Boletín Cántabro de Espeleología
Nº 9 Noviembre 1993 - Página 107-110
Viernes 9 de mayo de 2003, por Varios autores
Javier A. Fernández Sandino (Grupo Espeleológico Cameros, Rioja)
Ramón Bohigas Roldán (Grupo Espeleológico La Lastrilla, Cantabria)
La cueva del Valle es la última parte del trayecto subterráneo del Sistema Caballos-Valle, antes de la emisión definitiva de las aguas en la resurgencia de la Mies de Rasines.
Las primeras exploraciones que se realizan en esta cavidad son de tipo arqueológico en el año 1905. A partir de esta fecha, la primera noticia escrita que tenemos sobre esta cueva, dejando al margen la bibliografía arqueológica, es del año 1978, cuando los miembros del G. E. V. (Grupo de Espeleología Vizcaíno) publican en la revista KOBIE el artículo "Observaciones sobre el Karst de Carranza", en el que señalan esta cavidad como la surgencia del río que discurre por el fondo de la sima de Jornos II, gracias a las coloraciones realizadas en ella durante los años 1971 y 1973.
Durante el mes de Agosto de 1978, miembros de S.C.M.J.C. de Rodez logran franquear el final conocido hasta entonces de esta cavidad. Debido a que miembros del G.A.E.S. de Bilbao estaban realizando la catalogación espeleológica de Rasines, ambos grupos se ponen en contacto, comenzando las exploraciones conjuntas, a las que se unirán miembros de la Sección de Espeleología Sautuola de Santander (SESS) y del CAS de Bilbao.
Los trabajos realizados durante los años 1978 y 1979 tienen como resultado la exploración de unos 13 kilómetros de galerías y el levantamiento topográfico de aproximadamente unos 12. La cavidad presenta tres niveles de conductos: nivel activo, con un desarrollo de 4.000 mts.; el primer nivel fósil con grandes galerías y laminadores y e l segundo piso fósil.
Al final de los laminadores que se encuentran en el primer nivel de galerías fósiles, la exploración se detiene ante el corte que provoca en este conjunto de galerías un sistema de fallas. Este punto, que marca el final de las exploraciones de 1979, es también el que consideraras como limite de la Cueva del Valle respecto al resto de las galerías de la Red del Silencio, ya que a partir de este punto, a causa de la fa 1 la, las galerías del sistema cambian de orientación y morfología.
La boca de la cavidad se halla enclavada en un lugar denominado la Mies, en el bario de la Jerra, a una altura de 58 mts. s.n.m., en una posición cuyas coordenadas son X= 0º 16’ 43" E, Y= 43º 17’ 56". Se abre en la unión del paquete de calizas urgonianas en que está excavada con los aluviones cuaternarios que forman este valle.
En lo referente a la descripción de las galerías, ya se ha hecho en otras ocasiones atendiendo a la organización de los conductos en niveles, formados conforme ha ido profundizando las aguas que circulan por el sistema subterráneo.
El más bajo de todos estos niveles es el formado por las galerías freáticas por donde circulan los caudales durante las fases de sequías más agudas. Su desarrollo es muy pequeño, ya que queda comprendido entre las resurgencias del sistema y la galería del Tankarrón. Impenetrable en casi todo su recorrido, las galerías de este nivel son accesible únicamente a través de las que constituyen la pequeña red descendente que parte de la pared norte de la primera sala fósil. La cuantía del caudal que son capaces de evacuar las galerías de este nivel freático es muy reducida. En ellas la circulación debe ser a presión durante todo el año y en ocasiones de crecida se ve saturada con facilidad, dando lugar a que las aguas discurran por la primera parte de la galería vadosa ocasional, que describiremos más adelante.
Primer Tramo
Sobre este nivel de galerías, se dispone en altura el conjunto de galerías por las que circula el río. Tan sólo en la zona más próxima a la entrada, este piso es abandonado ocasionalmente por las aguas, determinando este fenómeno su carácter de galería vadosa ocasional.
Comenzando por la entrada, este piso activo se puede dividir en los siguientes sectores:
1º.- Entrada-Agujero Soplador: Un primer tramo de morfología clástica está enmascarada, puntualmente, por algunas formaciones. La segunda parte vadosa está ocupada por un lago que llega hasta la misma base del Agujero Soplador.
2º.-Agujero Soplador-Pérdida de la Galería del Tankarrón-Caos de Bloques 1º: Rebasado el resalte de 10 mts. del Agujero Soplador se pasa a una sala fósil, de la cual una pendiente de arena nos conduce al río, cuyo lecho está forrado por guijarros y gravas, enmascaradas por bloques recubiertos de coladas.
3º.- Caos de Bloques 1Q: Se atraviesa por su parte más baja, aprovechando las grietas entre bloques. En el centro de este sector se forma una sala entre bloques que le divide en dos mitades.
4º.- Sector comprendido entre los Caos de Bloques 1º y 2º, que se subdivide en varías partes:
5º.- Caos de Bloques 29, cuya travesía se realiza por la parte superior del Caos, aprovechando una serie de gateras que presentan coladas y formaciones, así como estalactitas en algún punto aislado. Concluyendo en la denominada Sala del Sapo.
6º.- Caos de Bloques 3Q: comienza a partir de este punto y tras un breve recorrido engaterado, entre un desprendimiento, da paso a un nuevo tramo de la galería activa. Su morfología presenta dos partes diferenciadas: en la inferior el agua circula entre bloques, mientras el avance se efectúa por el sitio más alto, a unos 10 mts., con algunas formaciones y suelos de tipo arenoso.
7º.- Galería Activa: Comprendida entre los Caos de Bloques 32 y 4Q. Aquí los rasgos morfológicos se mantienen ininterrumpidos durante varios cientos de metros, con dos niveles de erosión perfectamente definidos en algunas zonas. Sus dimensiones son considerables y el piso está formado por un lecho de guijarros y arena fina por donde circulan las aguas, mientras en el nivel superior los rasgos morfológicos son propios de una galería senil: espeleotemas, travertinos y depósitos de arena seca, cuya presencia se detecta en tramas más altos de otros sectores.
8º.- Sector comprendido entre el Caos de Bloques 4Q y el primer sifón: se trata de la zona más profunda de la galería activa a la que es posible acceder directamente desde la entrada de la cueva del Valle. Su morfología esta totalmente condicionada por el curso de agua, con alternancia de tramos de curso corriente con rápidos de escasa profundidad y otros donde las aguas forman breves embalses de circulación más lenta del agua.
Presenta una serie de accidentes dignos de reseñarse: el primero está situado a algunos cientos de metros del final del Caos de Bloques 4Q y se trata de una galería fósil que permite superar un sifonamiento local; el segundo está a pocas decenas de metros del anterior y se ha denominado "La Playa", reuniéndose aquí el nivel activo con la rampa que alcanza la galería del Sáhara, perteneciente al primer piso fósil. El final de "La Playa" lo marca una bóveda sifonante, a partir de la cual el conducto continúa 800 mts., alternando zonas de rápidos con embalses, como el que se forma ante el sifón 12.
Segundo Tramo
El segundo tramo del piso activo es el comprendido entre los sifones 2Q y 3Q. El acceso a esta zona sólo es posible a partir de la galería del Sáhara, del primer piso fósil. Hay dos comunicaciones: la primera es una galería descendente que arranca de la pared izquierda de la galería del Sáhara; la segunda es un pozo situado en el comienzo del Laminador.
Las características morfológicas del segundo tramo del nivel activo son muy homogéneas a lo largo de todo su recorrido explorado. Se trata de una galería en cañón con dos terrazas laterales, elevadas sobre el cauce unos 5 metros, con paredes de roca desnuda en casi todo su trayecto. Los espeleotemas y travertinos de calcita tienen una influencia localizada en aquellos puntos donde el cruce de diaclasas o galerías laterales con el eje del conducto favorece la infiltración y el depósito del carbonato disuelto en el agua de infiltración.
Son mucho más relevantes las formas derivadas del encajonamiento del lecho, que proporciona a este conducto una belleza difícil de igualar.
Un capítulo aparte merece la morfología del propio cauce, que presenta un sector torrencial situado aguas arriba, con marmitas, cascadas y otras formas de circulación rápida; frente a éste, la mitad inferior, próxima ya a la zona de empalme con el conducto descendente, es un área donde el agua disminuye su rapidez de circulación. Se forma así una zona embalsada que anticipa seguramente la circulación embalsada de la galería activa en muchos puntos del tramo anterior, al que hemos aludido.
Tercer Tramo
El tercer y último tramo de la galería freática, dentro de los límites de la cueva del Valle, es el comprendido entre los sifones 4Q y 5Q. Su desarrollo es pequeño, de unos trescientos cincuenta metros.
Se accede a él a través de una serie de galerías descendentes, que parten del caos de bloques de la "Sala de la Lluvia", que corta a la red de laminadores en su tramo central.
En su morfología, la erosión fluvial juega un papel determinante, bien sea en los tramos embalsados que aparecen entre ambos sifones, bien sea en los tramos de rápidos con orillas de gravas y de cantos rodados depositados por el arrastre de las aguas.
El segundo nivel de galerías penetrables, tercer nivel erosivo de la cavidad y primero fósil, se puede dividir en diversos tramos, no comunicados entre si y repartidos en diversos puntos de la cueva.
Primer Tramo
El más próximo de todos ellos a la entrada es e l que tiene por centro la primera sala fósil. Se accede a él mediante la escalada del Agujero Soplador. Su trayecto es breve, pues abarca únicamente la sala ya citada y la galería arenosa del Tankarrón que desciende rápidamente hasta alcanzar el nivel de la pérdida de la galería vadosa. El principal accidente de este tramo es la propia sala fósil, formada a partir de la comunicación por hundimiento de las galerías del primer y segundo niveles fósiles, conectadas a través de una chimenea cuya escalda no ha ofrecido posibilidades de comunicación superiores.
Segundo Tramo
El segundo tramo de galerías del primer nivel fósil es el que arranca a partir de la colada ascendente del final de la galería de las Anguilas. Su desarrollo es algo superior a 300 mts. y se orienta hacia la boca de la cavidad. La morfología de este tramo está caracterizada por la continua sucesión de espeleotemas y travertinos: "gours", secos en los más de los casos, falsos suelos de colada, formaciones de banderas, estalagmitas, estalactitas o columnas que jalonan por doquier el avance a través de este conducto.
Su final lo forma una gran sala formada por el hundimiento de este nivel de conductos fósiles y de otro tramo del segundo piso fósil, que arranca a partir de esta misma sala. El hundimiento también ha afectado al nivel activo en un tramo donde se han superpuesto los tres niveles de galerías. Este proceso clástico ha sido el responsable de la formación del primer caos de bloques del nivel activo y ha posibilitado la comunicación entre los tres pisos de galerías mediante una sucesión de rampas y pequeños pozos situados entre los bloques.
En la morfología de la Sala Final de este trama se aprecian bien diferenciados tres momentos en su proceso evolutivo: el primero sería la fase de hundimiento, causante del proceso clástico de formación del Caos de Bloques, el segundo sería un proceso de importantes precipitaciones de calcita que han consolidado y estabilizado una buena parte del sector superior del Caos de Bloques 14. El tercer momento, actual, sería de fosilización de los fenómenos reconstructivos, manifestada por las desecaciones incipientes y la rotura de las formaciones y suelos estalagmíticos en algunos puntos.
Tercer Tramo: La Galería del Sáhara
El tramo de galerías del primer piso fósil de mayor desarrollo es el que comienza a partir de "La Playa", con un desarrollo de más de 3.000 mts. repartidos en diferentes subsectores.
El primero de todos ellos es el que comienza en la rampa de coladas, que comunica ambos niveles de galerías. En una longitud de unos doscientos metros se prolonga la morfología predominante de fenómenos reconstructivos, con formaciones que jalonan las paredes.
Transcurridos estos dos centenares de metros, la panorámica del Galería del Sáhara se altera, dando paso a un sector en el que encontramos un conducto de sección cuadrangular, paredes desnudas cubiertas de arcilla seca y suelo formado por potentes depósitos de cantos rodados, de roca desnuda en otros tramos y acumulaciones del bloques desprendidos del techo en aquellas zonas donde la galería del segundo piso fósil se superpone a la del Sáhara.
Con esta alternancia de suelos la "Galería del Sáhara" se prolonga hasta "El Comedor", donde se une al eje una galería lateral recorrida por un afluente proveniente del sur.
A partir de "El Comedor", el techo de la galería desciende progresivamente de altura, hasta descender totalmente en la entrada de la "Red del Laminador".
Este sector cuenta con un primer tramo de poco más de 100 metros, en donde la morfología vuelve a estar caracterizada por la presencia de espeleotemas y otros fenómenos reconstructivos. Al final de este tramo se encuentra la lateral que conduce a la segunda comunicación con el río, en el tramo comprendido entre los sifones 2º y 3º.
Desde aquí a la "Sala de la Lluvia", el laminador continúa más de 700 metros con las mismas características: una anchura considerable, superior a los tres metros, y una altura reducida, de 0’5 a 0’8 mts., sobre un suelo de gravas y cantos rodados que hace el avance extraordinariamente incómodo. En conjunto, los rasgos morfológicos del laminador constituyen el mejor ejemplo de una galería de tipo paragenético dentro de las cuevas de Cantabria, tanto por la pureza de sus formas como por las propias dimensiones de la red de laminadores.
La "Sala de la Lluvia" es una amplia sala de hundimiento, formada a partir de una fractura que atraviesa los tres niveles de galerías de la Cueva del Valle. Su suelo es un amplio cono de derrubios sobre el que se precipita una gran cascada.
Desde esta sala, la red de laminadores continúa durante 600 mts. más hasta llegar a una bifurcación con dos rama les. El izquierdo se une a la galería del segundo piso fósil y el derecho alcanza la "Red de la Unión" y donde concluye la Cueva del Valle propiamente dicha.
El cuarto nivel de galerías es de menor desarrollo que los dos pisos de conductos penetrables a los que hemos hecho alusión. En la zona próxima a la boca sólo se atestigua por varías pequeñas galerías que abocan a la chimenea de la Primera Sala Fósil y en la reducida prolongación que arranca de la zona alta de la Sala del Hundimiento en la galería fósil del primer nivel que arranca a partir de la "Galería de las Anguilas".
El conducto de mayor envergadura de este segundo piso fósil es el que se sitúa por encima de la Galería del Sáhara.
Para su descripción hemos considerado tres zonas. La primera de ellas es la situada sobre la raspa que asciende desde "La Playa". Es un sector con una morfología caracterizada por la presencia de abundantísimas formaciones litogénicas y extensos suelos calcíticos, en los que son frecuentes los hundimientos debidos a la fuerte fisuración de las masas rocosas de este sector.
El segundo tramo es el que arranca desde el cruce del segundo piso fósil con la Galería del Sáhara, en la Gran Depresión, que se desarrolla en dirección a la boca. Con esta orientación se han topografiado unos 800 metros. El eje de este sector se resuelve en una sucesión de distintas morfologías: caos de bloques son seguidos de trames de laminadores o por zonas con abundantes formaciones litogénicas, que en un ramal derecho de este tramo alcanzan la mejor calidad de la cueva.
De mayores dimensiones es el tramo de galería del segundo piso fósil correspondiente a la Gran Depresión y su unión con el conducto de es te segundo piso más allá de la Sala de la Lluvia. De algo más de 1.600 mts. de recorrido, en este sector alternan zonas de laminador de muy poca altura, con otros con forma de cañón gracias a la formación de husos, favorecidos por las diaclasas del eje. En otros sectores de este mismo tramo, el panorama está caracterizado por los caos de bloques y los hundimientos del suelo, que ponen en comunicación este tramo del segundo piso fósil con niveles inferiores, tramas de la Galería del Sáhara o ramales de su mismo nivel.
Desde el año 1979 las exploraciones importantes en el sistema Caballos-Valle ya no se realizan dentro de los límites establecidos para la cavidad resurgente dentro de la Red del Silencio. En 1980 se concentraron en la unión con la Torca de los Caballos y, una vez alcanzada ésta, en 1981 se concentraron en la búsqueda de una continuación del colector que se ha prolongado cinco kilómetros hasta alcanzar un sifón donde se ha quedado detenido el avance en 1981.
El trabajo anteriormente expuesto fue realizado durante los años 1981 y 1982. Por distintos motivos, aunque continuaron las exploraciones y estas labores permitieron la conexión de la Cueva Sima del Escobal (RN-80) con el Segundo Piso Fósil a través de la "Galería de los 100" y el descubrimiento de la sima de "Hoyu Jondo" (RN-242) que conecta con el nivel activo, estas notas no se actualizan hasta el año 1988 en que el Grupo Espeleológico Cameros asume la titularidad de la zona de Rasines y se replantea la continuidad de este estudio, así como la inclusión de las cavidades antes citadas y la exploración de otras nuevas sitas en el sector de Valseca, deseando que estos resultados no tarden tanto tiempo en ver la luz coma ha sucedido en este caso.