a la organización del Congreso (Mayo de 1990) procede, por doble razón, añadir la evolución del Espeleosocorro Cántabro. Por un lado para completar la relación de incidentes con movilizaciones importantes y, por otro, para mencionar -siquiera sea de pasada- las innovaciones estructurales que ha soportado esta frágil organización, la que, como se pudo leer al final de la comunicación, se encontraba en una situación de inestabilidad y replanteamiento.
Han sido cinco las movilizaciones ocurridas en el período a que hacemos referencia, manteniendo aproximadamente la misma periodicidad que mostraron los años anteriores y debidas a causas similares (pérdidas, bloqueo por inundación y accidentes fortuitos de naturaleza diversa, etc.):
2-3 de Mayo de 1991: Dos espeleólogos vascos son atrapados por una crecida en el Sistema Cueto-Coventosa. El Espeleosocorro Cántabro, apoyado por la Federación Española de Espeleología, retrasó el rescate hasta que la Dirección General de Protección Civil desembolsó los gastos correspondientes al rescate anterior.
23-24 de Junio de 1991: Espeleólogo británico muere engullido por las aguas de uno de los lagos de Coventosa en el último tramo de la travesía desde la Sima del Cueto.
16-17 de Agosto de 1991: Un joven espeleólogo catalán se fractura una pierna por desprendimiento de una piedra en la travesía Sima Tonio-Cueva de la Cayuela.
27-28 de Agosto de 1991: Espeleólogo madrileño se precipita por la primera rampa de la Cueva de Coventosa y sufre traumatismo craneal y conmoción cerebral.
4-5 Diciembre de 1991: Tres jóvenes riojanos se pierden en el sistema de la Red del Silencio, en el municipio de Rasines.
29 de Diciembre de 1991: Espeleólogo catalán se precipita y sufre fracturas en las proximidades de la entrada de Coventosa cuando intentaba una incursión por la cueva con otros cuatro compañeros.
25 de Marzo de 1992: Dos jóvenes excursionistas de Torrelavega quedan atrapados por crecida brusca del río de Covallarco, en San Roque de Riomiera y recuperados por el equipo de rescate.
10 de Agosto de 1992: Espeleólogo británico se precipita en una sima interior del Cubío de Reñada, en Matienzo, muriendo en el acto.
Ocurrieron otros incidentes que, sin haber llegado a generar grandes movilizaciones, han puesto en peligro la vida de los espeleólogos afectados y a disparar los dispositivo de alerta del Espeleosocorro Cántabro y de Protección Civil; a modo de ejemplo, para ofrecer una idea de la cantidad que puede llegar a darse, citamos las que han llegado a trascender en la primera mitad del año 1992:
Un grupo de espeleólogos se perdió en Cayuela en la primavera; también en primavera, otro extravío en Coventosa; en Junio, varios espeleólogos vascos quedan bloqueados por crecida de las aguas en el interior del Cueva de la Pasada; este mismo mes es rescatada una espeleóloga madrileña accidentada, al aire libre, en Picos de Europa; finalmente, ya en el verano actual, aproximadamente dos semanas antes del accidente de Matienzo, un grupo de salmantinos se pierde en las galerías de la Cueva del Valle, siendo localizados y rescatados. Como puede estimarse a partir de la tendencia mostrada por el número de accidentes, éstos se han incrementado en Cantabria en la última década de forma alarmante y la tendencia se mantiene abierta hacia el futuro.
En cuanto a la evolución del equipo de espeleorescate cántabro, se puede resumir su principal novedad en la integración del Grupo de Rescate en Montaña de la Guardia Civil (GREIM), con destacamento en Potes, formados para su intervención en Espeleología por iniciativa y patrocinio de Protección Civil. A nivel federativo mencionaremos solamente las sucesivas dimisiones acontecidas en los cargos de Asesor Técnico de Espeleosocorro de la Federación y Director de la Escuela Cántabra, unidos en la misma persona, ocurridas a partir de la Asamblea celebrada el 12 de Julio de 1991. Ello ha conllevado lo que podríamos definir como un relevo generacional en la configuración del Espeleosocorro Cántabro.
En resumen podríamos decir que la pauta seguida por el grupo de rescate ha estado, entre otros factores, condicionada por una pérdida del sentido altruista y de compañerismo que prevaleció en la década pasada -un fenómeno no exclusivo de la organización espeleológica- y en una especialización radical hacía el rescate de los mejores elementos humanos. Desde otro enfoque, es más evidente a medida que trascurre el tiempo, la impotencia de la Federación Española de Espeleología de generar una estructura de rescate a nivel nacional capaz de solucionar los incidentes cántabros. Esta Federación Territorial está sacando adelante al Espeleosocorro Español en la zona, problema que comparte la vecina Asturias.
(V. F. Acebo, Agosto 1992)
RELACIÓN DE RESCATES DE MOVILIZACIÓN IMPORTANTE (1975-1990)
| AÑO | INCIDENTE | Días | M | H | R | P | RE | N | I |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1975 | SEPTIEMBRE: Espeleólogo inglés muere de caída en la Sima La Marniosa (Picos). | M | I | ||||||
| 1977 | OCTUBRE: Espeleólogo tarraconense muere por caída en una sima del Dobra. | 2 | M | N | |||||
| 1978 | OCTUBRE: Vecina desaparecida es localizada muerta en una sima de Calseca y sacada por espeleólogos y montañeros | 1 | M | RE | |||||
| 1982 | Excursionistas vascos se pierden en La Lastrilla y son ayudados por GELL. | 2 | P | RE | |||||
| 1983 | ABRIL: Tres espeleólogos italianos son retenidos en Coventosa por la crecida de su río subterráneo. | 3 | R | N | |||||
| 1983 | AGOSTO: Veraneante madrileño es rescatado de Recueva con fracturas por SCC. | 1 | H | RE | |||||
| 1984 | AGOSTO: Buceador francés muere en el sifón final del sistema Valle-Caballos: | 4 | M | I | |||||
| 1985 | JUL-AGO: Espeleólogo suizo se fractura un miembro por desprendimientos en la travesía Cueto-Coventosa. | 4 | H | I | |||||
| 1988 | ABRIL: 9 espeleólogos alicantinos son retenidos por crecida del río en la travesía Cueto-Coventosa. | 6 | R | N | |||||
| 1988 | AGOSTO: Grupo mixto Valenciano y Catalán es retenido por agua en Cellagua. | 1 | R | N | |||||
| 1989 | FEBRERO: Espeleólogo madrileño se fractura por caída en Cueva Fresca | 1 | H | RE | |||||
| 1989 | ABRIL: Dos espeleólogos madrileños se pierden en la travesía Tonio-Cayuela | 2 | P | N | |||||
| 1989 | ABRIL: Varios espeleólogos de SEL son retenidos por crecida en Caballos - Valle. | 1 | R | RE | |||||
| 1990 | ENERO: Varios espeleólogos nacionales se retrasan en la travesía del Cueto | 1 | R | RE | |||||
| 1990 | MAYO: Ocho espeleólogos barceloneses se extravían en el sistema de la Cueva del Valle con crecida de aguas | 1 | P | N |
Abreviaturas de la tabla:
M: Muertos.
H: Heridos.
R: Retención.
P: Pérdida.
RE: Regional.
N: Nacional.
I: Internacional.