Cuadernos del Valle del Asón
Nº 7 Julio 2002 - Página 62-63
Miércoles 29 de octubre de 2003, por Cristóbal Ortega Almellones

Como es normal en estos casos, no dispongo de muchos días de vacaciones para hacer espeleo, así que me tuve que conformar con cinco días.
Nos ponemos en camino Paqui y yo, porque Pedro y Wichi al final se han rajado. Salimos el día 27 de Abril, sábado, con dirección a Cañete la Real (mi pueblo), en Málaga. Después de nueve horas de camino en coche, llegamos a la hora de comer a la casa de mis padres. EI domingo después de comer, tras dar una vuelta por el pueblo y saludar a los colegas, me voy a Ronda. Allí cojo la carretera que va a San Pedro y en el kilómetro 12 me desvió por un camino que gira a la izquierda. Después de 12 kilómetros de pista, llego al refugio "Félix Rodríguez de la Fuente", y para no variar el teléfono móvil no tiene cobertura, así que no puedo hablar con el campamento que se encuentra en los "Hoyos del Pilar", para pasar la cadena de la pista. Por suerte en el refugio está el guarda, que tras 20 minutos de conversación, me dice que me deja la llave de la cadena para que pueda subir las dos mochilas que tengo. La historia es que luego tengo que bajar el coche porque arriba, en el "Puerto de los Pilones", no se puede quedar más de un vehículo, y ya hay un Patrol de los rusos. Órdenes del parque natural, qué le vamos a hacer.
Subo unos 6 kilómetros de pista y llego al puerto, dejo las dos mochilas y me vuelvo bajar. Luego, después de dejar el coche en el refugio, vuelvo a subir por la llamada "Cañada del Cuervo", que tiene varios kilómetros y transcurre entre los característicos pinsapos centenarios de la zona.
Llego otra vez al puerto y después de cargarme una mochila me dirijo a los "Hoyos del Pilar". Después de 20 minutos de camino por un sendero muy marcado, llego al campamento y saludo a Sergio, que me presenta al resto de la expedición que en ese momento se encuentra allí. Busco un sitio para acampar y vuelvo otra vez para coger la otra mochila. Una vez que estoy en el campamento de vuelta, Sergio me comenta los planes para los próximos días:
El día 29 de Abril, lunes, él y yo tenemos que instalar desde -300 m. hasta -612 m. de la sima.
El día 30 de Abril, martes, descansaremos.
El día 1 de Mayo, miércoles, atacar hasta el final.
Así pues, empiezo el lunes levantándome a la 08:00 h. de la mañana. Los rusos ya tenían el desayuno preparado, que era una especie de leche con muesli, y que según ellos es comida de expedición, y aunque no tenía muy buena pinta, se podía comer. Nos pusimos en marcha a las 10:00 h. de la mañana, Sergio con dos sacas y yo con una. En la bajada no hubo ningún contratiempo. Dejamos el material que nos sobró de la instalación en la base del pozo "Virgen de las Nieves" (- 612 m.). En la subida paramos en el vivac de -500 m. para comer un poco y descarburar, y nos hicimos de un tirón el resto de subida hasta la salida. A las 21:30 h. estábamos fuera de la sima, justo a la hora de cenar.
El martes me tocó descanso, entre comillas, porque al final hice un poco de todo. Después de desayunar, fuimos a lavar todos los cacharros que se habían utilizado, y más tarde me puse a limpiar la carburera, que el día antes me había dado un poco por el culo; no iba bien. A eso de las 13:30 horas, Sergio, una chica rusa y yo, fuimos a la fuente de la "Virgen de las Nieves" a por agua. Nos cargamos cada uno 20 litros y otra vez de vuelta al campamento.

La tarde la pasé metido en la tienda intentando echar una siestecita, aunque con 30 grados de calor me costó un poco. EI resto del grupo se repartió el trabajo con la intención de bajar todo el material posible hasta la cota de -612 m.
El miércoles me levante a las 07:00 h. de la mañana, y la verdad es que no pasé muy buena noche porque estaba un poco nervioso por la bajada hasta -1074 metros. Es mi primer mil, y no sabía si la forma física me iba a responder como yo esperaba... El trabajo consistía en que Sergio y yo teníamos que coger dos sacas cada uno en el sifón, o sea lo que queda de la sima.
Entramos a las 09:10 h. de la mañana, cogimos las sacas y a las 14: 10 h. estábamos en la "Sala de las Maravillas (-911 m.), descarburando. Después de sufrir un poco en los meandros, a las 16:10 llegamos al fin al sifón (-1074 m.). No hubo ningún contratiempo y se instaló bastante rápido. Después de hacernos las fotos de rigor y tomar un merecido tentempié, empezamos la subida a eso de las 16:40 h. Llegamos al vivac (-500 m.) a las 19:50, y nos encontramos con otro grupo que había bajado a dejar material; luego comimos un poco y continuamos la subida. A las 22:40 horas estábamos fuera.
El jueves, 2 de mayo, me tocaba descansar, pero yo decido abandonar el campamento para volver a Cañete y preparar el viaje de vuelta a Llodio, después de descansar un día en la casa de mis padres. Los días 4 y 5 de Mayo, era cuando estaba previsto alcanzar el objetivo de la expedición: bucear el sifón.
Así pues, el resultado final de la expedición se puede resumir en: 400 metros más de galería de sifón topografiados y grabados en video, que sumados a los 200 metros topografiados anteriormente, hacen un sifón de 600 metros.