Boletín Cántabro de Espeleología
Nº 13 1997 - Página 13-14
Jueves 15 de mayo de 2003, por Agrupación Espeleológica Ramaliega (AER)
En el verano de 1.996 nos planteamos, como todos los años, realizar alguna actividad fuera de Cantabria. Para ello contactamos con el Espeleo Club de Gracia, con intención de colaborar con ellos en la exploración del Sistema Arañonera (Pirineos, 34,5 Km. de desarrollo, -1179 m. de desnivel). Como segundo objetivo y contando siempre con los quince días de vacaciones que teníamos, queríamos realizar dentro de ese Sistema la travesía más alta del mismo (S-1, Santa Elena).
Con estos proyectos y la furgoneta cargada a tope, salimos de Ramales, Pedro, Ángel, Pope y Ricardo. En Bilbao, recogimos a Mikel (GET) y su bota de vino, imprescindible en cualquier expedición. Desde Andorra se ponían también en camino Xavi y David. Nos encontramos todos en Bujaruelo el 5 de Agosto, y allí nos reunimos con los miembros del Espeleo Club de Gracia, los cuales pusieron a nuestra entera disposición el refugio de la Ermita de Santa Elena.
Una vez instalados, comenzamos a planificar cómo realizaríamos los ataques, que se centraban en el colector principal de la Vía Mili-KK. Este colector recibe el nombre de Somnis de Gloria, y se tienen fundadas esperanzas de enlazarlo con la resurgencia de la Gloriosa, hasta ahora totalmente independiente del Sistema Arañonera. El primer punto a, explorar dentro del colector sería a -900m. Se trata del aporte más importante que tiene el río, y habría que remontarlo aguas arriba. Para ello se formó un grupo que entraría al día siguiente, compuesto por la gente que tenía menos tiempo de vacaciones, David, Pope y tres catalanes. El otro equipo esperaría a que saliera el primero e intentaría superar el sifón terminal, mediante una escalada.
El día 6, se pone en marcha el primer equipo, que tendría cuatro horas- de aproximación hasta la boca de la Sima del Camino del Ara (A-31, 2300m. de altitud) que estaba equipada y que habían destapado de nieve el día anterior. Tras cinco horas de descenso llegan al vivac (-600) que está formado por una tienda de seis personas, montada permanentemente en la cueva. En esta tienda, se estaba relativamente cómodo y sobre todo aislado de los cinco grados y la humedad ambiental del 100%. Al día siguiente, todo comienza según lo previsto, y empiezan a descender por la vía Mili-KK, cargados con un poco de material de escalada, una pequeña tienda y un hornillo que dejarían en una repisa próxima a la cota -900 y que serviría para que dos miembros del segundo equipo pernoctaran al regresar del sifón. Después de tres horas de descenso llegan a la confluencia con el aporte; desde allí comienzan la exploración, remontando dos cascadas, de una veintena de metros y muy activas. Repentinamente notan que el nivel del río comienza a subir, y en pocos minutos el destrepe de las cascadas se convierte en una gran ducha y algún ejercicio de natación. Logran salir todos a la parte fósil, y abandonan la exploración, comenzando a subir hacia el vivac, al cual llegarían a las 9 de la noche.
Este mismo día y con el fin de conocer la aproximación, y tomar contacto con la cavidad, parte del segundo grupo habíamos entrado por la A-31 y descendido hasta Cuatro Caminos (-300m.) que es la confluencia con S-1; cambiando alguna cuerda fija, equipadas ya en el 93 y muy castigadas por el barro. Al comenzar a subir, nos sorprende la misma crecida que al primer equipo y nos vemos forzados a permanecer durante siete horas esperando a poder ascender un pozo de 10 m., en el que antes sólo había-un pequeño goteo. Salimos a la calle a las 4 de la mañana.
Esta gran tormenta imposibilita el ataque al sifón y trastoca todos los planes que teníamos para los días siguientes, al permanecer todo el sistema con una gran carga de agua, a la vez que también marcaría un día trágico en Biescas.
El primer equipo después de descansar en el vivac sale el día 8 a la 3 de la tarde a la superficie. Nos tomamos un día de descanso, al tiempo que dejábamos desaguar la cavidad. El día 10 entramos de nuevo por el A-31 a las 2 del mediodía, después del acostumbrado paseo de 4 horas, con la intención de seguir remontando el aporte de -900. Llegamos al vivac a las 7 de la tarde. Al día siguiente, nos levantamos pronto y en tres horas estábamos en la punta, donde nos dividimos en dos grupos, unos se dedicarán a topografiar y otros a seguir escalando. Después de escalar unos 60m., llegamos a un meandro por el cual progresamos 30m. hasta un paso que se hace impracticable por el abundante caudal de agua. Salimos hacia el vivac a las 14 horas y llegamos a las 18’30h. El día 12, comenzamos a subir a las 11’30 de la mañana con las sacas a tope, y salimos a las 7 de la tarde de un buen día de sol. Después de otro día de descanso, comenzó el viaje de vuelta, unos en autobús y otros a dedo.