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Boletín Cántabro de Espeleología

Hornijo 1981

Nº 2 Abril 1982 - Página 31-38

Martes 6 de mayo de 2003, por S.E.S.S.


G.E. La Lastrilla y Fco. Javier López Jorde J.M. Vecilla., R. Bohigas, A. Alfonso [1]

INTRODUCION

Durante el verano de 1981 la Sección de Espeleología Sautuola del Museo de Prehistoria y Arqueología de Santander ha realizado una campaña en las montañas de la Sierra del Hornijo, que era continuación de los trabajos iniciados durante el año 1980. Esta campaña, al igual que la del año anterior, fue subvencionada por la Federación Española de Espeleología, con cargo al presupuesto de expediciones. Durante los dos últimos días de la campaña estuvieron presentes en la campaña, además de los miembros de S.E.S.S., ocho miembros del Grupo Espeleológico La Lastrilla de Castro-Urdiales, invitados en esta ocasión. A ellos se debe, como se indica en el lugar correspondiente, la exploración y topografía completas de la cueva de las Palomas (HS-31).

Notas Geológicas sobre el Macizo de la Sierra del Hornijo

La Sierra del Hornijo es parte de un paquete de calizas aptenses (Complejo Urgoniano) en las que aparecen fósiles de Orbitolinos y Toucasia, que forman una serie ininterrumpida de más de 1.000 m. de espesor.

Desde el punto de vista estructural, forma parte del anticlinal de Ancillo, dentro de cuyo conjunto, la zona de Hornijo Sur explorada por la S.E.S.S., queda englobada en el flanco meridional, lo que explica el buzamiento de los estratos en esta dirección, ya que el eje del anticlinal se orienta de Oeste a Este.

Ahora bien, en la actual configuración del relieve del Hornijo, más que los factores derivados del plegamiento, juegan un papel primordial los accidentes tectónicos que han dado lugar a la fracturación que ha sufrido la zona.

En ella se distinguen dos sectores bien definidos. El primero es el enorme bloque calizo que forma el núcleo elevado de la Sierra, donde se encuentran las máximas elevaciones. El segundo es el breve apéndice meridional, que buzando suavemente hacia el sur, desciende hasta las proximidades del pueblo de San Pedro de Soba.

De estos dos sectores, es en el septentrional donde se han concentrado los mayores esfuerzos de exploración. Elevado sobre los terrenos circundantes limitado hacia el norte y el sur por laderas abruptas de fortísima pendiente, su formación y elevación solo puede atribuirse a la acción de las fallas. De ellas, la meridional aparece claramente señalada en la hoja nº 59 (Villacarriedo) del mapa 1:50.000 geológico, con una dirección de Oeste a Este, forman parte del conjunto de fallas de dirección latitudinal que delimita por el sur la zona axial del macizo del San Vicente.

Por el lado septentrional, una fractura - orientada de SW-NE - marca el límite de la Sierra. Con una más que presumible continuación de esta falla hacia el SW podría relacionarse la formación de la Canal de Hornijo, como resultado de la erosión kárstica concentrada sobre la línea marcada por un accidente tectónico anterior.

El flanco oriental del sector más elevado del Hornijo está limitado por el formidable valle colgado de la Ventana, que atraviesa perpendicularmente -de Sur a Norte- el "horst" que constituye el eje de la Sierra del San Vicente.

De todos los flancos del Hornijo, es el occidental el menos espectacular, resuelta por un contacto normal con los paquetes de margas hojosas y calizas arcillosas que forman el piso de la mayor parte del valle de Soba.

Además de las fallas de trayecto latitudinal, también las fallas orientadas de Norte a Sur están representadas en el sector elevado del Hornijo. Aquí una importante falla atraviesa longitudinalmente el macizo, casi por su centro geográfico. Desde las últimas casas del pueblo de San Pedro de Soba hacia el norte, divide al macizo en dos grandes bloques, levemente desnivelados entre si. De ambos, alcanza mayores altitudes el occidental, pero las fuertes laderas del oriental le confieren -pese a su relativamente menor altura- una mayor agresividad.

Es esta misma fractura longitudinal, de S. a N., la que individualiza, al limitarle por el este, el sector meridional de la Sierra, que desciende hacia San Pedro con un buzamiento de unos 15-20°. Este sector mucho más bajo e infinitamente menos espectacular qua el anterior, constituye un testimonio casi único de cual debía ser el paisaje estructural del plegamiento antes de su fracturación. Limitado por contactos normales con las margas de Soba, únicamente su frente oriental - formado por la falla S-N ya citada - es algo más agreste aunque sin aproximarse, ni de lejos, a los altos relieves de Hornijo que delimitan esta zona por el norte.

Desde el punto de vista hidrológico, la zona explorada por la S.E.S.S. constituye un territorio en el que la función de captación de aguas es la funcionalidad casi única y primordial. Ello explica la existencia, casi exclusiva, de formas espeleológicas de desarrollo vertical destinadas a conducir las aguas a los niveles profundos donde se han de situar los conductos horizontales de circulación.

Únicamente en niveles muy inferiores a los prospectados hasta la fecha, se puede pensar en encontrar una red de conductos de circulación. En tal sentido se pueden considerar restos de redes horizontales fosilizadas las cuevas de Biar o Ancillo y Cofiar (cfr. C. Mugnier -1969- nº inventario del Macizo de San Vicente 43, 67 y 68).

La ausencia de simas de génesis meandriforme entre las cavidades descendidas hasta la fecha, así como la morfología acusadamente tectónica de todas ellas se puede relacionar, casi con total seguridad, con la ausencia de grandes sumideros alimentados por aguas de escorrentía en toda la zona de Hornijo.

Bajo el punto de vista hidrológico, tan solo el apéndice meridional de la Sierra se escapa a las características ya descritas. En esta zona, de menor elevación, las aguas conducidas a través de las junturas de estratificación descienden en dirección al valle de Soba, concretamente hacia el pueblo, ya mencionado, de San Pedro. La falla N-S que limita longitudinalmente el extremo meridional del Hornijo es la responsable del escarpe existente inmediatamente al norte del pueblo. En su base existen dos resurgencias impenetrables que constituyen el exutorio de las aguas de esta zona del Hornijo meridional.

La primera de ellas es la situada por encima del cementerio, junto al depósito de agua de la localidad de San Pedro. La segunda resurgencia se encuentra a unos cientos de metros hacia el norte de la anterior, en la misma base del escarpe calizo, en las proximidades de la abrupta ladera sur de la zona alta del Hornijo.

Esta zona de la Sierra colindante con San Pedro ha sido explorada y aún no publicada por grupos aragoneses, pese a ello ha sido objeto de un somero reconocimiento en el curso de la campaña de 1981. Como resultado de estas breves visitas, parece concluirse la no existencia de entradas que permitan el acceso a la red activa que alimenta estos manantiales.

Con todo, la cueva de las Palomas explorada por el G.E.L.L constituye el testimonio de la existencia de una red de circulación ya fosilizada en esta parte del Hornijo, a través de la cual quizás se puede llegar a descender a los niveles activos al explorar íntegramente las cavidades de esta zona inmediata a San Pedro.

Un último rasgo a señalar, es el hecho de que las surgencias antes mencionadas, desaguan el caudal recogido en la zona de alimentación con una excepcional rapidez. Tuvimos ocasión de comprobarlo, personalmente, en el curso de la campaña, durante la cual se registraron dos días excepcionalmente lluviosos que dieron lugar a que los regatos que surgen de estas fuentes formasen auténticas cascadas, que desaparecieron a las pocas horas de cesar el intenso chubasco. Esta rapidez de emisión de los caudales de crecida es debida a la proximidad de las surgencias con respecto a la zona de alimentación, formada esencialmente por el breve extremo sur de la Sierra del Hornijo.

LAS CAVIDADES HORIZONTALES: Ladera Meridional

Cueva de las Palomas (HS-31)

La boca, que es visible desde San Pedro de Soba, está situada en la falla N-S que parte desde las cercanías de la cumbre del Hornijo. Las coordenadas de su posición son; X= 0° 09’ 20" E, Y= 43° 13’ 20" y Z= 740 m. Explorada y topografiada por el grupo G.E.L.L. es este grupo el autor de las líneas que siguen a continuación

Tiene unas dimensiones medias de 4 por 2’5 m. y la galería de entrada da paso a una sala de carácter descendente en la que aparecen algunos derrubios autóctonos. Está formada sobre una diaclasa de rumbo 275; sobre cuyo trazado está emplazada la primera parte de la cueva. Esta sala tiene una altura media de 4 m. Desde ella arranca, a 20 m. de la boca, una ramificación por la izquierda formada sobre una galería adiaclasada oculta tras un cono de deyección.

La galería principal se encuentra totalmente obstruida por una colada, lo que hace necesario ascender unos 10 m. por el fondo de la misma para llegar a un agujero soplador que rebasa la colada por su parte superior. Este agujero da paso a una vertical de 16 m cuyo descenso nos sitúa en una sala de amplias dimensiones en la que encontramos un cruce de diaclasas.

A partir de este punto, la galería adopta una sección alargada en techo de estrato y unas dimensiones medias de aproximadamente 20 m. de altura y 4 de anchura. Por su suelo se aprecia un cauce fósil.

Este tramo de la galería traza un brusco giro de 90º para tomar un rumbo general de 195° -15° E con el que continúa a partir de este recodo.

Desde el punto en que se produce el cambio de sentido entramos un cauce, seco en la fecha de la exploración (6-IX-81), en el que se apreciaban marcas de crecidas, perfectamente definidas a una altura de 1’5 m. sobre el suelo de la galería formado por lodo.

Asimismo, a unos 80 m. de la cueva hemos localizado un sumidero cegado por el limo, que recoge todas las aguas que inundan periódicamente este tramo del conducto. Continuando por este unos 80 m. con rumbo 15° E dejamos atrás la zona de inundaciones periódicas, que es substituida por una galería de sentido ascendente e idéntico rumbo, recorrida por un lecho fluvial fósil, que finaliza en una sala de techo bajo. A la izquierda de ella encontramos una galería estrecha, también ascendente que conduce al pie de un pozo que comunica con la superficie. Su base está recubierta de derrumbes alóctonos caídos por la sima.

Tras ascender 18 m. alcanzamos el fondo de una torca de unos 10 m. de profundidad, con unas dimensiones de 10 por 7 m. en su boca, formada a partir de un sistema de diaclasas de rumbo aproximadamente similar.

Desde el extremo NW del fondo de la Torca se puede continuar por la diaclasa unos 25 m durante los cuales se encuentran numerosos bloques suspendidos entre las paredes. Estos bloques forman un falso techo que asciende súbitamente al llegar a una chimenea que comunica con la superficie

Cueva "Amicitiam Dimittere"

Se encuentra siguiendo la diaclasa final de la cueva de las Palomas unos 25 m. por la superficie de la peña, a partir de la torca antes mencionada.

La diaclasa forma un hundimiento que da paso a una galería estrecha que tras un salto de 2’5 m. aboca a una sala de dimensiones amplias, para cuyo acceso es preciso descender un salto de 15 m.

Nos encontramos con una sala de aproximadamente 50 por 15 m en cuyo suelo aparecen numerosos restos óseos de ciervo soldados en la colada en muchas ocasiones.

Esta cavidad se encuentra pendiente de exploración y topografía completas, aunque se ha hecho una breve reseña y un croquis de su posición en relación con la anterior, por estar formada aprovechando el mismo sistema de diaclasas que la cueva de las Palomas.

Ladera Septentrional

Cueva de Ancillo o Biar

Situada en la ladera norte de la Sierra del Hornijo, queda fuera de los límites de la primitiva zona de Hornijo Sur. Abierta por encima de las cabañas del flanco meridional del valle de Ancillo, las coordenadas de su posición son X= 0° 09’ 45" E, Y= 43º 14’ 48" y Z= 700 m. de la hoja nº 59 (Villacarriedo).

Se trata de una cavidad fósil con una galería subhorizontal caracterizada por la ausencia de formaciones litogénicas y la existencia de un piso recubierto por bloques - algunos de gran tamaño- desprendidos del techo.

En este primer tramo, el conducto aparece cortado por dos simas de 19 y 10 m. respectivamente que ponen en comunicación la cueva con el exterior.

Únicamente en el sector final los rasgos morfológicos de la galería se alteran aprovechando el cruce de una diaclasa perpendicular, en favor de cuyo trazado se ha formado la sala final, de suelo muy pendiente, abundan en ella las formaciones litogénicas y los sedimentos arenosos arrastrados por las aguas filtradas a través de la segunda sima que corta la cavidad.

LAS CAVIDADES VERTICALES

H-S 25.-Se encuentra situada en las coordenadas X= 0° 09’ 27" E, Y= 43° 14’ 10" y Z= 1.190 m., a unos 50 de la cresta del Hornijo en su ladera sur, en el corte del lapiaz, visible desde el valle.

Se inicia su descenso desde una aguja de lapiaz, para introducirse en un pozo de 40 m. de inclinación cercana a la vertical. En este punto la sima se divide en dos, una de ellas muy estrecha e incómoda que va a unirse al pozo principal 22 m. más abajo, en una pequeña sala de unos 8 m. de larga por 3 de ancha. A partir de esta, por un orificio situado en un lateral de ella, se continúa por un pozo acampanado de 23 m., que acaba en una sala de reducido tamaño y sin inclinación apreciable, cubierta en su totalidad de guijarros y derrumbes. En este tapón es donde concluye la sima.

H-S 26.- Situada en la misma cumbre, al lado NE del portillo que utilizan los lugareños para repasar la cima. Las coordenadas de su posición son: X= 0° 09’ 22" E, Y= 43° 14’ 10" y Z= 1.160 m. de la hoja nº 59 (Villacarriedo).

Se abre un pozo de doble boca, de 20 m. de profundidad. En el fondo, dos agujeros, el uno impenetrable y el otro colmatado, conducen a una máxima profundidad de 25 m.

H-S 28.- Situada en la vertiente meridional que cae hacia San Pedro, al pie de un enebro cercano a la cumbre; las coordenadas de su posición son: X= 0° 09’ 22", Y= 43° 14’ 05" y Z= 1.020 m. de la hoja nº 59 (Villacarriedo).

Tiene una doble boca que da paso a un pozo único de 40 m. de profundidad.

H-S 29.- Las coordenadas de su posición son X= 0° 08’ 22" E, Y= 43° 14’ 05" y Z= 900 m. de la hoja anteriormente citada.

Cercana a la cabaña llamada La Mazuca, su boca es un agujero de reducidas dimensiones de difícil penetración, debido a la existencia de un tapón de piedras cuyo objeto es impedir la caída del ganado. A medida que se desciende, la sección del pozo se va ensanchando. El desnivel en la base es de 25 m

H-S 30.- Situada en la lengua del lapiaz que se proyecta hacia San Pedro es un pozo sin demasiado interés, de 15 m. de profundidad. Las coordenadas de su posición son X= 0° 09’ 15" E, Y= 43° 14’ 05" y Z= 1.020 m.

H-S 32.- Cercana a H-S 29, se trata de un agujero de tres metros de desnivel que cae sobre una galería con un regato de agua. Esta galería, debido a sus reducidas dimensiones, es de penetración difícil. Por ambos lados se va estrechando gradualmente hasta imposibilitar la continuación. Su desarrollo topografiado es de 35 m. Las coordenadas de su posición son X= 0º 08’ 55" E, Y= 43° 13’ 46" y Z= 950 m. de la hoja nº 59 (Villacarriedo).

H-S 34.- Se trata de una sima ubicada en la ladera norte del macizo del Hornijo, en el valle de Ancillo. Consiste en un tubo de 1 m. de diámetro en la boca, que alcanza los 5 en su base, situada a 75 m de profundidad. Toda la extensión de su fondo lo ocupa un charco formado por las aguas de filtración.

Topografías

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Cueva de Ancillo o Biar
Autor: © S.E.S.S. - G.E.L.L.

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Cueva de las Palomas y Cueva "Amicitiam Dimittere"
Autor: © G.E.L.L.


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Simas HS-25, HS-28 y HS-34
Autor: © S.E.S.S.

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Simas HS-26, HS-29, HS-30 y HS-32
Autor: © S.E.S.S.

BIBLIOGRAFIA

 MUGNIER, Claude, "El Karst de la región de Asón y su evolución morfólogica", Cuadernos de Espeleología, 4, 1969.
 I.G.M.E., Mapa Geológico de de España. 1:50.000, hojas nº 59 (Villacarriedo) y 60 (Valmaseda), Madrid, 1978.
 VARIOS, "Actividades en la Sierra de Hornijo", Boletín Cántabro de Espeleología, 1, 1981, pp. 3-15.

Notas

[1] Los cuatro firmantes coautores con el G.E.L.L. son miembros de S.E.S.S.

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