Cuadernos del Valle del Asón
Nº 2 Junio 1999 - Página 45-49
Lunes 28 de abril de 2003, por Agrupación Espeleológica Ramaliega (AER)
Desde el año 1994, la Agrupación Espeleológica Ramaliega viene realizando trabajos de exploración en la zona de Mazo Chico, donde se encuentra el sistema Garma Ciega - Cellagua , como cavidad principal de la zona. Dentro de estas labores, se acometió en el año 1996 la reexploración de la Sima del Sombrero, que ya era conocida por los trabajos de grupos franceses, catalanes y madrileños. Nuestros esfuerzos fueron premiados con el descubrimiento de 1,5 Km. de nuevas galerías, y la unión de esta cavidad con la red de Cellagua, aguas abajo del sumidero.
Macizo de San Vicente, término municipal de Soba (Cantabria).
Esta cavidad está situada en El Mortillano, en la pequeña cordillera que une Mazo Chico con el pico Tejes, a una altitud de 1020 m., y en la vertical del
Sumidero de Cellagua .
Desde el pueblo de Astrana, tomar la pista que sube en dirección a Entremazos y dejar el vehículo en La Plataforma. Una pista en mal estado sube al collado entre Mazo Grande, a la derecha, y Mazo Chico a la izquierda. Este punto es la cota superior de la depresión de LLana la Cueva y camino común con el acceso a El Morterón y Sumidero del Hoyo Salzoso.
Hay que bordear la depresión hacia el Oeste, ganando altura en dirección al Pico Tejes. La senda pasa muy cerca y por encima, primero de la sima de Mazo Chico y poco después por encima del Mortero de Cellagua I y II. La entrada se sitúa en una canal, en la vertical del Sumidero de Cellagua.
En 1966 la Société Spéléologique de Bourgogne (Dijon, Francia) inicia su exploración y la marca como MCH -10.
En 1980 David Balart, de la S.E. del Grup de Muntanya Gelera (Barcelona), en una campaña interclub de grupos españoles, la cataloga como SM -5, la explora y establece la topografía con una profundidad máxima de - 185 m.
(Ver la topografía del Interclub 1980, al final de este artículo).
Curiosamente, el mismo verano de 1980, la S.E. Ingenieros Industriales (Madrid), explora a su vez y topografía la cavidad, a la que también marca con sus propias siglas: LLC - 3 y le da una profundidad de - 173 m.
(Ver la topografía del S.E.I.I de 1980, al final de este artículo).
En todos los casos ignoraron la diaclasa de la cota - 100 m aproximadamente, que es donde empieza la zona nueva. También ignoraron completar las galerías de la cota - 20 y - 40 m que actualmente conectan con los pozos de la zona profunda.
En el verano de 1996 el A.E.R. junto con dos miembros del S.E.G., realizan una visita a la cavidad, con el fin de evaluar las posibilidades de continuación de las incógnitas existentes en las topografías conocidas de la sima.
Tras descender los primeros pozos, y rebasar algunas estrecheces, nos detenemos en una pequeña salita inclinada, que presenta una corriente de aire en una gatera muy estrecha, que se tantea sin éxito.
Un miembro del A.E.R. trepa por una pequeña diaclasa ascendente y, tras retirar algunas piedras, accede a la cabecera de un gran pozo, que descendido alcanza una profundidad de 50 m con unas dimensiones considerables. En su fondo se inicia un meandro de 1,5 m de ancho al que se accede por un pozo de 20 m y al que siguen otros, que no se descienden por falta de material.
Al finalizar el verano, retornamos a la sima con intención de continuar la exploración y reinstalar los tramos conocidos. En esta ocasión se descienden varios pozos de 15, 6 y 17 m, deteniéndonos en la cabecera de otro pozo, por falta de material.
Una tercera visita a la sima cierra nuestras esperanzas en esta vía, al terminarse tras otro pozo de 27 m. que no tiene continuación. Mientras se asciende el pozo de 50 m, que llamamos Pozo del Salto del Oso, un espeleólogo realiza un pequeño péndulo a una ventana, que tras un meandro corto, le conduce a la cabecera de un pozo de buenas dimensiones.
Nuestra cuarta visita, la realizan 6 espeleólogos que se dividen el trabajo en tres tareas fundamentales, topografiar la Vía Muerta y desequiparla, explorar un pozo paralelo a esta vía, y continuar la exploración de la ventana que se localizó la ultima vez. Cuando los dos primeros equipos terminan sus trabajos, se dirigen a la ventana, de cuyos exploradores no se tiene noticias, descienden por las cuerdas, comprobando la gran magnitud de los pozos que se suceden: 33, 68 y 55 m, todos ellos de gran perímetro y fósiles, finalmente llegan a lo que parecen ser unas galerías de buen tamaño, donde se encuentran al equipo de punta, que tras descender ha continuado la exploración hacia el Oeste por la galería, y que nos informa con jubilo que han llegado al cañón de Cellagua, quedando así realizada la unión.
La siguiente visita es realizada por dos espeleólogos, que se dedican a realizar la topografía desde la calle hasta la unión.
Durante tres nuevos descensos al fondo de la sima, se trata de forzar el paso de la barrera de bloques que cortan la galería en su parte Este, pero, tras escalar 45 m, hay rendirse a la evidencia de que el muro llega hasta el mismo techo de la galería, haciendo imposible el paso. Es un duro golpe a las aspiraciones de continuación de la cavidad, que no esperábamos por el tamaño de la galería de 40 m. de alta y 4 m. de ancha.
Una nueva visita a las galerías Oeste, descubre la continuación de estas al otro lado del cañón por dos niveles diferentes que se unen tras 50 m., donde la galería se ve detenida por otro muro de bloques. También se realiza un pasamanos por el cañón que nos conduce a un piso superior del mismo, formado por el empotramiento de grandes bloques, y que se dirige hacia Cellagua.
Descendemos de nuevo para terminar la exploración de este sector, que desgraciadamente no ofrece nada nuevo, realizándose un vivac en el cañón por el que se realiza una inspección.
En este punto de las exploraciones, se realiza una travesía en la cabecera del pozo de 68, que nos conduce a un meandro y a un gran pozo, que resulta ser el mismo que el del final de la sima que tiene un tamaño de 120 m (pozo de Los Fuertes).
En la zona superior se realizan dos escaladas, acompañados por miembros del Geológicas, exactamente en la 1ª sala tras el pozo-rampa de entrada. Una de estas escaladas que se hace al final de una galería superior, conduce a un pozo de 22 m. que a su vez accede a una gigantesca chimenea 10 x 22 m de sección y unos 40 m. de alto. En su base, una serie de pozos con corriente de aire prolongan la cavidad.
De nuevo bajamos a esta nueva vía prometedora, realizando la topografía y explorando a la vez, finalizando en la cabecera de un gran pozo sondeado en unos 70 m. que no se desciende por falta de cuerda. Para llegar aquí se han descendido un pozo de 17 m, rampa de 40 m, pozo de 15 m, pozo de 10 m, pozo de 14 m, pozo de 43 m y otro de 7 m.
El descenso de este último pozo sondeado, que se realiza en una nueva salida, nos descubre como esperábamos, que se trata del pozo final de la sima (pozo de los Fuertes). Ascendemos desinstalando esta zona casi en su totalidad.
Mientras tanto hemos instalado también el sumidero de Cellagua, por ser mucho más fácil el acceso, y es por este camino, por el que descendemos para realizar la escalada del tapón de bloques que nos detuvo al otro lado del cañón. Esta escalada se prolonga por 40 m. pero de nuevo sin éxito, quedando así cerradas todas las incógnitas que quedaban en la sima del Sombrero.
El resultado de estos esfuerzos ha sido 1.500 metros de nuevas galerías, con un desnivel máximo de 350 m, para lo que hemos accedido a la cavidad unas 18 veces, en todas las estaciones del año, con nieve o lluvia en varias ocasiones, lo que teniendo en cuenta lo estrecho de algunos pasos, y lo incómodo de algunos pozos, da idea del esfuerzo realizado en la exploración.
La sima comienza con un pozo rampa de 45 m que conduce a una sala de 10 m de alta, cuyo suelo se inclina fuertemente hacia otras dos salas inferiores. Esta sala, además continúa por dos puntos:
1. Vía superior, a la que se accede trepando 7 m por una rampa fuertemente inclinada, y que conduce a una galería casi horizontal de buen tamaño y de 20 m. de alta que tras 60 m. se ve obstruida por un tapón de bloques y colada. En su suelo se aprecian desfondamientos que conducen a niveles inferiores.
En esta galería, realizando una escalada de 15 m, se accede a un tubo superior que termina en un hundimiento que lo tapona. En un lateral, un pozo de 22 m nos lleva a La Catedral, que es una gran chimenea de enormes dimensiones. En su base, una pequeña mina de 1 x 1 m y con abundante corriente de aire, se desfonda en un pozo de 17 m. formado en el cruce de 2 meandros perpendiculares.
Descendiendo el pozo podemos tomar dos caminos; a la derecha un estrecho meandro con algún pocillo, desciende varios metros hasta estrecharse definitivamente. A la izquierda, una fuerte rampa de 40 m nos conduce a un pozo de 15 m, en cuyo fondo y tras continuar por un meandro fósil y estrecho, interceptamos otro más grande que aparece por la izquierda y que desciende hacia la derecha.
A este meandro, con una anchura de 3 m y 10 m de alto, le siguen un pozo de 9 m y otro de 14 m, que a su vez accede a la cabecera de un gran pozo de 43 m. Todo este último tramo es en realidad un gran meandro, que se desfonda fuertemente en los pozos. En la base del de 43 m encontramos un resalte de 7 m, que da paso a unas rampas que a su vez conducen a la cabecera de un pozo de grandes dimensiones, al que accederemos también por otras vías de la sima.
2. Vía normal, que comienza en la 1ª sala de la sima. Descendemos un pozo de 20 m, en forma de tubo de 1 m de diámetro, que comunica con una galería de un tamaño medio de 2 x 4 que se desfonda en algunos tramos y que recibe por el techo chimeneas que conducen a la galería superior. Un resalte de 6 m corta esta galería, que poco después se ve frenada en seco.
Solo un muy estrecho meandro que aparece en su fondo, permite, descendiendo un pozo de 8 m, llegar a una sala de fuerte pendiente, en cuyo fondo continúa el meandro que da acceso a más pozos, siendo esta la zona ya conocida de la sima.
En esta sala, una diaclasa ascendente nos conduce a un gran pozo de 50 m, (pozo del Salto del Oso) en cuyo fondo una secuencia de pozos y meandros, no nos llevan a ninguna parte, (Vía Muerta).
En cambio, una ventana situada a los 42 m, nos da acceso a un pequeño meandro, que se desfonda en un pozo de 6 m y otro de 33 m. En la base de este tenemos dos caminos; a la derecha y pasando en oposición por encima de un pozo de 20 m. llegamos a una chimenea, que corta al meandro. Una escalada de 5 m permite continuar por un estrecho meandro, que finalmente se desfonda sobre un gran pozo de 120 m de profundidad (pozo de los Fuertes) y que es el mismo al que accede la vía superior ya mencionada.
Por el lado izquierdo del 33, una ventana da paso a un pozo de 68 m en el que es necesario pendular varias veces, puesto que tiene numerosos desfondamientos. Llegamos así a una repisa que posee un extraño mirador, que da paso al gran pozo de 120 m, pero esta vez a 55 m. del suelo.
Una vez en el fondo de los pozos (cota - 300 m desde la boca) nos encontramos con una galería que corre de Este a Oeste, y que se ha visto hundida por los pozos, como atestiguan los grandes bloques que hay en su fondo.
Hacia el Este, la galería es un meandro de 30 a 40 m de alto, y cuyo ancho varía de 1 a 4 m. Se camina por su fondo, levemente ascendente, para terminar en un gran hundimiento de bloques que llegan hasta el techo, impidiendo por completo el paso. Entre los bloques circula el aire y se forman estalactitas y coladas.
Siguiendo la galería hacia el Oeste, es necesario destrepar 6 m entre bloques, para continuar sobre ellos. Esta galería tiene una sección mayor que la otra, con la forma cuadrada característica de los hundimientos. A los 25 m la galería de nuevo se ve cortada por otro gran pozo que llega desde su techo, y es en ese punto donde, a la derecha tras unos pasamanos y una trepada de 2 m, podemos acceder a una galería lateral, con forma de meandro, que no es otra cosa que los restos de la galería original, antes de los desplomes provocados por los pozos.
Esta galería tiene una sección similar a la galería Este, con 30 m de alta y que discurre sobre un plano inclinado hacia el Norte. En su fondo existen desfondamientos que conducen a la galería por la que veníamos, la cual, junto al pasamanos anterior, se hunde en un pozo de 10 m para alcanzar poco después y por otro pozo de 10 m, el techo del cañón de Cellagua que cruzamos por encima para continuar 30 m más en la misma dirección, y terminar de nuevo en una barrera de bloques. (Ver la ficha de instalación )
| POZOS | CUERDA | ANCLAJES | OBSERVACIONES |
| P 45 | 50 |
2 s. [1]
1 s. 1 Desv. [2] 1 s. 1 s. 1 Desv. |
Pozo - rampa |
| P 20 | 30 |
1 An [3]
1 s. 1 An 1 An |
A la izquierda, sin terminar de bajar la rampa de bloques |
| P 6 | 8 | 2 s. | Se puede destrepar sin cuerda |
| P 8 | 20 |
1 s.
1 s. 1 s. |
|
| P 50 | 70 |
1 An
1 An 2 s. 1 An |
Pozo Salto del Oso, vía normal. Tomar una ventana a 8 m. del fondo |
| P 6 | 10 | 1 An | En el meandro de la ventana |
| P 33 | 40 |
2 s.
1 s. |
A la izquierda |
| P 68 | 80 |
1 s.
1 s. 1 An 1 Desv. 1 An |
Varios péndulos |
| P 55 | 70 |
1 An
2 s. |
La cabecera es una repisa en mitad del P 120 |
| P 6 | No | No | Destrepe sin material, entre bloques, dirección Oeste |
| P 10 | 15 |
1 An
1 s. |
|
| P 10 | 15 |
1 An
1 An |
|
| P 11 | 25 |
1 An
1 An |
Llegada al Cañón de Cellagua |
|
Variante del P 11 |
20 | 2 An | Se puede llegar al Cañón por un meandro lateral activo |
NOTAS:
Las cintas para los anclajes naturales deben ser bastante largas. En cuatro ó cinco ocasiones son necesarias cintas de 2 metros de longitud.
Prever también la utilización de algún desviador más.
Ficha establecida en Septiembre de 1997
En esta cavidad, podemos observar dos zonas claramente diferenciadas y separadas por cotas de altura de 200 m o más:
Ahora, se nos plantea el problema de discernir que zona se formó primero. Para esto nos fijamos en que la galería inferior mantiene la misma sección, tanto al principio (al este) como al final, quedando restos de esta sección en los tramos intermedios, por lo que queda claro que esta galería existía con anterioridad al desarrollo de los pozos, que la han deformado.
Teniendo en cuenta que hacia el Este, esta red se introduce debajo de la depresión de Llana la Cueva, parece lógico pensar que en tiempos, drenó las aguas que se filtraban desde el fondo de esta depresión, bien de algún curso de superficie, o más probablemente, de grandes neveros depositados sobre el lugar.
Como ya se ha dicho, esta red es anterior al cañón de Cellagua, puesto que este último la ha dejado colgada e intacta, por lo que la formación de Cellagua es posterior a estas galerías.
Respecto a las galerías superiores (las de las cotas - 20 y - 50 m) que ha pesar de estar a cotas más altas (con lo que sería lógico que fueran más antiguos), ya hemos visto que parecen ser posteriores a las galerías del fondo.
Debemos hablar de dos niveles separados por unos 30 m de desnivel. El superior es de mayor tamaño, existiendo en su base desfondamientos que alcanzan el nivel inferior, por lo que parece posible que el superior se formara por un volumen mayor de agua, que excavó las galerías y pozos que comunican este nivel con el fondo, para posteriormente ir enclavándose en el terreno con un volumen cada vez menor de agua, que generó las galerías de la cota intermedia, para finalmente ser abandonadas por completo en favor de bocas de cota inferior, como puede ser el Sumidero de Cellagua .

Fase 1
El agua de lluvia, o la procedente de la fusión de antiguos neveros, es absorbida directamente desde la depresión de Llana la Cueva.
En esta fase, el Sumidero de Cellagua y la Sima del Sombrero no se han formado todavía.

Fase 2
El agua, en mayor volumen, se introduce por la Sima del Sombrero y circula por las galerías superiores. Posteriormente, al disminuir la cantidad de agua, se infiltra hasta las galerías de la base de los pozos (galerías Este - Oeste).

Fase 3
La formación del Sumidero de Cellagua, capta el agua de Sombrero y al profundizar continúa excavando el propio cañón de Cellagua.
No se pretende que sea completa y en su mayor parte ha sido extraída de las mismas publicaciones en sus términos originales.
MUGNIER (C.) - 1968
Le Karst de la Région d’Ason et son évolution morphologique
(Santander - Espagne), Thèse du 3 cycle de géologie, Faculté des Sciences, Dijon.
MUGNIER (C.) - 1969
El karst de la región de Asón y su evolución Morfológica, Cuadernos de Espeleología, 4, p.94, 122.
MUGNIER (C.) - 1970
Répertoire des cavités de la région d’Ason (Extrait thèse du 3 cycle), Sous le Plancher, IX, 1, p.16.
SOCIÉTÉ SPÉLÉOLOGIQUE DE BOURGOGNE - 1970
Les découvertes en Espagne, Découvertes, 1.
S.S.B. - 1973
Le Gouffre du Chapeau, Découvertes, 2, p.47 - 48.
S.S.B. - 1973
Le Système Gouffre de Garma Ciega - Sumidero de Cellagua -868, Cuadernos de Espeleología, 7, p.137 - 146.
S.S.B. - 1974
Informe de actividades en la región de Mortillano, Ined.
RAT (P.) - 1975
Notes géologiques sur le Système Karstique de Garma Ciega, Spelunca, 2.
RAT (P.) - 1975
Notes géologiques sur le Système Karstique de Garma Ciega, Cuadernos de Espeleología, 8, p.139 - 143.
GRUPO DE ESPELEOLOGOS GRANADINOS - 1979
Complejo Sumidero de Cellagua - Sima de Garma Ciega - 970 m, Andalucía Subterránea, 1.
BALART (D.), MONTERO (J.L.) - 1980
Exploraciones en el Macizo de San Vicente ( Soba - Santander ), Lapiaz, 6, p.41 - 48.
S. E. INGENIEROS INDUSTRIALES - 1982
El Macizo del Mortillano ( Soba - Santander ), Jumar, 5, p.22.
LEON GARCIA (J.) - 1989
Las Grandes Cavidades de Cantabria, F.C.E. Monografías, 1989, 2, p. 39.
LEON GARCIA (J.) - 1998
Cantabria Subterránea. Catálogo de las Grandes Cavidades, p. 587 - 595.
PUCH (C.) - 1998
Grandes Cuevas y Simas de España, Espeleo Club de Gràcia, 1998, p. 133 -138.
Para la bibliografía específica de arqueología, bioespeleología y conservación, remitirse al Tomo I de Cantabria Subterránea.
En nuestra Galería, se pueden ver algunas fotografías de la Sima del Sombrero.
De los antiguos exploradores, año 1980:
De las exploraciones del AER, años 1996 y 1997:
Para clarificar la topografía, no se han representado todos los pozos y galerías. Solo aparecen las dos vías principales.