Cuadernos del Valle del Asón
Nº 8 Septiembre 2003 - Página 13-18
Lunes 3 de enero de 2005, por Alfredo Moreno Rioja, Enrique Fernández Gibert

La zona que nos ocupa se localiza en el extremo NW del Macizo de Porracolina (Este de Cantabria), bien conocido por los espeleólogos, ya que alberga algunas de las mayores redes subterráneas de España. Este macizo está limitado por el Valle de Bustablado al Norte, el Valle del Asón al Este, y el del Miera al Oeste. Con alturas máximas de 950 a poco más de 1000 metros (La Muela, 1034) la zona objeto de nuestro trabajo se eleva entre 700 y 800 m.s.n.m. más próxima a la vertiente del Miera.
En el lugar alternan los prados, delimitados en numerosas fincas, con los lapiaces de afiladas agujas, en los que se abren numerosas torcas, estando casi ausentes los bosques. La climatología es en general bastante adversa. El acceso se realiza desde el SW, en concreto desde la localidad de San Roque de Río Miera. Partiendo del Barrio de Abajo, donde se encuentra el camping, se sigue la carretera hasta el Barrio de Calseca, subiendo por una pista que se dirige a un repetidor. Poco antes de alcanzarlo, hay una senda que asciende hasta las "Cabañas del Butrón", donde hay un depósito de agua. Continuando la senda que asciende poco a poco, llegaremos al Collado Bernallán donde encontramos a la derecha una torca llena de basura que utilizan los paisanos para arrojar desperdicios. A unos 30 metros de allí, encontraremos una cabaña, junto a la cual acampábamos durante nuestras estancias en la zona.
Los materiales en los que se desarrollan las cavidades de esta zona forman parte del Complejo Urgoniano, rocas sedimentarias del Cretácico inferior, y más concretamente del Aptiense-Albense. Es bien conocida la diversidad de sedimentos que incluye el Urgoniano, y sus bruscas variaciones de unas zonas a otras. Aquí consta mayoritariamente de calizas recifales, con alternancias ocasionales de margas y areniscas.
Desde el punto de vista estructural, nos encontramos en el flanco Norte del denominado Anticlinal de Arredondo. Los buzamientos oscilan entre los 20 y 30º N. Por su parte, las principales fracturas observables en la zona muestran dirección NE-SW (N 60º E).
Bajo los depósitos urgonianos se encuentra el Complejo Wealdiense, compuesto por rocas no karstificables (arcillas y arenas) (PORTERO, J. M., RAMIREZ DEL POZO, J., 1978).
Las primeras exploraciones en la zona se remontan a finales de los años 70 y primeros 80. Las inició el S.E.S. del C.E. Puigmal (1977 y 78), y posteriormente el Speleo Club Dijon (Francia) y el Espeleo Club de Gracia de Barcelona. Las cavidades más destacables encontradas entonces son la Torca de las Pasadas (LM-1), descubierta por los franceses en 1978, y finalizada dos años después. Alcanzó los -589 m, siendo una cavidad preferentemente vertical, con un pozo de 124 m, y en cuyo fondo se encuentra una estrecha galería horizontal que avanza unos 200 metros hasta un sifón.
El Torcón del Haya (CL-11/12), por su parte, fue descubierto y explorado por los catalanes en 1979. Se trata de un pozo de 274 m (CL-11), al que se junta una gran chimenea paralela, mientras conecta por otro de sus lados con otra vía de dos pozos (CL-12) que alcanza los -100 m. La profundidad total es de -300 m (PUCH, 1987 y PUCH, 1998). El club catalán descubrió igualmente la Torca de Bernallán (LM-7) que alcanzó los -579 m.
En 1991, la A.C.E. de Mataró continuo las exploraciones, localizando entre otras la Torca de los Moros (BU-111), o la Sima del Papo (GC-1/GC-2). Nuestro trabajo en la zona comienza en Junio del año 1992, con la localización del Sumidero de Calleja Lavalle (CL-200), durante una visita a la zona por parte de miembros de los grupos Korokotta y Deportes Espeleo, y en la que se pretendía realizar el descenso al Torcón del Haya. Esta cavidad no llego a localizarse en aquella ocasión, pero si nos encontramos una zona con gran cantidad de simas, que nos pareció de un enorme interés. A partir de entonces, y hasta 1996, la colaboración de espeleólogos de numerosos grupos, dio como resultado la exploración de las cavidades descritas a continuación.
La exploración de esta cavidad se inició pocos días después de su localización, con la entrada de un equipo de tres espeleólogos que alcanzan los 365 metros de profundidad tras un descenso de 10 horas. A la vista de esos resultados, decidimos contactar con el grupo entonces titular de la zona (la Agrupación Científico-Excursionista de Mataró) que poco después nos permitió amablemente continuar el trabajo en toda la zona de la Canal del Haya., donde se encuentra el mencionado sumidero.
En el verano de ese mismo año se organizó un campamento de diez días para continuar la exploración de la cavidad, que resultó ser sumamente corta.
La sima se localiza en el extremo Sur del lapiaz del Haya. Accederemos al lugar desde el Collado de Bernallán, tomando la senda que se dirige a las Bordillas, y allí, en dirección Este por el borde superior del gran lapiaz, avanzaremos hasta situarnos sobre la misma Canal del Haya. A mano izquierda, en una gran depresión y bajo un farallón de caliza bien visible, encontraremos la boca del Sumidero de Calleja Lavalle.

Descripción
La cavidad se inicia con una serie de amplios pozos que nos sitúan rápidamente a -110 m. A partir de ahí avanzamos por un meandro por el que circula un pequeño curso de agua, y en el que se suceden numerosos resaltes, mientras se torna poco a poco más estrecho y activo. Luego, una nueva zona de verticales nos sitúa en "El Cruce", a -350 metros, donde existen dos continuaciones. En dirección Oeste descendemos a la "Sala del Bloque", que termina a -272 metros en una gatera impenetrable, por la que sin embargo discurre una suave corriente de aire.
Desde "El Cruce" hacia la izquierda, avanzamos durante unos 100 metros, hasta llegar a la "Gran Diaclasa de los Percebes Cavernarios", una galería desarrollada a favor de una fractura E-W. Continuando a la derecha alcanzamos un P.28, activo. En la base seguimos un meandro por el que circula ya un caudal considerable. Las dimensiones son pequeñas, y el recorrido, de unos 200 metros, está salpicado de marmitas, estrecheces y pequeños pozos. A -465 metros encontramos un sifón que interrumpe definitivamente nuestro avance.
Si desde la "Gran Diaclasa" avanzamos hacia la izquierda, encontraremos la galería cortada bruscamente por varios pozos. Por uno de ellos, de 24 metros, es posible alcanzar el fondo. Aquí se progresa sobre grandes bloques inestables, hasta una última vertical de 20 metros, donde el techo se encuentra entre 50 y 60 metros sobre nosotros, mientras la anchura alcanza los 10 metros.
El recorrido total de la cavidad alcanza los 1554 metros y 465 metros de profundidad (GRUPO ESPELEOLOGICO DEPORTES ESPELEO y GRUPO ESPELEOLOGICO KOROKOTTA, 1993).
Se trata de la principal cavidad explorada en la zona por nuestro interclub. La entrada se encuentra bajo el pico del mismo nombre justo en el fondo del Hoyo Escaleras, a una altitud de 765 m.
Para llegar a ella desde la cabaña del collado de Bernallán, tomaremos la senda en dirección a Bordillas, pasando por medio de dos grandes dolinas. Siguiendo en dirección NW, llegamos al lapiaz de Canal del Haya, en el que debemos adentrarnos, buscando un paso. Dejamos una primera dolina a la izquierda y en la segunda hay que descender por el lado izquierdo hasta el fondo. La boca, reducida y poco visible, está a la derecha.
Exploración
La boca de entrada se localiza en Diciembre de 1992, durante una visita de fin de semana a la zona.
En la primera entrada se alcanza la cota de -200, interrumpiéndose el avance por falta de material. El recorrido es completamente vertical. Las nevadas caídas después, que alcanzaron espesores de 1 metro, impiden volver a la sima hasta finales de Enero del año siguiente. En esta segunda entrada se prepararon dos equipos. El primero, de tres espeleólogos, una vez alcanzada la punta de la exploración prosigue el descenso durante 100 metros más, hasta alcanzar una sala ("Sala Korokotta") de dimensiones considerables, y de la que parten numerosas galerías y tubos que mirar.
Se opta por una de ellas, que continua tras un paso relativamente reducido entre bloques. Poco después se escucha una cascada, en la cual se abre una galería ("Galería 77") de unos 15 metros de ancho y 20 de altura, de la que parten a su vez numerosas continuaciones.
Se divisa un cruce de grandes dimensiones y se decide mirarlo. Al llegar distinguimos algo que parece ser muy grande ("o es la calle", como dijo alguien al acercarse). Comprobamos que se trataba de una gigantesca sala ("Salón del Haya"). Nos pusimos a recorrerla, quedando impresionados por sus dimensiones.
Ya en la calle se comenta el gran hallazgo al segundo grupo, de otros tres espeleólogos, que debía entrar ese mismo día a las siete de la tarde. Una vez bajados los pozos, y alcanzada la cascada, continuaron el avance en dirección contraria a la del primer grupo. Llegan a un estrechamiento y alcanzan la gran sala después de 3 horas, siguiendo por otra enorme galería que alcanza anchuras hasta de 90 metros. Finalmente encuentran un enorme embudo, que requiere el empleo de cuerda para pasarlo. Se decide dar la vuelta, pero no consiguen encontrar el paso de salida de la gran sala. Por fin se termina el carburo, y a oscuras, el frío les hace agruparse como pingüinos. Pasan 16 horas hasta que los compañeros de fuera bajan y consiguen localizarlos.
La exploración y topografía de la cavidad prosigue a lo largo de 1993 hasta Octubre de 1994, alcanzándose un recorrido de casi 16 Km. Quedan pendientes dos escaladas en la zona final, que resultan muy interesantes, ya que nos encontramos a tan solo unos 100 metros de la Cueva Puntida, en el Valle del Miera, y a 400 metros del exterior. No obstante las exploraciones quedan paradas durante un año y medio, ya que las escaladas son muy verticales, largas y comprometidas. Ya en 1996 se consiguen realizar, con resultado negativo, desinstalándose la sima, y dando por concluida su exploración.
Descripción
La cavidad consta de dos zonas diferentes: La sima de acceso, con una profundidad de casi 300 metros, consta de una sucesión de pozos prácticamente sin recorrido horizontal, que desembocan en una red de gigantescas galerías horizontales y salas, que siguen una dirección principal WSW-ENE. La sima se caracteriza como hemos dicho, por su verticalidad. Los pozos oscilan entre los 20 y 53 metros. La entrada y los primeros pozos son estrechos, pero las dimensiones aumentan gradualmente. Encontramos verticales de gran belleza, con paredes muy lavadas. Hasta los -200 m la sima es seca, recibiendo en este punto un pequeño aporte de agua. La última vertical, de 40 metros, nos deposita en la "Sala Korokotta", a -298 metros.
En cuanto a las galerías de la zona profunda de la cavidad, se caracterizan, salvo algunos conductos de mediano o pequeño tamaño, por sus dimensiones. El recorrido principal se efectúa a través de conductos y salas que rondan, como se ha dicho, los 100 metros de anchura (GRUPO ESPELEOLOGICO DEPORTES ESPELEO y GRUPO ESPELEOLOGICO KOROKOTTA, 1993).
Desde la "Sala Korokotta", donde finaliza la sima, y cuyo tamaño es de unos 150x50 metros, debemos continuar por una galería meandriforme, de tamaño modesto y dirección NW, que desemboca en otra galería perpendicular, algo mayor ("Galería 77"). Su extremo SE presenta un brusco cambio de rumbo que la aproxima nuevamente a la "Sala Korokotta" a la que conecta de nuevo a través de un laberinto de pequeñas galerías.
Desde la llamada "Galería 77" podemos desembocar por tres puntos diferentes en el eje principal de la cavidad, un conducto de anchura variable entre los 50 y 100 metros, con el suelo en su mayor parte cubierto de grandes cúmulos de bloques, que obligan a subir y bajar desniveles de hasta 70 metros.
Empezando en el extremo NE de este eje, encontramos la "Sala Deportes Espeleo", desde la cual, tras un recorrido principalmente descendente, alcanzamos el "Salón del Haya" el de mayor tamaño de la cavidad y, después de ascender por una pronunciada rampa, la "Sala del Embudo".
A partir de aquí recorremos un entramado de galerías más discretas en tamaño. Desde una de ellas ("Galería Duracel") podemos retroceder lo avanzado hasta desembocar nuevamente en el "Salón del Haya".
Siguiendo en dirección SW alcanzamos otra sala, denominada "De los 3 millones de kilogramos", que nos permite avanzar de frente unos 300 metros, hasta cerrarse en un meandro. De nuevo en la sala, hacia el Sur, una ancha galería en principio ascendente, se transforma en una empinada rampa descendente que nos sitúa de nuevo en una destacable sala de contorno circular, con casi 100 metros de diámetro. Desde ella continuamos hacia el W por un conducto de tamaño muy variable, que presenta algunas continuaciones laterales. El avance queda definitivamente interrumpido 600 metros después.
Fue aquí donde se realizaron las dos escaladas antes mencionadas. En la primera de ellas, dos espeleólogos en una entrada de 24 horas, consiguieron ascender 30 metros entre arcilla y colada, sin resultado. En la segunda, realizada con ayuda de un vivac en las inmediaciones, y equipados con taladro, se ascienden unos 40 metros, muy verticales, alcanzándose una galería de unos 70 metros de desarrollo y 3x4 de sección, que termina por cerrarse.
Cabe citar por último la "Galería Soria", uno de los pocos sectores de la cavidad que se aparta de su eje principal. Desde la pared NW del "Salón del Haya", parte una galería en dirección N-NW, de algo más de 200 m de desarrollo. Casi al final, a la izquierda, una galería avanza 60 metros más en dirección W, hasta quedar completamente obstruida.
En conjunto, las galerías de la cavidad son inactivas. Solo encontramos un pequeño curso activo en una galería descendente, en la "Sala de los 3 Millones de Kilogramos", que termina por convertirse en un meandro impenetrable por el que se pierde el agua.
Tras la conclusión de los trabajos en el Sumidero de Calleja Lavalle, y antes de la localización del Canto Encaramado, se descubrieron algunas simas de escasa profundidad. Cabe destacar la CL-201 (-95 m), la CL-202 (-105 m) y CL-203 (-120 m). Todas ellas se caracterizan por su verticalidad. El total de cavidades descendidas asciende a 15.
Por otra parte, y como se ha dicho al principio, las galerías del extremo más occidental del Canto Encaramado se encuentran a muy poca distancia de la Cueva Puntida. Esta cavidad se abre en la vertiente Este del Valle del Miera, a una cota de unos 450 m.s.n.m., al pie de los cortados del Macizo de Bordillas, que caen sobre Ajanedo. Consta fundamentalmente de una sala de grandes dimensiones, cubierta de bloques, en la que no ha sido posible encontrar ninguna continuación.
Merece asimismo la pena citar otras dos pequeñas cavidades situadas en las inmediaciones de Puntida. La Cueva del Salitre, que consta de una única galería de unos 165 m de desarrollo, y que fue descubierta a principios del Siglo XX. Es conocida por el hallazgo de restos arqueológicos. A pocos metros, se abre la Cueva del Sapo, de amplia boca y escaso desarrollo, que se encuentra colmatada por sedimentos arcillosos.
La relación entre estas cuevas y las galerías del Canto Encaramado es evidente. No resulta sin embargo tan obvia la dirección del agua que dio origen a la cavidad. Aparentemente puede pensarse en un drenaje hacia el Miera (NE-SW) desde el centro del macizo. No obstante, una observación detallada ha permitido concluir lo contrario: un antiguo drenaje del Miera hacia el NE, en dirección al Asón y al Bustablado)
Las exploraciones descritas en la zona de Calseca, pusieron al descubierto la existencia de cavidades de gran importancia en un sector del Macizo de Porracolina que hasta entonces no había dado resultados tan espectaculares como los de la vertiente del Asón. Posteriormente a nuestro trabajo, espeleólogos de otros grupos han continuado las exploraciones, que en la actualidad están dando unos resultados no imaginables hace pocos años.
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Grupo Espeleológico Deportes Espeleo
Grupo Espeleológico Korokotta
Grupo de Espeleología y Montaña del Burgo de Osma
Grupo Espeleológico de Estella-Lizarra
Grupo Espeleológico La Lastrilla
Grupo de Espeleología del Colegio Universitario San Gregorio
Espeleo Club Alcaparras
Grupo de Espeleología Alto Duero
Grupo de Espeleología y Montaña de Abadiano
Grupo de Actividades y Exploraciones Subterráneas
Espeleo Club Aero-Spatiale
BAREA, J. y GONZALEZ, F. J. (1997): Karstogénesis del Macizo de Porracolina (Cantabria), a partir del estudio de la Torca de Bernallán. Actas del 7° Congreso Español de Espeleología: 135-140.
GRUPO ESPELEOLOGICO DEPORTES ESPELEO y GRUPO ESPELEOLOGICO KOROKOTTA (1993): El sumidero de Calleja La valle. Bol. Cántabro de Espel. 9: 111-115.
GRUPO ESPELEOLOGICO DEPORTES ESPELEO y GRUPO ESPELEOLOGICO KOROKOTTA (1993): Torca del Canto Encaramado (CL-208). Avance de las exploraciones. Bol. Cántabro de Espel. 9: 152-154.
PORTERO, J. M., RAMIREZ DEL POZO, J. y otros (1978): Mapa Geológico de España, E. 1:50.000, 2ª Serie, 1ª Edición. Hoja nº 59-Villacarriedo. I.G.M.E. Madrid.
PUCH, C. (1987): Atlas de las grandes cavidades españolas. Exploracions 11. 496 p.
PUCH, C. (1998): Grandes cuevas y simas de España. Espeleo Club de Gracia.
Nota
En el año 2002, como resultado de los trabajos llevados a cabo en la zona por el grupo SECJA de Madrid, en colaboración con el S.C.D. (Francia) y la A.C.E. de Mataró, se ha conseguido la conexión del Canto Encaramado con la Torca Bernallán, dando lugar al denominado Sistema del Alto del Tejuelo.