Cuadernos del Valle del Asón
Nº 6 Diciembre 2001 - Página 36
Viernes 11 de abril de 2003, por Jesús Olarra Pertica
Esta sección de la revista tiene por objeto acercar al lector el léxico habitual usado en espeleología a modo de curiosidad, y al practicante de dicha actividad facilitarle su integración social en este mundillo.
ESPELEOLOGÍA: deporte de elite para guarros. // Forma más o menos complicada de mancharse de barro, castigarse las articulaciones o perder el tiempo de forma más o menos consciente.
ESPELEOLÓGICA: virtud o cualidad de algunos líderes de grupos de espeleo, por lo demás poco habitual en el resto de gente del mundillo.
ESPELEOINTUICIÓN: cualidad por la que un espeleólogo entrenado se orienta. // Dícese de la manera natural de encontrar un paso estrecho, sifonante o difícil en el curso de una exploración, cuando un poco más a la derecha una cómoda galería conduce al mismo sitio.
ESPELEOMORRO: forma de cargar las sacas de algunos deportistas, lo que hace que la suya pese bastante poco y la de los demás pese la de dios. Eso sí, la suya llevará el equipo delicado, por eso de la responsabilidad. // Hocico prominente de algunos espeleólogos (Véase "Miembros del AER ", primera acepción; "Jefe del AER ", segunda acepción).
ESPELEOTRAMPA: marmita llena de barro hasta la cintura o más, normalmente poco visible, y en la que cae un explorador poco experimentado mandado por un jefe de equipo a tantear el paso. // Comida de vivac a base de liofilizados.
ESPELEO-JODIDO: estado anímico que sobreviene al comprobar que no te queda carburo, estás perdido, el sistema entra en carga y encima has olvidado en casa tus cromos de los pokemon.
ESPELEOCAPULLO: novato. Deportista novel o principiante al que se le encomiendan misiones pesadas, difíciles o arriesgadas para su entrenamiento y perfeccionamiento.
ESPELEOTEMA: charla o discusión de bar o cafetería sobre temas de espeleología. // Disciplina de elite en la que se consiguen grandes logros con muy poco esfuerzo (Véase "Bar Marcos’)
ESPELEOTRONO: sillón federativo, inexpugnable, bien protegido y difícil de asaltar incluso para comandos bien entrenados (véase Presidentes federativos, Políticos)
ESPELEOILUSIONES: forma de comerse la cabeza cuando hace mal tiempo. // Proyectos para continuar en una galería tras una laboriosa desobstrucción que no conduce sino a otra aún más complicada.
ESPELEOFANTASMA: deportista que con arrojo y valor y una depurada técnica desciende largos y complicados pozos de un solo spit en cabecera. Que se arrastra durante horas sin apenas luz por zonas estrechas, bucea sifones a pelo y sin traje, y carga pesadas sacas de dos en dos, o incluso de tres en tres. // Espeleólogo solitario perdido durante días en un gran sistema (véase "Espeleólogos madrileños", segunda acepción).
ESPELEOSEXO: obsesión patológica de muchos deportistas. Tema central de discusión en vivacs subterráneos, marchas de aproximación o discusiones en las cenas post-exploración. //Actividad poco practicada pero muy deseada.
ESPELEOENGANCHE: adicción a la espeleología. Droga dura. Obsesión por lo subterráneo. Forma más o menos violenta de trabarse en un meandro difícil o paso estrecho. //Actitud de algunos espeleólogos poco tolerantes hacia otros espeleólogos ajenos al comprobar que han entrado en su cueva sin avisarle.
ESPELEOESTAMPIDA: reacción general de un grupo de espeleólogos cuando durante una exploración larga y difícil el jefe de equipo sugiere un trabajo pesado, o da una orden directa para cargar material, ordenarlo u otros trabajos desagradables.
ESPELEODURO: tío experimentado, deportista de gran fortaleza física. // Espeleólogo con problemas de erección incontrolable (véase "Gelo ", primera acepción; "Pedro", segunda acepción).
ESPELEOBIZCO: espeleólogo con problemas de visión cruzada. // Individuo poco apto para la lectura de aparatos de topografía subterránea.