Actas del VI Congreso Español de Espeleología. La Coruña, 10, 11 y 12 de Octubre de 1992.
Análisis sobre accidentes sspeleológicos en España durante los últimos 9 Años.
Pérez y de Pedro, P. [1]
INTRODUCCIÓN
El presente escrito es el resumen de la charla-conferencia que ofrecí el 1 de Noviembre de 1.991 con motivo de las "X Jornadas Internacionales de Medicina y Socorro en montaña", que se realizaron en Barcelona. Desde entonces se han producido tres nuevos accidentes 30-12-91, los cuales también se incluyen. Es seguro que faltarán actuaciones de rescates. De todas formas con mucho gusto y con ganas de perfeccionar el conocimiento sobre esta materia os brindamos a que nos los remitáis y así completarlos para una próxima ocasión.
Es justo reconocer al inicio de este pequeño artículo, que las fuentes de información son pocas e imprecisas, y en ocasiones complicadas. Sobre esta materia existe un exhaustivo trabajo publicado en la Revista Lapiaz, n° 13, del catalán Jordi Lloret, el cual finaliza su relación en 1.982. Muchas de las conclusiones que podemos extraer las hemos hecho apoyándonos en su estudio, que hoy por hoy consideramos lo mejor que se ha publicado en el estado español hasta la fecha.
Las reseñas que han permitido elaborar este pequeño artículo provienen del conjunto de documentos de la F.E.E. y de la F.T. sobre las intervenciones de los espeleosocorristas. Se excluyen los denominados autosocorros que en ocasiones no se tiene ni conocimiento de los mismos.
HISTORIA: Antecedentes
Como de todos es sabido el nacimiento de la espeleología moderna en España data de 1.896 como consecuencia de la visita que efectuó el espeleólogo francés Alfred Martel a la zona de Cataluña y Baleares, donde visitó diversas cavidades acompañado de Mossèn Norbert Font i Sagué el cual se entusiasmó enseguida y sigue los pasos del espeleólogo francés.
La primera gran exploración dentro de esta etapa en Cataluña se realiza el 27 de Diciembre de 1.897, descendiéndose a la sima de Can Sadurní (Garraf) de 75 metros de profundidad, a partir de este momento las exploraciones a otras cavidades son continuas.
Font i Sagué fundaría posteriormente el primer grupo espeleológico que se tiene conocimiento en España, de él partirían las primeras actividades de la moderna espeleología española.
El primer accidente propiamente espeleológico se produce en 1.929 en la Cova de Sant Josep en la Vall D’Uxó (Castellón), en el transcurso de la exploración un espeleólogo se ahoga en el curso subterráneo de la mencionada cavidad. Posteriormente hemos de esperar hasta 1.951 en concreto el 20 de Mayo y en el Avenc dels Esquirols, el espeleólogo Jordi Montesinos encuentra la muerte al romperse la cuerda de cáñamo con la que descendía en rappel el primer pozo (23 metros) de esta cavidad. Parece ser que la citada cuerda estuvo durante una semana instalada en el pozo, con lo que es posible deducir un deterioro de la misma en el momento de su utilización.
El 13 de Agosto de 1.952 se produce posiblemente el accidente más sonoro de todos los tiempos, no solamente en el estado español sino en todo el mundo occidental.
Durante las exploraciones que se efectúan a una nueva cavidad, que con los años llegaría a ser una auténtica leyenda, la Piedra de San Martín situada en el macizo de Larra en el Pirineo a Caballo entre Navarra y Arrigue, el espeleólogo Marcel Loubens de 28 años cae por el gran pozo de Lépineux, parece ser que el motivo de la caída se debió a la obertura del terminal del cable del torno al que estaba sujeto, el cual se había aflojado con motivo de mejorar la comunicación telefónica con el exterior.
El intento de rescate durante aquel año y la extracción de su cuerpo dos años después, fueron los que llenaron numerosas páginas de los medios de comunicación de aquel entonces.
Hasta 1.968 se producen sólo tres accidentes más, uno de ellos es el que cuesta la vida a los espeleólogos Josep Subils y Ferran Godoy en 1.965 en la cavidad de la Fou de Bor practicando la inmersión en la galería inundada. Los prolongados trabajos que se efectuaron durante el rescate de los cuerpos y que se prolongaron casi una semana, dieron también a estas dos lamentables muertes unos tintes dramáticos con respecto a la práctica de la espeleología.
Es a partir de 1.968 cuando se producen el cambio de las técnicas espeleológicas en España, sustituyéndose progresivamente la escalera de aluminio por la cuerda y los yumars.
La adaptación a estas nuevas técnicas conlleva una serie de accidentes relacionados sobre todo con la mala aplicación de los utillajes a emplear, y que hasta 1.982 suman aproximadamente 29 accidentes con 33 muertos siendo las causas principales la incorrecta utilización del material (20), de los cuales 12 son por asfixia.
Los años más tristes o estrellas en este tema de accidentes son los años 1.971 y 1.981 con 5 muertos cada uno.
Aquí acabaríamos este resumen de la que he denominado primera época.
SEGUNDA ÉPOCA
Desde 1.983 hasta el 31-12-91 ha habido 58 accidentes conocidos, en los que ha debido participar algún grupo de espeleosocorro. Produciéndose un total de 22 muertos.
No se incluyen en esta relación las posibles actuaciones efectuadas con motivo de alguna intervención en caso de suicidio y otros ajenas a la espeleología. Entran a formar parte en esta relación las efectuadas en cañones, al ser ésta una actividad propia de la Federación de Espeleología.
RESUMEN POR AÑOS:
| AÑOS | 83 | 84 | 85 | 86 | 87 | 88 | 89 | 90 | 91 | TOTAL |
| ACCID. | 3 | 2 | 6 | 1 | 6 | 9 | 12 | 8 | 11 | 58 |
| MUERTOS | 0 | 2 | 3 | 1 | 1 | 3 | 4 | 6 | 2 | 22 |
RESUMEN POR FEDERACIONES:
| Andalucía | 9/3 |
| Aragón | 3/1 |
| Asturias | 3/2 |
| Baleares | 1/0 |
| Cantabria | 18/3 |
| Castilla-León | 2/2 |
| Castilla-La Mancha | 6/5 |
| Catalunya | 1/0 |
| Euskadi | 4/1 |
| La Rioja | 2/1 |
| Murcia | 4/4 |
| Navarra | 5/0 |
| TOTAL: | 58/22 |
De la diversa recopilación de datos extraemos algunos aspectos que pueden servir como resumen a los mismos.
De los 22 accidentes mortales:
4 ahogados descendiendo un barranco
3 en caídas, resbalones
3 casos de ahogados
1 de asfixia después de un sifón - nunca aclarado
4 de asfixia en sifón. 4 en maniobras
1 por desprendimiento de un bloque
1 por rotura de anclaje
1 paro cardiaco en el traslado
En tres ocasiones ha sido necesaria la utilización de explosivos:
1.985: Cueto de Coventosa (espeleólogo suizo)
1.989: G-13 Picos de Europa (espeleólogo polaco)
1.991: Iturritxe III (espeleólogo vasco)
Por el número de intervenciones, Cantabria ocupa el primer lugar con un 31 % de actuaciones, seguida por Andalucía un 15%, Castilla-La Mancha 10%, Navarra un 9%, el 90% de los implicados están federados y son menores de 22 años.
Con respecto a la procedencia de los afectados en los rescates, en la mayoría de casos son de otras comunidades autónomas.
En el caso de Cantabria, son principalmente valencianos, catalanes y madrileños. En Castilla-La Mancha, madrileños y catalanes. En Asturias son polacos.
La procedencia de los 22 muertos es la siguiente:
| Procedencia | Cantidad | Total | |
|---|---|---|---|
| Extranjeros: | |||
| Franceses: | 1 | ||
| Ingleses: | 1 | ||
| Polacos: | 1 | 3 | |
| Españoles: | |||
| Vascos: | 1 | ||
| Catalanes: | 2 | ||
| Riojanos: | 1 | ||
| Murcianos: | 4 | ||
| Valencianos: | 3 | ||
| Andaluces: | 5 | ||
| Madrileños: | 3 | 19 | |
| 22 |
Estadísticas Generales sobre las causas
La investigación de las fichas nos ha conducido a una diversidad de causas de intervención. Naturalmente, el cálculo de los porcentajes de frecuencias a partir de estos accidentes no conduce a resultados útiles, pero sí a tenerlos muy presentes en todo momento.
Hemos tenido que reagrupar las causas de intervención en grandes categorías, se detallan las causas más frecuentes de los accidentes espeleológicos:
| Causa | Nº | Porcentaje |
|---|---|---|
| caídas por fallo técnico | 14 | 25’45 % |
| caídas del espeleólogo, resbalones | 15 | 27’49 % |
| bloqueamiento por crecida | 9 | 17’64 % |
| caída de piedras | 3 | 5’88 % |
| ahogado en descenso de cañones | 3 | 5’88 % |
| ahogados | 4 | 5’88 % |
| ahogados en sifón | 4 | 5°88 % |
| bloqueo por despiste, extraviados | 4 | 3’92 % |
| bloqueo por corte intencionado de cuerda | 1 | 1’96 % |
| traslado exterior | 1 | 1’96 % |
| Total | 58 |
Las presentes cifras conducen a los siguientes comentarios.
Dos son las grandes causas principales (bloqueos y caídas) y representan un 76’46 % de las intervenciones; una tercera también concentra un importante porcentaje, el ahogamiento con un 15’68 %, lo que significa que estas tres causas agrupan un total de 92’14, dejando al resto como casi residuales.
Es de destacar el nulo porcentaje de causas desconocidas lo que facilita enormemente la fiabilidad de la información.
Estas causas unidas y entrelazadas con los accidentes que comportan la muerte para el espeleólogo, casi confirman estos porcentajes, pues la primera y segunda causa de actuación pasa a ser la primera en mortandad y la tercera en actuaciones no conlleva’ ningún accidente mortal.
En una rápida pincelada analizaremos estos grandes bloques en un intento discreto de ayudar a la prevención.
Las caídas
Se trata de accidentes donde hay caída del espeleólogo, del análisis de las mismas observamos:
Fallos técnicos: generalmente mala instalación mal anclaje, equivocación de cuerda, descendedor mal instalado, desapareciendo totalmente la mala utilización de los bloqueadores, causa de los principales accidentes en los años 70.
Fallos humanos, exclusivamente resbalones; vale la pena efectuar una llamada de reflexión en este punto pues significan una cuarta parte de los accidentes.
Los bloqueos
Los espeleólogos descienden y en un momento determinado, la progresión se paraliza. La búsqueda de la causa de esta parada nos conduce a lo siguiente:
Crecidas. Es la mayoría de los 9 casos, muchos se pudieron evitar, los partes metereológicos confirmaban el mal tiempo y las sugerencias salían a tope, el deshielo, etc. Por despiste, mala instalación en la doble cuerda de recuperación y uno de extravío de personas inexpertas. El último caso sólo puede ser tratado como de mala fe, al ser cortada la cuerda en el pozo de entrada.
En la prevención de estos accidentes, deben de llevar una valoración de las dificultades y de las condiciones de la exploración, se ha de advertir a los espeleólogos en el conocimiento de las redes activas, la actitud a adoptar delante de un percance de esta índole, la previsión de comida y luz, etc.
Ahogamientos-Inmersión
Los implicados han sido objetos de accidentes, unos descendiendo barrancos sin medidas de seguridad, otros en las propias cavidades de igual manera, uno de ellos la llenarse el pontonnière en que atravesaba un lago.
En este grupo hemos contabilizado a los buceadores (5), uno de ellos después de atravesar el sifón sin haberse aclarado las causas de la muerte. Otro, arrastrado por las aguas, durante un rescate.
Las acciones de prevención en el tema de descenso de barranco, deben ir encaminadas al conocimiento del funcionamiento de los ríos, las previsiones metereológicas, el ir incorrectamente equipados sobre todo para el frío, etc. y el no permitir desarrollar esta actividad a personas que no sepan nadar o no vayan con chaleco.
Los accidentes de sifón en estos últimos 18 años han sido cinco, en la primera época fueron ocho, la búsqueda de las causas de accidentes es difícil ya que se efectúan sin testigos, la determinación es muy delicada pero destacaremos algunas, la falta de experiencia, la falta de previsión del consumo de aire, la inmersión sin hilo guía o mal tendido, etc.
Otro capítulo no contabilizado, son el de las falsas alertas, que no se encuentran contabilizadas, pero del que todos somos conscientes.
Constatamos que las principales causas son debidas a retrasos de progresión del equipo, las familias o amigos, se inquietan y alertan a los grupos de socorro, cuando llegan éstos en numerosas ocasiones ya han salido.
Se hace necesario que los equipos sepan realmente valorar la duración real de la exploración, estimando ya los posibles problemas, advirtiendo a familiares y amigos de estos posibles inconvenientes.
Otro factor que no se puede olvidar es la evolución técnica en estos años, el aumento de las licencias federativas, la creación de la propia Federación Española y principalmente el número de fenómenos cársticos explorados por primera vez, y que algunas de ellas son travesías integrales.
Cuadro comparativo:
| Verticales de + de 500 m. | 14 | 25 | 68 |
| Horizontales de + de 10.000 m. | 9 | 18 | 27 |
Al finalizar 1991 existían en España, 9 cavidades de más de 1.000 m. de vertical y 170 de más de 300 m. de profundidad.
CONCLUSIONES
Este trabajo tiene como misión principal el poner de relieve las causas principales de los accidentes con el fin de efectuar una más correcta prevención de accidentes.
Las cifras vienen a demostrar siempre el factor humano por encima del técnico, por lo que es necesario influir todavía más en la formación a todos los niveles, así como el exceso de confianza que se deriva de una cierta mal experiencia de los afectados, recordemos que las caídas por resbalones o fallo técnico son más de un 60%.

Las cavidades Cántabras ocupan el primer lugar en las intervenciones de los Grupos de Espeleosocorro.