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Leize Kobaue

Expedición Arañonera 96

Nº 3 1997 - Página 11-14

Sábado 28 de junio de 2003, por Mikel López (Fecha de redacción anterior: marzo de 1997).

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Autor: © Mikel López
Péndulo al final del P.44 en la A-31

Expedición conjunta realizada en Agosto de 1996 por el Espeleo Club de Gracia, Asociación Espeleológica Ramaliega y G.E.T. en uno de los sistemas de primer orden mundial: 34,5 Km. de desarrollo y 1.179 de profundidad marcándonos como objetivo primordial la superación del sifón del río Somnis de Gloria a la cota -1082 m.

LOCALIZACIÓN Y CAMPAMENTO BASE

Después de un corto día en furgoneta llegamos al valle de Bujaruelo, sede del campamento donde tomamos contacto con los compañeros del Espeleo Club de Gracia (E.C.G.) y con los del A.E.R. (Asociación Espeleológica Ramaliega) venidos de Andorra. Nos instalamos en la Ermita de Santa Elena, muy cerca de la surgencia del mismo nombre y que es salida de las aguas del sistema. Este albergue nos ofrecía además un sitio resguardado de la lluvia un magnífico lugar para llenarlo de planos y diversa documentación sobre la cual prepararíamos los ataques a la cavidad. El objetivo primordial era la superación del sifón del río Somnis de Gloria (-1082) meta de las exploraciones del año anterior en el que se intuía un paso en altura para el que, había que realizar una delicada escalada partiendo de un lago que formaba el sifón. Para llegar a este punto debíamos entrar por la sima del Camino del Ara (A-31) y descender por la vía Mili-KK hasta el río.

Para realizar los ataques nos dividiríamos en dos equipos, el primero integrado por los compañeros del A.E.R. que disponían de menor tiempo de vacaciones, junto con varios espeleológ@s del E.C.G., su objetivo era explorar dos afluentes del río Somnis de Gloria por los que se adivinaba la progresión y remontar el río principal todo lo que fuera posible. Para poder realizar el ataque era necesario instalar un campamento a -900 m. llevando un hornillo de gas así como los sacos de dormir y la comida necesaria para dos días según contaban luego los que allí habían pernoctado. Sólo llego a dormir el situado más a la derecha, pasado en vilo la noche su compañero ante el temor de rodar por la pendiente un par de metros y caer por una sima de 50 m. El buzamiento vertical de la cueva hace que prácticamente no haya ninguna galería horizontal en su interior si descontamos la galería principal, continuamente cruzada por pozos y desfondamientos, y lo que podríamos llamar Cueva de Santa Elena.

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Autor: © Mikel López
Vista de la ascensión desde la boca.
Como se puede apreciar la nieve y el hielo juegan
un papel primordial en el Sistema Arañonera.

Al mismo tiempo los integrantes del segundo equipo, gente del A.E.R. y G.E.T. (Un espeleólogo), se adentrarían por la A-31 para así tener un primer contacto con la cavidad y en él aprovecharíamos la incursión para cambiar algunas cuerdas así como para dejar carburo en el conocido cruce de galerías llamado Cuatro Caminos.

Más tarde, a la salida del primer equipo nos adentraríamos en la cavidad para realizar el ataque al sifón. Ese mismo día en el que nosotros realizábamos los planes, varios compañeros del E.C.G. habían subido a la boca de la Sima Camino de Ara con una pala y muchas ganas para sacar los cuatro metros de nieve que impedían el acceso al interior de la cavidad.

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Autor: © Mikel López
Comienzo de la Mili-KK.
Situada a escasos 100 m. del vivac de -600 m.
comienza el estrecho meandro que nos introducirá en el -1000 m.

El primer equipo partió el día 6 de Agosto, salvando los casi 1.200 m de desnivel desde la ermita hasta la boca y adentrándose en el sistema hasta llegar al campamento situado a -600 m. invirtiendo en todo ello un tiempo cercano a las 10 horas. Este campamento, de gran importancia en la exploración de todo el sistema, ha dado refugio a gran cantidad de espeleólog@s que durante más de 20 años se han adentrado en el interior de Arañonera. Ofrece al explorador un relativo confort, formado por una lona que nos aísla de las corrientes de aire, y por una serie de esterillas y plásticos situados en el suelo con el fin de preservarnos de la humedad, la cual en las galerías más secas no baja del 95% y normalmente se aproxima al 100%. En su interior una llama de carburo, o el hornillo de calentar la comida, combinado con el calor humano nos permiten aislarnos de los casi 4 grados de temperatura exterior y así poder descansar "cómodamente".

PRIMERA INCURSIÓN

Al día siguiente partieron según lo previsto hacia la cota -900 donde dejarían parte del material necesario para el vivac de ataque, y se adentrarían en el río para remontarlo. Habiendo avanzado una veintena de metros y superado dos cascadas, repentinamente el nivel de agua subió casi 2 m., arrastrando consigo a algún espeleólogo que sale del agua literalmente por los pelos asistido por un compañero. Esto obligó a abandonar inmediatamente la exploración y alcanzar la zona fósil desde donde regresarían al campamento de -600 m.

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Autor: © Mikel López

Ese mismo día, los miembros del segundo equipo partimos de mañana hacia la A-31 tal y como estaba previsto. Descendimos hasta Cuatro Caminos (-400 in.), punto de enlace de la A-31 con la S-1, y al comenzar a subir nos sorprendió la misma crecida que a l@s miembros del otro equipo. Un aporte situado en un pozo de 10 m. y que antes era un goteo, se convirtió en una tromba de agua helada acompañada por piedras y cantos que duró más de 7 horas, esto nos obligó a permanecer en Cuatro Caminos todo este tiempo en el interior de un vivac improvisado con dos mantas térmicas y las cuerdas. Alcanzamos la superficie poco antes del amanecer y partimos hacia el campamento base donde para nuestra sorpresa nos comentaron el trágico desenlace de la tormenta de Biescas.

Impacientes y sin tener noticias del primer equipo esperamos su regreso, que se produjo el día 8 a las 3 de la tarde. La tormenta había trastocado todos los planes y un ataque al sifón se convertía en algo menos que imposible. Dejamos desaguar la cavidad durante un día y nos dispusimos a descender al río para realizar el trabajo que no habían podido hacer días atrás nuestr@s compañer@s.

ATAQUE FINAL

El día 10 partimos de madrugada hacia la A-3 donde nos adentramos sobre las 2 del mediodía, después de comer en la boca de la cueva, invertimos unas 5 horas en el descenso hasta el vivac de -600 m. por un bello recomido de continuos pozos y galerías freáticas ya inactivas originadas por una primera etapa de formación de la cavidad. Allí repusimos fuerzas y nos dispusimos para al día siguiente realizar el ataque.

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Autor: © Mikel López

Invertimos unas tres horas en descender por la Vía Mili-KK y llegar a la cota -950 m donde nos dividimos en dos equipos de dos personas, unos encargados de escalar el colector que íbamos a explorar y los otros dos realizarían tareas de topografía del mismo afluente. El equipo de cabeza, los "escaladores" para poder entendernos, después de trepar 60 m. y avanzar unos 30 m. por un meandro se detuvo ante un obstáculo prácticamente insalvable: el agua, dado que la temperatura del agua supera escasamente los cero grados. Este obstáculo detuvo también a los topógrafos ya que una buena "topo" necesitaba estar mucho rato mojados. Sin lugar a dudas este año la cavidad bajaba más cargada de agua que ningún otro por lo que remontamos hasta el vivac de -600 para "pernoctar" y al día siguiente iniciamos la salida hacia la boca, lo que significaba el fin de las exploraciones por este año seriamente esquilmadas por las inclemencias del tiempo que además nos impidió realizar la travesía S-1-Santa Elena, proyectada como colofón a una exitosa campaña de verano


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P.-S.

El AER publicó, en el Boletín Cántabro de Espeleología Nº 13 (1997), un artículo con el mismo título Expedición Arañonera 1996

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