Enrique Ogando Lastra
26 DE MARZO DE 1992
Dos atrevidos jóvenes se ven bloqueados al salir por un pozo de 20 mts. en la Cueva de Covallarco (Merilla, San Roque de Riomiera), que previamente, habían descendido descolgándose por una cuerda de cáñamo. Al intentar remontar el desnivel subiendo "a pelo" por la cuerda, el barro y el agua acumulados en ella por las abundantes lluvias se lo impide. Ante el retraso, los familiares avisan a la Guardia Civil y Protección Civil moviliza a tres espeleosocorristas, que se personan en la cavidad, sacando al exterior a los asustados "exploradores".
2 DE MAYO DE 1992
Cinco espeleólogos del Grupo Industriales de Madrid se ven repentinamente sorprendidos por una crecida del río del Mortero de Astrana (Soba), donde se hallaban explorando. En el ascenso de un pozo con bastante agua, uno de ellos con poca experiencia ve que le será difícil avanzar, retrocediendo con dos compañeros a un vivac que tienen instalado. Los otros dos continúan avanzando sin lograr alcanzar la salida, debiendo permanecer largas horas en una repisa, hasta que ven como el nivel de las aguas desciende a niveles carentes de peligro.
Son movilizados Espeleosocorro Cántabro, Protección Civil de Cantabria y GREIM de Potes, contándose con la colaboración de espeleólogos de Madrid y Aragón. Se suceden varios equipos dentro de la cavidad que, infructuosamente, tratan de dar con los atrapados ante el peligro que supone un internamiento en el sistema por las condiciones de crecida.
En la mañana del domingo, cuando desciende el nivel de las aguas, salen al exterior los atrapados en la repisa, diciendo que sus compañeros se encuentran bien y un equipo de tres socorristas acude en su busca para echarles una mano por si hiciese falta. Se trató, en suma, de una falsa alarma, como en muchos otros casos, pero la incertidumbre de que alguno de ellos pudiese encontrarse en peligro o en situación precaria preocupó a todos.
3 DE JUNIO DE 1992
Espeleólogos del Espeleo Club Alcaparras se retrasan en la realización de la travesía Tonio-Cayuela, siendo auxiliados por sus propios compañeros, desplazados desde Santander, que dejan aviso de su salida en los Servicios de Protección Civil de la Delegación del Gobierno.
9 DE JUNIO DE 1992
Espeleólogos Cántabros se quedan bloqueados en Cueto-Coventosa por crecida del río de Coventosa. Auxiliados por espeleólogos de Ramales salen al exterior con sus propios medios.
14 DE JUNIO DE 1992
Tres espeleólogos del G.A.E.S. de Bilbao exploran una pequeña cavidad de unos 300 mts. de desarrollo (Cueva de la Pasada, T.M. de Rasines). Se vieron atrapados aproximadamente 24 horas por una súbita y fortísima crecida del arroyo que la recorre tras una fortísima tormenta. En cuestión de minutos la parte baja existente en la entrada de la cueva se ve sifonada y los espeleólogos ven subir rapidísimamente el nivel del agua hasta que se estabiliza. Sus compañeros intentan vaciar el sifón con una bomba propia, pero resulta insuficiente.
Se avisa a los bomberos de Santander, que portan hasta el lugar una bomba de mayor capacidad, que vacía el sifón en una hora y media, lo que permite salir al exterior a los atrapados. Mala suerte para los exploradores y un considerable susto para sus compañeros que ignoraban las dimensiones exactas de la cueva. Debemos anotar en la pequeña agenda de la prudencia que cualquier cavidad, por pequeña y sencilla que resulte su exploración, puede dar un buen susto, o algo mas grave.
Fueron movilizados en esta oportunidad Protección Civil de Cantabria y Vizcaya, Ertzaintza, miembros del Espeleosocorro Cántabro y Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Santander, junto a integrantes del mismo grupo que los atrapados.
4 DE AGOSTO DE 1992
Un grupo de espeleólogos gallegos y salmantinos, que hacía conjuntamente la travesía Caballos-Valle no consigue rebasar uno de los caos de bloques de Valle. Encontrándose sin carburo deciden reunir el poco que les quedaba y enviar al exterior a dos personas para que saliesen por La Canal, en busca de carburo. Los dos que salían al exterior son encontrados en La Canal apenas sin luz por miembros del Espeleosocorro, que habían sido alertados por compañeros de los bloqueados que les esperaban en el exterior. Un reconocimiento previo de ciertas partes de la cavidad y una previsión extra de carburo nunca vienen de más.
11 DE AGOSTO DE 1992
Un espeleólogo británico (Ellis Gilles Barker) fallece tras caer por un pozo en el Sistema Azpilicueta-Cubio de la Reñada (Matienzo). El explorador, perteneciente al equipo Matienzo Caving Expedition, se encontraba en la cavidad junto a otros dos compañeros, llegando a un punto que no podía atravesar debido a lo exiguo del pasaje. El fallecido decide dar un rodeo en solitario por otra zona que ya conoce, acordando citarse con sus compañeros en un punto concreto del sistema. Pasan las horas y Gilles Barker no aparece.
Se inicia la búsqueda y tras largas y angustiosas horas se le halla, muerto, en el fondo de un pozo de unos 15 mts., por donde discurría el camino que tenía planeado recorrer. Los propios compañeros son quienes comienzan el rescate con sus propios medios, ya que poseían incluso camilla dentro del equipo de la expedición. Solicitan ayuda del Espeleosocorro Cántabro, acudiendo también miembros del Espeleosocorro Asturiano y GREIM de Potes, además de Protección Civil de Cantabria.
27 DE SEPTIEMBRE DE 1992
Retraso de dos espeleólogos pertenecientes al Grupo de Ingenieros de Telecomunicaciones de Madrid en la travesía Tonio-Cayuela. Inician el descenso seis espeleólogos por los pozos de la Sima Tonio, instalando en fijo los mismos. Alcanzan la base de los pozos y dos reinician el ascenso recuperando el material, mientras los cuatro restantes salen al exterior por Cayuela.
En el ascenso se ven sorprendidos por una fuerte tormenta. Los dos espeleólogos aguardan en sitio seco una mejoría en el exterior, mas viendo que la tormenta no remite deciden instalar de nuevo los pozos ya desequipados y salir por Cayuela.
Uno de los compañeros del grupo que había salido previamente por Cayuela reconoce los primeros pozos de la Sima Tonio y, al no encontrarles, avisa al Espeleosocorro y a Protección Civil de Cantabria. También es notificada la situación al GREIM de Potes, pero iniciado el desplazamiento a Arredondo se les notifica que pueden regresar a su base a mitad del camino, ya que un equipo de reconocimiento que penetraba en Cayuela se les encontró en la boca de la cavidad.
Una progresión muy lenta, suponemos también que un mal equipamiento para el agua y la falta de acierto de sus propios compañeros, que no entraron por Cayuela para ver si se hallaban allí los extraviados, fueron las causas que exigieron la intervención del Espeleosocorro en este caso.
7 DE DICIEMBRE DE 1992
Un espeleólogo del Grupo de la Escuela de Aparejadores de Madrid permaneció bloqueado en el fondo de un pozo de 137 mts. en la Torca de los Morteros, en Las Machorras (Burgos). Los espeleólogos se vieron sorprendidos por la crecida de la cascada del pozo cuando iniciaban su remonte; no se dan cuenta de que el anteúltimo de ellos izó al subir la cuerda, dejando abajo al último de sus compañeros, que no se puede comunicar con los que han subido debido al estruendo de la cascada.
Los compañeros esperan durante una hora aproximadamente y salen al exterior a dar aviso, viéndose incapaces de descender y temiendo que su compañero se hallase colgado de la cuerda bajo la cascada.
Un espeleólogo burgalés, 2 miembros del GREIM de Potes y un espeleosocorrista Cántabro descienden el pozo con grandes dificultades, a pesar de haber descendido el nivel de las aguas debido a que caía en forma de nieve. En la base encuentran al aterido espeleólogo madrileño apenas sin luz eléctrica y sin luz de carburo, por habérsele averiado.
Fueron movilizadas Protección Civil de Cantabria y de Burgos, el Ejército de Tierra, los Espeleosocorros Cántabro y Castellano-Leonés y grupos de espeleólogos de visita en la zona.
Creemos que hay que cercionarse un poco mejor cuando un compañero se halle en problemas y no darle por muerto tan alegremente.
8 DE DICIEMBRE DE 1992
Espeleólogos del Grupo Espeleológico de Santander, del Club Alpino Tajahierro, se retrasan en la hora de salida prevista de la Sima La Cuevona o La Arenosa de San Felices de Buelna, debido a las dificultades creadas en el ascenso por la abundantísima precipitación registrada en esos días, captada por los pozos de la sima, que actúa como colector de un pequeño valle.
13 DE DICIEMBRE DE 1992
Aviso de bloqueo en la travesía Sima Tibia-Cueva Fresca, que no llegó a requerir la intervención del Espeleosocorro.