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Cuadernos del Valle del Asón

Geología y formación de cavidades en el Alto Valle del Río Asón

Nº 6 Diciembre 2001 - Página 19-26

Jueves 11 de septiembre de 2003, por Enrique Fernández Gibert (Fecha de redacción anterior: diciembre de 2001).

Introducción

En el Valle del alto Asón se encuentran, como es sabido, algunas de las más importantes redes subterráneas de España que todavía hoy, después de 40 años de exploraciones ininterrumpidas, siguen dándonos grandes sorpresas. La formación y evolución de estas cavidades, como en cualquier macizo kárstico, está condicionada por bastantes factores.

A continuación trataremos de resumir lo que se sabe hasta el momento al respecto. Lo haremos realizando un recorrido a lo largo del valle, desde su nacimiento hasta Arredondo (FIGURA 1). A lo largo de diferentes paradas, veremos los tipos de rocas presentes y su disposición, la evolución del relieve a lo largo del tiempo, y qué pintan las cuevas en toda esta historia.

Digamos antes de empezar, que en cada parada vamos a ver cuestiones relativas a momentos muy distintos de la historia geológica, que es muy larga. Por eso no debemos confundir en el tiempo cada uno de esos momentos y lo que ha sucedido en ellos. En especial hay que distinguir la formación de las rocas (ocurrida hace millones de años) de los fenómenos Geomorfológicos más recientes: evolución de la red fluvial, formación de las cuevas, etc. acaecidos hace decenas de miles de años: no es lo mismo 100 millones de Euros que 100.000.

El recorrido de la excursión es de unos 12 Km., iniciándose en los alrededores de la Gándara, y terminando en Arredondo.

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Autor: © Enrique Fernández Gibert
Figura 1: Planta del recorrido con cada parada.
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Autor: © Enrique Fernández Gibert
Figura 2: Paleogeografía del Cretácico inferior.
Disposición de los continentes en la época de sedimentación urgoniana.
(Modificado de UCHUPI, 1989).

La Geología del Alto Asón

Las rocas sedimentarias presentes en la región forman parte del llamado Complejo Urgoniano, del Cretácico inferior. Se depositaron hace unos 110 millones de años. En aquella época, la zona era un litoral de aguas poco profundas y clima cálido, con frecuentes cambios en el nivel de mar (FIGURA 2). Ello dio lugar a una importante variación en el tipo de sedimentación tanto de un lugar a otro (en horizontal) como a lo largo del tiempo (en la vertical). En las áreas más próximas a la costa se depositó material detrítico (arenas, que acabaron por transformarse en areniscas); en las zonas de aguas poco profundas, se acumularon carbonatos de origen orgánico (que posteriormente dieron lugar a calizas); finalmente, en las aguas más profundas se depositaron arcillas y carbonatos ricos en materia orgánica, que dieron lugar a margas. El progresivo hundimiento de la corteza durante la sedimentación, ha permitido que se deposite un gran espesor de materiales; llegan a superarse los 4.000 m. Veremos cada uno de estos tipos de roca en las diversas paradas.

Durante millones de años estos depósitos han permanecido enterrados y la zona estable. Mucho más recientemente, desde finales del Terciario, la zona ha experimentado un progresivo levantamiento tectónico, responsable de pliegues, fallas y del relieve que observamos actualmente. Como consecuencia, diversos valles fluviales han ido encajándose, excavando profundas gargantas. Este proceso ha estado fuertemente condicionado por la karstificación. En las etapas más frías del Cuaternario (últimos 2 millones de años), los glaciares también han jugado un importante papel.

PARADA 1. La Gándara. Viniendo de Ramales, unos 200 m antes del desvío a Quintana.

Vista de las distintas litologías de la zona: Margas negras de Soba, sedimentadas en aguas profundas, con alto contenido en materia orgánica. Es un material no karstificable (insoluble), pero muy blando, y por ello fácilmente erosionable por el agua.

Encima del cruce que sube a la Sía podemos ver materiales calizos. Destaca un montículo correspondiente a un arrecife fósil. Se trata de una construcción realizada por organismos marinos, similar a las que se forman actualmente en los mares tropicales. En este caso fueron algas, que al atrapar fragmentos de arena entre sus filamentos, iban quedando enterradas. En ambas laderas del montículo pueden apreciarse los estratos inclinados (FIGURA 3).

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Autor: © Enrique Fernández Gibert
Figura 3: Arrecife de la Gándara, junto al cruce de la carretera de la Sía

PARADA 2. Alto del Puerto de los Collados (mirador).

Vista general de la cabecera del Valle del Asón (FIGURA 4).

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Figura 4: Cascada del Nacimiento del Asón. Las franjas de hierba corresponden a estratos impermeables de arenisca.

Resulta difícil pensar que el agua de la cascada, por si sola, haya podido excavar semejante garganta. En efecto, en el pasado, este valle recogía caudales mucho mayores Procedían de la vertiente sur de la Sía. Sin embargo, esta agua se desvió en un momento dado, debido a una captura: el río Gándara, desde el Este, excavó fácilmente las margas de Soba hasta cortar el curso del Asón y recoger su agua. A poca distancia se encuentran sus espectaculares rápidos, ejemplo de esta erosión.

Otros cursos de agua han sufrido también cambios a lo largo del tiempo: en la figura 5 vemos la evolución de las redes fluviales de la zona, según Mugnier (1969).

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Autor: © Enrique Fernández Gibert
Figura 5: Evolución de la red fluvial.
(Modificado de Mugnier, 1969)

PARADA 3. Mirador de la Cascada (señalizado, en una de las curvas del puerto).

Enfrente nuestro vemos las Calizas del Hornijo, dispuestas en bancos de gran espesor, que dan lugar a espectaculares cortados. Separándolos, se encuentran capas de pocos metros de arenisca y marga que, cubiertos de vegetación, forman rampas. En el mirador, junto a la carretera, podemos tocar las areniscas, de color marrón oscuro.

Sobre la cascada se distingue el valle de la Posadía. Se encuentra "colgado" respecto al nivel del Asón, ya que su encajamiento ha quedado interrumpido. La causa fue la karstificación: el agua que circulaba por él se infiltró disolviendo la roca. Más recientemente, este valle ha funcionado como valle glaciar, pudiendo apreciarse su sección en forma de "U" tallada por el hielo. La morrena procedente de la Posadía, ha cerrado el valle del Asón, ya después de que sus aguas hubieran sido capturadas por el Gándara (el mirador de la parada 2 está en lo alto de la morrena). Junto a la carretera se observan grandes bloques de caliza mezclados con material arcilloso.

Respecto a las redes subterráneas, diremos que la cascada del Nacimiento del Asón es la surgencia del Sistema de Hoyo Grande (con más de 20 Km. de desarrollo). Como vemos, se encuentra "colgada" respecto al fondo del valle, debido a la presencia de los citados niveles impermeables de marga y arenisca. A este lado del río, la Cueva Rubicera presenta una disposición idéntica, si bien aquí el agua subterránea, tras erosionar dichos estratos impermeables, ha continuado su encajamiento en las calizas hasta el nivel del río.

PARADA 4. Yacimiento de grava junto a la carretera (Km. 7,1).

Se trata de un depósito coluvial: acumulación de material procedente de la erosión de la ladera, caído por gravedad. Aparecen fragmentos de las tres litologías presentes en la zona: calizas, areniscas y margas. Puede observarse la textura angulosa de los fragmentos, que indica un transporte muy escaso. Localmente están cementados por calcita, precipitada a partir del agua de escorrentía. También pueden observarse restos de fósiles en los cantos de caliza, así como areniscas de diferente tamaño de grano.

La formación de estos depósitos es muy reciente (decenas de miles de años). Son muy porosos y poco compactados. Como se ve, han sido explotados como áridos para construcción.

PARADA 5. Antes de llegar a Asón (Km. 5’5).

A medida que avanzamos en el corte, vamos viendo materiales progresivamente más antiguos. Los bancos de caliza presentan aquí un espesor mucho menor que en el mirador de la cascada. Por otra parte, a media ladera se distinguen varios arrecifes similares al de la Gándara, aunque más pequeños. A la derecha, en lo alto de la ladera, alternan las calizas (formando cortados de color claro) y las areniscas (cubiertas de vegetación). Son los alrededores de la sima Tibia. Por debajo aparece un gran depósito continuo de areniscas correspondiente a un delta fluvial (junto a la carretera, donde la vegetación lo permite, pueden verse de cerca).

En el contacto entre ambas unidades se desarrolla el Sistema Agua-Sopladoras, de más de 8 Km. de recorrido, cuya surgencia se encuentra igualmente "colgada" respecto al nivel del Asón, como ocurría con la Cascada del Nacimiento, ya que el agua no puede disolver las areniscas.

PARADA 6. Localidad de Asón (Km.4’5).

Panorámica del Barranco de Rolacías, afluente del Río Asón desde el Oeste. Al estar excavado en areniscas, al contrario que la Posadía, sus aguas no se han infiltrado, y se han ido encajando hasta el nivel del Asón. Su sección en "V" indica un origen fluvial.

Aunque no puede verse desde aquí, la cabecera de este barranco está excavada en calizas, y si se han producido pérdidas subterráneas que han interrumpido el encajamiento de su lecho. Ello ha producido un "escalón" en el perfil del valle. En la base del mismo, en el contacto con las areniscas, se encuentra la Cueva de Río Munío.

PARADA 7. Junto al puente, antes de cruzar el Río Asón.

Los estratos de arenisca del complejo deltáico cambian lateralmente a calizas, de un modo espectacular, (Peña Lavalle). Al contrario de las calizas vistas previamente, éstas son de carácter masivo, sin ninguna intercalación de margas ni areniscas (Calizas de Picones).

Por ello, al contrario de lo que sucedía con la Red de Hoyo Grande o el Sistema Agua-Sopladoras, la red subterránea desarrollada aquí (Sistema Cueto-Coventosa) se ha encajado progresivamente a medida que lo hacía el Río Asón, dando lugar a distintos "pisos" con un desarrollo en la vertical de más de 200 m. Por el piso inferior discurre actualmente el curso activo, que resurge en La Cubera.

PARADA 8. Km. 2

Por debajo de las Calizas de Picones se encuentran rocas sedimentarias del denominado Complejo Purbeck-Weald. Se trata de materiales impermeables (arcillas y areniscas), no karstificables, depositados en ambiente continental, mucho más antiguos que todo lo vista hasta ahora. Se destacan en la ladera Este, frente a la carretera, por estar cubiertos de prados.

PARADA 9. En el cruce de Arredondo giramos a la derecha (dirección Ramales), deteniéndonos nada más cruzar el puente.

Se observa la estructura plegada de los materiales, en concreto el pliegue anticlinal visible sobre Arredondo. El corte que hemos realizado se encontraba en el flanco Sur del pliegue. De aquí hacia el Norte, el buzamiento de las capas es el contrario (FIGURA 6).

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Autor: © Enrique Fernández Gibert
Figura 6: Corte geológico de la excursión.
(Modificado de Mugnier, 1969)

Desde el punto de vista espeleológico, esta disposición ha tenido su importancia: Los niveles más altos del Sistema Cueto-Coventosa (los más antiguos) se extendían hacia el Norte (galerías superiores de la Red de Tonio-Cañuela) desaguando en el Río Bustablado. Tras el encajamiento de las cavidades, la presencia del núcleo impermeable wealdiense ha dividido el antiguo sistema en dos: Cañuela en el N, que continua drenando hacia el Bustablado, y Coventosa más al S, cuyas aguas van al Asón, tal y como hemos visto. La figura 6 muestra un corte completo del recorrido realizado.

PARADA 10. Entrando en la localidad de Arredondo, por la carretera a Bustablado.

A ambos lados de la carretera encontramos en total tres bares. Elegiremos el de nuestra preferencia para tomar una o varias cervezas, especialmente si hemos realizado la excursión a pie o en bicicleta.

Conclusiones

Hemos tenido ocasión de examinar de cerca distintos tipos de rocas sedimentarias, y comentar su origen en un pasado remoto. Mucho después, comenzó la fase de levantamiento y erosión, que formaron el actual relieve, con su red fluvial. La karstificación y glaciarismo son manifestaciones de esa erosión. Los factores que intervienen en la evolución geomorfológica de la zona son numerosos, y se encuentran interrelacionados: litología, tectónica, clima, etc.

En las regiones kársticas, el estudio de las cavidades dentro de su contexto, puede ayudarnos a conocer detalles de la historia geológica de esas regiones, que de otro modo no podríamos desvelar. En nuestro país, por desgracia, no son numerosos los estudios de este tipo, pese a la abundancia de macizos kársticos de primera magnitud.

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Autor: © AER
La Cueva del Agua de Asón. Se desarrolla en la base del estrato inferior de las Calizas del Hornijo, en el contacto con las areniscas de Miera-Lunada. Ello ha impedido su encajamiento hasta el nivel del río.

Bibliografía

- GARCIA-MONDEJAR, J. y PUJALTE, V. (1981): Jurásico superior y Cretácico inferior de la Región Vasco-Cantábrica (Parte Occidental). Santander, Burgos y Palencia. Universidad del País Vasco. 133 p.

- MUGNIER, C. (1969): El karst de la Región de Asón y su evolución morfológica. Cuadernos de Espel. 4: 139 p.

- SPELEO-CLUB DE PARIS y CLUB ALPIN FRANÇAIS (1989): Trente années d’exploration dans le Cueto et la Coventosa (Cantabrie, Espagne). Mémoires du Spéléo-club de Paris 15: 114 p.

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Autor: © J. A. Ortega
Panorámica del Macizo de Mortillano. En la parte superior, las calizas del Hornijo, que forman grandes cortados. Debajo (verde oscuro) las areniscas de Miera-Lunada, que cambian a las Calizas de Picones (lado izquierdo).

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