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Historia
Sima Berger Ubicada en el Vercors, (pre-Alpes franceses) esta región junto con las exploraciones en Pirineos (Piedra San Martín, etc.), ha sido la cuna de la espeleología moderna. Desde el principio de las exploraciones muchos han sido los amantes del medio subterráneo que han tenido el privilegio de adentrarse en su subsuelo: A. Martel, J. Berger, Ruiz de Arkaute, F. Petzl, etc. Así en 1956 el Gouffre Berger es el primer -1.000 m. en la historia espeleológica. En la actualidad, se han superado 4 sifones, buscando el enlace con las cuevas de Sassenage, dando una profundidad máxima al sistema de -1.248 m. (P. Penez, Julio 1982) y un desarrollo total de 22.400 m. |
Descripción
Se trata de un importante cauce activo, al que llegamos después de descender 256 m., divididos en pozos cómodos y fraccionados separados por estrechos meandros. Ya en -300 m. nos vemos obligados a hacer uso del bote neumático para superar el lago Cadoux. Más adelante alcanzamos la sala del Vivac (-494 m.), bellamente concrecionada en su parte más baja, donde a su comienzo el río se sume entre bloques para aparecer más tarde en la sala llamada el vestuario (-640 m.), su nombre viene dado porque es aquí donde deberemos vestirnos con ropas para la progresión por agua (pontonier, neopreno, etc.).
A partir de este lugar comienza un impresionante cañón, a veces muy encajado y otras excepcionalmente abierto (Grand Canyon), interrumpido regularmente por bellos y ocasionalmente peligrosos saltos de agua (cascada Claudina, los topógrafos,...), alcanzando en el mayor de ellos la cota -1.000 m. (Pozo del Huracán).
En este lugar la cueva cambia bruscamente de rumbo y unos metros más adentro llegamos al primer sifón, poco después del afluente de -1.000 m., encontrándonos a -1.122m. de profundidad.

Historia de una aventura
Acudimos invitados por los compañeros del AER (Ramales), a la expedición Berger-97.
Aunque al principio nuestros anfitriones habían tomado contacto con los espeleólogos locales para así explorar y topografiar parte de este mítico sistema, las malos condiciones meteorológicas reinantes durante los días de campamento hizo imposible esa tarea.
En el cuarto día de estancia, habiendo cesado las lluvias y con buen pronóstico, se dispuso el primer equipo a descender hasta el sifón, pero debido a diversas dificultades técnicas su progresión se detuvo en la vira de los virtuosos.
Con el conocimiento de sus resultados, al día siguiente el resto de los compañeros iniciamos el descenso haciendo fondo en el primer sifón, cota -1.122 m.
Lamentablemente, en el regreso a la superficie, nos vimos sorprendidos por una pequeña crecida que nos obligó a "apretarnos las tuercas" durante el trayecto de vuelta, y a hacer uso del bote neumático que hasta entonces solo había sido un estorbo.
Aprovechamos el viaje y solicitamos el permiso para acudir de nuevo a la cavidad en Julio de 1.999, que servirá así de celebración para el 10º aniversario de nuestro grupo.
Asimismo, queremos utilizar estas líneas para invitaros a todos/as los que deseéis participar en esta nueva aventura para el verano de 1.999.

