Boletín Cántabro de Espeleología
Nº 13 1997 - Página 67-79
Jueves 15 de mayo de 2003, por Philippe Morverand
Resumen: Desde hace poco más de dos años, el Espeleo Club de París ha retomado la exploración de las torcas del macizo de Mortillano (Término municipal de Soba, Cantabria, España). En el Sumidero de Cellagua, se exploraron grandes galerías fósiles; a partir de una nueva torca (sima de Mazo Chico) se ha bajado una sucesión de pozos de aproximadamente 300 m, luego un río hasta la cota de -715 metros. En el fondo, una red compleja, escalonada, queda aún sin explorar de forma detallada. En resumen, al cabo de estos dos años pasados, son casi 11.000 metros de conductos los topografiados, añadiéndose a la sima más profunda del tras-país cántabro (la famosa torca de Garma Ciega, de 825 m de profundidad). Para los años venideros se dibujan interesantes objetivos, pero seguramente se encuentren entre los más difíciles: reunir los dos más importantes sistemas del Mortillano, uniendo el conjunto Garma Ciega-Cellagua-Mazo Chico con el sistema del Mortero de Astrana, lo que conduciría a una red de 60 Km. de galerías y de pozos y acabaría siendo uno de los más largos de España.
Philippe Morverand, en este artículo, repasa cuales han sido las grandes etapas de la exploración. Apoyándose en las topografías, el autor da una descripción precisa de los nuevos conductos. De seguido da una nueva interpretación sobre la formación de las torcas en el Mortillano y en particular plantea el problema de la formación del sistema de Garma Ciega.
El Espeleo Club de París mantiene las investigaciones en el karst del Asón desde hace ya más de una decena de años. Es autor de descubrimientos mayores en la mayor parte de las grandes redes del valle del Asón (Sistema de Cueto-Coventosa, Sistema Tibia-Fresca...). Pero es a partir del verano de 1994 cuando ha realizado los primeros descubrimientos en el sistema Cellagua-Garma Ciega, a partir del sumidero de Cellagua, y de forma completamente fortuita. Desde esta fecha han sido organizadas ocho campañas de estudio. Las resumimos a continuación.
Julio de 1994. Primeros descubrimientos a partir del Sumidero de Cellagua: exploramos un nuevo afluente en la margen derecha del cañón (afluente llamado de las Lucarnes) y prolongaciones múltiples a partir de la galería de los Borgoñones (principalmente la galería del Penitente, y el meandro Sur).
Agosto de 1994. Exploración más detenida del meandro Sur; descendemos once pozos en este meandro fósil, recorriendo más de un kilómetro, parando en una escalada ascendente. Se explora parcialmente el pozo Balourd, reconociendo varias salas de bellas formaciones (entre las ellas la sala del Tótem, la del Suelo Perforado). Del 8 al 11 de Agosto, un vivac permite a un equipo levantar unos 3.600 metros de topografía.
Diciembre de 1994. Descubrimiento de la entrada de Mazo Chico. Del 26 al 31 de Diciembre varios equipos del Espeleo Club de París descienden a la nueva torca descubierta. Al final de esta campaña se reconocen dos ramas: la Sud-oeste hasta -380 m (concluye en el alto del pozo llamado del Embarcadero) y otro ramal independiente (llamada ramal de los Potes) hasta -250 (finaliza en la cascada de 16 metros).
Mayo de 1995. Varios equipos del Espeleo Club de París continúan la exploración del ramal Sur-oeste hasta -530. La topografía de la torca está retomada a la vez en el ramal Sur-oeste y en el de los Potes; se reequipa la torca. A partir de ese momento, los datos topográficos serán centralizados y recogidos en un sistema informático.
Agosto de 1995. La expedición, únicamente consagrada al Sumidero de Cellagua, prospecta a partir de un vivac situado en la galería de los Borgoñones (cuatro días pasados bajo tierra por segunda vez). Los descubrimientos se suceden: galería del Sahara, galería Aladino, galería de la Aparición,..., o sea, un total aproximado de 2.800 m nuevos, descubiertos y topografiados. La bajada del Pozo Balourd da un nuevo acceso al río del Mazo Chico (llegada a -366). Y el forzado del extremo del meandro Sur da igualmente acceso al mismo río, pero más abajo (unión de -480).
Noviembre de 1995. Del 28 de Octubre al 4 de Noviembre, un equipo del Espeleo Club de París vuelve a bajar tres veces al Mazo Chico para completar la exploración y la topografía de la sima. Finaliza a -630 al inicio de una serie de cascadas nuevas.
Mayo de 1996. El mal tiempo no permite más que un solo descenso a -300 m. Se exploran unos 300 m aguas arriba del río de Mazo Chico. Finaliza en un estrechamiento.
Agosto de 1996. Del 27 de Julio al 15 de Agosto, una importante exploración que reagrupa a espeleólogos aguerridos alcanza el fondo de la cavidad en la cota -715 m (punto base del Bidón de Fuel-Oil). En la cota -656, y lateralmente, en el río que va hacia el fondo, se descubren galerías fósiles. Se exploran durante el verano alrededor de 1.500 m. Los conductos, frecuentemente tortuosos, y escalonados, presentan morfología de conductos freáticos dirigiéndose hacia el oeste, mientras que el río de Mazo Chico se dirigía claramente hacia el Sur. Pero la complejidad de los sitios, las dificultades de acceso (puntas de 15 a 20 horas a partir de un vivac en Cellagua), los riesgos patentes de crecida, todos estos elementos frenan nuestro avance. Y la unión con el sistema del Mortero, aunque altamente probable, no se realizó este verano.
Octubre 1996. Aprovechando una semana seca en el otoño, un equipo del Espeleo Club de París vuelve a Mazo Chico con intención de terminar el ramal de los Potes. Más allá de los -250, el meandro continúa y conduce las exploraciones de nuevo al río del Mazo Chico (unión hacia -290). Este ramal será desinstalado a continuación.
Figura 1: Perfil de los pozos de Mazo Chico (Esc. 1:1000). Corte proyectado en el eje 118º, según croquis topográfico realizado con ordenador.
Para una descripción general de las galerías y pozos anteriormente conocidos en Cellagua y Garma Ciega, remitimos al lector a textos más generales. En concreto, los atlas topográficos publicados en los años 1986 y 1987, rinden buena cuenta de los trabajos anteriores [COURBON et CHABERT, 1986; PUCH, 19871.
Las nuevas redes descubiertas por el Espeleo Club de París representan unos 10 Km. (El desarrollo topografiado en Cellagua y Mazo Chico por el S.C.P. desde Julio de 1994 es de 10.936 metros, de los que 640 m figuraban ya en la topografía de Garma Ciega ARES/CASTAR de 1984 y 1985 [BONNARDIN, 19871). Estas galerías nuevas se desarrollan globalmente más al Sur de las galerías antiguamente conocidas en Cellagua o Garma Ciega. Habida cuenta de estos descubrimientos, y aunque quedan por hacer los cálculos precisos, estimamos el desarrollo actual del sistema en unos 20.000 metros; la profundidad total del sistema sigue sin cambios.
Dos entradas (Mazo Chico y Cellagua) pueden potencialmente dar acceso a estas redes. Pero conviene señalar que solo la entrada de Cellagua da acceso al conjunto de las galerías, y que además constituye el acceso más cómodo. Por Cellagua es necesario tomar la galería de la margen izquierda, a 450 m de la base de los pozos.
Se puede considerar que se trata de tres conjuntos unidos entre ellos, pero que, en el plano morfológico, son tres diferentes:
Las galerías fósiles de Cellagua, las que se alcanzan directamente por el sumidero de Cellagua y la galería de los Borgoñones, tienen en la mayor parte bellos temas. A título de ejemplo, la galería del Penitente tiene más de diez metros de ancha y posee bonitas concreciones; lo que le confiere interés para la visita. La orientación de estas galerías, la mayor parte de las veces transversal a la pendiente de las capas calcáreas, a menudo próxima al eje Este-Oeste, del mismo modo que su morfología nos hacen emitir la hipótesis de que han sido hundidas en una época en que el nivel de base estaba próximo a los 700-750 m. Serían, pues, muy antiguas dado que el nivel de base está situado hacia los 300 m en la actualidad (nivel del Asón).
Cursos activos, entre ellos el río de Mazo Chico: De hecho se han reconocido dos arroyos subterráneos, el río de Mazo Chico y el río Cantarín. Estos dos cursos se unen hacia la cota de -390. A partir de ésta el curso de agua es único. Curiosamente, no recibe ningún afluente. El descenso es progresivo: una serie de pequeñas cascadas (máximo 20 m) conduce de -301 a -656.
Las galerías fósiles de la zona profunda de Mazo Chico: Estas galerías comienzan en la cota -656 viniendo de Mazo Chico. Están también escalonadas en varios niveles y se recortan en una red bastante densa. Siguiendo su exploración en curso, no daremos de ellas sino una sucinta descripción.
Ofrecemos a continuación una descripción detallada y exhaustiva de las redes de nuevo descubrimiento o retopografiadas, sector por sector.
Figura 2: Plano de las galerías nuevas descubiertas en Cellagua y Mazo Chico. Realizado con ordenador. Presenta de modo exhaustivo los conductos topografiados por el Spéléo-Club de Paris. Escala 1:75000.
1. Los pozos de Mazo Chico (Ver figura Nº 1).
La Sima de Mazo Chico presenta dos sucesiones de pozos de alrededor de 300 m cada una y muy distintas: el ramal principal (llamado igualmente ramal Sur-oeste) y el ramal de "los Potes".
El ramal principal presenta pozos y numerosos resaltes muy pequeños. La lista completa de los saltos a equipar es la siguiente: Pozo de 8 m; resaltes de 4 y 5 m; pozo de 37 m (Pozo Doble); pozo de 6 m; resaltes de 2, 2 y 3 m; pozo de 22 m; pozo de 13 m; resaltes de 6, 2, 5, 2, 2, 3, 2; pozo de 27 m; pozo de 86 m (Cristal Oscuro); pozo de 7 m. El meandro terminal aboca lateralmente, de forma suspendida, en el río de Mazo Chico (cota -301).
El ramal de los Potes presenta los saltos siguientes: A partir de la boca del Pozo Doble, pozo de 22 m; resaltes de 5, 4, 4 m; pozo de 64 m (llamado del Café Liejés); pozo de 22 m; pozo de 11 m; pozo de 13 m; cascada de 16 m; resalte de 6 m.
Señalemos que este ramal esta irrigado a partir de la base del Pozo del Café Liejés (una llegada importante aboca en este pozo, y lateralmente). El agua que se entorca con fuerza en los resaltes que siguen y la estrechez del meandro hacen que, aunque este ramal une con el río del Mazo Chico, este segundo itinerario no es muy practicable.
2. El río de Mazo Chico (de -301 a -656).
Reducido a un estrecho meandro al principio, sobre todo cuando se le recorre en su fondo, el río de Mazo Chico, a medida que avanza aguas abajo, va ensanchándose. Los primeros 900 m son estrechos, sin ser exagerados, sin embargo. Es a partir de -390, donde el río de Mazo Chico ve su caudal incrementado por el segundo río (el Cantarín), cuando Mazo Chico se convierte a la vez en mas acuático y mas practicable. A partir de este lugar se hacen necesarios los "pontoniers" pues la progresión se efectúa muy a menudo por el agua, sin que los tramos sean muy profundos. En total se deben equipar 25 cascadas a lo largo de su curso; la mas importante con 21.5 metros; numerosos saltos del orden del metro pueden ser franqueados sin instalar.
Desde -301 a -524, el río presenta un perfil más llano. Deben ser equipados numerosos resaltes o cascadas: Pozo de 25 m (a instalar a partir de la galería fósil de -300); cascada nº 1 de 3 m; cascada nº 2 de 4 m; cascada nº 3 de 9,5 m (pozo llamado del Embarcadero); cascada nº 4 de 2 m; cascada nº 5 de 4,5 m; cascada nº 6 de 3 m; cascada nº 8 de 5 m; cascada nº 9 de 2 m; cascada nº 10 de 18 m; cascada nº 11 de 7 m; cascada nº 12 de 2 m; cascada nº 13 de 2 m; cascada nº 14 de 3 m; cascada nº 15 de 3 m.
A partir de -524, el perfil de la torca se hace más vertical. Júzguese: cascada nº 16 de 4 m; cascada nº 17 de 12,5 m; cascada nº 18 de 12 m; cascada nº 19 de 21,5 m; cascada nº 20 de 3 m; cascada nº 21 de 6 m; cascada nº 22 de 4 m; cascada nº 23 de 10 m; cascada nº 24 de 4 m y, finalmente, la nº 25 (llamada pozo de la Rana) de 15 m.
En la cota -656, este meandro-pozo que baja de Mazo Chico, casi atravesando la montaña en línea recta, llega a un viejo sistema de galerías fósiles. Allí la fisonomía de los conductos cambia radicalmente: el río entra en una amplia galería de perfil tubular, hundiéndose en su eje medio, o a veces en los laterales, según los sitios.
3. La Galería de los Borgoñones.
Sobre los 450 m, y en la orilla derecha del cañón de Cellagua comienza la galería de los Borgoñones, que da acceso al conjunto de las nuevas redes fósiles de Cellagua.
Se trata en su inicio de una galería orientada hacia el Sur, comenzando en alto con referencia al suelo del cañón de Cellagua (resalte de 5 m). El conducto, al principio bastante amplio, y muy alto, es sobrehundido por un meandro reciente y estrecho. En los primeros ciento cincuenta metros se progresara lateralmente por cornisas estrechas. Y esta configuración particular del principio explica seguramente que la mayor parte de los que han pasado por el cañón de Cellagua han considerado que se trataba, equivocadamente, de una galería menor, cuando es la aportación principal al cañón de Cellagua. Más lejos, la galería se ensancha y forma un bonito conducto ligeramente ascendente. A 520 m, se desemboca en una zona ensanchada, que forma dos salas sucesivas en las cuales se unen dos conductos particulares: a la vez el meandro Sur y su parte aguas arriba, y la galería del Atajo.
Por otra parte la galería de los Borgoñones presenta varias galerías laterales: A 50 m empieza un meandro corto (no topografiado) estimado en 50 m; a 85 m se abre la galería de los Lirones (se han encontrado allí varios esqueletos); esta ha sido topografiada en todo su alcance 210 m; se divide en dos ramales a 150 m: la de la derecha finaliza en la base de un pozo, la de la izquierda (hay que pasar un resalte de 6 m) termina en un resalte ascendente no franqueado. A 290 m, se abre la galería de las Marmitas, situada más en alto que la galería de los Borgoñones y comunica en dos lugares con esta última; un conducto que corta esta galería ha sido llamada El Combivore a causa del estrechamiento de su meandro.
4. El Meandro Sur:
En su parte aguas abajo, este meandro une la galería de los Borgoñones con el río de Mazo Chico. Puede ser un acceso cómodo a este río dado que es a la vez muy seco y permite la unión más aguas arriba. Totalmente fósil, de una anchura media de apenas un metro, muy difícil en ocasiones, si se desea utilizar este paso será necesario equipar once pozos o resaltes. A saber: resalte de 4 m; pozo de 15 m; pozo de 6 m; pozo de 5 m; pozo de 13 m; cuatro resaltes de 6, 5, 7 y 5,5 m; una escalada en libre de 10,5 m y el pozo que aboca en los techos del río de Mazo Chico (de 39 m).
La parte aguas arriba ha podido ser subida unos 230 m hasta un estrechamiento de bloques que detiene la progresión.
5. La galería del Penitente y el pozo Balourd.
Esta galería es de buenas dimensiones y ha constituido el primer descubrimiento mayor del S.C.P. en Cellagua. De unos 350 m de largo, desemboca en un enorme pozo llamado Pozo Balourd, en honor de su descubridor. Paralelamente a la galería de los Borgoñones, se inter-conecta por medio de dos pasos muy diferentes: el primero es el paso llamado de Balourd (escalada en libre de unos 20 m procedente de la galería de los Borgoñones) y el segundo una galería que corta el meandro Sur en su inicio y alcanza al cabo de unos 150 m la galería del Penitente (galería del Atajo). En términos generales, se constata que la galería del Penitente se sitúa unos 20 m por encima de la galería de los Borgoñones, siguiendo un trazado que le es casi paralelo e invita a pensar que debería comunicar en otros tiempos (antes de su colmatación) con la galería de las Marmitas.
Lateralmente, y unos 70 m antes del pozo Balourd, se abre un conducto ascendente que da acceso a dos salas superiores de buen tamaño: la sala del Tótem (nombre dado a causa de una gran prominencia estalagmítica; las dimensiones de la sala son de 35 por 25 metros aproximadamente) y la sala del Suelo Hundido (35 por 25 m igualmente).
6. Galería del Sahara.
Comenzando al Sur-Este del Pozo Balourd, son varios los pasos posibles para la unión: el paso de la Aguja en primer término, el paso de los Fênes, o la instalación de una cornisa al Norte del Pozo Balourd. Esta galería está muy bellamente concrecionada (bellas estalactitas y estalagmitas), y además, constituyendo su particularidad, está tapizada de arena fina en el suelo. En su final, desemboca en balcón sobre un salto al fondo del cual discurre un nuevo río. Con 48 metros de profundidad, este salto asegura la unión con el río Cantarín, el segundo río de esta parte de la cavidad.
7. El río Cantarín.
Aguas abajo, este río contiene varias cascadas que deben ser equipadas. A saber: primeramente dos cascadas de 3 m; dos cascadas de 2 m; y finalmente una última de 15 metros. El recorrido, de unos 300 metros de longitud, constituido por tramos poco profundos desemboca al pie de la última cascada en el río de Mazo Chico.
8. La galería Aladín.
Esta galería comienza al nivel de un verdadero laberinto (llamado de los Colgantes) que se inicia al Sur del Pozo Balourd y al Oeste de la galería del Sahara (frente a la Duna de arena). Compuesto de una red de galerías, con varios enclaves, la galería Aladín apunta hacia el río Cantarín. Su recorrido, cuando se le mira en la topografía es paralelo al de la galería del Sahara; los trazados de las dos galerías están desplazados alrededor de los 50 m.
9. Galería de la Aparición.
Cuando se asciende la galería Nordeste que rodea al pozo Balourd (un paso debe ser equipado, el resto es fácil), al subir a través de los conos que obstruyen parcialmente esta galería, se tiene la sorpresa de abocar en un eje transversal que ha sido llamado galería de la Aparición. Es la más elevada de las galerías de Cellagua, pero también la más desplomada, llena de bloques, y de desfondamientos. Por mantener al principio un buen tamaño se puede pensar que constituye la parte de arriba de la galería del Penitente y el conducto principal. Pero continuando hacia el Norte se estrecha bruscamente a unos 70 m, dando lugar a un conducto estrecho del orden del metro de anchura en esta ocasión. Veinticinco metros más lejos, un meandro fósil sale, orientado hacia el Sur-este, unos 70 m más (llamado Pequeña Aparición). Únicamente se han recorrido algunos cortos ramales suplementarios. Siendo lo más interesante un meandro (llamado meandro Arnaud) que ha sido explorado durante 150 m aproximadamente. Esta última red presenta varios pozos, y algunos tramos de galería, pero queda pendiente de continuarse.
Figura 3: Corte proyectado de las redes de Cellagua y Mazo Chico. Realizado con ordenador siguiendo el eje de 205°. Escala 1:5000. 1: Cañón de Cellagua. 2: Afluente de los Lucarnes. 3: Galería de los Lirones. 4: G. de los Borgoñones. 5: G. de las Marmitas. 6: Meandro Sur. 7: Parte alta Meandro Sur. 8: G. del Penitente. 9: Pozo de Balourd. 10: Río de Mazo Chico. 11: Pozos de Mazo Chico. 12: G. de la Aparición. 13: G. Sahara. 14: G. Aladín. 15: Río Cantarín. 16: G. de la "zona profunda"
Mazo Chico aporta elementos nuevos a la descripción espeleogenética de las redes subterráneas del macizo de Mortillano.
En la exploración de esta sima, deben anotarse los siguientes puntos importantes:
1. No hemos observado transición litológica de entidad en las series calcáreas mientras se descendía Mazo Chico. Las calizas, aunque no sean siempre homogéneas, no tienen intercalaciones de capas margo-arenosas como las que se describen en Garma Ciega [RAT, 19751. El posicionamiento de las galerías ha, pues, sido ordenado por la altitud de un nivel de base, entonces situado más alto.
2. El río de Mazo Chico reunió dos conjuntos de galerías fósiles de edades muy diferentes: Las de Cellagua por una parte y las de la "zona profunda" de Mazo Chico, por otra.
Para ser más preciso, el sistema de meandro-pozo de Mazo Chico (el río de Mazo Chico y sus afluentes) se ha configurado más tarde que los dos sistemas de galerías fósiles. Porque por una parte el pozo Balourd (afluente de Mazo Chico) corta en trozos las galerías de Cellagua (hacia 750 m de altitud), y que por otra el río de Mazo Chico corta las galerías fósiles del fondo hacia 365 metros de altitud.
El primer sistema de galerías (las de Cellagua) se posiciona en el macizo hacia 750 m de altitud. Vista la amplitud y morfología de las galerías (galerías en tubo o en cañón), se trata de una karstificación que fue a la vez relativamente estable, mantenida durante un tiempo suficientemente largo y generalizada a una buena parte del macizo. A este nivel se han establecido circulaciones en régimen freático, circulaciones que se han reencontrado a la vez en Cellagua (galería de los Penitentes, galería de los Borgoñones,...) y en la cueva de Las Canales (laberinto fósil). Se puede razonablemente emitir la hipótesis de que este sistema de galerías dependió en otro tiempo de un nivel de base situado hacia los 700-750 metros, cuyas exurgencias estarían situadas en los flancos del valle del Asón, verosímilmente en varios puntos; Las Canales (Rubicera) sería una salida importante de este primer sistema. Este sistema, puesto que está muy colgado en el macizo, es muy antiguo y sería de edad pre-cuaternaria [MORVERAND, 1995 d].
El segundo sistema de galerías se establece entre las altitudes de 300 y 400 metros. Presenta varios niveles de galerías que han debido funcionar de forma sincrónica. Corresponde al mismo nivel de carstificación que el explorado en Cueva Fresca en la ladera izquierda del valle del Asón, o las galerías del fondo del Mortero (redes de los Parisinos). Este sistema, porque está situado un poco por encima del nivel actual del valle del Asón, sería de edad cuaternaria antigua [MORVERAND, 1995 d].
En síntesis, la exploración de Mazo Chico ha permitido confirmar la existencia de dos niveles de karstificación muy diferentes en el macizo de Mortillano. Además la torca de Mazo Chico les corta espeleológicamente; lo que es una suerte para el espeleólogo que mantenga la esperanza de reunir el conjunto de las redes del Mortillano.
En este capítulo, os propongo extender nuestro punto de vista al conjunto de Garma Ciega. Esta última, porque es bien conocida, ha sido ya objeto de artículos de varios autores, principalmente sobre su proceso de formación [GRODZICKI, 1982].
Pero el objetivo es complicado. Sin embargo, estoy en situación de proponer actualmente un nuevo esquema de interpretación global para la formación del sistema de Garma Ciega y Cellagua.
Planteo un proceso en cuatro etapas principales, que tiene la ventaja de situar en primer término los fenómenos fundamentales que es preciso tener en mente cuando se aborda Garma Ciega, Cellagua o Mazo Chico.
Fase 1: La fase inicial.
Algunas galerías se hunden (galería de los Borgoñones, del Penitente, del Sahara). Principalmente en régimen inundado, siguiendo un nivel de base que estaba establecido hacia 700-750 m de altitud, es decir, entre los 400 a 450 m por encima del actual río Asón. Sin que se pueda ser preciso sobre este punto, imaginamos que la salida de las aguas se situaba al nivel de uno de los muchos porches visibles desde la carretera del valle del Asón. Y haciendo énfasis en que la altitud de la surgencia debía estar algo cerca de la de la Cueva de Las Canales (alias Rubicera) abriéndose en los flancos del valle del Asón, y en la actualidad enlazado a la importante red de galerías y de pozos del sistema del Mortero de Astrana.
Es probable que en esta época el karst del Mortillano estuviera completamente cubierto por las capas margo-arenosas que no se conservan hoy más que en su parte más septentrional. Es seguramente esto lo que explica que muy pocas torcas atraviesen estas antiguas galerías debido a que las circulaciones de superficie no podían penetrar sino con dificultad. Los, conductos kársticos de la fase inicial se producían la mayor parte de las veces de pérdidas laterales al macizo, o de hoyos -grandes dolinas- que comenzaban a formarse con el inicio del desconche de la cobertura margo-arenosa.
Fase 2: Hundimiento del nivel de base.
A continuación, y esto de forma continua y lenta, a lo largo de un buen período de los tiempos geológicos, el nivel de base desciende con el hundimiento progresivo del valle del Asón. Las galerías iniciales se secan aguas arriba; el cañón de Cellagua -porque presenta en la actualidad un sobrehundimiento muy importante en su tramo más bajo ha debido seguir funcionando durante más largo tiempo. La galería de Garma Ciega se establece capturando el cañón de Cellagua para llevarle esta vez a una nueva exurgencia situada mucho más abajo en el valle del Asón, salida situable a un centenar de metros por encima del nivel de valle actual.
Fase 3: El establecimiento del karst clásico.
Las galerías situadas inicialmente hacia 400 m de altitud, se reorganizan progresivamente, descendiendo, y esto para acomodarse con el nivel de base del valle del Asón. Los conductos se establecen de modo generalizado entre 300 y 400 metros de altitud. En este karst, y porque el nivel del valle del Asón fluctúa, las redes son fuertemente puestas en carga. Encontramos los testigos en forma de colmataciones arcillosas importantes a la vez en Mazo Chico en zona profunda y al fondo del Mortero. Podemos calificar este karst como clásico, pues es el que se explora en las grandes cavidades del valle del Asón (Cueva Fresca y Coventosa). Está escalonado, pero las etapas comunican siempre entre ellas. Última insistencia: en el fondo de Garma Ciega (hacia la cota -825) este tipo de galerías no ha sido descubierto hasta el presente. Pero, por analogía, se puede apostar que este tipo de galerías debe existir en cualquiera de las partes.
Fase 4: Hundimiento de los meandros-pozo.
A continuación un tipo erosivo similar al modo de profundización de las simas alpinas afecta a Cantabria. Y se forman las torcas de Garma Ciega, Cellagua y Mazo Chico, determinando su ubicación principalmente del estado de limpieza de las capas margo-arenosas que progresivamente se retraen hacia el Sur. Estas torcas cortan los conductos de drenaje kárstico ya existentes, utilizándolos a veces, o les perforan en otros casos.
Así, en Garma Ciega, el meandro-pozo que baja del Pico Tejes se hunde bajo las galerías fósiles (hasta un punto situado a -480 en la topografía del S.S.B.).
Lo mismo en Mazo Chico: los meandros que salen de Mazo Chico pasan bajo las galerías fósiles de Cellagua y el pozo Balourd secciona las galerías de Cellagua.
Al contrario de los que sucede en Cellagua, el bonito meandro-pozo que se inicia en el fondo de la dolina de Llana se empalma con la galería subyacente desde su llegada a -230. Hoy esta parte del cañón de Cellagua podría ser considerada erróneamente como hacia arriba. Una observación fina nos ha mostrado que no ha habido nada de ello: el eje de los Borgoñones y del Penitente es la antigua parte aguas arriba del cañón de Cellagua y de la galería de Garma Ciega.
Estos meandros-pozo presentan un perfil característico del trasiego de circulaciones vadosas, en una época en la que el nivel de base había descendido ya abajo. Su anchura del orden del metro y su considerable altura, a veces difícil de precisar, pues en Mazo Chico raramente se ven los techos, hacen pensar en una erosión intensa, más intensa que la del clima actual. Por ello es legítimo pensar que estos meandros-pozo se han abierto bajo climas contrastados y húmedos. Podrían resultar de fuentes nivales potentes, ligadas a un clima montañés crudo.
Figura 5: Corte proyectado Norte-Sur, en detalle (Sector del Pozo Balourd). Este corte se superpone al croquis topográfigo realizado con ordenador. Las cotas dadas con referencia a la entrada de Mazo Chico.
1. Relación con el sistema del Mortero de Astrana.
El sistema del Mortero de Astrana forma una importante red en la parte Sur del Mortillano. El Mortero mismo está unido a varias entradas (Cuesta del Cuivo, río Leolorna, río Cubieja...) abriéndose en los dos talwegs cortando las praderías al Sur de la montaña de Mazo Chico [COURBON et CHABERT, 1986; PUCH, 19871.
Además esta red está a su vez unida con la Cueva de Las Canales por varias comunicaciones. El conjunto, muy laberíntico, escalonado, y globalmente muy fósil, presenta en total más de 40 Km. de galerías (comprendido el Mortero) muy complejas.
El Mortero mismo conduce a un río que se lanza, en la cota -165, por un gran pozo de 178 m que se ha vuelto ahora célebre.
Al fondo de este pozo, en la red de los Parisinos, algunas galerías fósiles han sido recorridas en varios niveles. Estas galerías está escalonadas también entre las cotas 300 y 400 metros.
La Cueva de Las Canales se abre en los farallones del valle del Asón, y comienza por una ancha galería fósil con muchos bloques (a veces 30 m de ancho...), y después de pasar un estrechamiento se accede a un verdadero laberinto de galerías fósiles.
La mayor parte están orientadas Este-Oeste, pero algunas vienen del macizo siguiendo un eje Norte-Sur, y siguiendo la pendiente.
En este contexto, la unión entre el conjunto de Mazo Chico y el del Mortero debería tener lugar entre las galerías profundas de ambos. Las topografías actualmente en nuestro poder indican que la separación entre los dos conjuntos es de dos o trescientos metros. Pero la unión queda por hacer...
2. Relación entre las otras pérdidas de la dolina de Llana la Cueva.
Cinco torcas principales se abren en la proximidad de la dolina de Llana la Cueva. A saber: el Sumidero de Cellagua, el Mortero de Cellagua (no confundir con el anterior),lasimadeMazoChico,la Calaca y el Mortero del Crucero.
Dada su proximidad, el hecho de que pertenezcan a la misma red desde un punto de vista hidrogeológico (las aguas convergen todas a Las Fuentes), nos ha parecido de interés estudiar sus relaciones potenciales, y plantear la discusión sobre su antigüedad relativa.
Señalemos primeramente que tres de estas torcas son (o han sido) antiguas pérdidas de ríos de superficie que se perdieron en la dolina. Estas pérdidas se organizaron en función de la morfología de superficie y en función, igualmente, del estado de desconche de las coberturas margoarenosas que recubrían anteriormente las calizas.
Primera observación: La entrada de Mazo Chico está 55 metros más alta que la de Cellagua. Por consecuencia, Mazo Chico corresponde a una pérdida más antigua, en una época en la que el río de superficie acababa de perderse al pie del Mazo Chico. Las pérdidas de Cellagua parecen más recientes, estando, lógicamente (un proceso de erosión regresiva piloto) situadas más al Norte, es decir aguas arribade la dolina.En la actualidad, se nota que existen en el estadio final tres pérdidas activas que están casi en el límite de las capas margo-arenosas.
La observación de las redes subterráneas de Cellagua y de las torcas de Llana la Cueva que se supone allí conectadas aporta algunos elementos suplementarios. El Sumidero de Cellagua sería el curso más reciente, pues el afluente de Cellagua es siempre activo y ha cortado la galería de los Borgoñones que deja colgada en su unión. El Mortero de Cellagua se relacionaría con el extremo del meandro Sur y sería contemporáneo del curso de agua antiguo.
El esquema de evolución presenta las diferentes etapas de la evolución. (Figura 6)
Como es fácil entrever, la configuración de la dolina es muy favorable al establecimiento de pérdidas múltiples. ¿Queda quizá poner en evidencia otras circulaciones que sea necesario desvelar?
Figura 6: Proceso de formación de las torcas de Garma Ciega/Cellagua/Mazo Chico.
G.C.: Garma Ciega
M.C.: Mazo Chico
Ce: Cellagua
F: Falla que desfasa los compartimentos en el macizo del Mortillano
N. imp.: Nivel impermeable
3. Relación con Calaca y Crucero.
El sistema Calaca-Crucero corta la red de Mazo Chico-Cellagua al Norte, y los dos sistemas no están muy alejados.
Deben considerarse dos aspectos: Las galerías antiguas y sus relaciones entre ellas, y las circulaciones activas contemporáneas.
En lo que concierne a las galerías antiguas, es difícil establecer un lazo entre las de Mazo Chico y las de Calaca. Están distanciadas cerca de 200 m en altitud y a casi un kilómetro de distancia. Respecto a las redes en funcionamiento actual, las activas, es probable que el origen del río de Cellagua haya que buscarlo en las circulaciones de Calaca. El curso de agua que se dirige al Sur de la sala Terrible aparece lo más arriba posible. Desgraciadamente la unión espeleológica no será posible: existe un sifón. La segunda circulación de Calaca es el arroyo que recorre el Mortero del Crucero. Aquí se podría pensar en unirlo con Mazo Chico. Pero una zona de estrecheces defiende el paso.
Figura 7: Mapa general de las cavidades de Mortillano. Se han sombreado los conductos subterráneos tomando como fondo el mapa topográfico 1:25000 con curvas equidistantes 100 m. Esta figura ha sido realizada con la amable colaboración de Jean-Ives Bigot.
LIc: Depresión cerrada de Llana la Cueva
1: Torca de Garma Ciega
2: Calaca
3: Mortero del Crucero
4: Sima de Mazo Chico
5: Sumidero de Cellagua
6: Cuesta del Cuivo
7: Cubieja
8: Leolorna
9: Mortero de Astrana
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Tengo que agradecer a todos mis camaradas del Espeleo Club de Paris por su ayuda (más particularmente a Etienne Hoenraet, Jess Ghirardi, Arnaud Guyot, Sylvain Zybrowius, Olivier Stassart, Olivier Morin...), sin la cual este trabajo no hubiera sido posible. Dirijo más particularmente un caluroso agradecimiento a mi camarada Jean-Ives Bigot por los documentos que ha tenido a bien poner a mi disposición (numerosas restituciones a ordenador, indicaciones de metros, de cotas...).
El Espeleo Club de París agradece a la Federación Cántabra de Espeleología (Santander) por los trámites necesarios facilitados para llevar a cabo sus investigaciones, a la vez científicas y de exploración, en las grandes redes del valle del Asón.