El Soplao, una cueva única
HISTORIA DE LAS EXPLORACIONES
La cueva del Soplao, fue descubierta en el siglo pasado por la Real Compañía Asturiana de minas, al iniciarse una explotación de mineral de galena. A este tipo de hallazgos durante la explotación, la denominan los mineros "soplaos", de ahí el nombre por el que conocimos la cueva.
EL primer contacto con la cavidad fue el 12 de Septiembre de 1.975, en el que un equipo de ocho miembros del Speleo Club Cántabro penetró en la cavidad, realizando un campamento subterráneo de 25 horas de duración, con la intención de explorarla en lo posible, ya que sabíamos de antemano por los mineros, que eran varios Km. de cueva.
En este primer contacto, recorrimos unos dos Km. de galerías que corresponderían a las llamadas Galerías de los Fantasmas y Galería Gorda, en la que vimos por primera vez las denominadas concreciones excéntricas, que la mayoría de nosotros no conocíamos.
La topografía la comenzamos en otro campamento subterráneo de 89 horas de duración en Diciembre del mismo año.
Debido a la relativa comodidad de las galerías, pudimos topografiar, en este campamento algo más de dos Km..., a la vez que explorábamos nuevas zonas.
En sucesivas acampadas se trabajó en sinuosas galerías, como la del Barro y la del Puente, hasta llegar el año 1.977.
En Abril de ese año, realizamos una permanencia subterránea de más de "200 horas" (ocho días), durante la cual se descubrieron galerías de mucha importancia, (las denominadas del "Alud" y la "Sirena", que a la postre darían el mayor desarrollo de la cueva. Esta permanencia quisimos hacerla en un principio más como experiencia personal, que como trabajo.
Al final de este capítulo de Historia de las exploraciones, reproducimos el diario llevado por Arturo Moratinos de esta eterna noche de más de 200 horas.
Sumadas las topografías realizadas hasta la fecha, teníamos un plano de 4.800 mts. siendo conscientes de que aún nos quedaba mucho que hacer.
En Agosto del 77, realizamos un vivac en una desviación de la Galería del Alud; ésta era una zona poco explorada y nuestro objetivo consistía en intentar una comunicación natural con el primer soplao (Galería de la Sirena), pues para pasar de una zona a otra, teníamos que atravesar irremediablemente un Km. de mina artificial. En esta ocasión no conseguimos nuestro objetivo, pero días después en otra exploración tuvimos más suerte al ver volar un murciélago (Rinolophus), por lo que pensamos que debía existir otra entrada cerca, ya que la boca de mina más cercana se hallaba a varios kilómetros de distancia de donde nos encontrábamos; tras una breve exploración subiendo un caos de bloques, hallamos restos vegetales, huesos de bovino etc..., pero hasta el día siguiente no lograríamos percibir luz del exterior por la chimenea, ya que hacía varias horas que había anochecido cuando llegamos a ella. Animados por el hallazgo de una entrada natural se realizaron nuevas expediciones y en Navidad de ese mismo año 77, se realizó un campamento con dos equipos, uno en el interior del Soplao acampado en la Galería de la Sirena y otro en el exterior, para descender las posibles simas que se encontrasen en la supuesta dirección de desarrollo del Soplao.
El equipo del interior realiza el montaje de un pasamanos, que tras superarlo, avanzan unos 400 mts. mas no percibían por donde continuar cuando uno del equipo señaló un pequeño agujero en una pared extraplomada, que nos daría el paso tras franquearlo no sin serias dificultades a un laberíntico piso superior denominado posteriormente Galerías Vírgenes.
Mientras el equipo del exterior, aún dificultado por la nieve logra descender varias simas, de las que, una la de mayor radio de boca, unos 30 mts. denominada Torca Ancha comunica con la Galería del Alud, donde hablamos encontrado los restos vegetales.
Otra de las simas bajadas fue la del Tejo que con una profundidad de -33 mts. dio paso a unas galerías con las mismas características del Soplao, pero se encontraba a casi cuatro kilómetros de la boca que nosotros usábamos, por lo que procedimos a su exploración en dirección Oeste, que era de donde vendría el Soplao.
Tras recorrer unos 500 mts. de galería, se tuvo que suspender la exploración, por la aparición de un pozo sondeado en -43 mts. y la no disposición del material necesario para descenderlo.
Ya en Santander, se comprobó que lo topografiado hasta el momento era de cerca de 8.000 metros.
En mayo del 78, se comienza a "atacar" desde la sima del Tejo, siendo nuestro principal objetivo comunicarlo con el Soplao, para lo cual seguimos realizando campamentos mixtos, uno en el interior del Soplao y otro en el Tejo.
Para facilitar la orientación de los planos topográficos, se realiza una topografía exterior entre las bocas de Torca Ancha que ya comunicaba con el Soplao y el Tejo, confirmando que nos quedaban pocos metros para comunicarlas, y así el 28 de Diciembre del 78, uno de los equipos de topografía consigue entrando por el Tejo salir a la Galería del Alud, confirmando que el Tejo y el Soplao son una misma cavidad.
Según fuese la zona de trabajo, los campamentos van cambiando de lugar, realizándose en la Florida, Valle de Lacuerre, Caviña, Vega de Yudero etc...
Es en la Vega de Yudero, donde en la navidad del 79 concluimos la exploración y topografía de la zona Oeste del Tejo, comenzándola hacia el Este, con el fin de prolongar el desarrollo longitudinal de la cavidad.
Ya teníamos un plano de unos 10.800 mts. de topografía.
La zona Este del Tejo, se caracterizó principalmente por ser la parte mas activa del sistema, con gran cantidad de cursos de agua que dificultaban la exploración, hasta la aparición de un sifón que no se ha podido franquear por lo que dimos la topografía finalizada en esta zona.
A partir del año 80, nuestros trabajos en la zona se encaminaron hacia unas cuevas situadas al Oeste, que por su proximidad con el Soplao las considerábamos pertenecientes al mismo sistema. Son las denominadas cuevas de Lacuerre, y están situadas en el mismo estrato del Soplao, a tan solo 140 mts. de la Galería de los Fantasmas.
Entre los años 80 y 81, intentamos en repetidas ocasiones la comunicación del sistema alcanzando en estas cavidades un desarrollo de 1.500 mts., a la vez que terminábamos pequeñas desviaciones del Soplao.
Cabe destacar que las características geomorfológicas de esta cavidad, no se parecían en nada al Soplao, no apreciándose ningún tipo de concreciones y muy erosionadas las paredes.
Ya en el año 84, encontramos en una pérdida de agua del río de Lacuerre, que siempre habíamos visto como inaccesible por el caudal que circulaba por la gatera, un paso a unas galerías "enormes" en comparación con el resto de la cavidad, muy concrecionadas con estalactitas, columnas y gran cantidad de excéntricas, a lo largo de los 450 mts. de longitud que midió esta galería, con lo que aún, no pudiendo comunicar con el Soplao, nos sentimos otra vez en él.
Ese mismo año 84, dimos por finalizada la topografía con un desarrollo de 2.027 mts.
A lo largo de los nueve años que duró la exploración de las cavidades del sistema, se han realizado más de cuarenta campamentos, de los cuales nueve fueron subterráneos, con duraciones entre las 24 horas y 200 horas, tres mixtos con un equipo subterráneo y otro en superficie simultáneamente, siendo más de 34 los espeleólogos que han participado en ellos.
A continuación damos a conocer los nombres de los espeleólogos que han participado a lo largo de esos nueve años.
Participantes (orden alfabético)
Abascal Pérez, Juan Carlos
Aguilar Villanova-Rattazi, Iñigo
Alfageme Pérez, miguel
Alfonso Gomez, Ángel
Arce Trueva, Ángel
Arce Trueva, Francisco
Ayuso Solá, Antonio
Benito Lopez, Santiago
Cantero Fernandez, Ramón
Camarero Gil, José Maria
Castillejo Jiménez, Arsenío
Colina Bruzual, Juan
Colina Bruzual, Eduardo
De la Puente Gutiérrez, Cesar
Duran Cantolla, Marián
Gonzalez Soto, Agustín
Hernandez Herrera, José Luis
Isa Padilla, Antonio
Lobon Ruiz, José Luis
Lozano Ojeda, Rafael
Martín Gutierrez, Faustina
Martínez Pereda, José Miguel
Moratinos Setién, Arturo
Ontañón Gómez, Carlos
Peña Ramos, Gregorio
Pérez Rojo, Pablo
Rebollada Casado, Eduardo
Recio Calzada, Carlos
Rodríguez González, Ángel
Roqueñí Roqueñí, Gonzalo
Rubio Mirapeix, Roberto
Sainz de Varanda, Emilio
Sainz de Varanda, Carmelo
Soria Lopez, Rosendo
Torres Cosio, Eduardo
Vargas González, José F.
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