Situación.
Cuevamur está situada en el complejo del Moro, al final del camino del Haza, en el llamado muro del Eco, siendo una de las cuevas más importantes de toda la zona de Ramales; dicho muro del Eco, es un corte vertical de la peña del Pando, de más de 200 m.; Cuevamur es, entre las varias cuevas que hay en este muro, la más a la izquierda según se mira; de esta pared le viene el nombre a la cueva: Cuevamur o cueva del Muro; el camino hasta ella es el mismo que nos lleva a Covalanas, hasta algo más de su mitad, continuando después por un sendero unos 100 m. hasta su boca.
Estudio geológico de Cuevamur.
La hidrología y formación de esta cueva es la más completa de toda la zona de Ramales.
La región de recogida de aguas de la cueva que se encuentra hoy en día muy desfigurada, fue enorme, pues abarcó una amplia faja de terreno de una anchura de unos dos km., y una longitud presumible de 5 a 7 km., esta cuenca forma una cueva de grandes dimensiones, siendo Cuevamur su galería principal, y ponemos esto, porque cerca de la entrada existen otras cuevas cuya formación guarda estrecha relación con Cuevamur y que si hoy en día no se comunican entre si es debido a la enorme cantidad de materiales de arrastre que hay acumulados en todas ellas; estas cuevas son todas las existentes en la pared del Eco: C. del Eco, C. Ambascovas, C. del Horno y C. de las Vasijas (o del ánfora), también con la C. del Francés, y quizá con algunas del Haza exista relación.
Que la cueva del Eco es la misma que Cuevamur no tenemos más que ver el desarrollo topográfico de la segunda y tener en cuenta que están al mismo nivel.
EI resto de las cuevas del muro del Eco así como la C. del Francés son posteriores a Cuevamur, formadas por el mismo río subterráneo al emigrar este a niveles inferiores, sobre las existentes en dicho muro la relación no tiene duda; respecto a la cueva del Francés merece darse una pequeña explicación.
El desarrollo topográfico de ambas cuevas tiende a unirse estando casi a la misma altura, siendo ambas de gran tamaño, y estando cerradas por la misma clase de sedimentos es evidente que es la misma cueva, es decir, una surgencia posterior de Cuevamur, Mucho más dudosa es la relación que pudiera haber con otras cuevas del Haza, como la C. de la Luz, etc.
Si nos imaginamos esta cueva cuando aún vivía, el lugar situado a 300 m. de la entrada sería aún el comienzo de la gran cueva, sin embargo no pasa de esta longitud el sitio más profundo encontrado siguiendo la galería principal, de la que nos damos una idea al examinar su entrada o la sala de la sima, en resumen, que el estado actual de la cueva es completamente distinto de como fue, hoy en día además posee galerías más nuevas que dicha principal, dándonos una cueva muy interesante desde el punto de vista geológico.
Formación de la cueva.
Las fases típicas de la formación de una cavidad se dan en Cuevamur aunque no en el orden clásico y existen además rejuvenecimientos parciales en algunos lugares de ella.
Está formada en terrenos del complejo urgoniense, de caliza muy pura y compacta dando rigidez a la cueva.
Fases.
a) Fase gliptogénica muy intensa.
b) " " clástica muy importante.
c) " " sedimentaria, también intensa y heterogénea.
d) " " de rejuvenecimientos parciales.
e) " " litogénica, moderada pero muy interesante.
a) La fase gliptogénica o erosiva, fue intensa. La fuerza de esta erosión no fue constante pudiéndose ver tres periodos:
El primero formó el tubo a presión por donde podemos seguir el desarrollo de la cueva perfectamente, es un tubo muy bien formado debido a la calidad de la roca, mide unos 3 m. de ancho por 0,50 m. de alto. Por el laminador de la sima la cueva queda reducida al tubo a presión y gracias a él se pudo continuar la exploración de la cueva. En la entrada existen dos tubos que se van a unir en la Sala de la Sima. Los demás periodos son difíciles de reconocer debido a la intensa acción clástica que sufrió la cueva, y a los sedimentos que la rellenan. No obstante existen algunos lugares en donde se distinguen perfectamente: en la boca de entrada, en la primera rampa, etc. En la galería Minera se pueden ver asimismo dos periodos.
La altura total de erosión de la cueva fue de 15 a 55 m. según los sitios.
b) La fase clástica está muy representada en esta cueva, fue la que originó el techo plano. Los bloques que cayeron de la bóveda quedaron sepultados en su mayoría por los sedimentos y solamente en algunos sitios en los que el rejuvenecimiento parcial ha arrastrado los sedimentos que las cubrían, salen a relucir a la vista, como ocurre en la primera sala, al final de la rampa de entrada, etc.
Esta fase clástica que tuvo su periodo de apogeo antes que la sedimentación, continuó, hasta después de éste, pues observamos en algunos lugares grandes bloques encima de los sedimentos, como al final de las galerías nuevas y en la misma entrada de la cueva.
También merecen citarse en esta cueva sus numerosos lenares inversos, que aunque pocas veces tienen la forma típica de "jamones" son de gran tamaño y pueden verse las distintas etapas de su formación.
c) En la fase de sedimentación la cueva se rellenó de sedimentos casi completamente dejando por algunos sitios solamente el tubo a presión como cueva, estos arrastres alcanzan alturas de 15 a 45 m. y están compuestos de tierra, arenas y cantos rodados en su mayor parte, aunque existen capas arcillosas, intercaladas entre aquellas, el color de esta tierra es muy amarillento y se encuentra también en el resto de las cuevas citadas antes.
El río que formó la cueva emigró después a niveles inferiores formando las cuevas ya nombradas, y posiblemente Cullalvera ; esta cueva tiene un desarrollo topográfico de más de siete km.; hacia los 3 km., y medio coincide debajo de Cuevamur, la diferencia de nivel es de menos de 150 m. por algunos sitios aunque esta teoría es muy incierta puede ser verdad por las siguientes razones: Cullalvera no posee cuenca de recogida de aguas suficiente como para formar una cueva de estas dimensiones, apoya este punto el hecho de que gran parte de esta cuenca se la roba Cuevamur; en segundo lugar es casi imposible que dos cuevas de tales características estando en la misma vertical y en un terreno muy corroído por el agua, no tengan ninguna relación entre si.
d) Períodos de rejuvenecimiento parciales, debido a las filtraciones de la superficie, por donde estas fueron escasas apenas varió la constitución de la cueva, originando eso si, bellísimas construcciones de estalactitas.
Donde las filtraciones fueron mayores se originaron, con carácter de sumidero, embudos y simas. En ocasiones estas filtraciones fueron muy intensas y acabaron por llevarse todos los sedimentos, como ocurre en la Sala de la Sima.
La galería que se encuentra a la izquierda., en la Sala de la Sima, no está clara su formación; en ella han influido las filtraciones de la superficie, pues existen aún hoy día galerías inundadas. Esta zona en la actualidad se encuentra en un período de senectud, habiendo una gran colada estalagmítica al dejar la Sala de la Sima, que posiblemente nos ha cerrado interesantes galerías, esta colada nos hace subir más de 25 m. desde dicha sala.
e) La fase litogénica comienza el segundo periodo, el de la sedimentación con poca intensidad, aumentándola progresivamente al acercarse a la fase constructiva propiamente dicha.
No existen en la cueva grandes construcciones calizas y solo citamos en este aspecto "La Sala Blanca" y la colada existente en la galería inferior de la Sala Grande; ambas son interesantes bajo puntos de vista diferentes, la Sala Blanca es una pequeña cavidad cuyo suelo y paredes son coladas secas de caliza muy pura y de un color blanco poco común, lo cual unido a la armoniosidad de sus dimensiones y al orden de los elementos que la componen dan una sensación de belleza verdaderamente grande.
La gran colada de la galena inferior es reciente aún en formación y de grandes dimensiones, 50 m. de largo por 10 de ancho, ocupando toda la galería, y salvando un desnivel de casi 20 m. colada muy resbaladiza y peligrosa, pues debido al desnivel puede ser mortal.
Las paredes de la Sala de la Sima, poseen grandes coladas la mayoría en formación y son de naturaleza muy basta.
Las grandes estalactitas y estalagmitas no abundan en esta cueva, solamente en la Sala de la Sima existen las primeras y respecto a las segundas hay algunas en la primera Sala, así como en las "galerías de excéntricas".
Las posee de todos los tipos; las menos son las "normales", es decir, las verticales o egocéntricas; las más la gran variedad de excéntricas. Es difícil explicar la belleza, rareza, e importancia de estas estalactitas excéntricas, en primer lugar, su variedad que va desde las clásicas de un solo ramal que parecen desafiar las leyes de la gravedad hasta los ramilletes más inverosímiles, además estas excéntricas poseen diminutas formaciones arborescentes, a manera de coral, de estas últimas formaciones está cubierto también gran parte del suelo. En segundo lugar, la tonalidad de estas, que va desde el blanco mate hasta las transparentes más puras estando coloreadas muchas de ellas de rojo, así como toda la gama del gris hasta el negro, lo más importante de esto es que se llegan a dar todas las coloraciones en una misma estalactita dando excéntricas de una belleza formidable.
Como descubrimiento cabe destacar la existencia de estalagmitas excéntricas, de una manera clarísima sobre el suelo de la cueva, pues hasta ahora sólo se conocían las excéntricas en los techos y paredes.
Descripción de la cueva.
La entrada semeja un cuadrado de 15 m. de lado, elevándose el suelo desde la misma boca, en forma rápida pareciendo acabarse la cueva a los 30 m. esta elevación del suelo es debida a los sedimentos, tierra y cantos rodados, de los que ya hemos hablado antes. Encima de estos arrastres existen bloques caídos del techo, en mayor número a la izquierda, y rocas erosionadas semejantes a las rocas de mar, debido a la heterogeneidad de su composición. Al final de esta entrada y a la derecha existe una pequeña gatera, fácil de entrar siguiendo el tubo a presión; nada más pasar este orificio, que fue agrandado a base de dinamita, el suelo vuelve a descender en rampa unos 13 m. siendo los cinco ultimes verticales. En este pozo se encuentran tres galerías: a la izquierda la Sala Blanca, a la derecha una pequeña galería que posee un charco de agua y al frente una galería ascendente que acaba entre bloques en la primera Sala; a esta primera Sala se puede llegar también por una cornisa que hay hacia la mitad de la rampa, a la derecha, siendo esta la verdadera dirección de la galería, claramente marcada por el gran tubo a presión que posee.
La primera Sala es alargada y de suelo muy irregular, hacia su mitad tiene dos galerías laterales: por la izquierda la que sube del pozo de la rampa — de la que hemos hablado antes es donde observamos las primeras excéntricas de la cueva — por la derecha una galería larga y de sección muy uniforme semejando una galería de mina. Al final de la sala, entre rocas y sedimentos nos elevamos hasta el techo donde se encuentra el laminador que va a desembocar en la Sala de la Sima, al mismo nivel que el techo de la Sala, mide este laminador unos 20 m. De sección muy uniforme, aunque en su segunda mitad es más pequeño que al principio, hacia la mitad hay una grieta en donde se puede descansar, y donde cambia de dirección.
Es un laminador tipo por sus dimensiones (2 por 0,30 m.) y es exactamente el tubo a presión de la galería principal. Existe una pequeña plataforma al final del laminador, en donde se pone el tren de escalas para bajar al fondo 55 m. más abajo que el laminador.
La Sala de la Sima es muy húmeda, con abundante barro y de grandes dimensiones, el suelo tiene forma de embudo, aunque muy regular y de poca pendiente, en su centro existen grandes bloques de rocas debajo de las cuales se encuentra el sumidero por donde poco a poco se han ido todos los sedimentos que llenaban la Sala. Ascendiendo unos 10 m. por la izquierda encontramos una galería de grandes dimensiones que posee una gran colada muy resbaladiza, de la que ya hemos hablado, dicha colada tiene unos cuantos gours en los cuales existen perlas de cueva, blandas y de caliza muy impura.
Al finalizar esta colada, la cueva, continúa por la derecha por una nueva sala, con varias simas menores de 20 m.; el suelo de esta sala es de bloques medianos y arcilla; a partir de aquí la galería continua por unos corredores, bajos, de galería muy uniforme con el suelo de tierra arcillosa, inundado por muchos sitios. El total de estas galerías nos dan un desarrollo de 450 m.
La galería principal continua a partir de la Sala de la Sima. Para llegar a ella es necesario ascender nuevamente los 55 m. de altura de la sala, aunque es más cómodo pasar horizontalmente desde el laminador por un paso realizado en las paredes irregulares de la Sima. En realidad esta galería es la continuación del laminador, bruscamente interrumpido en unos 30 m. que es lo que mide la sala desde el laminador a la nueva galería; y así esta galería que empieza con dos metros de alta se vuelve nuevamente laminador apenas a los 10 m. aunque ahora es un laminador muy ancho y lleno de estalactitas.
Mide este laminador unos 70 m. y tiene dos pequeñas salas intercaladas en su camino. La primera en un hundimiento del suelo, de unos dos metros dando una pequeña sala rica en excéntricas de tipo clásico. En la segunda sala ocurre al contrario, pues se forma por una pequeña elevación del techo, siendo también muy bella.
A continuación la cueva se agranda formando una sala de suelo irregular con numerosos embudos, algunos de los cuales acaban en pequeñas simas. La altura de la sala oscila entre 3 y 7 m. el techo, como en toda la cueva, es muy plano. Esta sala y las galerías que de ellas parten son claras, secas, con abundantes lenares invertidos y gran número de estalactitas y estalagmitas de todos los tipos, de los cuales ya hemos hablado en la formación de la cueva.
La sala continua por tres galerías, casi paralelas al Iaminador anterior. Una de ellas está junto a él comunicando con ella y evitándose así unos 20 m. de arrastrarse. Otra de las galerías sigue, como la anterior, en dirección de la Sala de la Sima, no llegando a comunicar con ella por un hundimiento. Esta galería es recta, siguiendo claramente una diaclasa y con una sección triangular, mide 80 m., y su final es muy rico en excéntricas. La tercera galería, que parte de la Sala, sigue el tubo a presión de la cueva, siendo la continuación de ésta. Antes de que se convierta en laminador, a unos 15 m. de empezarla, existe un pozo de agua único en toda esta zona, se encuentra a la izquierda y algo escondido. Después de este lugar la cueva se convierte de nuevo en laminador cerrándose casi completamente a unos 15 m. del pozo del agua.
Historial.
La exploración de esta cueva es reciente.
Su entrada, evidentemente ya se conocía y se había taponado por los vecinos de esta zona con el fin de que no se despeñaran las cabras que en la entrada se refugiaban, su nombre es tradicional, y alude al muro en que comienza la cueva.
El encargado en Ramales de las pinturas prehistóricas dio noticia a la Diputación Provincial de haber encontrado huellas prehistóricas de la cueva, sin localizar el laminador, Joaquín Pardo y Domingo Moral, dos aficionados de Ramales a este deporte. Al comprobar la Diputación que tales huellas prehistóricas eran falsas la cueva quedó en el olvido.
Posteriormente, el campamento "Padre Carballo" de la O.J.E, exploró la cueva encontrando la gran sima y sus galerías inferiores; en años posteriores, este mismo campamento recalcó todo la que habían explorado hasta entonces.
En 1964, un miembro del Seminario de Sautuola logró llegar a la galería superior de la Sala de la Sima, continuación de la cueva, pero creyó que se cerraba.
En 1965, el grupo A.E.R, de Ramales y el C.E.S.S. de Bilbao exploraron las nuevas galerías superiores, las más bellas de la cueva.
Importancia de la Cueva.
Cuevamur es una cueva de gran Interés bajo tres puntos de vista diferentes: el geológico, el artístico y el espeleológico.
La formación hidrológica y la morfología de esta cueva es tan completa, que se puede considerar como una cavidad prototipo en su serie.
Artísticamente, como ya hemos dicho es una auténtica joya, es tan difícil encontrar galerías tan bellas como la zona de excéntricas.
Bajo el punto de vista espeleológico, en el sentido puramente deportivo, es una cueva muy completa. La exploración de Cuevamur entraña una serie de dificultades, que a la vez de ser un aliciente para explorarla es una "cueva escuela", es decir, que posee casi todas las dificultades que un espeleólogo puede encontrar en una cueva, a excepción de ríos subterráneos y lagos, pues posee dos zonas completamente antagónicas una muy seca y otra muy húmeda, teniendo en ambas laminadores, grandes rampas, simas de hasta 60 metros, cornisas, pasos entre bloques, coladas resbaladizas, simas en embudo, etc.
CUEVA DEL MIRON O DEL FRANCES
Situación.
Esta cueva está enclavada unos 40 m. debajo de Covalanas, en el Haza, a dos km. de Ramales. Se llega a ella por un sendero existente en la primera curva de la carretera que conduce a Covalanas.
Según coordenadas Lambert: z 280 m., x 619-20 y igual que x 960-280 .
Descripción.
Consta de una gran entrada muy visible desde la carretera, cuyo suelo se encuentra cubierto de piedras y matorrales, La galería principal, casi completamente recta, es la única que merece citarse, aunque existe una pequeña galería a la derecha de la cueva, a unos 20 m. de la entrada, muy estrecha y ascendente, que después de dividirse vuelve a comunicar con la galería principal. El suelo de la cueva es arenoso, con cantos rodados de todos los tamaños, que son sin duda alguna los arrastres que trajo el río que formó la cueva; estos sedimentos hacen que el suelo vaya ascendiendo y acaben por cerrar la cueva a 120 m. de la entrada en un laminador muy ancho.
La cueva es seca, su bóveda y paredes son muy compactas, existiendo en el techo un tubo a presión muy ancho de casi 4 m., muy semejantes a los existentes en Cuevamur y Ambascovas.
Características.
- Longitud: 120 m.
- Altura: 13 m.
- Seca y sin simas, muy compacta.
Entrada visible; 13 m. de altura y 10 de anchura; de forma ovalada.
El suelo es arenoso; las paredes y bóvedas, sin grandes estalactitas, y macizas, teniendo un tubo a presión muy ancho.
Historial.
Debido a su sequedad y tamaño esta cueva ha sido siempre asilo de gentes nómadas; su nombre se debe a que en ella habitó un francés durante años el pasado siglo, según leyendas. Ha sido explorada infinidad de veces, tanto por espeleólogos ramaliegos como por componentes del campamento de espeleología "Padre Carballo".
Importancia espeleológica.
1º Estudio hidrológico.- Sería muy ingenuo pensar que una cueva con una galería principal de este tamaño, y poseyendo un tubo a presión clarísimo terminara a los 120 m. de la entrada; la bóveda y paredes son macizas, eliminando la posibilidad de ser una cueva de hundimiento; además, como hemos dicho antes, no es la bóveda la que desciende, sino que sube el suelo, un suelo arenoso que acaba por cerrar en laminador la cueva. En realidad esta cueva pertenece al complejo de Cuevamur, siendo una surgencia posterior de dicha cueva; tenemos varios motivos para pensar así:
- a) El desarrollo topográfico de ambas cuevas se acerca mucho
- b) Los arrastres de ambas cuevas son idénticos
- c) La cueva del Francés no tiene cuenca hidrológica propia, pues esta se la roba Cuevamur casi en su totalidad.
2º Estudio geológico. - La cueva está enclavada en terreno de caliza muy compacta; el suelo es de tierra arenosa con cantos rodados de tamaño diverso. Apenas posee construcciones kársticas, aunque existen restos de pequeñas excéntricas del tipo de Cuevamur.
3º Interés arqueológico.- Encima de esta cueva se encuentra Covalanas, importantísima por sus pinturas. Recordemos que el Rvdo. Padre Carballo realizó dos catas aunque con resultado negativo. Lo único que se ha encontrado hasta ahora ha sido un hacha de mano.




