El Soplao, una cueva única
HIDROLOGÍA DE LA SIERRA DE ARNERO Y SUS UNIDADES KARSTICAS
Nuestra intención al hacer este estudio, es principalmente su aplicación al conocimiento de la espeleogénesis de la cavidad.
El principal problema que encontramos para la realización de este trabajo, ha sido la carencia casi total de surgencias en las aguas del sistema, lo que hace imposible calcular la exactitud del balance hídrico.
Por otra parte, si bien hemos contado con datos exactos sobre precipitaciones y climatología, no hemos podido realizar mediciones directas sobre los porcentajes de escorrentía, filtración etc., lo que nos ha obligado a utilizar valores medios de los mismos sobre cada nivel geológico, basados en estudios de otras zonas. Creemos que intentar una precisión total de un estudio hidrológico es imposible e innecesario por ser fenómenos sometidos a variaciones de difícil medición.
CLIMATOLOGÍA DE LA ZONA.
La cueva del Soplao se encuentra en una sierra situada en la zona media de un valle cantábrico, sin otras formaciones montañosas entre ella y el mar. Esto confiere a su entorno un clima templado, con temperaturas poco rigurosas y abundantes precipitaciones, generalmente en forma de lluvia, ya que las nevadas no son copiosas y permanecen sobre el terreno pocos días debido a las altitudes, que oscilan entre los 400 y 600 metros, y la influencia del mar sobre temperaturas y humedades.
Las precipitaciones son bastante homogéneas, oscilando entre el mínimo de 60 y un máximo de 180 l/m2 en los últimos cinco años (periodo 1.976-80) con una media anual de 1.457 l/m2 (ver diagramas).
Los vientos predominantes del Oeste producen alternativas de situaciones anticiclónicas y borrascosas, provocando la mayoría de las precipitaciones mientras que los vientos del Nordeste y las brisas costeras mantienen en las épocas "secas" una humedad media relativamente alta (70% es la mínima media).
HIDROLOGÍA INTERNA.
Para comprender la hidrología interna del Soplao, es preciso conocer la existencia de tres estratos rocosos que influyen en ella. El primero está formado por calizas del Bedouliense medio ( C1152 ), y en él se desarrolla el Soplao en su mayor parte. E1 segundo es de areniscas del Bedouliense superior ( C1153 ). Y el tercero se compone de calizas del Gargasiense al muro y del Clansayense al techo ( C2-315 ), en el que se encuentra una parte de la cueva.
Para conocer la cantidad de agua que llega al Soplao, necesitamos saber el volumen que se infiltra en la roca. Del agua caída en la zona, una parte se infiltra (I), otra parte se pierde por evapotranspiración (ETP), y otra discurre por el terreno, la llamada escorrentía (S).
Al estar el Soplao en una zona alta, no llega a él agua procedente de otras zonas por escorrentía, por lo que sólo hemos de tener en cuenta la que cae sobre los estratos mencionados, restando la cantidad que de ellos se desplaza por la superficie hacia otras más bajas.
Las calizas del estrato C1152 tienen una capacidad de admisión de infiltraciones del 30 al 40%; las areniscas del C1153, del 5 al 10%, y las calizas del estrato C2-315, del 35 al 45%. Toda el agua que llega al primer estrato discurre por él; la del segundo, va a dar por filtraciones al primero, pero no ocurre así con el tercero, ya que el 80% del agua de éste discurre por él mismo y sólo un 20% pasa a las areniscas y de éstas a las calizas del C1152. Por tanto la infiltración total en este estrato, será:
I=30-40%(PxS1)+5-10%(PxS2)+20%(35-40%)x(PxS3)
Siendo la P la precipitación anual por metro cuadrado, y S1, S2 y S3 las superficies de los tres estratos en la zona considerada.
S1= 430.050 m2
S2= 529.700 m2
S3= 588.715 m2
P = 1.457 Litros/m2 anuales.
Realizados los cálculos obtendremos una infiltración anual en el estrato en que se desarrolla la cueva de:
2’8712x108 Litros para los porcentajes mínimos.
4’057x108 Litros para los porcentajes máximos.
Podemos considerar el valor medio de I=3’4641x108 litros por año. Si suponemos que toda esta agua da lugar a un caudal único, obtendríamos un río con un volumen de 109 l/seg. Este dato será de gran interés para el estudio espeleogenético.
CORRIENTES SUBTERRÁNEAS.
De Oeste a Este encontramos en primer lugar el río periódico de la "Galería Gorda". Este cauce sólo es activo en época de grandes crecidas, y es accesible durante 400 metros.
En la "Sala de los Órganos", situada poco antes del "Bozque", existe un pequeño cauce seco que aparece y desaparece en la pared sur de la sala, y que aunque no ha sido visto en actividad, presenta signos de ella.
En la misma sala del párrafo anterior, hay una pequeña galería que conduce a otra sala de menores dimensiones, en la que una cascada de unos quince metros de altura da lugar a un río constante que se sume a unos pocos metros.
Al final de la "Galería del Puente", fácilmente localizable en el plano, se halla una cascada que origina un río de caudal variable aunque nunca seco. En niveles de agua bajos, recorre la galería durante 200 metros y en el periodo de crecida durante otros 200 metros más. En su recorrido salva un desnivel de 40 metros en varias pequeñas cascadas sucesivas.
Un pequeño río constante de unos 100 metros de recorrido conocido, se localiza en las "Galerías Vírgenes"; desaparece en una gatera.
En la zona de "Torca Juñoso" están los ríos más caudalosos de la cavidad. Uno de ellos recorre la galería de unión entre esta parte de la cueva y la "Galería del Alud". Está enclavado en una clara galería paragenética de reciente formación, es accesible en 150 metros y su caudal es constante. El segundo está en la zona de mínima cota de esta sección (-100 m. respecto a la boca de la sima, y -152 m. respecto al nivel cero de la cueva). Está también enclavado en una galería paragenética con origen de diaclasa, aparece y desaparece en sendos sifones. Su desarrollo accesible es de 250 metros y es, con mucho, el mayor caudal de la cueva.
Como resumen podemos diferenciar dos tipos de ríos en el Soplao; los que se desarrollan en zonas fósiles, que muestran un caudal muy variable, estando inactivos la mayor parte del año, y los de mayor actividad, presentes en las galerías de más reciente formación, y que estudiaremos separadamente en la espeleogénesis.
Es destacable el hecho de que en el Soplao, todos los ríos excepto uno, se sumen en las paredes norte de la cueva, y también salvo uno, provienen de las paredes sur. Este fenómeno pensamos que obedece al sentido de estratificación de la zona.
OTRAS FORMAS DE PRESENCIA DE AGUA.
Aunque los ríos nos permiten conocer en buena medida el grado de evolución de una galería, el agua presente en otras formas como goteos, gours, mantos de agua etc. aportan una importante información complementaria.
Nuevamente nos encontramos con dos zonas diferentes en el Soplao. Al Oeste de la "Galería de la Sirena", observamos en general poca agua, excepto en secciones muy específicas, caso de la "Galería de los Fantasmas", "Galería del Puente" y "Galería del Bozque", con algunos gours y goteos. En el resto, estos fenómenos casi no existen, observándose procesos de degradación del concrecionamiento por esa causa.
En la zona del Este se encuentran numerosos goteos, gours y mantos de agua relacionados con coladas estalagmíticas, además de los ríos más activos. Podemos pues considerarla una zona viva en la que se alternan los fenómenos espeleogenéticos con los litogenéticos de sentido contrario. Esto puede deberse a factores fundamentales, la morfología externa más favorable del aporte de agua a la cueva, y la presencia de sus dos únicas entradas naturales.
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