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DÍA 16: suben al campamento Cristóbal, Pedro, Fredo, Jon, Santi y Jesús. Falta total de intendencia, comida y niñas, así que se encuentran como en casa. Una botella de vino tinto que ha subido Cristóbal soluciona parcialmente las carencias psicoafectivas de los presentes. A las 0:20, a cascarla al sobre (es de esperar que metafóricamente hablando).

- © AER, Colectivo Depende
DÍA 17: los presentes se levantan a las nueve pasadas y tras un frugal desayuno comienzan a preparar el tema. Al haber sólo un equipo de espitar (y es que la organización es muy mala), un equipo formado por Cristóbal, Santi y Jon se dirigen a la supuesta sima del Cañón (PR-2), mientras el resto espera al grueso del equipo (y no nos referimos a ningún gordo en concreto). Cuando estos llegan, viendo el mal tiempo, ayudan a montar el campamento. En esta tacada han llegado Wychy, Gelo, Fredo, Pep, Bernard y Nathalie con el todoterreno del Rubio. Poco antes se les ha adelantado el sector soriano de la expedición: Turry, Cola y la nueva adquisición, Juanchi, a la que ha sido imposible devolver a casa a pesar de los múltiples intentos del calvo de mierda.
El día va a peor, así que el grueso de la expedición se dedica a charlar y papear, dos actividades que no se les dan nada mal.
Poco después de las 17:00 llega el grupo que ha ido a la Sima del Cañón, pero no es tal. Baja 82 metros hasta que se cierra. Una ventana lateral tampoco aporta nada a la sima. Se baja también una sima cercana de 30 metros, y a unos cinco minutos de la no-sima del Cañón, otras dos de diez y veinticinco metros respectivamente.
Hacia las 19:00 llegan Carol y Dani, acompañados de Emilio y Lourdes, que se bajan un rato después. Sigue lloviendo, y de mientras Wychy prepara unos puros.
Diario del Lirón Mirón: hoy parecía que iba a ser otro día tranquilo en mi bosque de Fuente Fría, pero al mediodía ha llegado una tropa de gentes con pintas muy raras y han llenado mi casa con trastos y turbado la paz con gritos y risas. Sus conversaciones se centraban en simas y cuevas, entre bocado y bocado de jamón y trago y trago de vino. En fin, que se avecina una semana muy interesante.
Diario Anónimo: aprovechando la condicional (soy inocente, lo juro, cómo iba a saber que ella tenía trece años), me acerco a Fuente Fría, donde tengo la seguridad de que la Guardia Civil no va a subir a buscarme, salvo, claro está, que vengan con Pope a incordiar con otro rescate. Por fin soy libre, en medio de la naturaleza y todo eso tan étnico. Y sobre todo, sin compartir celda con el senegalés enrabador...

- © Pedro Merino
DÍA 18: Wychy, estresado, se levanta temprano y se va con Pep a las Torcas del Crucero, a "sus labores" (desobstructivas). Entran por Mortero del Crucero, donde el caballo incrustado en los pozos que el año pasado nos obligó a bajar por Polacos se ha debido ir de vacaciones. Poco después Cristóbal, Cola, Jesús y Jon van también para allá. Entre todos consiguen avanzar un par de metros en esta verdadera carrera de fondo.
El resto del campamento, menos madrugador, se dirige a bajar simas, la mayoría sin importancia. Turry, Juanchi y Pedro bajan la FB-1, FB-3 y FB-10, sin mayor interés ninguna de ellas. Los demás se dirigen a la zona bajo la PR-2. Los mirandeses exploran la FB-15 (que baja 52 metros), FB-16 y FB-17. Gelo encuentra la CAF-61, que queda marcada como FB-12. Se trata de una gran sima de la que se bajan 70 metros y que presenta una estrechez con aire. Una ventana exige la instalación de un pasamanos, pero la falta de cuerda impide continuar. Se sitúan y exploran la FB-8 y FB-9, y se marcan sin bajar la FB-11, FB-13 y FB-14. Poco a poco vuelven los grupos hacia Fuente Fría, donde les espera una cena a base de lentejas, ya que el campamento está muy mal organizado. Wychy, los mirandeses, Alfredo y Pedro se bajan, pero los efectivos se ven reforzados por la llegada de Pedro Hierro y Antonio. Parece ser que han subido juntos y en armonía, cosa difícil de creer.
Diario del Lirón Mirón: segundo día de invasión de estos humanos, malolientes y chillones. Afortunadamente a mediodía se han ido todos y me han dejado un banquete de golosinas para mí solo. Al atardecer han regresado presumiendo de las grandes simas que han bajado, pero cuando les he prestado atención resulta que lo más que han hecho son setenta metros; nada, que son unos bocazas. Por la noche se encuentran más activos, pasando la botella de orujo de mano en mano.
Diario anónimo: primer día de libertad y la verdad es que no se muy bien cómo emplearlo. Cantabria Infinita, dice la propaganda, no te jode... Aquí sólo hay piedras, hayas y tarados (como en mi galería, pero con naturaleza y porquerías de esas). El campamento está muy mal organizado, no hay ni parabólica, ni plaiesteision, ni deuvedé ni nada. Por no haber, no hay ni el señor bajito que tanto amenizaba las veladas el año pasado, que creo era el primo-hermano de Marianico el corto. Eso sí, este año hay ganado nuevo, entre el que destaca un jovencito con pinta patibularia y cuya cara me suena. Creo que se trata del politoxicómano de la tercera galería...

- © Enrique Ogando
DÍA 19: por fin parece que el tiempo se torna favorable, ya que se ve el sol. Se hacen varios grupos y salimos para el tajo a eso de las 11:00. Antonio, Pep y Juanchi se dirigen a desobstruir al Crucero. Pero por diversos problemas técnicos han de salir sin lograr avanzar en demasía.
Fredo, Bernard y Nathalie se dirigen a la sima que ayer dejaron inconclusa, mientras que Ángel, Carol y Dani se dirigen al hoyo sito al Este de la ex-sima del Cañón. Por su parte Pedro y Turry se dirigen al Oeste de la Barrera, donde bajan un par de simas: FB-31 y FB-33, una de ellas marcada quizá como SR-74, y otra de enormes dimensiones pero que se ciega a los treinta metros.
Por su parte el comando gallego liderado por Gelo revisa el gran hoyo y baja varias simas: FB-19, FB-20 y FB-21. La FB-21 corresponde con la PR-211 de la SEII; en ese momento carecemos de referencias por lo que se decide reexplorarla. Se baja parte y se deja el material instalado, con idea de volver.
En la Mole Fredo, Nathalie y Bernard hacen el pasamanos y bajan varios pozos estrechos hasta la cota -120, dejándolo en la cabecera de un gran pozo.
Diario del Lirón Mirón: continúa la ocupación de los humanos que cada noche se reúnen alrededor del fuego para adorarlo y contar mentiras y batallas de viejos. Hablan mucho de la sima de La Mole, como si hubieran encontrado oro, o mejor aún, un saco repleto de nueces. Parece que piensan volver mañana a dicha sima, pero veremos si vuelven tan contentos como hoy...
Diario anónimo: ya tienen todos la neura desatada con una torca con pozo grande, como si no hubiera de eso por aquí. Lo que empieza a escasear es el alcohol, ya que mi coleguita politoxi carece por completo de sentido de la medida. De mujeres, mejor ni hablar. Haberlas haylas, pero me han sugerido que mantenga las distancias. ¡Ah, las sutilezas de las patadas en los testículos! A este paso me veo cogiendo la cinta aislante, agarrando a un lirón que anda curioseando todo el día y...bueno, eso. Como si no lo hubierais hecho vosotros...

- © Pedro Merino
DÍA 20: Carolina, Dani y Josemi, que aparece a primera hora por el campamento, se dirigen a la PR-211 (FB-21) para continuar la exploración. Descienden un P51, seguido de un P13 que corta una galería de unos 10 metros. Prosiguen por ella y a través de una estrechez llegan a la cabecera de un P30, que se desobstruye (muy, muy estrecha). Según propio testimonio de los aguerridos exploradores, la falta de chapas, cuerda y ganas les hace retroceder. Se aprovecha para topografiar, y se constata la existencia de una pequeña escalada. Deciden intentar desobstruir la estrechez al día siguiente.
Pedro, Pep, Turri y Juanchi prospectan al Noroeste de la Barrera, marcando las FB-35, FB-37, FB-39 y FB-41, sin situarlas. Destaca la FB-37, de unos 50 metros de profundidad.
Bernard, Nathalie y Fredo forman equipo de punta en La Mole, seguidos por Gelo y Antonio, que bajan con material y equipo de topografía. A pesar de los 250 metros de cuerda que llevan, se quedan a cinco metros de una galería que corta el pozo (que sigue bajando unos 40 metros a partir de ese punto). Retirada topografiando desde la cabecera del gran pozo, situada a -118 metros. Dos estrecheces puntuales complican la progresión, obligando a quitarse el material.
Por la noche llega Wychy, con nuevas provisiones de cerveza, siempre bienvenidas.
Diario del Lirón Mirón: otra noche en compañía de los invasores, afortunadamente parece que se les ha terminado el vino, pero han llegado excitados hablando de un gran pozo que según pasaba la noche ha ido creciendo: 200,300, 400...
Diario anónimo: hoy he pasado hasta de salir del saco, es todo taaaan aburrido. La verdad es que empiezo a echar de menos a Mobutu, mi amigo senegalés. Esta gente es monotemática, y sospecho que algunos, empezando por el jefecillo, son maníacos verdaderamente peligrosos. Mejor pasar desapercibido, no vaya a ser que la liemos...

- © Carolina Rodríguez
DÍA 21: Josemi y Dani se dirigen de nuevo a la FB-21 (PR-211). Con 250 metros de cuerda y abundantes chapas continúan la exploración en la cabecera del pozo de la estrechez. Maese Josemi hace de artificiero con los hilti, consiguiendo abrir un poco más el agujero, que a pesar de todo sigue siendo endemoniadamente estrecho. Mientras Josemi desobstuye, Dani se curra la escalada vista el día anterior. Llega así a un gran pozo sin conexión aparente con el exterior, en cuya base hay un pequeño charco de apenas dos centímetros.
Abierta la estrechez, descienden un P30, seguido de varios pocetes de 6-10 metros seguidos, hasta colmatarse de piedras a -125 metros (aproximadamente). Se hace la topografía de subida. Una vez remontado el agónico paso estrecho, descubren otro paso que lo evita, por donde debieron pasar los exploradores que nos precedieron. Salen de la sima cargados como burras y dejan material en la Mole. Tras comer algo, regresan al campamento.
Por su parte, Bernard y Alfredo se dirigen al Mortero del Crucero, con idea de trabajar algo y sacar el material, que hace falta en La Mole para continuar con las labores de desobstrucción.
Nathalie, Carolina, Ángel, Pedro y Jaime (que ha aparecido por allí sobre las 11:00 de la mañana) prospectan en Sierra Redonda, ladera Norte. Marcan desde la FB-22 hasta FB-28, y sitúan las CAF-56, 57, 58 del Club Alpino Francés, que quedan pendientes de revisar. Pedro y Jaime se bajan a la Plataforma a eso de las 17:00.
Wychy, Turry, Pep, Antonio y Juanchi van a La Mole con idea de desobstruir y explorar. A Turry le da un corte de digestión por la fría corriente de la cueva, y tras desobstruir dos de los tres pasos estrechos, él, Juanchi y Antonio vuelven a eso de las 20:00 al campamento. Fredo y Bernard han llegado antes, y se bajan con Nathalie a media tarde.
A las 21:00 llegan Zape y Marta para animar el ambiente, y poco después Pedro y Sergio, con múltiples provisiones etílicas, para alborozo de todos en general y de Juanchi en particular. Cena con calma mientras se espera el regreso de Wychy y Pep de su exploración en La Mole.
Pero la noche se va alargando y no aparecen. Para la 01:00 de la mañana se organiza algo similar a una expedición de búsqueda, bastante poco motivada, eso sí. Formada por Turry, Josemi y Pedro, se dirigen como pueden hacia La Mole, eficientemente guiados por Gelo, que tiene mucho olfato para el tema de la orientación. Hacia las 02:00 llegan a la boca de La Mole temiéndose lo peor: que haya que ponerse los trastos, ya que han venido gritando todo el camino y no han recibido respuesta. Pero afortunadamente en ese momento oyen a Wychy en el fondo de la Canal de las Hayas. Parece que están bien, aunque la lejanía hace imposible mantener una conversación fluida. El "equipo de búsqueda" regresa al campamento, y de camino recogen a Juanchi, que se encuentra en medio de una garma en avanzado estado de gestación (de la borrachera, se entiende). Un rato después Josemi y Ángel se dirigen hacia el Salzoso para ayudar a los dos rezagados, que suponemos están de camino al campamento. Pero llegan hasta las cabañas y no los encuentran.
Suben hasta el inicio de la Canal de las Hayas y por fin los hallan, en una especie de campamento indio con fuego (fuego logrado gracias al croquis que había realizado Gelo con indecible esfuerzo). Cuentan que han salido a las 20:00, pero que les "confundió la niebla" (y la noche), por lo que decidieron vivaquear hasta el amanecer. Emprenden el camino de regreso hasta el campamento, adonde llegan a las 06.00. Carolina, la única mínimamente solidaria, les prepara un arroz mientras el resto vegeta en las tiendas. Pero Wychy ni siquiera cena, cosa verdaderamente extraña. Más raro aún es el caso de Pep, que sale poco después sin dormir hacia la Plataforma, como primera escala en un viaje hacia Andorra que se intuye inolvidable. Por cierto, por lo que cuentan La Mole sigue con grandes galerías...
Diario del Lirón Mirón: hoy ha habido mucho tránsito en el campamento de los humanos; unos se han marchado mientras gente nueva ha ido llegando, pero los temas de conversación no han variado. Algunos han montado un taller de reparaciones, y por la noche la parrilla no ha descansado nada. Panda de glotones, borrachos y cuentistas.
Sin embargo algo pasa esta noche, los humanos no se han ido a dormir, aunque sea tarde como acostumbran. Han estado toda la noche dando el coñazo, yendo y viniendo ¡No he podido resistir más la tentación¡ He tenido que bajar a probar los manjares que dejan abandonados por todas partes y ¿sabéis qué? Un humano con la cabeza grande me ha dado comida y luego me ha soltado un chorro de luz ¡Están locos! Por fin al amanecer se han dormido todos, incluido yo.
Diario anónimo: día ajetreado, a fe mía. Tras otro día infernalmente aburrido, por la noche parecía que la cosa se iba a animar. A eso de la medianoche pasada el sector masculino del campamento se ha puesto en pie con algún oscuro destino y he pensado "ésta es la mía". Tenía toda la pinta de que, hartos ya de las absurdas cuevas, el sentido común había acabado por imponerse y buscaban un poco de diversión de verdad. Recordaba los vagos comentarios sobre un local de luces rojas oídos durante el campamento del año pasado y todo quedó claro para mí. Acto seguido me presento voluntario para la ridícula misión que se han inventado como excusa, una avanzadilla de rescate en busca de nosequé dos julays que no aparecen (y que por otra parte no importan a nadie). Pero la verdad es que mi ímpetu erótico-festivo empieza a decaer bastante al de un rato de marcha, ya que el terreno es infame, la visibilidad nula y de la compañía mejor ni hablar. Finalmente llegamos al garito en cuestión, pero parece ser que las bellas señoritas se encuentran haciendo la calle o algo así, porque apenas llegamos a oírlas en la lejanía. Decepcionados, volvemos al horrible campamento que cada vez me recuerda más a un campo de concentración. De camino recogemos a mi colega de Alcalá Meco, que se lo había pensado mejor y salía en pos de nosotros. Un rato después un par de aventados, indudablemente los más salidos del grupo, salen en busca de las lumis, pero yo ya paso... Además, al volver he creído ver de refilón a mi oso. Aunque apenas me ha escrito durante estos meses, quien sabe, puede que de las cenizas resurjan las llamas de la pasión... o algo así.

- © AER, Colectivo Depende
DÍA 22: tras una agitada noche nos vamos levantando poco a poco, mientras Wychy va contando su historia al personal. Sobre las 13:00 pasadas comenzamos a movernos. Sergio se baja hacia Riva y Carolina va a dar un paseo hacia el Salzoso y Cofiar. Dani, Marta y Zape van a la zona de la FB-21. Pedro y Wcyhy al Noroeste de la barrera. Los demás se dedican a labores de intendencia: el sector soriano va hasta La Gándara, a por provisiones alcohólicas, provocando dudas en el resto de la expedición acerca de las posibilidades que tiene de volver entre las brumas atmosféricas y etílicas.
Ángel hace de chacha, limpiando, acarreando agua (como la Real Academia, vamos: limpia, brilla y da esplendor). Para las 17:00 regresa Carol, acosada por la niebla, niebla que hace acto de presencia en el campamento poco después.
De mientras, Dani, Marta y Zape sitúan y bajan cuatro simas. Pedro y Wychy van al valle colgado encima de la sima sopladora del campamento pasado.
Encuentran una de las que vieron meses atrás, marcada como FB-43. Pozo rampa de 15, con una galería de unos 20 metros en forma de mina, que se cierra por colada y piedras. Una estrecha fisura en un lateral da paso a una caída de unos 6 metros con aire. Unos 40 metros valle arriba, pero a una altura similar, encuentran una grieta ni demasiado grande ni demasiado pequeña (es decir, una grieta gallega), que canta unos 25 metros, con aire abundante. Bajan al fondo del valle, donde existen unos cuantos agujeros que soplan, pero impenetrables.
Diario del Lirón Mirón: hoy los humanos se han levantado muy tarde, después del coñazo que dieron la noche pasada, donde no pudimos cenar con tranquilidad hasta casi el amanecer. Al parecer algunos de ellos, con su torpeza habitual, no consiguieron volver al campamento y el resto estuvo revuelto como un hormiguero, hasta que aparecieron durmiendo plácidamente debajo de un árbol. Los que se quedaron en el campamento, se empeñaron en dispararnos luces cada vez que intentamos acercarnos a la comida que dejan por todos lados, "una provocación".
Diario anónimo: la escasa actividad del campamento, motivada por la ajetreada noche (parece ser que los dos salidos encontraron a las chicas, aunque la resaca me impede prestar la debida atención y no me entero de la misa la media) hace que hoy haya un ambiente bastante relajado, por lo que aprovecho para darme una vuelta por los alrededores sin que nadie me porculice con cuerdas ni zarandajas varias. Por fin me encuentro con mi oso cara a cara, pero parece que no va a haber tema. El hijoputa, en un viaje a Yellowstone para ver a un tal Yogui, primo suyo, encontró en un bar de carretera de la Ruta 66 una cinta que le ha cambiado la vida: "Madre, soy cristiano homosexual". Ahora dice que hasta que no me case con él, nada de nada. Lo que faltaba, acabaré echando de menos al senegalés...

DÍA 23: asalto general a la Torca de La Mole. Hacemos varios equipos con distintas tareas (tras un copioso desayuno), y para las 12:00 estamos en la boca.
Zape, Marta y Pedro bajan los primeros para topografiar la galería que avanza hacia el Oeste. Josemi y Ángel les siguen para topografiar el Pozo Buldo y continuar con la otra galería. Turry y Dani bajan y retocan la instalación, además de cambiar unas cuantas chapas. Carol, Wychy y Juanchi bajan a desobstruir y fotografiar. Josemi y Ángel llegan a las galerías a las 13:45 y ya en ellas topografian unos 56 puntos en galerías grandes, con varios pozos laterales y sin agua. A las 18:00 horas llegan a una barrera de bloques que tiene un paso en lo alto que traga mucho aire. Josemi avanza y tras la barrera encuentra una sala, seguida por una galería de menor tamaño por la que sigue el aire.
Mientras tanto Marta, Zape y Pedro topografían unos 900 metros de una galería enorme bastante rectilínea, dejando alguna incógnita lateral. Tapizada de enormes bloques, no tiene ni gota de agua, y una enorme barrera de bloques interrumpe la galería. Pasa Zape una estrechez y vuelve con la noticia de que la galería se cierra poco más allá, por un caos de bloques un tanto peligroso y sin corriente de aire. Emprenden el regreso haciendo fotos. Mientras comienza el ascenso ambos grupos coinciden en la base del enorme pozo, dándose las novedades pertinentes. Se desinstala el pozo de entrada y hacia las 21:30 todos se encuentran en la calle. Para las 23:30 están en el campamento, donde son recibidos con unos magníficos (o eso les parece) platos de spaghetti y lentejas, sin mencionar el abundante alcohol.
Los demás, de camino al campamento, han mirado la FB-7, que baja 10 metros y carece de interés.
Han llegado Fredo y Cristóbal, quien no acaba de creerse del todo las historias que le cuentan (cosa lógica conociendo la innata tendencia a exagerar de los presentes). La sobremesa se alarga sobremanera, cosa que parece ser ya una tradición, al igual que el hecho de que no todos lleguen muy enteros a las tiendas.
Diario del Lirón Mirón: esta noche hemos perpetrado un ataque masivo al campamento de los humanos que estaban muy contentos con sus habituales conversaciones de pozos y galerías. Algunos hablaban y reían más de lo normal y luego se fueron haciendo eses hacia las tiendas. Son un auténtico grupo de degenerados, pero echaré de menos su comida, e incluso su compañía, ya que mañana se van.
Diario anónimo: no aguanto más. Me ha parecido ver a la Benemérita a lo lejos, me da que mañana volveré a mi celda, con mi colega de color (de color negro, se entiende). Y encima, otra vez el lirón de las narices gorroneando papeo, qué hijoputa, para eso ya estoy yo. Le veo posarse sobre la cinta americana...es una señal, estoy seguro. Te vas a cagar...
DÍA 24: despedida y cierra. Entre las brumas de la resaca se van recogiendo las cosas. Poco después de comer llegan el Rubio y su novia. Por la noche, tras una ducha reparadora (al menos para las pituitarias de los vecinos), cena en el albergue. Y de fiesta a Riva, donde la mayoría verá amanecer, eso los que aún conservan un cierto dominio sobre sus sentidos...
Diario del Lirón Mirón: ¡Ayyyyy, mi c***!
Diario anónimo: ¡Ayyy, mi c***! El senegalés, siempre tan cariñoso en sus bienvenidas...