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Boletín Cántabro de Espeleología

Antecedentes históricos de las exploraciones en la Cueva Coventosa

Nº 9 Noviembre 1993 - Página 20-23

Viernes 9 de mayo de 2003, por José León García


José León García [1], [2] (G.E.L.L., S.E.S.S.)

ANTECEDENTES HISTÓRICOS

Sin entrar en la evolución de la palabra, tema para el que por otra parte no estamos capacitados, lo cierto es que el término "Coventosa" alude, sin lugar a dudas, a una cavidad en la que existe una corriente de aire o "viento". En Cantabria hay algún toponímino similar, tal como Peña Ventosa.

Las primeras incursiones en esta cavidad, como en tantas otras, tienen lugar en la Prehistoria y estaban guiadas por la curiosidad o motivadas por una finalidad práctica o mágico-religiosa. Así, el vestíbulo de entrada fue habitado, al parecer, en el Magdaleniense (MUÑOZ FERNANDEZ, E., SAN MIGUEL LLAMOSAS, C. y C.A.E.A.P., 1987) como puede verse a través de los materiales almacenados en el Museo Regional de Prehistoria de Santander. La estratigrafía da también abundantes restos óseos de Cervus elaphus y Capra pyrenaica. La edad del Hierro también está representada con numerosos fragmentos de grandes vasijas cerámicas y un útil metálico de hierro y cobre.

En la Cubera, surgencia íntimamente ligada al sistema Cueto-Coventosa, se halló industria lítica, junto con huesos y conchas que se atribuyeron al Auriñaciense (MUGNIER, C., 1969), además de una costilla con grabados (BARANDIARAN MAESTU, 1., 1973) y restos de relleno arqueológico, quizá Aziliense.

Aunque con ciertas dudas sobre su ubicación geográfica, existe alguna cita (ATIENZA, Juan G., 1986) en la que se trata del "aquelarre de Cubera", con lo que, además, quedaría incluida en la lista de cavidades con este tipo de prácticas.

La primera referencia escrita, que conozcamos, sobre la Cubera se debe a la interesante gran obra publicada entre 1845 y 1850 por P. Madoz (MADOZ, P., 1845-1850), en la que se cita esta cavidad como una de las fuentes perennes de Arredondo.

Según publican Puig y Sánchez en 1988 (PUIG, G. y SANCHEZ, R., 1888), debía estar bastante arraigada entre los lugareños la idea de que las aguas de La Cubera guardaban algún tipo de relación con el valle del río Pas, que está situado a cerca de 30 km. y entre los que media la importante cuenca hidrográfica del río Miera "...y la que, en término de Arredondo, ocasiona el que se precipite por ella el río Asón, que vuelve a asomar a la superficie, á la distancia de cerca de 2 kilómetros, en el sitio que llaman La Cubera, que es objeto de mil consejas y suposiciones tan aventuradas como la de que por ese paraje se comunican subterráneamente los valles del Asón y del Pas".

Con esto, los autores desestiman las suposiciones populares y parecen dar como alternativa que las aguas proceden del propio río Asón.

La teoría de Puig y Sánchez se vió confirmada 40 años después con la coloración practicada por la Papelera, quizá para aprovechamiento hidráulico, y que, según información oral recogida por Cl. Mugnier, empleó cinco horas en salir por La Cubera.

Para dar contenido a este pequeño trabajo, hemos consultado numerosos periódicos de Cantabria, del pasado siglo y del actual, y leído las actas de sesiones del Ayuntamiento de Arredondo de los últimos años del siglo XIX. El resultado de tantas horas de lectura no ha podido ser mejor.

Entre los hallazgos, un periódico de 1930 (CAMPO ECHEVARRÍA, A. del, 1930) hace referencia al descubrimiento de Coventosa, situándolo en el mandato, como alcalde de Arredondo, de D. José de la Herrán y Ruiz (década de los 80 del s. XIX) y añadiendo que "Para celebrar el descubrimiento tuvo lugar un banquete en uno de los salones de la cueva, que, iluminado profusamente, ofreció el aspecto de un cuento de las mil y una noches".

Del banquete obtuvimos confirmación en otro periódico de la época, de fecha 22 de Septiembre de 1889 (BULLANGA, 1889), en una crónica que lleva por título "Desde la cueva de Ventosa", y en donde no se menciona para nada el motivo de dicho festejo, si bien lo sitúa en el día 17 de Septiembre de 1889. Además precisa que fue una invitación de los Sres. Herrán hermanos, García Rojas y M. Regil, a sus amigos, entre los que se encontraban las familias más distinguidas de las localidades próximas. De la crónica, parece deducirse que el banquete tuvo lugar en la misma entrada de Coventosa o en la galería inmediata, habida cuenta de que no se menciona ninguna dificultad en el recorrido, y dada la especial composición de los invitados "...hermosas mujeres, señoras y señoritas lindísimas, muy elegantes, muy airosas...".

Si damos como interesantes los artículos de prensa a que acabamos de referirnos, lo es mucho más, a nuestro entender, el diario de sesiones del Ayuntamiento de Arredondo, que el día 6 de Octubre de 1889 tomaba una serie de acuerdos que, desde la perspectiva de 100 años después, hemos de considerar, al menos, como "avanzados".

Por el interés que atribuimos al Acta, damos a continuación su trascripción literal:

  • Sesión ordinaria del dia 6 de Octubre de 1889
  • Presidente: Sr. Herrán Ruiz
  • Concejales: Sr. Gómez Peral (D.L.)
    • Sr. Santander
    • Sr. Ruiz Trueba
    • Sr. Alonso Ocejo

En la Casa Consistorial de Arredondo a seis de Octubre de mil ochocientos ochenta y nueve se reunieron los tres concejales que al margen se espresan bajo la presidencia del Sr. Alcalde D. Jose de la Herran Ruiz por quien se declaró abierta la sesión y ordeno la lectura del acta de la anterior que por unanimidad fué aprobada Acto seguido por el Sr. Presidente se hizo presente a la Corporación que, dada la importancia reconocida por todas las personas que las han visitado, de las Cuebas o Grutas de Coventosa y Cupudia situadas en la garma de Valdeason y la conveniencia de conservar en ellas sin nuevas mutilaciones las asombrosas concreciones calizas, que hacen de esos lugares una maravilla de la naturaleza, se acuerda declararlas propiedad del Municipio prohibiendo en absoluto la entrada en ellas, sin previo permiso escrito de la Alcaldía, la cual, en cualquier caso exijirá responsabilidad a la persona que sin ese permiso o abusando de él cortasen o extrajeran materiales de los allí cortados ó mutilasen en lo mas minimo las estalactitas o estalacmitas existentes, y que tan pronto como el estado de los fondos municipales lo permita, se construya una puerta y se cierre la entrada única que da acceso a la citada gruta de Coventosa. El Ayuntamiento, por unanimidad, abundando en los mismos deseos de la presidencia, acordó de conformidad con lo propuesto por la misma. Y no teniendo mas asuntos que tratar, se levanto la sesión y cierra esta que firman los señores concurrentes, de que el suscrito Secretario certifica.

(Firman el Presidente y concejales, llevando un sello en el que se lee "ALCALDIA Y AYUNTAMIENTO CONSTITUCIONAL DE ARREDONDO").

No podemos evitar algunos comentarios a propósito de estas líneas, y para empezar tendremos que preguntarnos el motivo por el que se deciden los acuerdos. Como quiera que la decisión municipal responde a los destrozos producidos en la cavidad, en el artículo de A. del CAMPO ECHEVARRIA, ya citado, se dice, inmediatamente después de tratar del banquete en Coventosa: "Algunas de las estalactitas y estalagmitas de la caverna de la Coventosa fueron llevadas a Valladolid para adornar la fuente que existe en el hermoso paseo del Campo Grande", podemos interpretar que es como consecuencia de la extracción de concreciones por lo que se produce tal medida, o quizá por otros expolios ocurridos recientemente.

Si no son éstas las causas, o lo que es prácticamente lo mismo, si el párrafo entrecomillado anterior no fuera contemporáneo del banquete, y por lo tanto del Acta municipal, habría que buscar los motivos en saqueos aislados o generalizados, de visitantes que tienen a gala volver con un "recordatorio" y que, a modo de trofeo de caza, certifican su participación en tan audaz expedición.

Lo que sobremanera hay que destacar es el grado de sensibilidad que, por entonces, tenía la corporación municipal, y seguramente los vecinos, frente a unos actos que aún hoy en día se siguen produciendo, en ésta y en otras cuevas, y contra los que no existe en la actualidad legislación alguna eficaz que los prohíba.

Con su decisión, el ayuntamiento de Arredondo, sin pretenderlo, nos ofrece una fecha que no debemos pasar por alto en estos tiempos de conmemoraciones. Que conozcamos, es la manifestación más antigua de Cantabria, y quizá de España, relacionada con la defensa del patrimonio subterráneo natural. Valdrá la pena considerarla y conmemorarla cómo corresponde, máxime cuando está a punto de cumplir sus 100 años de existencia, aunque no de vigencia.

Para proteger contenido prehistórico, la primera noticia que tenemos es de Marcelino Sanz de Sautuola quien mandó cerrar en los primeros meses de 1880, mediante una puerta de madera, la cueva de Altamira. El ayuntamiento de Santillana del Mar aprobó el 22 de Agosto de 1880, a petición de Sautuola, la substitución de la puerta de madera por otra de hierro.

Más cerca de nosotros, el padre Carballo, fundador y primer director del Museo de Prehistoria de Santander en el año 1925, realizó, precisamente durante el verano de ese mismo año, algunas visitas espeleológicas a las principales cavidades de Arredondo, entre otras a Coventosa. De ésta decía (CARBALLO, J., 1925) "Por mucho que se ponderen sus bellezas naturales nunca se podrá dar idea exacta de lo que es en realidad"..." Salones inmensos, bóvedas altísimas, galerías laberínticas, bosques de columnas, formas pétreas las más variadas ... En una palabra, no viéndolo, jamás podrá el lector formarse idea exacta. No diré más que la Coventosa podrá ser dentro de algunos años uno de los mejores centros de turismo"..." Y hay que insistir, clamando en la prensa y en las conferencias para que la Montaña (Cantabria)se dé cuenta del tesoro que posee en sus grutas, recordando que lo que parece aquí un sueño es en Cataluña o Baleares una cosa realizada hacia los años mil.... y acordándome de que en Francia son objeto de turismo y han producido grandes ingresos unas grutas pobres y mezquinas, que no pasan de ser simples grietas, comparándolas con las nuestras, me consuelo, me reanimo y hasta llego a formarme la ilusión de que también en la Montaña algún día se hará algo."

Desde luego, ésta es la visión de un gran entusiasta y apasionado de la arqueología y la espeleología, pero también de uno de los principales estudiosos y descubridores de la prehistoria cántabra.

De lo expresado por el padre Carballo, puede deducirse, al menos, que si bien realizó alguna exploración en Coventosa, llegando con seguridad a la "Sala de los Fantasmas", y quizá superándola, hay que entender también que no llegó al río al no mencionarlo nunca en sus descripciones. Con justa humildad dice, al tratar de Coventosa, Cañuela y la Ermita: "En ninguna de ellas se ha efectuado hasta ahora el estudio espeleológico; pero creo que no se tardará".

Cinco años después de la visita de Carballo, exactamente el 17 de Diciembre de 1930 (ANÓNIMO, 1930), un muchacho, probablemente pastor„ se adentró en Coventosa y, al coger unas lastras o piedras planas, puso al descubierto numerosos hierros toscamente labrados que llamaron su atención.

El chico se personó inmediatamente en la alcaldía de Arredondo con el hallazgo, lo que provocó que el alcalde, D. Francisco Gómez, valorara el descubrimiento y decidiera subir a Coventosa acompañado por el comandante del puesto de la Guardia Civil y el secretario municipal. En total fueron halladas 20 piezas, 3 de gran tamaño y bien construidas.

Desde el primer momento los articulistas locales las identificaron como lanzas, dudando su origen entre celtas, romanas, cántabras e incluso griegas. La noticia fue muy difundida, llegando a publicarse en diarios nacionales como El Sol y ABC, entre otros.

En sesión de 1 de Enero de 1931, el Ayuntamiento de Arredondo se expresaba de esta manera: "Vista la carta del Sr. Director del Museo Prehistórico de la provincia interesando la conveniencia de que para su custodia y conservación fueran remitidas a dicho Museo, en calidad de depósito y conservando siempre la propiedad este ayuntamiento, las 17 lanzas de hierro encontradas en la cueva de Coventosa de este término municipal, por unanimidad se acordó se remitan al Sr. Director del Museo Prehistórico las referidas 17 lanzas encontradas en Coventosa para su conservación en calidad de depósito propiedad de este ayuntamiento."

En la actualidad, se exponen en las vitrinas del Museo Regional de Prehistoria, procedentes del comentado hallazgo, 9 rejas de arado y una punta de lanza, posiblemente romanas, más otra reja que se encuentra en el almacén. Esta nueva denominación de las piezas y su origen debieron ser hechos por el padre Carballo.

Por información oral directa, de los propios protagonistas, tenemos conocimiento de incursiones más o menos profundas en Coventosa hacia la década de los cuarenta. Son personas mayores que aún recuerdan la aventura con cierto arrepentimiento. Tal es el caso del actual panadero de Arredondo, que, en compañía de otros muchachos, se les apagó en el interior su sistema de iluminación, siendo la última cerilla la que, por fin, logró encender y les permitió alcanzar la salida.

Los comienzos de lo que luego habría de ser la gran ofensiva francesa en la región de Arredondo, tienen lugar en 1.952, año en que un grupo de Spéléo-Club de París encabezado por E. Dresco, del Museo Nacional de Historia Natural, inicia una serie de contactos bioespeleológicos en varias cuevas de Cantabria y Asturias. Sin embargo, ese año sólo efectuaron capturas en algunas cuevas de Liébana y en la de los Peines de Castro Urdiales (DEROUET, L., DRESCO, E. y NEGRE, J., 1.954).

A la vista de los anteriores resultados, el equipo Dresco realiza una nueva campaña en 1.954 (DEROUET, L., DRESCO, E., DURY, M. y NEGRE, J., 1.955) con la que se pretende completar el trabajo iniciado en 1.952. En una rápida visita, el 5 de Agosto de aquel año entran en contacto con Coventosa, teniendo como guía a un guarda forestal, pero la fauna capturada no respondió a sus expectativas. Sin embargo, quedaron sorprendidos por la fuerte corriente de aire de la entrada, y por primera vez, se alude al río subterráneo, e, implícitamente al potencial gran desnivel de la cavidad como origen de dicha corriente de aire (DEROUET, L. y DRESCO, E., 1.955).

En 1.958, siguiendo los consejos del matrimonio Dresco y de los profesores Llopis Lladó y Ciry (LORIOL, B. de, 1.958), el Spéléo-Club de Dijon, bajo el mando de B. de Loriol, visita Cantabria, teniendo como uno de sus objetivos primordiales la captura de fauna subterránea bajo las directrices del Museo Nacional de Historia Natural de París.

Por entonces daban comienzo en Ramales los Campamentos Provinciales de Espeleología, que luego tendrían ámbito nacional, organizados por el Frente de Juventudes de Santander, que, principalmente centraban las actividades en la cueva de Cullalvera, a unos 10 Km. de Arredondo. A invitación de los cántabros, esta cueva también fue visitada por el Spéléo-Club de Dijon aquel mismo año (RADO VARELA, F., 1.958). De lo que no hay constancia documental, y en este sentido tenemos que retractarnos, es de que las exploraciones en Coventosa fueron comenzadas por espeleólogos del Campamento de Ramales antes que por el Spéléo - Club de Dijon (LEÓN, J., 1.987).

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

 ANÓNIMO (Antonio del Campo Echeverría). Descubrimiento arqueológico, Diario "La Voz de Cantabria" de 24 - 12 - 1.930. Santander.

 ATIENZA, JUAN G.(1.986). Guía de las brujas de España. Col. Guías de la España Insólita. Ed. Ariel S.A. Barcelona.

 AYUNTAMIENTO DE ARREDONDO, Acta de la sesión ordinaria de 6 de Octubre de 1889, Arredondo , Cantabria.

 AYUNTAMIENTO DE ARREDONDO. Acta de la sesión ordinaria de 1 de Enero de 1.931. Arredondo (Cantabria).

 BARANDIARAN MAESTU, 1. (1.973). Arte mueble del paleolítico cantábrico. Mon. arqueo. del Seminario de Prehistoria y Protohistoria de la Universidad de Zaragoza, XIV.

 BULLANGA. Desde la cueva Ventosa. Diario "El Atlántico" del 22-9-1.889. Santander.

 CAMPO ECHEVERRIA, A. del. Las cuevas de Arredondo. Diario "La Voz de Cantabria" del 31-12-1.930. Santander.

 CARBALLO, J. La riqueza prehistórica de la Montaña. "El Diario Montañés" del 20-9-1.925. Santander.

 DEROUET, L. y DRESCO, E. (1.955). Recherches souterraines dans les Monts Cantabriques (Espagne, 1.954). Notes de chasse. Comte-rendu des températures relevées. En "Speleon" nº 3 pp. 159-178. Instituto de Geología de Oviedo.

 DEROUET, L., DRESCO E., DURY, M., NEGRE,J., (1.955). Recherches bioespéologiques dans les Monts Cantabriques (Espagne, 1.954). Enumération des grottes visitées (2éme campagne). En "Speleon" nº 1-2, pp. 53-72. Instituto de Geología de Oviedo.

 DEROUET, L., DRESCO, E. y NEGRE, J., 1954, "Recherches biospéologiques dans les Monts Cantabriques (Espagne). Enumération des grottes et notes de chasse", Speleon, 3, Instituto de Geología de Oviedo.

 LEON GARCIA, J. (1.987). Las grandes cavidades de Cantabria. Mon. nº 1 de la Federación Cántabra de Espeleología. 44 pags. Santander.

 LORIOL, B. de. (1.958). L’Expedition dans les Monts Cantabriques Eté 1.958. En "Sous le Plancher" nº 4-5, pp. 60-67. Spéléo Club de Dijon.

 MADOZ, P. (1.845-1.850). Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar. Edición facsímil de "Santander" publicada por Ámbito-Estudio. 307 pags. Valladolid, 1.984.

 MUGNIER, C. (1.969). El karst de la región de Asón y su evolución morfológica. "Cuadernas de Espeleología" nº 4. 146 pags. Ed. Patronato de las cuevas prehistóricas de Santana.

 MUÑOZ FERNANDEZ, E., SAN MIGUEL LLAMOSAS, C., C.A.E.A.P. (1.987). Carta arqueológica de Cantabria. Ed. Tantín, 300 pags. Santander.

 PUIG, G., SANCHEZ, R. (1.888). "Datos para la geología de la provincia de Santander". Bol. Com. Mapa Geol. de España, T. XV, pp. 251-329, Madrid.

 RADO VARELA, F. Siete miembros del Club Espeleológico de Dijon en nuestra provincia. Diario "Alerta" del 14-8-1.958. Santander.

Notas

[1] Versión en castellano (con añadidos) de "Antecedents historiques", del mismo autor, editado por el Spéléo-Club de Paris (Memoire nº 15, 1988) bajo el título general de Trente années d’exploration dans le Cueto et la Coventosa y del que son sus autores Ph. Morverand, Br. Dressler, J. León, 0. Gisselbrecht, B. Humbel y J. J. Delannoy.

[2] Fue estimable la colaboración de José Mª Pico, Luiz Azcona (+), Manuel González Morales y Virgilio Fernández.

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