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Cuadernos del Valle del Asón

Exploraciones en el Macizo del Mortillano

Nº 8 Septiembre 2003 - Página 21-43

Lunes 3 de enero de 2005, por Agrupación Espeleológica Ramaliega (AER)


Nota:
Algunas de las fotografías de este artículo se pueden ver en:
LA GALERÍA


Situación

La región del Alto Asón, es bien conocida desde hace años por los espeleólogos, debido a la elevada concentración de grandes cavidades existente en los dos macizos que lo componen: Porracolina y Mortillano, y que incluyen algunas de las redes subterráneas más importantes de toda España. Las exploraciones, iniciadas a finales de la década de los 50, continúan en la actualidad, y con ellas los descubrimientos de nuevas cavidades, o de nuevos sectores de las ya conocidas.

El Macizo de Mortillano se encuentra en el extremo oriental de Cantabria, a unos 20 Km de la costa, constituyendo la margen derecha del Alto Asón. Se trata de un valle de pronunciado relieve, con una longitud de unos 8 Km, orientado aproximadamente de S a N, cuyo fondo discurre a altitudes entre 500 y 160 m. Su caudal es extremadamente variable, con una rápida respuesta a las precipitaciones, y procede en su mayoría de importantes surgencias situadas en sus dos márgenes. Su altitud máxima es de 1415 m. El acceso más cómodo a la zona alta del macizo se realiza desde el SO, concretamente desde la localidad de Astrana. Desde allí, una pista conduce a Entremazos, desde donde, si el estado del camino lo permite, puede continuarse con vehículos todo terreno hasta la depresión de Llana la Cueva, referencia obligada para llegar a las cavidades de las que trataremos aquí.

Historia de las exploraciones

Las exploraciones espeleológicas en el Alto Asón se iniciaron a finales de los años 50 a cargo principalmente de diversos grupos franceses (Société Spéléologique de Bourgogne, Speleo Club de Dijon, Speleo Club de Paris, Speleo Club Chablis, etc.). Hacia finales de los 70 se conocían ya la mayoría de las grandes redes existentes en la región, si bien su exploración era todavía muy incompleta.

En el Macizo de Porracolina la Red del Hoyo Grande, el Sistema Cueto-Coventosa, Cueva Fresca o Cañuela se contaban por aquel entonces entre las grandes cavidades españolas, siendo continuamente visitadas por numerosos espeleólogos. En el Mortillano destacaban igualmente los sistemas del Cuivo-Mortero de Astrana y de Garma Ciega-Cellagua.

Aquí la primera de las grandes cavidades que se empieza a explorar es el Mortero de Astrana, en 1961 (S.C.D.)

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Pozos de Cellagua
Autor: © AER

El Sumidero de Cellagua es la primera boca del Sistema de Garma Ciega en descubrirse, en 1963. En 1965, la S.S.B. francesa consigue desobstruirlo, después de dos días de trabajo retirando bloques. Entre ese año y 1968 descienden hasta -400 m, donde una gran barrera de bloques detiene el avance. En 1969, a fin de encontrar nuevos accesos al río más allá de este punto, se inicia la prospección en el lapiaz del Tejes. Se descubre la Sima de Garma Ciega, descendiéndose hasta -250 m. En 1970 se alcanza la "Sala de Titanes", lográndose así la conexión con Cellagua. Continúan las exploraciones francesas hasta 1973, en que se alcanzan los -916, en un punto donde se pierde el río. Dos años más tarde, será el grupo polaco P.T.T.K. de Gdynia, quien tras una escalada, continúa el avance hasta el sifón terminal, a -970 m (PUCH, 1998).

Posteriormente se realizan dos nuevas topografías del Sistema: entre 1980 y 1983, a cargo de un colectivo de grupos españoles, y entre 1983 y 1985 a cargo de los franceses del A.R.E.S. y C.A.S.T.A.R. Los primeros dan una profundidad de -864 m y 10 Km. de desarrollo (BALART y MONTERO, 1984). Los franceses -825 y 9226 m. Esta cota es la que suele considerarse válida por ajustarse mejor a la diferencia de cotas entre bocas y surgencia. (BONNARDIN, 1986). En los siguientes nueve años las visitas al Sistema serían casi por completo de carácter deportivo.

En 1994 el S.C.P., con Philippe Morverand retoma las exploraciones en la "Galería de los Borgoñeses" (en el Cañón de Cellagua). Ese mismo año es descubierta la Sima del Mazo Chico por José Leroy, que se unirá al conjunto en 1995. Las nuevas galerías avanzan hacia el otro gran Sistema del Macizo, el del Mortero de Astrana, siguiendo un nuevo curso activo. Los trabajos se prolongan hasta 1998, pero no obstante, no se logra la ansiada conexión (MORVERAND, 1996 a y c). El desarrollo total de la cavidad se eleva a algo más de 20 Km.

Las exploraciones de la AER

Resultaba llamativo desde siempre, que en un sistema de tal envergadura como el que nos ocupa, no se hubiesen localizado niveles inactivos equivalentes a los encontrados en las cuevas del Macizo de Porracolina. Más aún, cuando en la ladera del Asón se sabía de la existencia de numerosas bocas y cuevas de corto recorrido a diferentes cotas.

La primera incursión seria de la AER en Garma Ciega data del año 1995, cuando junto con el grupo de Geológicas de Madrid comenzamos su revisión en busca de tales niveles.

Los trabajos del 95 se centraron en una campaña de verano en los meses de Julio y Agosto. Entre ese año y el siguiente se completó la exploración y topografía de la "Galería de la Escalada", situada junto al sifón terminal, así como de la pequeña "Red Tato", sita en la margen derecha del Cañón de Cellagua (A.E.R., 1995; INTERCLUB GARMA, 1995).

Es en 1996 cuando nos planteamos iniciar de un modo más o menos sistemático la reexploración de cavidades adyacentes a Garma Ciega. Simas como el Chapeau, Procelosa o el Bloque, exploradas en décadas anteriores, con peores medios técnicos y quizás con otras mentalidades. Así, comenzamos este periplo con la Sima del Sombrero (Sima Chapeau). Un estrecho y oculto paso nos puso en una nueva línea de pozos, y meses después lográbamos unir al Cañón de Cellagua. Era la cuarta boca del Sistema, tras Garma Ciega, Cellagua y Mazo Chico (A.E.R., 2000 f).

Nuestros posteriores esfuerzos se centraron en el Sistema Calaca-Mortero del Crucero, una cavidad "colgada" en el macizo por un estrato de arenisca, pero de clara relación hidrológica con Garma Ciega. Nuestros esfuerzos por unir ambas redes fueron infructuosos, aunque incrementamos el desarrollo en casi un kilómetro; desobstrucciones y escaladas no nos permitieron sortear los obstáculos que la cavidad se empeñó en oponernos.

Paralelamente comenzamos la reexploración del Morterón de Cellagua I (cerca de la Sima de Cellagua) donde habíamos estado ya en 1995, descubriendo algún pozo nuevo que nos situó a -195 metros. Una larga escalada en la base del P.80 de entrada nos situó en una línea paralela de pozos, que después de varias entradas nos llevó a la cota -243 con un desarrollo de 1.150 metros. Tampoco aquí fue posible la unión con las galerías del Sumidero de Cellagua, aunque la distancia entre ambas cavidades es mínima (A.E.R., 2000 d y e).

Entrando por Cellagua nos dedicamos a reexplorar aguas arriba de la base de los pozos, descubriendo las "Galerías del Batallón de Castigo", con un total de 600 metros de desarrollo, avanzando hacia el Morterón de Cellagua. También unimos entonces el Morterón de Cellagua I con el II, a través de una estrechez que forzamos (A.E.R., 2000 a y b).

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Cristóbal en el vivac del Bloque
Autor: © AER

La siguiente cavidad en la que pusimos los ojos fue la Sima del Bloque. Varios fueron los motivos que nos hicieron decidirnos por ella: su altura, su cercanía en planta a "Titanes" (en Garma Ciega), su profundidad, y la curiosidad de encontrarse en ella una galería en una cota "singular", no coincidente con la de los demás conductos horizontales que conocíamos: la "Galería de los Piratas del Ebro". Iniciamos la exploración a finales de 1997, alargándose en el tiempo hasta reducirse, a partir de 1999, a entradas en verano mediante vivacs de tres días, dada la existencia de pasos sifonantes (A.E.R. 2000 c).

En 2000 retomamos las exploraciones en el Sistema de Garma Ciega propiamente dicho, tras varios años de abandono (aparte de alguna visita aislada). Nuestras primeras entradas se dedicaron a revisar las dos variantes de "Titanes", así como a remontar desde "La Unión" hacia la base de los pozos de Cellagua. Los resultados obtenidos fueron bastante pobres, destacando tan sólo el "Meandro de los Murciélagos" con 360 metros de desarrollo, sito en la margen derecha del Cañón de Cellagua (A.E.R., 2001 a).

En 2001, y por un paso entre bloques cerca de "Carboneros", accedemos a un nivel superior de Garma Ciega. Desde entonces los acontecimientos se suceden con cierta rapidez. Mediante vivacs de tres y hasta cuatro días (un total de 11 hasta el momento, con 600 horas de actividad) se exploran las enormes galerías fósiles bautizadas como "Red Tora Bora", que actualmente siguen en exploración (A.E.R., 2001 c y GARCIA, 2002). El recorrido descubierto supera los 9 kilómetros.

Finalmente, en la Sima del Bloque, el avance del verano de 2002 se vio interrumpido por un derrumbe. A la vista de la proximidad del punto alcanzado a uno de los ríos de Cellagua, se realizó una entrada desde ésta sima, más accesible. El resultado fue la conexión de ambas cavidades en Septiembre del citado año. Con ello la profundidad del Sistema asciende a -832, con un recorrido de unos 38 kilómetros.

Descripción general del sistema Garma Ciega-Cellagua

Dado lo complejo de la cavidad, no resulta fácil acometer su descripción completa. Lo vamos a hacer ordenando los diferentes sectores desde un punto de vista genético.

La Red de Garma Ciega se ha creado principalmente a partir de las pérdidas subterráneas del Valle de los Trillos en dirección O, hacia el Asón (FERNÁNDEZ, 2002). Tanto en la actualidad como en el pasado, parecen haber sido varios los puntos de infiltración del agua. Todos ellos excepto el río de Mazo Chico, confluyen en el Cañón de Cellagua, principal colector del Sistema. El recorrido es aquí horizontal, indicando la presencia de materiales impermeables que han limitado el encajamiento.

Después, la cavidad desciende más o menos regularmente a través de galerías inactivas, haciendo aparición el agua de forma esporádica. Se alcanza así el punto más profundo del Sistema, el Sifón Terminal. La surgencia se encuentra a unos 600 m en línea recta de este punto. Se trata del Regato de las Fuentes, en el Asón, a una altitud de 315 m.s.n.m.

Por encima de estas galerías se conoce ahora toda una red fósil, todavía en exploración, que marca los antiguos niveles de encajamiento de la cavidad.

En cuanto al río del Mazo Chico, al que se accede también a través de la sima del mismo nombre, discurre independiente de todo lo anterior, sobre un estrato impermeable en dirección S. El final de este río queda a muy pocos metros de la zona más profunda de la otra gran red subterránea de Mortillano: el Sistema Cuivo-Mortero de Astrana-Rubicera. Ambas cavidades quedan así relacionadas desde el punto de vista hidrológico.

A continuación y a partir de este esquema, vamos a describir con detalle los distintos sectores de la red de Garma Ciega, comenzando por las cabeceras de Cellagua.

La Sima y el Cañón de Cellagua

El Sumidero de Cellagua fue el primer acceso descubierto al Sistema. Su localización en el fondo de la depresión de Llana la Cueva (de 750 metros de diámetro) debió de llamar la atención de los primeros espeleólogos que accedieron a la zona. Pese a ello fue necesaria una desobstrucción en la boca.

Se accede así a una sima de 240 metros de profundidad, con una sucesión prácticamente ininterrumpida de pozos de tamaño considerable, entre los que destacan uno de 84 y otro de 57 m. Las bruscas crecidas limitan el acceso a épocas de sequía, pese a haberse realizado recientemente instalaciones alejadas de las cascadas.

En la base de los pozos el agua inicia un recorrido horizontal de unos 2100 metros, a través de una galería en cañón, con dirección OSO en un principio, que gira más tarde hacia el NNO. La primera parte se encuentra puntualmente interrumpida por derrumbes de bloques que obligan a abandonar en algunos momentos el curso activo. Mientras avanzamos hacia el SO.

Coincidiendo con el giro de las galerías hacia el NO se continúa por una zona fósil de grandes galerías y caos de bloques que precisan remontar algunas cuerdas, hasta llegar al afluente de los Murciélagos. Allí se retorna al nivel activo, con un cañón de 30 m de altura y 6-8 de anchura y balsas de agua profunda que es necesario bordear. Se llega finalmente al caos de bloques de "La Unión", el lugar donde se consiguió la conexión con la Sima de Garma Ciega en 1970.

El Cañón de Cellagua, tras la zona inicial cortada por caos de bloques, se caracteriza por su comodidad y amplitud, resultando quizá la parte más vistosa del Sistema. En condiciones normales el agua no nos pasará por encima de las botas, pudiendo evitarse los tramos más profundos gracias a cómodas repisas.

A lo largo del trayecto aparecen a ambos lados distintos afluentes fósiles o activos, de diversa entidad, que describiremos a continuación. Avanzando aguas abajo serían las siguientes: la Sima del Bloque, las "Galerías del Batallón de Castigo", la "Red Tato", el "Afluente SCP", la Sima del Sombrero (Chapeau), la "Galería de los Borgoñeses", el "Meandro Olvidado" y el "Meandro de los Murciélagos".

Galerías del Batallón de Castigo

Se trata de una serie de galerías que remontan desde la base de los pozos de Cellagua en dirección Sur. En ellas pueden distinguirse dos niveles. El superior está unos 40 metros por encima de la cota del Cañón de Cellagua; el inferior (por el que circula un pequeño aporte de agua) unos 15. Ambos están interconectados en diversos puntos y la progresión por ellos requiere numerosas subidas y bajadas. El desarrollo total alcanza los 480 metros (A.E.R., 2000 a y b).

En el punto más alto de la red encontramos una llegada de aire y agua, situada a pocos metros del fondo de los Morterones I y II de Cellagua, que describimos más adelante, y con los que se encuentran claramente relacionados: cuando estas simas funcionaban como entrada de agua al Sistema, el Cañón se encontraba 40 metros por encima de su nivel actual. Tras su abandono, el aporte desde Cellagua ha continuado excavándolo aguas abajo desde la base de la sima. De esta forma, las "Galerías del Batallón de Castigo" han quedado colgadas, siendo ligeramente reexcavadas desde entonces por pequeños aportes.

La Sima del Bloque.

Desde su reciente conexión al Sistema, esta sima constituye la entrada más alta del mismo, a 1137 metros. Descubierta por la S.S.B. en 1966 y descendida hasta -145 metros en 1974, la S.E.I.I. de Madrid alcanza los -272 en 1980. El 1994, la S.E.C.J.A. de Alcobendas y el W.O.M. belga la revisan, localizando nuevas vías de pozos, una de las cuales alcanza los -340 metros. Se encuentra en el borde Norte del lapiaz del Tejes, al que se sube desde el camino que de Entremazos se dirige a Fuente Fría. La boca se abre al Oeste de una dolina, bajo un bloque de gran tamaño.

La sima se inicia con un rosario de pozos de mediano y pequeño tamaño, entre los que destaca uno verdaderamente estrecho a -85, y que nos sitúan pronto a -186 metros. Aquí se inicia la "Galería de los Piratas del Ebro", curioso conducto horizontal a una cota de 950 m.s.n.m. Por debajo de la misma, dos series de pozos nos llevan hasta -272 (Vía SEII), y hasta -340 metros (Vía SECJA), cerrándose ambas sin posibilidad de continuación.

La "Galería de los Piratas del Ebro" continúa hacia el O-SO, llegando a estar cerca de la vertical de "Titanes", en Garma Ciega. En esta dirección se cierra tras un recorrido de unos 300 m. Pero nos sorprendía el hecho de que una galería tan marcada desapareciera sin más. Una serie de duras escaladas y larguísimos pasamanos nos permitieron avanzar en dirección opuesta casi 150 metros, siempre pegados al techo, hasta volver a poner el pie en una galería horizontal, continuación de la anterior ("Galería de los Piratas del Asón"). Llegamos así a un corto tramo de galerías cómodas, donde montamos el vivac que sería nuestro "hogar lejos del hogar" durante todas las entradas posteriores. Allí mismo nace una pequeña galería que pronto se colmata pero en la que encontramos bellos paneles de excéntricas ("Galería del Museo"). Si continuamos, tras una R.10 nos encontramos con varios pozos paralelos, tanto fósiles como activos, que drenan el agua del "Sumidero del Haya" y otros próximos situados unos 400 m al NE de la boca de la Sima, cerca del camino de Fuente Fría. Estos pozos ("Pozo del Supositorio") nos sitúan ya en el curso activo de la cavidad ("Río Mojahuevos"). La tónica general desde este tramo es durante bastante tiempo, un meandro sumamente estrecho y con pasos sifonantes de reducidísimas dimensiones, lo que obligó a concentrar las exploraciones en época estival.

Los meandros que encontramos en la zona activa se pueden dividir en tres partes diferenciadas:

La primera de ellas, excavada en margas negras, de paredes irregulares y muy estrechas, obliga a continuas contorsiones. Tres pequeños pozos de 6, 5 y 6 m. interrumpen el desarrollo netamente horizontal del mismo. Es el "Meandro de la Ruta Sangrienta". Tras él, aparece una zona de caliza pura, con una anchura de apenas 30 centímetros y con las paredes tapizadas de afiladas puntas de caliza, donde material y cuerpo sufren lo suyo ("Meandro de las Agujas"). Posee un P.6. Este sector termina en una sala cuyo techo se pierde en lo alto ("Sala del Tembleque"). Después de ella, y tras un P.10, se abre otro meandro en margas similar al primero, el "Meandro Stalingrado", muy incómodo y atlético. En este tramo encontramos un P.5, P.4 y P.8, en margas muy rotas.

Finalmente, un P.15 y una pequeña rampa nos sitúan en una galería de mayores dimensiones, donde encontramos el río principal de la cavidad, que denominamos "Río de los Cantabrones" y que viene desde el NO. Aguas arriba el avance se interrumpe en una alta chimenea con aporte, después de unos 350 metros de progresión por una cómoda galería.

Aguas abajo la progresión continúa por un meandro relativamente amplio y con curso de agua, en ocasiones interrumpido por varios caos de bloques que hay que superar con trepadas. Llegamos así al "Paso Natalie", un precario caos de bloques que detuvo nuestra exploración durante dos años. Pudo ser finalmente desobstruido, y tras él un P.8 nos vuelve a situar en la zona activa.

Un meandro entre margas endebles, tras un brusco giro de 90º a la derecha para coger rumbo SO, nos sitúa en un caos de bloques que nos obliga a una escalada de 7 metros (R.7). A su pie encontramos un aporte a la izquierda, que pudiera estar relacionado con el Mortero del Crucero, y en el que otro caos de bloques impide la progresión a unos 30 metros. Tras un paso bajo entre bloques destrepamos por una zona desfondada. Llegamos así a una zona fósil de buenas dimensiones, donde varios caos de bloques nos obligaron a realizar pequeñas escaladas (R.4, R.6), siempre por una zona fósil, con bloques rotos e inestables ("Galerías de Camino Soria"). Llegamos así a un gran desfondamiento en el que un P.10 nos vuelve a situar en la zona activa, con la tónica habitual: meandro en margas con corriente de agua, y pequeñas marmitas de escasa profundidad en época de aguas bajas (las marcas de crecidas dan bastante miedo). Volvemos a abandonar la zona activa con un R.3 entre bloques, y enseguida lo recuperamos bajando una rampa de 20 metros entre bloques inestables. Unos 60 metros más abajo un caos de bloques detuvo la exploración en Julio de 2002. Este punto marca la unión con las galerías ya conocidas de Cellagua, desde donde se realizó la citada unión en Septiembre de 2002. Así, tras el caos de bloques, un tanto peligroso, llegamos a una zona de galerías inundadas, con aguas gélidas, que nos obligan a nadar alrededor de 200 metros (temperatura: 6º C; es imprescindible neopreno "gordo").

Unos 100 metros antes de la base de la Sima de Cellagua, observamos a la izquierda un nuevo aporte cuyo origen, todavía por establecer, podría ser el río del Mortero del Crucero.

Desde la base del R.4, que constituye una sala, es posible acceder a un piso fósil que retrocede sobre la vertical del río, unos 15-20 m más alto. Se trata de un cañón completamente fósil excavado en margas oscuras ("Cañón Def Con Dos"). En primer lugar debemos salvar un derrumbamiento mediante una escalada de 6 metros, seguida de un P.8. Llegamos así a un cruce con tres posibles continuaciones: a la derecha un P.13 con agua procedente del techo acaba en un tapón de bloques sobre el río; de frente un pozo rampa acaba en una escalada, y a la izquierda continuamos la progresión, trepando entre bloques inestables. Llegamos luego a un desfondamiento sobre el río, que requiere un pasamanos, y poco después descendemos un escarpe de 5 metros. El avance queda interrumpido finalmente en un enorme desfondamiento. El recorrido total es de 300 metros.

Durante todo este trecho debemos movernos siempre con precaución, dada la inestabilidad de los bloques, sobre uno de los cuales se encuentra un esqueleto de lirón.

La Red Tato y el afluente SCP

180 metros aguas abajo de la Sima de Cellagua, inmediatamente después de destrepar unos bloques, encontramos pocos metros por encima a nuestra derecha, un meandro fósil que nos permite avanzar unos 130 metros con dirección NE, hasta una base de pozo. Es necesario descender una pequeña vertical de 5 metros (A.E.R., 1995).

70 metros más adelante, también en el lado derecho del cañón y a unos 250 metros de Cellagua, existe otro meandro del que procede un pequeño aporte de agua. Con una anchura de 1 m en la base y 2-3 por encima, puede remontarse unos 120 metros en dirección NE hasta un caos de bloques. Podría proceder de alguna de las simas cercanas al Chapeau.

La Sima del Sombrero ( Chapeau)

Fue explorada inicialmente por los franceses de la S.S.B. en 1966 y 1973, llegando hasta la cota -110. De forma independiente, la S.E.I.I. de Madrid y los grupos S.E.G. y G.E.S.C.E. de Cartagena vuelven a ella en 1980, descendiendo hasta -173 y -185 m respectivamente (S.E.I.I., 1982; BALART y MONTERO, 1980). La boca se encuentra sobre los cortados del borde Oeste de la depresión de Llana la Cueva. Para llegar hasta ella debemos rodear ésta por el Sur, dejando el camino de Entremazos, y siguiendo un sendero poco transitado en dirección al Tejes. La boca, poco visible, se encuentra a la derecha del sendero.

Se trata de una sima completamente inactiva, que alcanza el Cañón de Cellagua tras un descenso de 350 metros. Cabe destacar la existencia de varios niveles de galerías horizontales, cortadas por las diferentes vías de pozos.

La sima comienza con un pozo rampa de 45 metros con bastantes piedras que conduce a una sala de 10 metros de altura, cuyo suelo se inclina fuertemente hacia otras dos salas inferiores. Esta primera sala continua además por dos puntos:

- La Vía Superior, a la que se accede trepando 7 metros por una empinada rampa, y que conduce a una galería casi horizontal que se ve obstruida por un tapón de bloques y colada a los 60 metros. En esta galería, realizando una escalada de unos 15 metros se alcanza un tubo superior. En un lateral, un pozo de 22 metros nos lleva a "La Catedral", una gran chimenea de enormes dimensiones. En su base una pequeña mina de 1x1 metros se desfonda en un P.17. A la izquierda una fuerte rampa de 40 metros nos conduce a un P.15. En su fondo y tras avanzar por un estrecho meandro fósil, interceptamos otro más grande que aparece por la izquierda y que desciende hacia la derecha. Bajamos así tres pozos, de 9, 14 y 43 metros, y un resalte de 7 que da paso a unas rampas que a su vez conducen a la cabecera de una vertical de grandes dimensiones, a la que accederemos también por otras vías de la sima.

- La Vía Normal, que comienza en la 1ª sala, descendiendo un pozo de 20 metros, que comunica con una galería de un tamaño medio de 2x4 metros, que se ve frenada en seco poco después. Sólo un muy estrecho meandro que aparece en el fondo permite, descendiendo un P.8, llegar a una sala en rampa en cuyo fondo continúa el meandro que da acceso a más pozos, siendo esta la ya vía conocida de la sima.

En esta sala, una diaclasa ascendente nos conduce a un gran pozo de 50 metros ("Pozo del Salto del Oso") en cuyo fondo una secuencia de pozos y meandros se cierra sin continuación ("Vía Muerta"). En cambio una ventana situada a los 42 metros nos da acceso a un pequeño meandro, que se desfonda en un pozo de 6 metros y otro de 33. Por el lado izquierdo, una ventana da paso a un P.68. Llegamos así a una repisa que conduce al gran pozo de 120 metros pero esta vez a 55 del suelo.

Una vez en el fondo (cota -300 desde la boca) nos encontramos con una galería que corre de Este a Oeste, y que se ha visto encajada por los pozos. Hacia el Este la galería es un meandro de 30 a 40 metros de alto, con anchuras entre 1 y 4, obstruido por un gran hundimiento de bloques que llegan hasta el techo. Hacia el Oeste es necesario destrepar 6 metros entre bloques, para continuar sobre ellos; esta galería tiene una sección mayor que la otra, con la forma cuadrada característica de los hundimientos. Aquí, a la derecha, tras un pasamanos y una trepada de escasos dos metros, alcanzamos una galería lateral, con forma de meandro. En su fondo existen desfondamientos que conducen a la galería por la que veníamos, la cual junto al pasamanos anterior se hunde en un pozo de 10 metros para alcanzar en seguida a través de otro P.10, el techo del Cañón de Cellagua que cruza por encima para continuar 30 metros más en la misma dirección, hasta una nueva barrera de bloques.

En total la sima aporta casi 1.500 metros de nuevas galerías al Sistema (A.E.R. 2000 f), y casi otro centenar de metros si se incluyen algunos tramos conocidos de vías anteriores, aún no topografiados por nosotros.

La Galería de los Borgoñeses y el Sector del Mazo Chico

En la pared izquierda del Cañón de Cellagua, unos 380 metros aguas debajo de la llegada de la Sima del Sombrero, se encuentra una galería fósil colgada a unos 5 metros, y ya conocida por los primeros exploradores de la cavidad (MORVERAND, 1996 b). Se trata de la "Galería de los Borgoñeses". Su continuación, descubierta por el S.C.P. en 1994, permitió acceder a una compleja red de galerías fósiles, que son cortadas por dos cursos activos independientes de Cellagua.

Estos ríos, denominados "del Mazo Chico" y "Cantarín", que confluyen en un momento dado, descienden hacia al Sur, como ya hemos mencionado, siguiendo el buzamiento de un estrato impermeable. Deben superarse nada menos que 25 cascadas, la mayor de 21,5 metros, siendo necesario el uso de pontonier. Se alcanza finalmente un conjunto de grandes galerías fósiles de morfología freática, establecidas a distintos niveles, entre las cotas de 300 y 400 m.s.n.m. Aquí se encuentra el que es segundo punto más profundo del Sistema (-816 metros), a unos pocos metros de las galerías conocidas del fondo del Mortero de Astrana. (MORVERAND, 1996 a y c).

La Sima del Mazo Chico, también descubierta por los franceses, conecta con este conjunto tras 290 metros de pozos, constituyendo un nuevo acceso al Sistema. Existen dos vías diferentes de pozos, denominadas vías "Suroeste" y "de los Potes", siendo esta última activa desde -175 metros, lo que la hace poco recomendable.

Se encuentra situada en el borde Sur de la depresión de Llana la Cueva, muy cerca de la cresta que baja desde la cima del Mazo Chico. Su pequeño tamaño hace difícil la localización de su entrada.

El Meandro Olvidado

También denominado "Meandro Norte". Es un aporte activo en la margen derecha del Cañón de Cellagua, a donde llega aproximadamente a la mitad de su recorrido. Su desarrollo es prácticamente horizontal, y en su mayor parte no demasiado estrecho. Puede remontarse durante 724 metros hacia el NE, alternando tramos a ras de agua con otros donde avanzamos en oposición, algunos metros sobre el cauce del río, alcanzando el conducto en ocasiones una altura más que considerable. Posee algún nivel fósil. En algunos puntos se observan pequeños aportes a través de chimeneas (BALART y MONTERO, 1984). Es un meandro que ha quedado pendiente de una ulterior revisión más cuidadosa, tras ser parcialmente retopografiado a finales de 2002 por la AER. Próximamente informaremos de los resultados de dicha revisión.

El Meandro de los Murciélagos

Situado en la margen derecha del Cañón de Cellagua, ya cerca de la unión con Garma Ciega. Una pequeña y fácil trepada de 3 metros nos sitúa en un meandro no muy ancho pero de buena altura. Pronto se divide en dos ramales. El de la derecha avanza 110 metros en dirección Norte, para virar después hacia el NE otros 30 metros, hasta llegar a una escalada de 4 metros que nos sitúa en la base de una enorme chimenea (más de 15 metros de diámetro y una altura que el foco no llega a captar). Aunque avanzamos a media altura y luego por un suelo fósil, el meandro trae un aporte de agua por debajo de nosotros.

El meandro de la izquierda, por su parte, tiene un desarrollo de unos 200 metros. La progresión por él resulta más incómoda, ya que está desfondado y hay que tener cuidado a la hora de elegir la altura por la que progresar, a unos 10 metros sobre el río, con pasos muy estrechos. Una cascada de tres metros se supera recurriendo a un paso de hombros, y tras ella aparece otra de ocho metros, proveniente de un meandro que parece impenetrable. La corriente de aire es fuerte y el aporte de agua también es notable.

Ambos meandros destacan por las bellas coladas que recubren sus paredes, así como el barro rojo de apariencia sólida que cubre parte del meandro oriental, y en el que te hundías hasta la rodilla en cuanto lo pisabas. Aparecieron restos de tres o cuatro murciélagos, que dieron nombre a los meandros. En total, fueron topografiados 360 metros de nuevas galerías (A.E.R., 2001 a), que si bien no suponen precisamente un espectacular descubrimiento, nos ofrecen interesante información añadida al funcionamiento y evolución de este sistema.

La vía al sifón terminal

La Sima de Garma Ciega es el segundo acceso "clásico" al Sistema después de Cellagua. Descubierta en 1969, es una torca de enormes dimensiones, situada en mitad de un accidentado lapiaz ("garma" en la terminología local) en el que se desarrolla un espeso bosque de hayas. El acceso se realiza dejando a la derecha el camino de Entremazos a Fuente Fría. Un sendero, cada vez menos marcado nos sube, rodeando la base del Tejes por el Oeste, hasta introducirse en el lapiaz.

Desde la boca existen varias vías por las que acceder al interior. Todas ellas acaban por confluir en una serie de pozos de tamaño medio y profundidad reducida (máximo 40 m), con una sección meandriforme y abundantes rampas de piedras, que complican en ocasiones el movimiento por los pozos.

A -380 m alcanzamos la "Sala Blanca", donde aparece por el lado derecho un curso activo que se junta al de la propia sima, y al que se acompaña el resto del camino. A partir de aquí se avanza por un meandro en general estrecho y salpicado de cortos pozos, para alcanzar la cota -430 en una sala parcialmente cubierta de bloques. Pasando entre ellos, seguimos avanzando por el río en una galería baja, que aumenta poco a poco de tamaño hasta llegar a "La Unión". En este punto se enlazaron en 1970 las exploraciones de Garma Ciega y el Sumidero de Cellagua. Unos pasos más entre bloques terminan por llevarnos a la "Sala de Titanes", a -445 m, de donde parten dos grandes galerías. A la derecha la del "16 de Julio", a la que accedemos subiendo ligeramente, y a la izquierda la de "Titanes". Ambas, con dirección SO, adquieren muy pronto una fuerte pendiente, con el suelo cubierto de grandes bloques desgajados del techo. Vuelven a juntarse a -600.

El final de este sector es un cruce de galerías, en el que se toma la "Galería de los Carboneros", más baja que las anteriores y con las paredes formadas por materiales muy oscuros. Esta corta galería finaliza con una fuerte pendiente, en el río que proveniente de Cellagua, ha circulado por debajo de los bloques con apariciones esporádicas. En este punto, conocido como "Sala de la Estrella", discurre por un cañón de más de 40 metros de altura. El agua se pierde en un pozo que se bordea para llegar a una sala, donde es necesario bajar una estrecha vertical con las paredes de barro, que de nuevo conduce al río. Esta vez circula por una zona estrecha, que termina por sifonarse. Una escalada entre bloques nos permite avanzar hasta la "Galería de los Polacos", que finaliza definitivamente en el Sifón Terminal, a -832 metros.

Los niveles superiores: Galería de los Colosos y Red Tora Bora

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La Red Tora-Bora
Autor: © AER

Junto a la Sima del Bloque, se trata sin duda del plato fuerte de las exploraciones de la A.E.R. en el Sistema. Este sector consta de un entramado de galerías fósiles de tamaño variado, superpuestas en varios niveles, por encima de la vía de Garma Ciega que se dirige al Sifón Terminal.

El acceso a esta red se realiza desde la "Sala del 16 de Julio" a través de un pozo ascendente de 35 metros al que se accede trepando a lo alto de unos bloques ("Pozo MTDE"). Inicialmente la escalada se realizó entre unos bloques inestables, algo más al SO. Se alcanza en todo caso una galería de gran amplitud denominada "de los Colosos". Continuando por ella alcanzamos un meandro que enseguida se desfonda, para dar nuevamente a la vía ya conocida ("Carboneros"); debemos realizar una segunda escalada de 40 metros, que nos sitúa en una sala de enormes dimensiones ("Bulevar de los Ramaliegos"). El suelo, cubierto de bloques es descendente, encontrándose algunas curiosas formaciones.

La continuación aparece enfrente; las dimensiones se hacen menores, desarrollándose varias galerías que se entrecruzan a distintas alturas. Por abajo varios niveles terminan desfondándose; por arriba una enorme pendiente de bloques acaba formando una especie de anfiteatro sobre el "Bulevar", para posteriormente desfondarse sobre el "Cañón de los Hombres Voladores".

Llegamos a la "Galería de las Melenas Blancas". Nos encontramos aquí enormes "madejas" de mirabilita (SO4 Na2.10 H2O), curioso mineral que sólo ha sido encontrado en un reducido número de cavidades. Estas melenas (que dan nombre a la galería) alcanzan más de 1,5 metros de altura en algunos lugares. Su textura es muy similar al algodón, moviéndose con sólo pasar a su lado. Incluso, al tratarse de una clase de mineral que necesita una elevada humedad relativa para "sobrevivir", el calor que desprendían nuestros carbureros provocaba su caída formando copos.

Poco más allá de este lugar, la cavidad se desarrolla en dirección NO, llegando enseguida a un nuevo desfondamiento, con una caída de unos 90 metros que nos sitúa sobre "La Pérdida" (a -688 en la vía clásica). Un largo pasamanos de 100 metros ("Cañón de los Hombres Voladores") nos permite evitarlo, para volver a pisar suelo de nuevo y continuar a este nivel. Al otro lado comienza la "Galería de La Momia", de unos 8 metros de ancho y 20 de alto. En ella encontramos decenas de restos de lo que en un primer momento supusimos ratas en diferente estado de conservación, y que debidamente identificados resultaron ser lirones grises. Unos 30 metros después llegamos a una enorme sala cubierta de bloques, con abundantes formaciones, especialmente en el lado izquierdo. Aquí encontramos dos caminos diferentes:

Subiendo por el lado derecho llegaremos a un gran tubo a presión de unos 10 metros de diámetro, con flores de calcita cubriendo toda la galería. El suelo está completamente concrecionado, con gours llenos de agua (que nos permiten abastecernos de agua, escasa en esta zona) y una apariencia de playa petrificada. Más adelante, una pronunciada rampa de piedras asciende bruscamente por encima del techo del tubo, para situarnos en el punto más elevado de una gigantesca sala de más de 100 metros de diámetro y unos 600 de perímetro ("El Coliseo"). El techo se encuentra unos 10 metros por encima.
Con una amplia acumulación de bloques en el centro, la sala se desfonda en los laterales, especialmente en el izquierdo. En la cumbre del cono de derrubios aparecen de nuevo gran cantidad de restos de lirones. Cruzando la sala atravesamos una zona con el suelo cubierto de colada.

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Red Tora-Bora
Autor: © AER

Siguiendo hacia el O, un resalte de 7 metros en una colada barrosa nos sitúa en una amplia y cómoda galería con abundantes restos de rellenos reexcavados y pendants. Se inicia aquí una extensa red de conductos llamada "Tora Bora".

Descendemos pronto un P.6 a partir del cual las bifurcaciones y galerías colgadas son continuas. El conducto principal sigue hasta una gran sala en pendiente ("Sala del Ternero"). Siguiendo hacia arriba (al Oeste), una cómoda galería de suelo arenoso nos permite avanzar, esquivando, a veces mediante estrechas cornisas, algunos desfondamientos de poca profundidad. Más allá llegamos a un cruce con tres continuaciones ("La Encrucijada"). A la izquierda, un amplio conducto descendente se dirige hacia el Oeste ("Galería de los Inocentes"). Tras caminar por un tramo de gran horizontalidad, y enormes ventanas colgadas a ambos lados, la galería se torna ascendente. Después de una zona muy concrecionada subimos un cono de derrubios. Tras él, la galería continúa unos pocos metros antes de cerrarse por colada. Según la topografía, este punto se encuentra a pocas decenas de metros del exterior.

De nuevo en el cruce, de frente podemos continuar por una amplia galería rellena de enormes bloques, que asciende hasta casi cerrarse en el techo. Un paso a la izquierda permite evitar la barrera, y comenzar a descender. Al acabar la pendiente, nueva bifurcación: de frente, una galería con suelo liso de colada nos permite continuar hacia el Oeste, hasta quedar cerrada por colada. A la derecha, una red de galerías de tamaño más discreto y sinuoso recorrido, nos lleva poco a poco hacia el Este. Aparecen aquí múltiples continuaciones, en general sin interés, salvo una a la izquierda, que presenta una estrechez con una brutal corriente de aire, y otra a la derecha con vistosos pendants y antiguos sifones, que vuelve de nuevo al conducto principal a escasos metros de "La Encrucijada". Llegamos así a un pozo de 15 metros que nos sitúa de nuevo en la base de la gran "Sala del Ternero", por cuya zona superior habíamos pasado previamente, completando así una vuelta entera en este dédalo de galerías.

Otra vez en "La Encrucijada", una galería ascendente a la derecha, con suelo arenoso, nos lleva hasta un caos de bloques ("Galería de la Voltereta"). Un resquicio entre ellos, a la derecha, nos permite subir hasta una enorme galería de dirección Este-Oeste. Hacia el Oeste ascendemos por una montonera de inmensos bloques y considerable pendiente ("Galería de los Emigrantes"). Avanzando por terreno similar, con continuas subidas y bajadas, alcanzamos una sala con un pequeño laguito, y un precioso panel de formaciones, donde se encuentran las primeras excéntricas que observamos en esta nueva red. Aquí los bloques suben y el techo baja, y poco más adelante la galería termina cerrándose, sin solución de continuación. En la pared Sur, un conducto freático descendente con abundantes rellenos, nos sitúa en una de las ventanas de la "Galería de los Inocentes". Al otro lado se observa la continuación, que requiere la instalación de un pasamanos, aún no realizado.

Retornando al inicio de la "Galería de los Emigrantes", y hacia el Este, pronto llegamos a un ensanche con una bifurcación. A la derecha, una trepada sobre arcilla nos lleva a la "Galería del Buitre", que avanza hacia el Sur siguiendo los estratos. Magníficos paneles de excéntricas, bellas formaciones, y más rellenos arcillosos, pero la galería se cierra por un derrumbe del estrato superior, sin posibilidad de continuación. De nuevo en el ensanche, a la izquierda, bordeando un enorme desfondamiento, alcanzamos la cabecera del P.6 donde se inicia la "Red Tora Bora".

De la base del P.15 que cierra el circuito descrito más arriba, parte con dirección O una galería en forma de ancho cañón con una altura de 15 m, que se estrecha un poco en la zona inferior por la que andamos. En la pared izquierda una ventana colgada a 5 metros tiene una cuerda, que conduce a otro cañón ("Galería del Cowboy") más estrecho que se agranda encima de nuestras cabezas, y que poco después se divide en dos ramales:

El derecho, de dirección SO, desciende con el suelo cubierto de colada y formaciones con aspecto de flor. De nuevo encontramos un esqueleto bien conservado de lirón, y un aporte de agua desde el techo.

Tras una fuerte rampa, la galería se divide de nuevo en dos. A la derecha se asciende mucho, para luego se comienza a bajar, siempre sobre suelo de colada y algunas formaciones interesantes, hasta que la galería muere en una sala con el techo recorrido por dos coronas de púas paralelas muy bonitas ("Galería de la Corona de Púas"). Hay una chimenea de unos 30 m con coladas que forman pequeños resaltes.

Volvemos al cruce anterior y tomamos la galería de la izquierda, que desciende fuertemente sobre una colada de color naranja. Tras pasar por debajo de un puente de roca gigante y un resalte de 3 m se llega a una sala con un gours, que continúa por otra rampa de colada de más pendiente aun. Una pequeña ventana a la altura del suelo en el lado derecho conduce a la sala final de este tramo ("Galería de las Coladas Naranjas").

De nuevo al final de la "Galería del Cowboy", el ramal izquierdo que se dirige al NE, asciende por una primera colada, para descender nuevamente hasta una sala con una extraña formación en el suelo, que se asemeja a un Collarín de los caballos ("Galería del Collarín"). El extremo de la sala acaba en un cono de derrubios proveniente de otro pozo. Después de la primera colada de esta galería, a la izquierda arranca otra, más barrosa, que conduce a niveles superiores, situados encima de lo anterior, y que se desfondan sobre una gran sala, 30 metros más abajo. Desde aquí una ventana comunica con el cono de derrubios anterior.

Se continúa por un agujero estrecho que lleva a una salita y a un pozo, que va a parar a una hermosa galería con el suelo de colada y formaciones varias que nos rodean, incluidos finísimos macarrones. Descendemos una fuerte y resbaladiza pendiente que acaba en un resalte, donde es necesaria una cuerda y llegamos a una sala muy bien decorada, pero que marca el fin de este sector.

Retornando a la bifurcación del final de la "Galería de la Momia" a la izquierda, avanzamos por una galería bastante incómoda de dirección SO, por encima del cañón de Garma Ciega. Poco después hace un brusco giro a la derecha, para llegar a un desfondamiento de unos 20 metros, que nos lleva a toda una red de galerías independientes de dicho cañón.

En su base, hacia la derecha (al SO) una pequeña galería termina por convertirse en una incómoda gatera con el suelo cubierto de barro pegajoso. Finalmente se abre en una amplia galería ("Puerta de Tanhauser") que podemos continuar en las dos direcciones. Hacia el N, a los pocos metros, queda casi obstruida por bloques. Al abrirnos paso entre ellos nos encontramos en la base de una gran sala que asciende hacia nuestra izquierda, y que aparece cubierta por inmensos bloques ("Sala Tanhauser"). Ascendiendo por ellos, resulta difícil orientarse al no verse ninguna pared que sirva de referencia. Ya arriba, encontramos en el techo abundantes cúpulas de disolución, un resto de lirón y una galería descendente que permanece sin explorar. A la salida de la gatera de barro, en dirección opuesta, la galería se acaba cegando, si bien una escalada de 8 metros nos permite alcanzar varios niveles superiores. No presentan continuaciones evidentes, aunque no se han revisado a fondo.

De vuelta en la base del desfondamiento de 20 metros, de frente, alcanzamos la cabecera de un P.13. Abajo, tras una zona estrecha, alcanzamos una galería de buen tamaño con muchas formaciones. Aquí comienza una red de conductos bastante laberínticos ("Red Tiñosos") situada al Sur de la "Galería del Collarín", y con la que posiblemente pueda conectarse. Este sector continúa actualmente en exploración. Destaca el hallazgo de huellas de mamífero (gato o similar) en la base de una escalada aún por remontar. Ello indica, al igual que los numerosos restos de lirones y las corrientes de aire, la existencia de conexiones con el exterior que aún no han sido localizadas.

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Red Tora-Bora
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La Galería de la Escalada

Explorada por nosotros en 1995-1996, el grupo belga S.C.B. la había visitado anteriormente (encontramos allí una cuerda suya), si bien no había nada publicado al respecto. Se encuentra situada en la zona profunda del Sistema, unos 100 metros antes del sifón terminal, a la izquierda de la denominada "Galería del Sifón".

Tras remontar una escalada de unos 6 metros se accede a una ventana de gran tamaño. El suelo es arenoso en su mayor parte, la pendiente es prácticamente nula y las dimensiones son de unos 6 metros de ancho por 8 de alto.

Poco después, tras una curva a la izquierda se deja una pequeña ventana colgada, y algunos derrumbes que entorpecen el paso, para volver pronto al suelo arenoso. Se dejan a la izquierda unas gateras a ras del suelo, y a la derecha un tubo rampa asciende hacia el nivel superior. La galería principal termina en una sala de grandes dimensiones con bloques recubiertos de colada. Puede avanzarse entre ellos algunos metros, hasta que acaban por obstruir el paso definitivamente.

A la derecha de esta sala, una pronunciada rampa de barro endurecido y colada, nos conduce hacia un nivel superior de las galerías, a unos 15 metros por encima del anterior. Este nivel superior comienza en una gran sala completamente cubierta de bloques; de dicha sala parten tres continuaciones posibles:

- Al Oeste, una galería en forma de mina que posee abundantes coladas y algunos pozos pequeños y destrepes, y que termina desembocando en un meandro desfondado sin continuación posible. Es de destacar alguna sala de techo bajo, así como la existencia de abundantes y bellas formaciones.

- Al Norte un pequeño ramal queda cegado pronto por el desprendimiento de sus inestables paredes.

- Al Este tenemos de nuevo un tubo con abundantes formaciones, que se revuelve en varias curvas, y que presenta dos ventanas que conducen a sendos pozos, uno de ellos de gran tamaño y 10 metros de profundidad. Más adelante el tubo se convierte en un meandro que se va desfondando hasta que en un recodo se convierte en una gatera descendente, que conduce a la galería inferior justo después de las descritas gateras a ras de suelo.

El total topografiado en este sector fue de 840 metros, logrando avanzar en dirección a la surgencia 200 metros más allá del sifón terminal de Garma Ciega (A.E.R., 2001 b).

Otras cavidades relacionadas con el sistema

Morterones I y II de Cellagua

Estas dos simas, ahora conectadas entre si, se encuentran en la depresión de Llana la Cueva, unos 200 m al Sur del Sumidero de Cellagua, en la base de los mismos farallones, y a una cota algo superior. Alcanzan un desnivel de 243 m, con un recorrido total topografiado de 1150 m. La primera topografía de estas dos simas se debe al G.E.S. (1980), si bien pudo ser descubierta mucho antes por los franceses de la S.S.B.

La cavidad consta de varias vías de pozos interconectadas entre si, con algunos meandros de recorrido horizontal a -125 y -200 metros Constituyen sin duda una antigua una vía de absorción al colector de Cellagua, terminando a pocos metros de las "Galerías del Batallón de Castigo", con las que están claramente relacionadas, si bien todavía no ha sido posible la conexión. (A.E.R., 2000 d y e).

Nota del webmaster: Posteriormente a la fecha en que se escribió el artículo, el AER unió esta cavidad al sistema Bloque-Garma Ciega, en agosto de 2003. Ver:
- El Mortero de Cellagua, unido al sistema Bloque-Garma Ciega

Calaca-Mortero del Crucero

Después de Garma Ciega y el Mortero es la mayor cavidad del macizo, con más de 7 km de desarrollo y tres entradas. Alcanza un desnivel de 128 metros. Se encuentra al N de Llana la Cueva, en el Collado de Cruceros, que separa esta depresión del Hoyo Salzoso (S.E.I.I., 1982; HERRERO, 1985; BALART y MONTERO, 1980).

El entramado de galerías que lo forman, está cortado por dichas depresiones y "colgado" sobre un nivel impermeable de margas y areniscas.

Presenta dos cursos activos con dirección Sur. El más occidental sale al exterior al N de Cellagua, volviéndose a infiltrar poco después. El oriental, de mayor recorrido y caudal, se sigue hasta un sifón que de momento no se ha superado. Sus aguas deben acabar en alguno de los aportes descritos en el Cañón de Cellagua, al SO y 250 m más abajo.

Nota del webmaster: Posteriormente a la fecha en que se escribió el artículo, el AER unió esta cavidad al sistema Bloque-Garma Ciega, en octubre de 2005. Ver:
- Unidos el Sistema Garma Ciega-Cellagua y las Torcas del Crucero
- La unión Mazo Chico-Crucero

La génesis del sistema de Garma Ciega

Si bien la exploración de la cavidad no puede considerarse ni mucho menos terminada, a la vista de los descubrimientos realizados hasta ahora, sí se puede tener una idea general de su origen y funcionamiento. Vamos a tratar de resumir lo que se ha podido deducir hasta el momento.

Litológicamente el extremo Sur del Valle de los Trillos está constituido por las Margas del Gándara, de color gris oscuro, relativamente blandas y no karstificables. En ellas se encuentran intercalados niveles de areniscas. Hacia el Norte, estos materiales desaparecen para dar paso a las Calizas del Hornijo. El tránsito entre ambas formaciones es gradual, apareciendo a lo largo de una extensa zona intercalaciones de calizas, margas y areniscas, con espesores y continuidad variables. El conjunto presenta un buzamiento de unos 15 a 20 º hacia el Sur.

En el pasado los valles del Asón y de los Trillos recogían las aguas del Sur, de lo que hoy es la cresta que se extiende hacia el Este desde el puerto de la Sía. Posteriormente fueron capturados por el río Gándara (MUGNIER, 1969).

Como ya hemos mencionado, el principal origen del Sistema Garma Ciega-Cellagua está en las pérdidas subterráneas del Valle de los Trillos en favor del Asón, cuando el agua del primero pasaba de circular por las margas a infiltrarse en los materiales calizos. La recarga, procedente de una extensa zona impermeable, debió ser bastante considerable. A medida que el macizo se ha ido levantando, el Asón ha continuado encajando su lecho, mientras los Trillos, sin curso que lo excavase, quedaba colgado.

En un momento dado se produjeron pérdidas en dirección contraria, hacia el E, como lo atestigua el Sistema Cofiar. Esta cueva se sitúa en la ladera E de los Trillos a una altitud de unos 1000 m, y consta de una gran galería horizontal de casi 1 Km. de longitud que debió recoger notables caudales de agua desviándolos hacia el Valle del Ancillo (HERRERO, 1985).

Sin embargo, el grueso de las pérdidas se dirigieron al Oeste. Además la zona de infiltración se fue situando más hacia el Sur. La causa habría que buscarla en la progresiva erosión de los materiales impermeables (margas y areniscas), lo que desplazó los puntos de afloramiento de las calizas.

Precisamente la estructura compleja de intercalaciones y lentejones de calizas, margas y areniscas en la zona de transición, ha condicionado la infiltración. Los puntos de entrada han sido múltiples modificándose además bastante a lo largo del tiempo. El recorrido del agua subterránea resulta a veces bastante enrevesado y el entramado de conductos resultante, un complicado rompecabezas.

Para reconstruir con detalle el funcionamiento de la cavidad, es necesario resolver dos cuestiones: por una parte examinar los diferentes niveles de galerías horizontales de tipo freático presentes en la zona. Con ello conoceremos las distintas fases de encajamiento del nivel de base regional.

Por otro lado, es necesario analizar los tramos vadosos de las cavidades (tanto pozos como galerías) desarrolladas en los contactos entre calizas y niveles impermeables. Se trata de ver sus relaciones con los niveles horizontales para determinar su edad relativa.

En cuanto a los niveles horizontales, desgraciadamente los conductos más antiguos (y más altos) son escasos, aislados y están muy retocados. Los de mayor antigüedad identificados hasta el momento se encuentran en el Sistema Kalaka, la Sima del Chapeau, la Sima del Bloque y el Morterón de Cellagua. Parecen distinguirse tres niveles, a cotas de 950, 995 y 1.050 m.s.n.m. No obstante ninguno de ellos tiene un recorrido suficiente, que nos permita establecer conclusiones sobre el drenaje subterráneo de la época.

Sí parece bien definido un antiguo nivel freático a la cota 700-750 m.s.n.m. Son testimonio del mismo la "Galería de los Borgoñeses" y otras cercanas, en el sector del Mazo Chico. Se trata de conductos bien desarrollados que indican una etapa de estabilidad (MORVERAND, 1996 a y c). La Cueva Rubicera, una de las entradas al Sistema del Mortero de Astrana, se sitúa a una cota similar, e indica un punto de salida de agua al Asón correspondiente a la misma época. No es posible por ahora conocer si existió un único sistema subterráneo o fueron varios independientes.

En un momento dado, las cabeceras de los cursos subterráneos del Valle de los Trillos alcanzaron en su encajamiento el grueso de los materiales margosos, con lo que dicho encajamiento quedó interrumpido, y los ríos "colgados" respecto al nivel de base, que continuó su descenso. El Cañón de Cellagua y el último tramo del río del Bloque circulan actualmente sobre margas. Aunque no son solubles, su poca dureza ha favorecido una importante erosión mecánica del agua, llegando a encajarse más de 20 metros en las margas ("Cañón Def Con Dos" en el Bloque).

Aguas abajo, hacia el Oeste, sí ha continuado el encajamiento de la cavidad, aunque seguramente exista una superficie inclinada de contacto con el impermeable, ya que el agua desciende en la actualidad de forma progresiva hacia el nivel de base a través de las galerías de Garma Ciega.

En todo caso, sobre ellas sí se encuentran bien desarrollados, a diferentes cotas, niveles de galerías en dirección al Asón. En muchos casos sus secciones, de gran tamaño, están muy retocadas por desprendimientos o por colmatación. Aún no se han explorado ni analizado con detalle. No obstante pueden distinguirse conductos freáticos que permiten identificar varias antiguas posiciones del nivel de base.

El más alto es el que forma el techo de las "Galerías de Colosos", un tubo freático de 15 m de diámetro a una cota de 620 m, que se sitúa en planta sobre las galerías de Garma Ciega. El descenso del nivel del agua dio lugar a su abandono en su extremo E, mientras en el Oeste se produjo un encajamiento continuo, dando lugar a un cañón de 90-100 metros de altura.

En el sector de "Tora Bora", encontramos una red de galerías horizontales de mediano tamaño (4 a 5 m de diámetro) a una cota de 580 m.s.n.m. mientras que en la "Red Tiñosos" encontramos también galerías de tipo freático a 550 m, coincidente con la cota de los restos de una terraza en la ladera de Asón, bajo el Rellano. Allí, numerosas bocas y cuevas de escaso recorrido indican la existencia de antiguas salidas de agua entre 400 y 650 m.s.n.m.

A medida que tenía lugar el encajamiento, los conductos han ido desplazándose hacia el Sur, siguiendo el buzamiento de los estratos. Así, por ejemplo la "Galería del 16 de Julio" debió de quedar abandonada en favor de la de "Titanes", más al Sur y 40-50 m por debajo, mientras los mencionados conductos de "Tora Bora" lo fueron en favor de la "Red Tiñosos". Algo similar sucede en el sector de entrada del Sistema Cueto-Coventosa y otras cavidades asociadas, en el Macizo de Porracolina.

Este entramado de galerías situadas entre las cotas 550 y 620, junto a las galerías del Nivel 700, se sitúan muy por encima de los niveles de karstificación identificados hasta ahora en las grandes cavidades de Porracolina. Se localizan aquí entre 400 m.s.n.m. y el nivel de base actual a 200-300, y su edad parece remontarse al Plioceno (DELANNOY y MORVERAND, 1988). En Mortillano estaríamos hablando pues, de edades considerablemente mayores, que todavía no es posible aventurar.

En tiempos recientes, en el Cuaternario, las glaciaciones han afectado intensamente a la región. El hielo modificó el relieve retocando el perfil de los valles, excavando grandes depresiones (Llana la Cueva, Hoyo Salzoso) y dando lugar a notables depósitos morrénicos.

Asociados a estas etapas frías se han formado otra serie de conductos kársticos de importancia. Se trata de las simas de origen vadoso que se encajan con gran verticalidad. Se emplazan en las zonas altas de los macizos, en lugares donde la fusión del hielo da lugar a concentraciones de aguas muy agresivas (frentes o bordes de glaciares, fondos de circos, etc.).

Estas simas cortan a las galerías preexistentes, constituyendo en ocasiones las mejores vías de acceso a las mismas. Es el caso de los pozos de la Sima del Bloque (desde la boca a -340), los Morterones de Cellagua, el Chapeau, la propia Garma Ciega, Procelosa (S.E.I.I., 1982) o la Torca de los Acebos (LEON, 1997).

Morverand (1996 a y c) asigna también este origen a la Sima del Mazo Chico y sus cursos activos, que cortan a la "Galería de los Borgoñeses" de forma casual. Aquí la novedad es que el agua que la originó no va a parar al mismo sistema como un nuevo afluente, sino que termina en la vecina Red del Mortero de Astrana, gracias a un estrato impermeable que guía su recorrido hacia el Sur.

Algunas simas del Macizo de Porracolina, como la de Cueto y otras cercanas, o la de Tonio, tienen también su origen en las épocas glaciares.

El descubrimiento de las nuevas galerías superiores de Garma Ciega ha puesto en evidencia otra zona de recarga al Sistema, diferente al Valle de los Trillos. Se trata de la zona de Allues, en la ladera del Asón, a una altitud de entre 800 y 1.100 m.s.n.m. en la que se desarrolla un extenso campo de dolinas, unos 500 m al N y 300 por encima de las galerías de "Tora Bora". Por ahora no está claro si su origen está relacionado con algún momento o acontecimiento determinado.

Como conclusión cabe decir que la espeleogénesis en el Macizo del Mortillano abarca un enorme lapso de tiempo y de condiciones. Ahora empezamos a conocer parte de su historia. Los futuros descubrimientos la irán completando poco a poco.

Topografías y situación de las cavidades

Para la confección de la topografía completa del Sistema, hemos partido de la poligonal facilitada por Philippe Morverand (S.C.P.) en fichero de Visual Topo, y que recoge los datos del trabajo de los franceses de A.R.E.S. y C.A.S.T.A.R. (1984 y 85), así como la topografía del S.C.P. de la "Galería de los Borgoñeses" y todo el Mazo Chico. Sobre ella se han ido insertando las poligonales de los diferentes sectores que hemos ido realizando, aplicando las correspondientes declinaciones según fechas. Se ha añadido asimismo el recorrido de otros sectores descritos en el trabajo de Balart y Montero de 1984, no topografiados ni por el A.E.R. ni por el S.C.P. (afluente de la "Sala Blanca", lagos de unión con el Bloque y "Meandro Olvidado") y algunas continuaciones en la Sima del Mazo Chico indicadas por el S.C.P. como no topografiadas.

En cuanto a la situación de las bocas, las coordenadas X e Y se han obtenido con GPS, situándose sobre los planos cartográficos 1:5.000 de la Diputación de Santander para obtener la cota. Esta cartografía ha sido parcialmente digitalizada para poder realizar una superposición del conjunto. Posteriormente, se han adaptado las poligonales de la cavidad a la situación de las bocas, por ser éstas más fiables.

El recorrido total topografiado es de 38.690 metros, cuyo desglose se indica en el cuadro adjunto. En cuanto a la profundidad máxima del Sistema (832 metros), parece ligeramente sobreestimada, considerando las cotas de la boca de Garma Ciega y la de la surgencia.

Hemos situado la sima en un punto a 1.130 m.s.n.m., aunque no sabemos exactamente dónde se inició la topografía. En cuanto al Regato de las Fuentes, fácilmente localizable en el mapa, se sitúa a 315 m.s.n.m. El desnivel máximo teórico sería pues de 815 metros, más otros siete por diferencia de cota con la Sima del Bloque, 822. Los 832 considerados suponen pues un error del 1,2%, valor más que aceptable para una cavidad de estas características, que tantas dificultades opone a la hora de topografiar.

Agradecimientos

Deseamos dar la gracias a Phillipe Morverand, por habernos facilitado los datos topográficos del Sistema de los grupos A.R.E.S.-C.A.S.T.A.R. y S.C.P., a Miguel Ángel Gallego (S.E.C.J.A.) por sus croquis e información sobre la Sima del Bloque, y a David Balart por su valiosa información sobre posibles continuaciones.

Bibliografía

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AGRUPACION ESPELEOLOGICA RAMALIEGA (2001): Exploraciones en Garma Ciega-Cellagua. Cuadernos del Valle del Asón 5: 55-61.

AGRUPACION ESPELEOLOGICA RAMALIEGA (2001): Exploraciones en Garma Ciega-Cellagua. Galería de la Escalada. Cuadernos del Valle del Asón 5: 63-67.

AGRUPACION ESPELEOLOGICA RAMALIEGA (2001): Exploraciones en Garma Ciega: Colosos. Cuadernos del Valle del Asón 6: 55-68.

BALART, D. y MONTERO, J. L. (1980): Exploraciones en el Macizo de San Vicente (Soba, Santander). Lapiaz 6: 41-48.

BALART, D. y MONTERO, J. L. (1984): Avance sobre los trabajos topográficos realizados en el Sistema Garma Ciega Sumidero de Cellagua. Exploracions 8: 65-81.

BONNARDIN, P. (1986): Garma Cierga redecouvert. Nouvelle topographie du système. Grottes et Gouffres 102: 17-23.

DELANNOY, J. J. y MORVERAND, P. (1988): Contribution a la connaissance de la karstogenese du massif de la Peña Lavalle. Trente années d’exploration dans le Cueto et la Coventosa (Cantabria - Espagne). Mémoires Spéléo-Club de Paris 5, 81-95.

FERNANDEZ, E. (2001): Geología del Alto Asón. Cuadernos del Valle del Asón 6: 19-26.

GARCIA, A. (2002): Garma Ciega: 72 horas en el diario de un espeleólogo. Cuadernos del Valle del Asón 7: 49-59.

HERRERO, N. (1985): El karst antiguo del Macizo de Mortillano (Cantabria). Jumar 6: 87-97.

INTERCLUB GARMA (1995): Garma’ 95 (Macizo de Mortillano, Soba, Cantabria), Memoria de Campaña. 10 p.

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MORVERAND, P. (1996): Explorations speleologiques dans les gouffres de Mazo Chico et Cellagua. Grottes et Gouffres 142: 5-20.

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MUGNIER, C. (1969): El karst de la Región de Asón y su evolución morfológica. Cuadernos de Espel. 4: 139 p.

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SECCION DE ESPELEOLOGIA INGENIEROS INDUSTRIALES (1982). El Macizo de Mortillano (Soba-Santander). Avance de las exploraciones. Jumar 4: 3-57.


COORDENADAS DE LAS ENTRADAS AL SISTEMA
BOCAXYZ
El Bloque453.9654.787.3351137
Garma Ciega454.0954.787.0701130
Sombrero (Chapeau)454.4454.786.4951046
Mazo Chico454.7704.786.3751025
Cellagua454.5304.786.560964

Espeleometría del Sistema Garma Ciega-Cellagua-Mazo Chico-Sombrero-Bloque
SECTORRECORRIDOFUENTE
Sima de Cellagua324A.R.E.S. y C.A.S.T.A.R.
Galerías del Batallón de Castigo484A.E.R.
Sima del Bloque4.518A.E.R.
Lagos de Unión con el Bloque200(Aprox.) Balart y Montero, 1984
Cañón de Cellagua2.012S.C.P. y A.R.E.S. C.A.S.T.A.R.
Red Tato130A.E.R.
Afluente SCP122S.C.P.
Galería Borgoñeses y Mazo Chico11.214S.C.P.
Ramales sin topografiar de M. Chico250S.C.P.
Sima del Sombrero (Chapeau)1.494A.E.R.
Vías no topografiadas del Sombrero (Chapeau)95(G. inicial) Balart y Montero, 1980
Afluente Olvidado724Balart y Montero, 1984
Meandros de los Murciélagos359A.E.R.
Sima Garma Ciega al Sifón Terminal5.193A.R.E.S. y C.A.S.T.A.R.
Otras vías de pozos de G. Ciega800Balart y Montero, 1984
Afluente de la Sala Blanca200Balart y Montero, 1984
Galerías de Colosos y Tora Bora9.734A.E.R.
Galería de la Escalada837A.E.R.
DESARROLLO TOTAL38.690 m. 

Topografías

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Síntesis de las cavidades del Mortillano
Autor: © Enrique Fernández Gibert
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Orientación galerías sistema Bloque-Garma Ciega
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Planta del Sistema Bloque-Garma Ciega
Autor: © AER
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Vista 3D del Sistema Bloque-Garma Ciega
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Planta: Meandros de los Murciélagos
Autor: © AER

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