DÍA 12: día de inicio del campamento. Hemos quedado con los todo terreno del Rubio y Trápaga en Ramales a las 10:00. Tras cargar todos los trastos salimos sobre las 11:30 para Soba. Somos quince, y después aparecen Chisco y Antonio. Sobre las 14:30 acabarnos de montar las tiendas y prepararnos la comida, seguida de una corta siesta.
Sobre las 16:00 hacemos varios grupos: Cristóbal, Josemi y Pepinillo se dirigen a instalar Procelosa, mientras que Wychy, Jesús e Iván instalan la Sima del Salzoso. El resto de la tropa prospectamos por las peñas sitas encima del campamento.
Se localizan y marcan ocho simas (FA-1 a FA-8) entre las cotas 1.140 y 1.250 (aproximadamente).
Las FA-3 y FA-4 soplan mucho pero necesitan pequeñas desobstrucciones con los Hiltis o puntero. Recorremos la cresta y unos cincuenta metros más abajo de ésta hay una gran fisura paralela a las paredes en la que marcamos varias simas de unos 50 metros. Encontramos una sima con dos spits y sin marcar. Sobre las 20:30 estamos de vuelta en el campamento tras descender de la cumbre por unas fuertes rampas de hierba y árboles. Cena a base de macarrones. A eso de las 22:00 llega el sector andaluz: Juan y Pepito. Minutos después llegan Pedro Merino y Sergio García, acompañados del Exercito Guerrilleiro: Carolina, Pilar y Dani. Por la noche, recital de chistes a cargo de Alberto y Jesús, que son como el Dúo Calatrava, pero en zafio.
Diario anónimo: ¡Vaya decepción! Llego al medio de la nada, esperando encontrar nosequé farolillo rojo, y nasti de plasti; sólo una pila de tarados hablando de cuevas. Pensando que quizás los horarios del susodicho establecimiento sean algo tardíos, me quedo hasta que amanece. Nada. Me calzo las botas de goma y busco alguna cabritilla indefensa en la que satisfacer mis instintos. Mañana será otro día.
DÍA 13: Amanece con buen tiempo y tras desayunar (algunos varias veces) Sergio y Pili deciden cambiar de ubicación la tienda, tras comprobar que su espalda no se adapta correctamente al terreno (vamos, que no han pegado ojo).
Esta epidemia de traslados también afecta a algún insomne más del grupo. Así el campamento queda configurado con un gran toldo entre las hayas, bajo el que se coloca el material, comida y cocina. Junto a él, en una hondonada se instala la tienda grande, que al final se convierte en dormitorio, y desparramadas por los alrededores las tiendas del personal.
El día se presenta caluroso y sólo algún fuego cercano parece amenazar nuestras actividades.
Cristóbal, Sergio, Jesus, y Juan se dirigen al meandro de la Sala Blanca en Garma Ciega, a revisar una posible continuación. Por su parte Wychy, Merinuco, Alberto y Paco se dirigen al Mortero del Crucero, a desobstruir.
Camino del Hoyo Salzoso se dirigen Luis e Iván, a tratar de desobstruir la sima que encontró Pedro en otoño. Fredo, Cola, Josemi y Pepito van a desobstruir la FA-3 y FA-4. Ángel, Pedro, Noelia y Paqui se quedan en el campamento, y Carol, Pili y Dani bajan a los coches a traer material.
hacia las 13:00 llegan Luisillo y Estíbaliz, y se van a prospectar. A las 16:30 Gelo, Dani, Carol y Pili suben a prospectar, remontando hasta la cumbre y siguiendo ésta hacia el Mortillano. Pero aparece la niebla que lo envuelve todo, lo que unido a lo intrincado del lapiaz nos obliga a retirarnos con el resto de compañeros por la rampa de hierba y bosque que desciende al oeste del campamento, y que casi precisa rapelar para no rodar hasta el fondo.
Se bajan las FA-5, FA-6, FA-7 y FA-8, que no tiran. Además se desobstruye parcialmente la FA-4, pero tiene un laminador muy estrecho. En la FA-3 un bloque queda pendiente de quitar.
Los del hoyo Salzoso cavan alrededor de metro y medio en tierra y piedras, pero la perspectiva es mala.
Wychy y Pedro han avanzado unos dos metros cavando en el Mortero del Crucero, y le calculan otros dos metros antes de llegar a la roca que hay que romper.
En Garma Jesus y Juan desinstalan la sima hasta la Sala Blanca y luego remontan el afluente que llega en este punto, siguiendo los pasos de Cristóbal y Sergio. Estos han continuado por los estrechos meandros reptando como gusanos hasta llegar a dos grandes chimeneas en los dos ramales pendientes. Una de ellas tiene una ventana a ocho metros que de momento se decide no escalar, por lo que se retiran.
Llegan Marta y Zape, y poco después nuestro polaco favorito, Xavi, justo a tiempo para su anual régimen grasiento. Tras la cena-parrillada se bajan Marta, Zape, Luisillo y Estíbaliz. Pedro y Noelia han marchado antes también. Ha llegado la niebla y lo cubre todo, lo cual es una suerte, pues así los inocentes animalillos del bosque no presencian la grasienta y etílica bacanal nocturna. A alguno le cuesta encontrar la tienda.
Diario anónimo: Otra noche esperando en balde. Ni farolillo rojo ni hostias, y esta banda sólo habla de cuevas. Decido calzarme las botas y buscar otra cabritilla. Pero la zoología no es mi fuerte: encuentro el último oso del Mortillano, y me pone mirando a Yellowstone. Me da que mañana me costará ponerme el arnés. Al menos espero que me escriba.
DÍA 14: amanece nublado, y nos lo tomamos con calma. En este campamento el estrés brilla por su ausencia. Después de desayunar se hacen los grupos. Al Mortero del Crucero van Fredo, Xavi, Jesús, Josemi, Carol, Dani y Pedro M. Xavi y Jesús se dirigen a hacer la escalada sita al final del meandro "Ojazos", mientras que el resto del grupo se dirige a la desobstrucción. Se avanzan unos 2,5 metros y se topografía el meandro.
Al salir Alfredo comienza a sentirse mal. Josemi llega al campamento a pedir la intervención del doctor Olarra, que tras oír los síntomas predice acertadamente que se trata de un cólico de riñón (lo que no tiene mucho mérito, ya que el amigo Olarra ha sufrido varias decenas de ellos: es como si un tertuliano reconoce los síntomas del Síndrome de Down). Cuando los sanitarios llegan al Crucero ven que Alfredo desciende ya por la pista y que Carol y Dani le acompañan al coche, donde se encuentran con Julios, que se baja con Alfredo. Al soriano le diagnostican un cólico de riñón, y el médico le recomienda que beba mucho. Lamentablemente se olvidó de especificar qué, y Alfredo pasa el resto del campamento pegado a la bota y a la botella, en dura pugna con Ángel.
De mientras en Procelosa Iván, Sergio, Pilar, Ángel y Cristóbal terminan de instalar la sima hasta el fondo, pero no hay nada de nada por mirar, con lo que toda la impedimenta de escalada que llevan sólo les sirve para tener un lastre en el ascenso.
Se desinstala hasta -110, donde se inicia una serie de rampas cubiertas de piedras por las que hay que moverse con cuidado para no buscarse un enemigo para toda la vida. (NOTA: Para llegar a Procelosa seguir hasta el haya grande y girar a la izquierda, clarísimooo).
Wychy, Luis y los andaluces desobstruyen la FA-3, pero acaba cerrándose.
Diario anónimo: lo del farolillo rojo era un mito, definitivamente. Esta gente sólo piensa en las cuevas. Así que decido entrar en una, a ver de qué va la cosa. Va de nada: ni hay bares, ni tele, ni cobertura para el móvil. Por no haber no hay ni luz. Por la noche vuelvo a pasear por el monte, a hacerme el encontradizo con mi oso. Pero el granuja no aparece (para mí que anda liado con Olarra). Esta noche me tengo que conformar con un ornitorrinco que pasaba por allí. Pero se adapta mal a las botas de goma. He de hablar con el fabricante.
DÍA 15: los de siempre se levantan más o menos temprano (para desayunar tres o cuatro veces), mientras el resto de la tropa se va desperezando poco a poco.
Luis y Josemi desinstalan la sima del Hoyo Salzoso, que hemos decidido dejar para otro año en el que dispongamos de medios de desobstrucción más contundentes.
José Luis, Ricardo e Iván se dirigen al Mortero del Crucero a continuar la desobstrucción, donde consiguen avanzar un metro más.
Carola, Daniel y Ángel continúan la prospección en la zona donde se dejó el año pasado, junto a la F-7.
Surgen algunas discrepancias sobre el tamaño y características que deben de tener los agujeros para que se los clasifique como simas en esta parte del mundo, pero una vez definidas las dimensiones mínimas se marcan las FA-10, FA- 11, FA-12 y FA-14. A la hora de la comida se les unen Sergio y Pili, luego continúan la prospección. Pero las nubes procedentes del noroeste desbordan el Mortillano, y alguno advierte a tiempo la llegada de la tormenta y desciende como si le comieran el bocadillo hasta el valle cercano, donde observa como descarga una fuerte tormenta que deja mojados al grupo de prospección mientras desciende con cuidado por el muy deslizante lapiaz. Se alcanza la vertical del punto 454087/4788367, en la ladera sur de Sierra Redonda.
Pedro y Xavi suben por la canal que hay encima de Fuente Fría (la sita más a la derecha). Encuentran tres simas que bajan unos veinte. Continúan la prospección más arriba, pero casi todo se encuentra tapizado de gigantescos bloques, por lo que la zona no parece demasiado prometedora. Bordean la Peña de Fuente Fría y llegan al collado que separa esa zona de la Canal de Las hayas. De bajada les coge la tormenta.
Los grupos de prospectores llegan temprano, y son recompensados con unas magníficas patatas con bacalao, gracias a Noelia que de nuevo se muestra como una excelente cocinera.
Iván se baja del campamento, ya que se le acaban las vacaciones y ha quedado
en la Plataforma con Luisma que sube a recogerlo. Pero poco después aparece el susodicho en pantalón corto y chanclas, que ha subido corriendo para saludar ¡ya sabéis! El saludo dura veinte minutos a treinta palabras por segundo, intercaladas con exabruptos y apretones de manos. Deja anonadado al personal que no lo conoce y desaparece entre la niebla.
Al final de la tarde Ángel realiza una excursión por el caótico laberinto de bloques y bosque que se encuentra al oeste del campamento, constatando la dificultad de su prospección y lo escaso de su potencial en simas de interés, que sin duda se deben encontrar debajo de los inmensos bloques.
Aparecen Julius por el campamento, acompañado por Alfredo, que se encuentra recuperado e inicia su sesión de hidratación. Ricardo y José Luis vuelven tarde de la desobstrucción, que va de la hostia (de lento).
Diario anónimo: Cuatro días aquí y nada de interés. Me dedico a dar vueltas, lejos de esta gente, no vaya a ser que se les ocurra mandarme algo (hay mucho sargento). En uno de mis paseos de estaqueo me encuentro con un comando de Al-Qaida. Me dicen que tienen intención de atentar contra el Guggenheim. Les convenzo de que eso es intrusismo profesional, que fanáticos incompetentes los tenemos en casa. Optan por castrarme al ver mi bocadillo de chorizo impuro e infiel, y se fijan un nuevo objetivo: Embutidos Moreno. Creo que Alfredo no va a estar muy contento con mi gestión en pro de la paz mundial. Mis testículos tampoco. Aprovecho para robarles un poco de explosivo. Para algo servirá.
DÍA 16: amanece nublado y fresco, y empezamos con un nutritivo y denso desayuno a base de tostadas a la parrilla... entre otras cosas.
Tras unas largas discusiones técnicas sobre desinstalación de pasamanos, se forman cinco equipos de trabajo: uno de ellos se dedicará a desinstalar Garma (Cristóbal, Josemi, Luis), mientras que Procelosa la desinstalarán Carol, Dani y Belén. Xavi, Wychy y Jesus prospectarán al Oeste del campamento. Al Mortero del Crucero se dirigen Fredo, Antonio, Merinuco, Sergio y Pili. Al sumidero sobre el Hoyo Salzoso van Julius, Ángel y José Luis.
A las 17:00 están de vuelta los del Salzoso, sin éxito. El sumidero estaba ya marcado como SR. Nosotros lo marcamos como FA-16 y se toman coordenadas a unos 50 metros al oeste de la boca, porque hay más cobertura de satélite. Se topografía la sima que tiene un bonito pozo de 30 metros dividido en dos por unos grandes bloques, y luego un paso estrecho que conduce a una chimenea paralela que llega de la calle. El tiempo amenaza lluvia.
Xavi y Jesus marcan y bajan las FA-13 a 25, quedando pendientes la FA-21 y 23 por desobstrucción y falta de cuerda. Wychy se baja a Ramales.
Los del Crucero han avanzado unos dos metros y vuelven con moral. Ha sido una buena clase práctica para un ingeniero de minas.
Diario anónimo: en este umbrío hayedo, en este agreste paraje... estoy a punto de encontrarme a mí mismo. Personalmente preferiría encontrar un bar. Aunque hay que reconocer que en la vertiente etílica el campamento este va bien surtido. Hay un par de espeleólogos, referentes éticos y morales de la espeleología peninsular, que tienen un serio problema con la bebida. Su miasmática influencia empieza a ejercer un efecto nefasto sobre el resto de la expedición. Al llegar a la fase de "cantos regionales" comienzo a plantearme nuevos usos para el explosivo robado a los simpáticos fundamentalistas. Estos, por cierto, han decidido "digievolucionar" y se han federado en espeleo. Uno de ellos se postula ya para Presidente de su Territorial.
DÍA 17: se inicia la mañana con la tranquilidad habitual, por no hablar de caos.
Se realizan algunos trabajos de preparación de material de desobstrucción y Gelo, Cristóbal y Antonio se dirigen al Mortero del Crucero para desobstruir. Allí logran avanzar casi un metro y medio más a pesar de diversos "problemas técnicos". También observan a unos ingleses que han realizado la travesía Calaca-Crucero a pesar del caballo muerto que suelta una peste increíble; debe de ser que están acostumbrados al mal olor.
Xavi, Fredo, Jesus y los Pedros se dirigen a la FA-21 y FA-23. Pedro 1 y Jesus bajan la FA-23, que acaba cerrándose. Se dirigen después a la FA-21, donde se encuentran ya Fredo y Xavi. Comienza la odisea: hay que desobstruir un paso, y la misión se convierte en un cúmulo de despropósitos: se agotan las baterías, nos cargamos la broca, la maza, el maillón de Pedro, el de Xavi y se pierden los spits de Jesús. Finalmente Olarra pasa, seguido de Pedro II (los demás notan en excesos las tapitas del bar y las toneladas de panceta del campamento). Tras revisar varias fisuras llenas de bloques inestables, acaba cerrándose todo.
José Luis se da un pateo por la zona cercana a Garma Ciega, donde encuentra varias torcas, así como un par de sumideros sin marcar situados en el bosque de hayas (uno en la primera vaguada cercana a Garma Ciega, y el otro más alejado, al lado de la ladera enfrente del Tejes).
Belén, Carol, Dan¡, Pili, Sergio, Josemi, Luis y Julius van a prospectar a la Canal de las Segadas y localizan entre otras una sima con buenas perspectivas y ya marcada como LR-84, que aparece en las memorias de la SEII como una torca de -15 metros.
Diario anónimo: empiezo a cogerle el tranquillo a esto del campamento. He engordado varios kilos, mi cirrosis va viento en popa, y pillar, lo que es pillar, no pillo. Pero como en la civilización tampoco, pues no pasa nada. Además, el oso se hace el encontradizo conmigo, y el ornitorrinco comienza a estar celoso (es poco liberal). Los demás aún no se han cansado de bajar agujeros que no llevan a ninguna parte, así que para no parecer raro, finjo entusiasmo y en cuanto se descuidan me apalanco una botella de orujo. Sereno, esto no hay quien lo aguante.
DÍA 18: amanece soleado y con buenas perspectivas. Fredo, Xavi y Pedro Hierro se dirigen al Crucero para continuar la desobstrucción y retirar el material que se encuentra en esta sima.
Cristóbal y Ángel van a buscar la sima del Cañón. Para ello siguen el camino balizado que lleva a Cantispuela. Bajan siguiendo un profundo valle con bosque que termina en una gran sima de unos 50 metros con boca de 30 metros, marcada como PR-2. También se mira la PR-206. Regresan sobre las 17:00 al campamento.
Sergio, Pili y Jesus bajan simas en la zona de la Canal de las Segadas. La ya marcada como LR-84 resulta muy prometedora aunque no se completa la exploración por falta de material.
Pedro, José Luis, Belén, Dani y Carol prospectan en la cara Oeste de Sierra Redonda. Bajan una pequeña sima de unos 15 metros, y Dani marca y baja la FA-28 (o Pozo do Cheiro). Un fuerte incendio les corta la retirada y obliga a bajar hasta el Hoyo Salzoso y retornar por el camino. Por la tarde noche aparecen Marta, Zape y Estíbaliz, con su peligrosa cámara, aunque Zape debe retornar a la civilización a última hora. La cena, como siempre alrededor de la hoguera, es inolvidable: pendientes de las cada vez más cercanas llamas, agotamos todas las existencias de alcohol (para no tener que cargar con ellas de vuelta), lo que provoca una progresiva pérdida de papeles... Cerramos la sesión pasadas las 04:00 de la mañana...Y a las 05:20 aparece Pope: rescateee...
Diario anónimo: el trío amoroso ha acabado en tragedia. El ornitorrinco no ha aguantado sus celos (definitivamente era muy poco progresista), y tras montarme una escena, se ha quemado a lo bonzo. Pero el muy cabrón lo ha hecho en una zona llena de hierba seca, y no veas la que ha liado. Parte de la expedición casi muere abrasada, lo que ciertamente no hubiera sido una gran pérdida. Las llamas cercan el campamento, donde comentamos lo terrible de la situación. "Seguro que ha sido algún paisano, siempre igual" digo con bastante aplomo. Parece colar. .. El oso, traumatizado por todo esto, decide dejarme por uno de los fundamentalistas islámicos que tenemos de vecinos. Bué, todavía queda orujo...
DÍA 19: el día comienza mal, pronto (05:20), y con resaca (eso el que aún no está un tanto/muy borracho). Nos encontramos en lo mejor del sueño, salvo algunos que se encuentran vomitando, y otros que son apretujados entre tigresas insaciables (en el roncar). Pero la paz de Fuente Fría es turbada por los berridos de Pope. Un granadino se ha quedado atrapado en el Pozo Soplador de Cueto. Por supuesto, él no es gordo, sino fuertecito. Los escasos miembros (es un decir) del AER comienzan un democrático proceso de toma de decisiones: unos son partidarios de volver al saco sin más, salvo Pedro que pide asilo político en cualquier tienda. Algún otro, al borde del coma etílico, dice que lo suyo es acabarse las botellas que quedan, aunque la vomitona interrumpe su brillante disertación. Pope sugiere que nos
demos prisa, ya que hay dos guardias civiles esperando en un Patrol a escasos metros. Una vez aclarado que no nos van a hacer el control de alcoholemia, la voz de la cordura no se impone y Gelo, Cristóbal, Jesus y los Pedros recogen su material (Merinuco no acierta y coge unas botas varios números menores, pero tardará en darse cuenta) y se dirigen al Patrol. Camino del él, disfrutan del bello amanecer sacando artísticas y desenfocadas fotografías. El camino es penoso, aunque como dice Gelo en medio de su apocalíptica resaca: "lo malo no es andar; es pensar".
Los guardias reparten diligentemente bolsas para vomitar al ver el lamentable cuadro que ofrece el Espeleosocorro Cántabro. Desgraciadamente no nos da tiempo de mareamos, porque no deben ser de la Brigada Móvil y hemos de hacer el trayecto hasta La Plataforma a pie. Una vez en Arredondo nos enteramos que ya hay gente currando dentro, entre ellos Zape y Lauri. Wychy ha llegado también desde Zarauz. Así que nos disponemos a "optimizar nuestra operatividad": los Pedros se piden un par de bocadillos de tortilla y cervezas, mientras que el sector más resacoso pide cafés cargados. Muy cargados.
El rescate discurre sin incidentes dignos de mención. Olarra, Pedro 1 y Gelo coordinan desde la boca, mientras Merinuco lleva los botes con Rafita y Tito. La necesidad de usar explosivos hace que tenga que entrar en la cueva Sergio Gómez, ingeniero de minas de origen ramaliego y amigo de Wychy, con quien entra acompañados de dos Greims hasta el Soplador. Nunca ha entrado en una cueva pero no se arredra, demostrando mucha sangre fría y buena forma física. Con cargas de pentrita se consigue agrandar la estrechez (Wychy se realiza en su faceta de artillero) y el espeleólogo granadino sale por su propio pie, un poco magullado pero sin mayores problemas.
Atrás quedan brillantes ideas alternativas como untar al "fuertecito" con grasa para que escurra agujero abajo, o dejarlo unos días sin aporte vitamínico, hasta que pase por el agujero de un alfiler. Ideas excesivamente innovadoras, que quedan a años luz de las obtusas mentes de los espeleosocorristas cántabros...
De mientras, el resto del campamento sigue sumido en el sueño (más o menos inquieto), vigilados por Xavi y Noelia que no se vuelven a dormir. El resto de la manada ha ido desperezándose con ayuda de café de neutrones y retortijones estomacales varios. Por allí aparecen Lourdes y Emilio. Después de comer sube Ricardo con el todo terreno, se recogen las cosas y se bajan.
Por la noche, ya todos en Ramales, duchita y cena fin de campaña, amenizada por la simpar simpatía de Pili Vela, y por muchas cervezas, chupitos y copas hasta las 05:00, hora a la que plegamos velas. Esperamos repetir el año que viene...
Diario anónimo: les echaré de menos... pero poco. Bueno, al oso sí.