Cuadernos del Valle del Asón
Nº 5 Julio 2001 - Página 27-30
Sábado 22 de marzo de 2003, por Felisa Calle Amavisca

El Asón, el sauga como lo llamaron los antiguos, el río que suena, en referencia a su impetuoso nacimiento. Cuarenta kilómetros de paisajes excepcionales que transcurren desde su origen en el portillo de Soba hasta su desembocadura en las marismas, donde conforma el humedal más importante de toda la Cornisa cantábrica. Reconocido por su gran riqueza biológica y especialmente protegido por las leyes, es este río el gran reclamo turístico de la zona. Por ello está presente en todos los folletos que edita la consejería de Turismo como "el paraíso del salmón".
Paralelamente es el Asón la principal fuente de abastecimiento de agua de una vasta zona geográfica en la que se incluyen núcleos turísticos como Noja o Laredo, con una fuerte demanda veraniega, que no cesa de aumentar.
La gente del río siempre se ha sentido orgullosa de ello, pero ahora les ha dado por decir que las cosas no marchan bien, que sería más justo decir que marchan bastante mal, que la contaminación se ve y se huele porque en el Asón no existen colectores ni depuradoras. Que el río se seca en tramos, cuando nunca lo había hecho, apenas quedan salmones y truchas, y que encima, ahora, quieren sacar más agua para los veraneantes.
Se refieren al proyecto de construcción de una nueva tubería que sacará del río un 30% más de agua. El tema ha levantado ampollas en la comarca. Los ayuntamientos se lamentan de que no se les ha informado. Ni siquiera se les ha pedido su opinión. El malestar de los vecinos se ha concretado en el nacimiento de la "Asociación Naturaleza Siglo XXI". Esta asociación denuncia el aumento "excesivo" en la captación y que el lugar de donde se extrae el agua no es "el que dice la ley, y por eso se seca el río". Además señalan que el proyecto "no cuenta con el preceptivo informe de impacto medioambiental".
El director general de Obras Hidráulicas, Carlos Montans, se defiende de estas acusaciones y afirma que el Asón tiene caudal suficiente para el incremento de la extracción. Aduce que si seca "es debido a las consecuencias del cambio climático", ya que los niveles de captación de este río son "relativamente suaves". Se muestra terminante en lo que se refiere al lugar donde se recoge el agua, y dice que en este sentido el Asón es un "auténtico privilegiado".
Acababa de comenzar el verano de 1999 y, a partir de la presa de Ampuero, el río Asón se secó. Lo nunca visto había sucedido. Desde la presa en adelante, los vertidos de aguas residuales y una pequeña corriente del Vallino fueron, durante meses, el único caudal del río hasta su desembocadura, donde limita con las mareas vivas de la ría, más de dos kilómetros cauce abajo. Vertidos domésticos, agrícolas e industriales. Ciertamente la contemplación no fue agradable, los hedores que manaban de ese caldo no tiene descripción.
¿Qué estaba pasando en el río? Esa era la pregunta del vecindario. ¿Llovía poco?-lo ordinario para la época-Entonces ¿dónde estaba el agua?, ¿se agotó de repente?
"Ni mucho menos", cree Mercedes Martínez, presidenta de Siglo XXI. En su opinión, las claves de esta desaparición se habían dado ya meses atrás, incluso años, aunque pocos eran conscientes de ello. El acelerado aumento del turismo veraniego en los municipios costeros ha incrementado la población de forma brutal. Estas personas necesitan agua y, prácticamente, no existe ayuntamiento que pueda asegurar el suministro a todos sus vecinos. La situación es lógica si pensamos que el suministro del Plan Asón está pensado para unos 50.000 habitantes y, sin embargo, en verano debe abastecer a más de 300.000.
Para cubrir tantas necesidades, se saca toda el agua que permite la tubería de conducción -60 cm. de diámetro-. Pero como no es suficiente, en verano entró en funcionamiento una bomba de aceleración que permite aumentar la extracción. A pesar de todo, el agua no alcanzó. Para acabar con esta escasez, la Consejería de Obras Públicas, a través de la dirección general de Obras Hidráulicas, ha puesto en marcha el proyecto de construcción de otra tubería de abastecimiento bastante mayor, 90 cm. de diámetro, que se supone cubrirá la demanda estival, al menos durante unos años. Pero la cuestión que intranquiliza a los vecinos es ¿durante cuánto tiempo se podrá mantener el abastecimiento de esa población veraniega, que crece sin parar?
Primero fueron las expropiaciones de terrenos por donde iba a transcurrir el trazado original, ya que la tubería va bajo tierra. Los afectados rechazaron de plano el trazado. Esto supuso el primer frenazo de unas obras que, en principio, se consideró iban a hacerse rápidamente. Después de meses de negociaciones, se llegó a un acuerdo sobre el nuevo trazado. Pero el descontento no había hecho más que empezar. Las expropiaciones pusieron de manifiesto la existencia misma de un proyecto que se había mantenido "oculto" entre los ayuntamientos de la cuenca. Nadie conocía su existencia.
El detonante final fue el lamentable estado que ofrecía el río, ya a principios de verano del 99 a su paso por Ampuero. De este evidente deterioro surgió la protesta vecinal, y de esta se creó la asociación que, desde entonces, se ha convertido en el motor popular para la defensa del río. Se constituyeron como "Naturaleza Siglo XXI" el pasado verano. Sus objetivos quedan claros en el estatuto de fundación: "la defensa del río Asón y sus habitantes en general".
Con estas miras, la plataforma que preside Mercedes Martínez Gómez mantiene un pulso con la administración regional por lo que considera un abuso en la gestión del río. Son una asociación pequeña, sin recursos económicos, pero eso no ha impedido que lleven a cabo una auténtica campaña de información y concienciación ciudadana sobre la problemática global del río. Después de 19 meses de andadura, el tema de las extracciones de agua sigue siendo primordial desde su punto de vista, aunque ahora se mire el río desde una perspectiva más amplia.
En este tiempo han llamado a muchas puertas, han solicitado información en algunas, apoyo en otras, y también han dejado constancia de sus reclamaciones en otras más.
Han mantenido contactos con los alcaldes ribereños de la cuenca, con el presidente del PRODER, con la asociación ecologista ARCA, con la fundación Naturaleza y Hombre...
Se han entrevistado con el consejero de Obras Públicas, Miguel Ángel Revilla y han solicitado una nueva entrevista con el presidente Sieso.
Además han pedido a la Confederación Hidrográfica del Norte información sobre caudales y cuota de extracción concedida, han trasladado sus quejas a la comisión de Peticiones del Gobierno de Cantabria y hasta al Defensor del Pueblo.
Reconocen que todos estos contactos gubernamentales les han reportado pocos, por no decir ningún resultado en sus reivindicaciones.
Sin embargo, puede considerarse que la congelación del proyecto durante más de un año es, en sí misma, un resultado, si cabe, esperanzador para el colectivo Siglo XXI.

Desde Diputación se mantiene un mutismo absoluto, se da "la callada por respuesta". Y, no obstante, la consigna sigue siendo que el proyecto "sigue adelante".
En esta coyuntura, el futuro es incierto. Todo parece indicar que desde la Administración regional se esperan momentos más propicios, o un milagro, o nuevas elecciones, o vaya usted a saber...
Quizá el principal avance de esta andadura se centre, según sus miembros, en la constatación real de los verdaderos problemas que amenazan la vida del río. Problemas que se han ido poniendo de manifiesto en las reuniones informativas que ha llevado a cabo la asociación. Esta considera que el agua es un bien público, una necesidad de toda la población, y, por lo tanto, su gestión debe orientarse también al interés general. Y esto debería suponer "asegurar el suministro de agua a quienes lo necesitan tanto como cuidar su origen -el río- y preservarlo de cualquier deterioro".
Cuatro son los puntos básicos que reivindican:
Que se dé al ecosistema del río la importancia que se merece. Por ello reclaman que se realice el correspondiente informe de impacto medioambiental del proyecto de nuevo abastecimiento.
Otro punto importante del litigio es el lugar de captación del agua. La asociación Siglo XXI asegura que, según la normativa hidrológica de la cuenca del Norte, en el sistema Asón se autoriza "la toma de agua en la desembocadura del río, con tal que queden por lo menos 100 litros por segundo y quede garantizado el paso de los peces". Sin embargo, insisten en que "la toma actual se produce dos kilómetros río arriba de la desembocadura y ese es, precisamente, el tramo que se secó durante el verano del 99".
También quieren los vecinos ribereños de esta asociación que se realice el saneamiento integral de la cuenca del Asón porque la situación "se agrava cada año". En este sentido denuncian "problemas muy graves de contaminación, incluso en arroyos menores y manantiales". Esto se debe al vertido doméstico de una población cercana a las 50.000 personas, al vertido ganadero y la aplicación de estiércol con sistemas de riego y a los vertidos industriales.
Por último, quieren resaltar la precaria situación del salmón. El importante descenso de las capturas que, en los últimos años se sitúa en cotas bajísimas. "Se invierte en su repoblación, en el estudio de su ciclo vital, se regula cada centímetro del río, se acota, y sin embargo parece no tenerse en cuenta la falta de agua y la contaminación" argumentan finalmente.