Emilio López González [1]
Durante el año 1995, el Espeleosocorro cántabro ha realizado una decena de intervenciones, poniéndose de manifiesto el aumento de incidentes en las travesías clásicas:
1 Cueto-Coventosa
3 Caballos-Valle
2 Tibia-Fresca
1 Agujeros sopladores-Cueva del Agua
1 Tonio-Cayuela
De estas ocho intervenciones dos han sido debidas a accidente:
Espeleólogo Vallisoletano, Caballos-Valle
Espeleóloga francesa, Cavidad Picón del Fraile (Soba)
Este año los incidentes que se han registrado no se han debido, como hasta la fecha venía sucediendo mayoritariamente, a retrasos o retenciones por causa de crecidas, la ya larga bonanza climatológica ha roto todas las estadísticas, evidenciándose la tendencia al incremento de incidentes debidos a la "moda" de las travesías clásicas. Como se observa en los gráficos este año el incidente tipo es "retraso por pérdida, visita en travesía, Caballos-Valle, Septiembre, Madrid, Cataluña, Castilla-León, Murcia".
ACTUACIONES DEL ESPELESOCORRO CÁNTABRO EN 1995
| FECHA | CAVIDAD | NÚMERO | PROCEDENCIA | ACTIVIDAD | MOTIVO |
|---|---|---|---|---|---|
| Abril | Caballos-Valle | 3 espeleólogos | Cataluña | travesía | retraso |
| Julio | Tibia-Fresca | 3 espeleólogos | Cantabria | travesía | retraso |
| Julio | Cueto-Coventosa | 3 espeleólogos | Madrid | travesía | retraso |
| Agosto | Tonio-Cayuela | 5 espeleólogos | Murcia | travesía | pérdida |
| Septiembre | Agujeros Sopladores-Cueva del Agua | 2 espeleólogos | Madrid | travesía | falsa alerta |
| Septiembre | Caballos-Valle | 2 espeleólogos | Tarragona | travesía | pérdida en exterior |
| Septiembre | Caballos-Valle | 1 espeleólogo | Valladolid | travesía | accidente |
| Octubre | Tibia-Fresca | 4 espeleólogos | Salamanca | travesía | retraso por pérdida |
| Octubre | Cavidad en Picón del Fraile | 1 espeleóloga | Francia (Dijon) | exploración | accidente |
De los dos accidentes en los que el espeleosocorro cántabro ha intervenido este año, el sufrido por una espeleóloga francesa del Spéléo Club de Dijon mientras realizaba junto a 2 compañeros la exploración de una cavidad en el Picón del Fraile, (Soba). –esta espeleóloga sufrió un grave accidente al caer sobre ella un gran bloque, el cual le produjo fractura de pelvis, codo y serias lesiones internas- es el que tomó el aspecto más grave, siendo necesario un amplio despliegue para la evacuación de la accidentada, tomando parte en estas tareas grupos de espeleosocorro de las territoriales colindantes, (vascos, castellano-leoneses, asturianos). Interviniendo en cavidad un total de 64 espeleosocorristas, realizando la operación de evacuación en 27 horas. Esta cavidad presentó serios problemas de instalación a causa de tener que ser equipada exclusivamente con parabolts, debido a la pobre calidad de la roca, principalmente arenisca.
Felizmente se recupera de las lesiones, habiendo sido sometida a dos intervenciones quirúrgicas (una en la pelvis y otra en el codo).
En el rescate del espeleólogo vallisoletano, (sufrió una caída de unos 10 metros en el cuarto pozo de la torca de Caballos, sufriendo rotura de fémur, fractura abierta de ambas rótulas y un fuerte golpe en la cabeza) intervinieron en cavidad un total de catorce espeleosocorristas, siendo necesarias para su evacuación 5 horas.
En estos rescates se ha puesto de manifiesto la notable evolución técnica y organizativa del espeleosocorro cántabro y español, pero también se ha evidenciado la difícil cohesión con la Protección Civil, la cual lejos de cumplir el convenio que en su día se firmó, pone en peligro la continuidad del espeleosocorro cántabro, supeditado a los recursos que Protección Civil suministre, en la actualidad escasísimos.
Por otra parte la aparición de grupos profesionales, (Bomberos, G.R.E.I.M., Ertzaintza) parecen tomar un papel importante en el espeleosocorro, asumiendo quizás a corto plazo la realización de rescates de poca envergadura, quedando nuestros equipos –por otra parte insustituibles debido a la alta especialización y gran despliegue humano que requieren– para la realización de rescates más complejos. Es evidente que los rescates espeleológicos siempre serán realizados por espeleólogos.
El auge que está tomando la realización de travesías clásicas (ver recuadro) tiene un claro reflejo en el aumento de incidentes en este tipo de actividad, esto pone de manifiesto la necesidad de realizar una campaña de concienciación aconsejando que se realicen estas actividades con espeleólogos conocedores de estas cavidades, evitando utilizar únicamente como referencia las publicaciones existentes.
Otro de los problemas que se vienen observando, es la deficiente información que se recibe en las llamadas de petición de socorro, así como la incorrecta canalización para realizar las llamadas de alerta. Es por lo que se recomienda a efectos de agilizar la movilización del grupo de espeleosocorro los siguientes puntos: datos personales completos de todos los integrantes de la actividad, (nombre, apellidos, D.N.I., domicilio, edad, teléfono de contacto), nombre de la cavidad, hora prevista de entrada, hora estimada de salida (valorar margen de seguridad). Todos estos datos, preferentemente en una ficha confeccionada a tal efecto, deben ser entregados a la persona que se encargue de dar el aviso, el cual se debería realizar, preferentemente, en el cuartel de Guardia Civil más cercano.
En caso de que el aviso de petición socorro sea debido a un accidente, es necesario que la información sea lo más completa posible, indicando todos los datos importantes: estado del accidentado, hora del accidente, lugar donde se encuentra el accidentado, dificultades técnicas de la cavidad, etc.
Resta solo reflexionar sobre el papel a desempeñar en un futuro próximo por parte del espeleosocorro cántabro, el cual debido a su localización geográfica ha asumido la gran responsabilidad de actuar dignamente ante un desbordante aumento del número de intervenciones, a pesar de contar con tan escasos recursos tanto materiales como económicos para una gestión eficaz. La dinámica de grupo ha aparecido felizmente en escena, tomando cuerpo en cada intervención.
La toma de consciencia de la necesidad de realizar una labor en equipo coordinada ha dado sus frutos. El espeleosocorro cántabro ha recorrido un largo camino lleno de obstáculos y dificultades, es ahora el momento de mantener una línea de continuidad y evolución, en un futuro aquellos que hemos desempeñado esta labor debemos transferir algo más que recuerdos difusos.
INCIDENTES ESPELEOLÓGICOS EN CANTABRIA
DISTRIBUCIÓN POR MESES

Se omiten 2 incidentes en Castro Urdiales (feb. y sept.) en que intervinieron miembros del Espeleosocorro.
V.F.
INCIDENTES ESPELEOLÓGICOS EN CANTABRIA
CAUSAS DE LOS INCIDENTES DEL AÑO 1995

Se omiten 2 incidentes en Castro Urdiales (feb. y sept.) en que intervinieron miembros del Espeleosocorro.
V.F.
INCIDENTES ESPELEOLÓGICOS EN CANTABRIA
1995
DÍAS DE LA SEMANA

Se omiten 2 incidentes en Castro Urdiales (feb. y sept.) en que intervinieron miembros del Espeleosocorro.
V.F.
INCIDENTES ESPELEOLÓGICOS EN CANTABRIA
ORIGEN DE LOS ACCIDENTADOS: AÑO 1995.
Se omiten 2 incidentes en Castro Urdiales (feb. y sept., Navarra y Euskadi) en que intervinieron miembros del Espeleosocorro.
V.F.
INCIDENTES ESPELEOLÓGICOS EN CANTABRIA
DISTRIBUCIÓN POR CAVIDADES. AÑO 1995.
Se omiten 2 incidentes en Castro Urdiales (feb. y sept., Lastrilla y otro) en que intervinieron miembros del Espeleosocorro.
V.F.

